lunes, febrero 14, 2005

Copioso llanto de ángeles decora y da forma a un pandemonium de vuelos. Entre nubes estás vos, con aire de canción y de sueño sin cumplir, esa pequeña cuenta pendiente con mi reserva de caramelos.

miércoles, febrero 09, 2005

Redoble y despedida para el croupier de los sueños triviales y tangibles. Dueño de una muy justa simpatía, se retira con cierta algarabía culposa, para dar lugar a ua sucesora sosa. Entonces había aun cierto saldo positivo, que fue menguando con el correr de los instantes. Y amenazaba una estrepitosa pérdida. PEro el azar hizo click y con algún suspiro demoledor comenzó a reconstruirse la torre, para finalmente, casi por mitosis, lograr sumar otra al imperio. Momento de retirarse del paño. Momento. Por el momento.
Emerjo hacia un mar de oro y resulta mi nuevo habitat, con cortinas musicales a cargo de algunos pajaritos madrugadores que gustan de endulzar oidos como los mios (muy agradecido a ellos). Mientras el mundo gira y yo, de costado, voy viendo pasar multitudes, actividades, ideologías en caja, soledades de 4 estrofas y mucho amor al estilo TV. Qué sé yo... no resulta muy interesante este paquete, así que sigo escuchando y viendo ofertas, mientras tanto me quedo con ésta, que por lo menos incluye alas en algunas de sus "realidades".
...PERDIDOS EN LA VIDA
VIVIENDO SIN NUNCA APRENDER
A PESAR DE NUESTRA PIEL
A PESAR DEL AMOR...

Las pelotas
Tirar abajo la piel, como un hechizo de exorcismo, para desnudar purezas definitivas que dejan bien claro lo que hay y lo que podría haber, y hasta lo que jamás habrá.
Desgarrarse uno mismo cuesta, pero el seco y suave dolor que produce el sentir los retazos siendo arrancados por finas manos tramposas es un flagelo tan tibio que, aun sabiendo del daño, se disfruta por mil.
Magia para dos corazones locos.

Hay ciertos momentos que no por grandilocuentes resultan eternos, o al menos memorables. Y hay otros que de una pequeñez hermosa hacen surgir un cuadro que queda grabado en el corazón como una quemadura terriblemente ardiente y profunda. Hay, entonces, momentos como éste.
Todo nace, se detona (por decirlo de algún modo) por un apego compartido a cierto arte, a cierta fábula devenida en canción sublime. Pero la gestación tiene un período tantísimo mayor y un sui generis casi arcano entre las ramas del ombú que crece en medio del pecho.
Pero lo mas sensacional del acontecimiento es que ni siquiera fue la canción en sí lo que nos hizo brillar, sino su gratísimo recuerdo, y nuestra mutua inclusión en ese mundo e ilusión supersport. Ahí, justo ahí donde me trepo a la ternura de loco, ahí la balada se hace (se hizo) magia. Magia para un loco y una loca. Quizás juntos. Al menos sí en ese momento, donde fui testigo y objetivo alcanzado de un ataque de dulzura y vulnerabilidad infalible, cosa que pasa cuando el universo queda chico para dos entes desbordantes de luz.

lunes, febrero 07, 2005

Un telón blanco que se cierne sobre el horizonte cercano para generar algo asi como un escenario privado, con los arboles como límite, despreciando la ciudad que hay más allá, dejándola de lado.
Y ahora el telón se precipita en una lluvia hermosa, que va revolviendo el mar y el alma, como si tuvieran algún vínculo supraterrenal y férreo. Flota la melancolía, como el telgopor del interior, ganándole al resto la carrera hacia la superficie. Y es que lo imposible de no-extrañarte tiene cada vez más peso.
Fabula que dora y vuelve a dorar la alfombra mágica sobre la cual se mueve, y a quien besa y escapa raudamente, con indecisión crítica. Va dueña de una cadencia hipnótica, y todo el peso de tidas las ciudades que antes postraban mi alma y mis hombros, ahora levita sobre mí, como todo alrededor. Soy dueño y protagonista de un recuerdo eterno a futuro.
Son como la dupla de una serie de superheroes económica. Y tienen la supercualidad de distorcionar mi realidad completamente, aparte de ser invisibles. Se contraponen demasiado, y eso es como una supernova con timer.
Uno pone piel de roble ante el asedio. Otro ablanda hasta los huesos, pero los dos se disputan cada situación para lograr milagros que compiten en su fraude.

No tengo mayores ni nuevos argumentos para desear tus manos, o, al menos, tus dedos. No soy seguridad confortable ni promesa de algo menos malo, ni consuelo real. No sé siquiera si puedo ofrecerte un corazón. Pero sí me queda en stock un infinito caudal de abrazos, ganas de cuidar de alguien más que yo, de protegerte entre un manto de brazos.
Atormentando almas, nuestras almas, sin ninguna gana, con mayor torpeza, como mi bruto cuerpo que respira rusticidad. Tengo un viscoso corazón que se convulsiona ante las furiosas agitaciones de tu parte, y su estado es terminal. Tiene la piel ajada de los raspones miles, y el tiempo y vos presionándolo sólo consiguen replegarlo más y más. Teme y se va, amedrentado, a refugiarse en su rincón singular, trémulo de pavor, pero con cierta estima intacta. Y ahí se duerme, sueña, arma, proyecta y resurge, hasta que el factor inhibición vuelve a morder sus tobillos endebles. Entonces, como un nuevo principio, todo parece acabarse.
No quiero todo el poder en mis manos, en mi voz, en mi sien. Sólo deseo una combinación sincronizada, sí, una complicidad espontánea que nos encuentre encontrándonos.

sábado, enero 29, 2005

Tratemos de entendernos: gente, ustedes, en su mundo. Yo no quiero joderlos. Mi presencia y mi persona son míos. No me juzguen. Yo no ataco. Yo no muerdo. Yo no invado. Yo no ladro. Yo no asfixio. Por favor, juguemos con las mismas reglas. No soporto la injusticia, no soporto su injusticia, su tuerta ley. No aguanto a las mayorías. Quizás, es cierto, tenga que ver con que soy una minoría. Una ínfima, individual, única y mía. Pero esta específica minoría gustaría de ir por el mundo sin tener que chocar con cada mayoría en todas las esquinas de su amplísimo infinito.
Hagan un lugar, dejenme entrar en ese pequeño ghetto donde los gigantes no pasan por la puerta, donde la enorme mentira no puede ingresar ni un miserable dedo. Por favor, necesito ese pequeñísimo lugar a salvo del juicio universal. No soporto tanta falacia real, tanta verdad de bajo presupuesto, a corto plazo, con tristes pasatiempos de inventos para seguir el circo. No quiero domadores. No quiero ser un león en la ciudad.

jueves, enero 27, 2005

Nostalgitis.

Suena una mermelada de perlas, y en esa densa dulzura se moviliza una marea de pequeños deseos acrónicos, como de un futuro anterior. Claro que esto viene de antes, y de más atrás también. Porque la nostalgia es fundamental. Es, incluso, ominpresente. Y en ese estado saturado de magia, a veces se rebalzan las macetas y sobreviene un diluvio y embalses en los párpados. Hasta puede haber una hemorragia ocular, ese estallido tecnicolor de las alas. Una agudísima enfermedad propia de los ilusos más ilusos.
Confesión.

Dos miradas perdidas en la enorme distancia que se amaina cyberneticamente como una lluvia y una toalla. Pequeños guiños, como gestos del momento que siempre fue, todo tan estiradamente cómplice. Hay un tiempo que se agota y juega como joker de un lado, para que la épica confesión se camufle y salga ilesa, como si en el orgasmo se hubiera vuelto invisible, o hasta etérea. Pero hasta el tiempo tiene un precio, y un buen protagonista debe estar dispuesto a gatillar cuando se dispone semejante desenlace. Así que un anexo de minutos fue suficiente para destruir el velo y que la confesión vea la luz... bah, las dos luces. Así, entonces, surge una perplejidad un tanto suave, ya que de cierto inconsciente modo nuestro muchacho infería alguna afinidad.
Pero el golpe fue muy directo, sin amortiguación, y eso es shock asegurado. Tanto shock que ya un buen tiempo y la respuesta de los órganos se hace esperar. Hay como olor a miedo y a gato al mismo tiempo, se forma una conjunción tan peligrosa e incierta que ya solo se teme al mismo temor, como cajas dentro de cajas con, qizás, alguna (buena) sorpresa.
El cemento y el mar no se llevan para nada bien. No, no y no. La ciudad me coarta el infinito, y yo soy el mar. Y la luna es mi gurú. Ella y su mano me movilizan hacia ese futuro promiscuo.
Vigilia y Averno.

Hay una extraña presencia en el ámbito. El sueño no llega y la impaciencia desnuda el aire turbio, que comparte su temor conmigo, el único sobreviviente a la noche-amanecer que se come, uno por uno, a mis pares. Caigo en la confusión y, como sin contraste, me encuentro ya con sueños para nada placenteros, ni siquiera lógicos. Vomito sangre y ahí va el tesón, ni siquiera la rabia me queda. Y la función decae y se rehace en reiteradas acciones, y el miedo se va amalgamando a la desesperanza, como un cuento-mito con la sociedad de turno.
Pero despertar, volver y comprender. Aunque esta vez con más precaución.
Vigilia y Averno.

Hay una extraña presencia en el ámbito. El sueño no llega y la impaciencia desnuda el aire turbio, que comparte su temor conmigo, el único sobreviviente a la noche-amanecer que se come, uno por uno, a mis pares. Caigo en la confusión y, como sin contraste, me encuentro ya con sueños para nada placenteros, ni siquiera lógicos. Vomito sangre y ahí va el tesón, ni siquiera la rabia me queda. Y la función decae y se rehace en reiteradas acciones, y el miedo se va amalgamando a la desesperanza, como un cuento-mito con la sociedad de turno.
Pero despertar, volver y comprender. Aunque esta vez con más precaución.

viernes, enero 07, 2005

Si la magia hace combustión, todo un estallido voraz se apodera de instantes infinitos, y así yo juego en la boca del león, ondulando entre espíritus de capa leve y espada invisible, que me ganan la mente como una guerra tierna.
Delirio-trampa.

Anoto en el agendo y salgo jugando por los costados, pelota al piso y tranquilo.
La historia nace de un pequeño cuento que traía a colación un juego peligroso. Tiempo después, ese juego me envuelve y resulta imposible de eludir, aunque sea imposible por propia voluntad.
Ahora soy el osezno inocente sobre la boca metálica con el estómago vacío, y aguardo la caída o el salto heroico y victorioso.

jueves, enero 06, 2005

Un rumiante fatigado se hace presente entre la muerte fabulosa que vino a poner un poco de desvarío a la locura habitual (o cómo decirlo... a enquilombar más las cosas), y en su lomo llega, reinando nada, una majestad lunática.
De su bolsa pequeña pero intrigante saca un pequeño gran dibujo, y como con magia me refresca un poco la noche sofocante. Sí, como con magia. Como una reina mágica, o maga.
El frutillo del postre, un abrazo. Virtual o no, pero bonito al fin.


¿Serán las nubes
almas de humo
que un gran incendio
consumió vivas?

Ay de quien ose
llorar de menos
o hablar de más
porque tragedia
significa congoja
de por lo menos tres días.

Sin noches y risas
sin días de sol
Sin la adrenalina
como una supernova
estallando en el pecho.

Ese luto absurdo
de gesta divina, o casi
es la hipocresía más cruda.

No hay falta al respeto
mayor que la ética
y su primogénita máscara.
El amanecer como paraíso, en mi jardín de edén personal, mi parcela de cielo.
Desenmascara un día tan pesado como abstracto en este preludio mañanero, herencia de una suave noche veraniega.
Yo, frente portal absorbente, llamando a mis héroes, esos paladines del silencio, invocando una ayuda ante los desvaríos de la consciencia en llamas, y con una brujita de alma sencilla y mente estrafalaria del otro lado.
Se me cuelga todo el panorama.
"Laberinto del sueño, donde se pierden los demonios de la memoria..."

lunes, enero 03, 2005

Va colgado de la luna, arriba de la verde alfombra mágica que ondula los bordes al sonido del viento como un papel libre. Lleva un tucancito entre los dedos que es travieso y se escapa habilmente, saliendo suave y delicado hasta el suelo espeso. La búsqueda, terrible y áspera, no se lleva bien con la falta de luz de esa indecisión entre noche y mañana, entre sol y luna, que juega con los sentidos confundidos de nuestro vampiro drugstore.
Vale la pena verlo tantear el alfombrado como un ciego en el microcentro, buscando entre flashes la exoneración de culpas pacíficas.
Entre tanto, los duendes hacen su trabajo, cual hormigas, y van retirando del envase las pequeñas dotaciones de éxtasis para llevarlas a un lugar más seguro. Dejan el sedoso envoltorio, muy agradecidos del inesperado regalo, y atrapan sueños por el camino de tierra que lleva a su florido reino.
Volvemos al caso: el sol se puso los pantalones y copó la parada nuevamente, aunque con un poco de resistencia aun, pero suficientemente brillante como para que la vista del colmilludo investigue en sanas condiciones. Así las cosas, la nueva fase de la búsqueda resulta un éxito inmediato y, un tanto sorprendido, nuestro amigo descubre la falta del cielo. Lo piensa dos minutos, un ruido entre las plantas, y ya: ellos lo merecen. Entonces acerca el resto al planto, y todos hechos.
Más duendes felices es más futuro lunático asegurado. Aparte, esto deviene en una hermosa amistad, yo sé lo que les digo...
Rompo y congelo, golpeo
la puerta del infinito desconocido
mejor que el malo por conocer
o de golpe una estrofa
y todo quiebra, como el tiempo
un caos furibundo que atrapa
almas en su ojo más sabio.

De pronto el atardecer
como la puerta a la paz.
Y estalla en mil pedazos
cualquier inconveniente.

miércoles, diciembre 29, 2004

Ojos que ven lo que los demás no ven, corazones que sienten diferente.

lunes, diciembre 27, 2004

No se puede escapar si todo es una gran celda infinita como cajas dentro de cajas dentro de cajas dentro de cajas dentro de...
¿Por qué seguir abriendo cajas buscando una caja última? Será, maldición, que la esperanza es una especie de condena disfrazada y simpática.
¿Algún día va a escampar?

viernes, diciembre 24, 2004

Mentimos festejando, pero qué mentira tan dichosa, creanme.
Y si hay que salir a alegrarse por el mero hecho de que tenemos sentimientos encontrados en personas allegadas, lo vamos a hacer. Como una especie de conjuro sanador para el enfermizo mundo que nos rodea y nos expulsa para el espacio libre de sensaciones, con esa frialdad propia de un batallón de hielo. Vamos a derretir esa indiferencia con un poco de alcohol y fuego, y muchísima pasión de amistad, de música y de locura.
Que haya fervor en todas las esquinas, porque los festejos son pequeños ghettos donde se puede parir un poco de sinceridad y sonrisas sin necesidad de atarse al enorme ejército crudo.
La fecha no importa, tampoco el motivo. Sólo celebrar.

jueves, diciembre 23, 2004

¿Qué harías si leyeras esto
morena mariposita que
vuela en mi primavera
conmigo queriendo
hacerla nuestra tácitamente.
Acostado en tu lecho
sobre el pesar pacífico
de vuestra absolución racional.

Es que me fomenta
la locura que fermenta
en añejos rincones del misterio.

Su beso me lleva a Dios
como la nube detonante
que el cielo nos ofreció
dejándola en la tierra
cual semilla del paraíso.

Mi mano en tercera persona
derrama letras, supliendo
a la consciencia misma.

martes, diciembre 21, 2004

Medianera blanca, asaltada por un sol naciendo. Eso sí es amor.
Parece la obra maestra de los colores.
Rosa, verde, rojo, blanco, celeste, todo fundido en la misma imagen-shock.
Y de fondo tengo una banda amiga que me aguanta el corazón.

lunes, diciembre 20, 2004

Momento de no saber qué hacer.
Momento de pensar sin pensar, y escribir por escribir.
Vengo de una odisea de solidaridad, ternura, llanto, carcajadas, éxtasis, lluvia y demás. Hubo mucha dulzura contenida. Hay, de hecho. Y el estornudo puerco.
La luna, infaltable, allá, diáfana e hinchadita, como esa pancita hermosa que tantos caramelos mentales me saca. Y pensar que mi nombre va ahí a veces...
Ahora el pálido celeste, casi bostezando, emerge del cielo para dar la ronda matutina avisando que viene el día, así como preparando al resto del mundo para un amanecer más.
Despierten, corazones, que el rey Amor no los quiere ver dormir más.

domingo, diciembre 19, 2004

¿Y qué onda si no sé qué tren tomarme?
Si las vías están tan estrafalarias que ya no sé para dónde encarar el viaje...
Ese pequeñísimo auge mira y enternece que da miedo. Ese imposible dorado me arruina de indiferencia mentirosa e indecisa, que quizás pero no pero quizás. Pero no.
Hoy quisiera más abrazos.

miércoles, diciembre 15, 2004

Re y greso, grueso el tiro de la vuelta, liso y llano, sin dolores ni olores ni colores, pero revitalizante, energía a cuentagotas diría un sabio que no existe.
El poder no es mío, el placer quizás.

martes, diciembre 14, 2004

Pequeñeces y sombras.

Un hadita morena ha escapado del silencio, dejando abierto el portal para llegar más allá de la piel. Quizás logre el cielo por sus alas suaves, y el brillo en sus pómulos, y la suerte simpática que le baña la cara.
Pero yo no sé por qué no sé. Me cuesta entender que la belleza me cale tanto, que se clave sobre la herida del dorado sueño que nunca fue, y deje colgando de ella un hermoso cuadro que sería capaz de admirar por horas. No comprendo estas magias que oscilan furiosamente en mi espíritu y se atrincheran en este inalcanzable punto. Flashes y más flashes, y luces y estrellas y soles y lunas y linternas y velas y fuegos. Y todo en un santiamén, como a propósito, para confundir de belleza mi estropeado corazón.
Y es que a veces las puertas de la razón son muy estrechas para el enorme corazón.

domingo, diciembre 12, 2004

Dícese de una noche donde el amor aparece sólo como una pequeña nostalgia, y el resto se satura de magia solitaria que desborda por los agujeritos de ese colador enorme que resulta un cielo estrellado y sin nubes.

domingo, diciembre 05, 2004

Neruda 2: selección de versos del poema Bella (o de cómo tratar de llegar con palabras a lograr una belleza similar a lo que se describe).

"Bella,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa de tu rostro,
bella.

Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor de mundo,
así te veo,
bella.

Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.

Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos,
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.

[...]

Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella."
Neruda 1: fragmento de Tu risa (o de cómo don Pablo sabe captar cuánto me obnubila tu sonrisa).

"Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla
riete de este torpe
muchacho que te quiere
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría."

jueves, diciembre 02, 2004

Realmente no sé si estoy ebrio de alcohol o de necesidad.
Si no te llego, soy un rock sin destino.
Si no te abrazo, mis brazos no tienen sentido.
Si no te beso, mis labios podrían ser sólo un tallo.
Si no estás cerca, el verano igual es frío.
Si te amo, esto parece una comedia trágica.
Si no te amo, lo disimulo muy bien.

miércoles, diciembre 01, 2004

Me persigue una imagen: una mujer divinísima, a quien le llueven finos hilos de sol y le brilla un par de estrellas. Sonríe jazmines, perfumando de simpatía la pradera de mis percepciones.
No sé si es etérea, porque a veces da sombra, o si es sólida, porque nunca pude tocarla... al menos no en una realidad singular.
Y en las tardes está en todo el esplendor de mi jardín. Y en las noches está en cada estrella, y su corona es una luna idónea. Y en las mañanas se vuelve sueño y me arrebata el inconsciente.
Y no tengo manera de escaparle, es como una cárcel particular, quizás como una silla de ruedas para mi alma renga.
¿En qué lugar?

viernes, noviembre 26, 2004

¿Qué sería de mi vida si tu vida fuese mía?

martes, noviembre 23, 2004

Ya no sé qué poner... está amaneciendo, te extraño y con los pájaros cantando mi esperanza débil se ensancha un poco. Quisiera ver este amanecer con tus dedos entre los míos...

lunes, noviembre 22, 2004

Es una fábula hecho instante fugaz, como el amor ardiente de un segundo extenso que se adueña del tiempo y el espacio, y todo lo contiene, y lo llena todo. Así es tu gesto y mi sentimiento, de la mano, persiguiéndose aleatóriamente sin tregua y con mucha paciencia. Pero sé que tu voluntad no lo busca, y yo hago que lo encuentre, aunque sea sólo un dulce cuento fantástico que nada tiene que ver con la realidad. Tus ojos escasos, tu boca abismal haciendo eco de tu sueño, y toda la ternura del universo viene hacia vos como si fueras EL imán.
Vos y la luna, y el sol, y vos, y el cielo y el jardín y vos y el espíritu blanco con propia vida de inspiración divina y vos. Ocupás cada lugar entre los avatares de la belleza, cada espacio vacío entre dos milagros. Sos el complemento ideal de la perfección, pero preferís obviarla y obviarme, aunque sea inconscientemente.

viernes, noviembre 19, 2004

Hoy no te debo tanto, pero me siento en deuda igual, así que dejo la pequeña reflexión de un sueño que no fue:
Sé que te extraño, porque no estás ni estuviste, entonces no hay forma de que sea diferente a esto. Pero también sé que no duele tanto, que es más light el estrépito de la caida a una realidad vacía de vos, ya como un grito normal de desesperación aunque sin tanto desgarro en él.
Y sí, cada vez me cuesta menos y me arde más (quererte).

jueves, noviembre 18, 2004

Me voy volando por ahí... y llego a algún lado que desconozco. Infinito, sí... así parece. Nonono, no es que esté esperando a alguien. O quizás sí... ¿tendrá ojos profundos de roble? ¿piel de corazón de avellana?
Es que viene despacio, o yo ansío demasiado, pero no puedo más. Me corroe la mente. Y el beso de encuentro, formal nomás, cachetes siameses por un instante de pequeña gloria para mí.
¿Y ahora? Hay que declarar... como ante un juez, pero más nervioso y menos seguro...
Nunca las palabras fueron un picaporte tan decisivo: abrir la puerta del destino y encontrarse cara a cara con un futuro excluyente. Almohada, sálvame de este terror.


miércoles, noviembre 17, 2004

Vuelta al trato onírico, como si fuera la mejor relación que pudiéramos tener, o la única, o el mejor ámbito para desarrollar todo este estancado y dulce océano que me remueve el pecho.
Pero con absurdos, y no tanto. Simples imágenes, bastante poco comunes, con seres inexistentes, encarnando vaya uno a saber qué miedos, y él, otro inexistente, o tácito o etéreo, y vos, sublime, y yo, igual.
El telón sube y baja, y hay actos diferentes, en escenarios que van desde lo más conocido hasta el apocalipsis menos imaginable. Mientras tanto, mi cuerpo da vueltas entre resortes y sábanas, incrédulo pero sumiso, ahogado por ese espectro paralizante del que es presa.
Finalmente el hechizo culimna, y todo escapa como agua entre mis dedos, como las nubes, para dejarlo tan vacío como siempre estuvo, ya sin maquillaje.
Alabada sea la horizontalidad fantasiosa.

martes, noviembre 16, 2004

¿Tendrás la más remota idea de que las manzanas que dejo caer del árbol son todas para que vos te alimentes y puedas regarme con agua de tus pequeños arroyos?
Quisiera que te enteres de que toda mi primavera es para vos.
Verte en diferido se vuelve un poco adictivo.
Hay una sonrisa, y los dientes son barrotes que me rodean. Hay una mirada, y las pupilas me atan con magia invisible, onda magneto psíquico. Hay un rostro de vos (gracias Marito) y sin embargo, es tan espléndido y panorámico que podría ser una cascada, una montaña en otoño o el mismísimo lago paradisíaco. Porque hay más en tu belleza de lo que un ojo exprime.
Pero el cuadro no termina. Resulta que a tu lado estoy yo, con una sonrisa enorme que es la paradoja perfecta de mis ojos diminutos. Y tu cabeza sobre mi hombro... milagro de milagros de la dulzura. Si se puede retratar el sueño de un alma enternecida, esa imagen es la obra maestra. Es como que coronaras mi humanidad con tu belleza. La muerte puede estar segura de que, si se pega una vuelta, tengo una cosa pendiente menos en mi lista de "maravillas del mundo".
No hay más que decir por "ahora".

lunes, noviembre 15, 2004

No sé qué queda por escribir después de una lluvia tan furiosa y tierna a la vez.
Ahora está despejado, pero tuve más sol en el gris amanecer de ayer. Mucho más.
Y qué feo se siente esperar el sol sabiendo que no va a repartir tanto calor, ni tanta alegría... y eso que él sabe lo que es hacerme bien.
¿Qué competencia puede haber entre la estrella que está a años luz y la estrella que, aun sin tocarme, me quema a un paso de distancia?
Bah... me quema, me arde, me asfixia de una ternura indescifrable, de esas que uno no sabe por dónde se meten, y que cuando las quiere sacar, termina dejándolas más adentro todavía, no sé si por inútil, terco, necio o qué...
(... pero te quiero).

viernes, noviembre 12, 2004

Dicen que querer es poder.
Si te quiero, ¿te puedo?
Porque vos a mí sí...

miércoles, noviembre 10, 2004

Principalmente, y antes que nada, te extraño.
Un cielo de piedra que se hizo polvo y llora. Una murga de gotas en mi techo, en mi jardín y en mis ilusiones. Y la distancia de pocas cuadras y muchos sentimientos, como guirnaldas en el salón de fiestas para que baile mi situación con tu ausencia. Todo eso es el extremo de la más austral costa que hoy soy yo. Y ahí, en ese lugar, bailo poco y río menos, aunque estallo esporádicamente con ciertas pequeñas convicciones inútiles que saben su realidad pero no gustan de creerla para seguir colgados al triste quizás embustero.
Estás ahí... sé dónde encontrarte, pero no. Y no es que no porque no. Es no porque, por más que te vaya a buscar, siempre va a haber un contestador, una puerta o una madre, o una diferencia de artes, o el cielo nublado o la llave equivocada. Pero quiero. Quiero buscarte, encontrarte, mirarte, abrazarte, decirte, respirarte. No sé hasta dónde, no sé los límites, pero joder que los hay, y no sé no mirarte sin toda mi dulzura aglutinada, me duele abrazar a la situación en lugar de a vos; decirte lo que te digo no es decirte lo que quiero, lo que te quiero; tu perfume, eso sí lo respiro... pero es tuyo, no es vos, no toda vos, sólo esa parte de vos que es de propiedad pública.
Entonces me queda sólo ese lugar vacío que dejás cuando te movés, como vos pero escapándote, como la carrera hacia donde no se llega nunca. Quisiera que no fueras invencible.

domingo, noviembre 07, 2004

Cumpliría la condena perfectamente si me enjaularan por el crimen de ser feliz con sólo olerte. ¿Sería cadena perpétua por el agravante de amarte? No importa. Pero estoy encadenado a este suceso, a esta nueva era que arrasa con mis perennes ganas de apostar. Ganas que ganan aunque no tenga ganas de que así sea.

sábado, noviembre 06, 2004

Salvame de la decepción de un mundo tan poco habitable como la noche sin vos, porque no quiero más inyecciones de condena día tras día, a sabiendas de que los barrotes están bien lustrados, tienen 220 y un dragón hambriento del otro lado (por si las dudas...).
Por eso necesito que me rescates, porque no hay forma de escapar sin una dosis de magia que me transporte, sin un par de alas que me ayude a subir hasta lo más alto, donde no llega el smog, ni la contaminación, ni los hijos de puta.
Pero me parece que tus vuelos están ocupados, en otros horizontes, en otras celdas, en diferentes planos de este mundillo tan poco amable con sus turistas. Quizás prefieras otros destinos, eso no puedo saberlo todavía. O quizás no te interese este ni ninguno, lo cual es igual de triste. Porque me has dicho que nunca hubo flores en tu jardín, y yo, iluso por naturaleza, soñé con plantar y ver crecer hermosos jazmines. En cambio ahora esa fantasía parece marchitarse sin siquiera haber brotado, como todos los días por estas horas, como todas las condenas, como todas las jaulas.
Necesito el abrazo redentor con suma urgencia. Necesito la caricia libertaria, dada por una mano pequeña y blanca, casi simbolizando esa paloma, con todo lo que significa. Necesito arder en una mirada, y consumirme entre dos pupilas.
Y es así que va de nuevo, tacho otra vez el calendario, me dirijo hacia la horizontalidad, a rezarte con los sueños, a tratar de respirar con la inconsciencia un poco de aire puro, libre de hombres que son los dos bandos de una guerra, de suelas que pisan cabezas, de miradas con toldo, de plantas-jaula y cosas por el estilo. Hacia mi dosis de libertad.

viernes, noviembre 05, 2004

Si fuera un alma y tuviera que elegir el lugar para vivir, me inclinaría por tu mirada, ese pozo sin fondo de magia y oscuridad, ese misterio de la consideración.
Aparte, verme verte debe ser un espectáculo muy simpático.

miércoles, noviembre 03, 2004

Ese aroma a ambiente fresco y renovado es el que toma la posta para perfumar un momento de extrañas características: viejas y hermosas novedades, molestias recurrentes y un presente atascado.
Quisiera que el presente tuviera chapa de futuro, que las novedades hicieran pie en esta pantanosa actualidad. Más que nada porque ya va siendo hora de un despegue, de abrir alas y arrancar para otro lado. Soy animal nómade, más allá de mi cuerpo sedentario, y necesito explorar, puesto que ya saqué todos los frutos de este estatus, al menos por el momento. Y hay que emigrar. Pero los vientos y el clima andan inestables, y no sé para dónde arrancar, no me convencen los destinos en boga, y estas nuevas presencias me dan algo de miedo, aunque un par de lindas esperanzas (una para cada ala). Espero que las resistan.

lunes, noviembre 01, 2004

"Perfecto, como la noche, como el aire tibio que no sé de dónde llegó para copar el ambiente. Así de perfecto fue ese momento, esos veinte minutos, esa media hora de noche perfecta, de tu voz, del barrio.
En algún rincón de mi vida siempre soñé con un momento así, era como algo que hacía eternidades no pasaba. [...]
No sé por qué, como no supe por qué en aquel momento cuando, en cambio, sí supe que había algo extraño en mi forma de mirarte. Y no sé en qué momento salté (si es que ya lo hice).
¿Vos querrás tirarte? La cantidad de veces que me pregunté eso no tiene nombre.
Y ahora llueve.
¿Algún día leerás esto? ¿te lo leeré? ¿lo leeremos juntos con una risa tierna, débil, endulzada por mi ingenuidad? ¿o lo leeré en un futuro medio como el capitán que lee la bitácora de una derrota?
¿Habrá futuro doble o estaré construyendo un enorme pasado repleto de nada?
La luz del amanecer me llama a soñar. A soñarte, quizás. Siempre quizás. "

Hay veces que soy otra persona escribiendo por mí. Como si me reemplzara desde el banco de suplentes de mi alma un ser con características irrebatibles, pero de modos extrañísimos.
Y este es uno de los casos.

domingo, octubre 31, 2004

Lunaranja y la ficción posterior.

Es extraño volver a extrañar (valga la redundancia). Me pregunto dónde habrá estado tanto tiempo varada mi utópica ilusión, que viene a hacer pie en esa playa frágil, inestable, casi un espejismo. Pero no hay respuestas a mano. También quisiera saber de qué material está hecho este sueñito de seguirla, de bajarle soles o hundirme en mares, de noches de verano a la par, de caminar y caminar y caminar, y reir y caminar. Y.
Claro, siguen ausentes las contestaciones. Y yo también. Porque siendo pregunta no me puedo considerar parte de un lugar que exije respuestas como condición para existir. Y porque en este instante soy preso de un ahogo que pide más que aire... pide tu aliento. Necesito respirarte. Me siento exclusivamente inútil sin ese ave negra, femenina, que lleva una esperanza en sus alas. Esperanza que me pertenece.

viernes, octubre 29, 2004

Sería hermoso que la canción no fuera sólo coincidencia. O que fuera una coincidencia más profunda. Sería hermoso que morir en la India tuviera las iniciales de un amor doble y concreto. Hermosísimo sería hablar de eclipses y teorías y planetas y vida y muerte mientras miramos la misma noche, desde el mismo jardín, con las manos enredadas.
Y quizás algún día la hermosura se pegue una vuelta por el estrecho sendero que compartimos sin tocarnos. Pero "quizás" es una palabra hecha para desalentarme.

sábado, octubre 23, 2004

Si el sol te mira a los ojos
yo ya no puedo mirar otra cosa
como cuando la cara te roza
y trepo al delirio de mis antojos

Sé que escribirte es tirarme
un poco más al abismo
aunque en verdad es lo mismo
si no querés sujetarme.

viernes, octubre 15, 2004

La máscara sensual.

-Decime, a ver... ¿por qué para que entiendas que te quiero es necesario que te haga pensar lo contrario?

El silencio gana la lucha contra la conversación. A partir de ahí, se cruza una mirada cargada de razones, de ciencias, pruebas y contrapruebas sobre por qué el sueño de jugar para divertirse es sólo un sueño. Sabe que la está haciendo pesada, densa e insoportable. Sabe que lo tiene agarrado de la cola y más. Pero no sabe que él está a punto de entenderla.
Entonces, sólo entonces, la cabeza del condenado hace erupción y explota una idea cósmica que voltea la realidad. Saca el pie de su cabeza, se limpia el polvo, y comienza a crecer desmesuradamente. Su sombra ya baña la anatomía de la ahora pequeñísima mujercita.
Nace una nueva verdad.
De pronto la situación es el espejo. La muchacha olisquea el aire y se da cuenta de que perdió su aroma a premio mayor y carga con el rótulo de "molestia" en la frente. Revisa alrededor, y sólo encuentra los dientes de una sonrisa despojada de cualquier piedad. Está colgada de un diente. No hay sogas, no hay nubes, no hay agua... pleno abismo de la indiferencia, y ella por caer a causa de un capricho inútil que se transforma en paradójico castigo, en la moraleja asesina:

- ¿Ves? Ese es nuestro abismo. Si te tirás, nos une. Si te vas, nos separa. Si te quedás colgada, nos destruye.

lunes, octubre 11, 2004

¿La pileta o el abismo imaginario?

En la pileta hay agua... quizás no sea pura, ni de la temperatura ideal. Tiene una superficie cómoda, y un contorno más que aceptable. No muy profunda, pero da para nadar.

En el abismo... hay oscuridad, y mucho olor a golpe. Pero es imaginario. Y hay "allá a lo lejos" y "quién sabe qué". Pero es imaginario. Y una tentación, una esperanza. Pero es imaginario.

Y entonces, uno elige, siguiendo el juego de la estupidez, el abismo. Y se tira del cordón de la vereda.
Perdido por perdido (perdido al cuadrado).

Perdí y me perdí, y nos perdimos.
Perdí esa boca dulce y pequeña. Me perdí la sonrisa incoherente. Nos perdimos una noche de amor.
Perdí el aire compartido. Me perdí un poco de amor tibio. Nos perdimos sin querer.
Perdí lo que nunca había ganado. Me perdí en el final de la noche. Nos perdimos, por ahora.
Perdí la iniciativa. Me pardí entre las luces. Nos perdimos la función.

jueves, octubre 07, 2004

La humanidad es algo tan poco "natural" que me extraña.
Hay una conjunción ideal en lo que se puede llamar El Mundo, entre animales, plantas, hongos y demás. Y, como si fuera un zorro en un gallinero, está el hombre. Esa raza que no cierra con todo lo demás. Esa plaga inútil que sólo sirve para autosatisfacerse a cualquier precio.
La humanidad es indefendible. Sólo los humanos pueden defender a los humanos. Y, lo más triste, es que se matan entre ellos.

martes, octubre 05, 2004

Me gustaría ser sueño, para gestarme por una ilusión fabulosa, noble. Para alimentarme de pequeñas huellas diarias puestas en un camino férreo e incorregible que tiene esa meta paradisíaca como un dios a alcanzar. Para sentir el latido del corazón ajeno cuando me acerco lentamente hacia su existencia. Para abrazar su sombra y darle el amor que siempre quiso. Y, finalmente, para estallar y morir en el orgasmo que es hacerse realidad sin tener que vivirla.

domingo, octubre 03, 2004

Noche de baches es la que se viene muriendo, aunque no sé si debería usar el plural. Resulta que fue todo como lo planeaba, pero casi. La cola del diablo siempre cruza la línea final antes de que puedas cortársela. Y no vale menos este empate de último minuto que parece ser más derrota que otra cosa.
No quiero dejarme tirado en un rincón, así que mejor aprovecho la cama. Pero esquivar charcos con una superior a cuestas es complicadísimo. Siempre en estado de espera.

sábado, octubre 02, 2004

Sí, yo sé que estoy buscando llaves para abrir puertas que no llevan a ningún lado.

viernes, octubre 01, 2004

El curso del río sin río
el aire más tenso
más aun, también
el denso respirar y la paz
de la mirada atrapada
en el anzuelo de una caña
colgada en la nada.

El calor del frío de todo
en el film de un
tácito sujeto extraño
que se parece a mí.

Anteojos rojos clásicos
al contacto con el vidrio
de un estático visor
a quien todo maravilla
desde el pasto verde
al inmenso multicolor.

martes, septiembre 28, 2004

Adicciones en acción.

Ingestión, digestión, erección
Sobredosis de razón
humo grueso y casi dulce
espectáculo y función.

Lo triste de la tristeza
los mambos y la cabeza
el sueño como velorio
o una sombra que reza.

Son rayas de pizarrón
hechas con tiza y desilusión
que se pierden en el consumo
y las revistas del corazón.
Gracias por el fuego.

Marito transita su vejez
una vejez eterna
casi siamesa del alma
que cobija tanta magia.

Tiene ojos expertos
creo que de tierno dolor
y una sonrisa tan tibia
que parece imposible
no creer en su grandeza.

Se suelta en metáforas
donde circula Troilo
y un espantapájaros
y el arco iris.

Y la vida
la vida de hoy
que le lega al mañana
para disfrutar del tiempo
pero del tiempo sin tiempo.

lunes, septiembre 27, 2004

Allá hay gólems de cemento, hay sistema embutido en trajes, hay estrellas de neón, hay reptiles rodados. Allá hay nubes de oxígeno y aire de smog. Allá hay muerte en las miradas, y huecos en el alma.
Acá sólo está el cielo de un rostro, con dos ojos por estrellas. Acá la mística natural sigue al aire a todos lados. Acá el amor usa tu ropa, la ilusión te roba el perfume. Acá ando descalzo por la arena húmeda, tibia. Acá las almas tienen alas y se posan en los jazmines.
Lástima que me toque vivir allá.

¿Cómo se vive sin ser una oferta y/o una demanda?
La cabeza en Flor.

Me busco, me necesito
mas no me encuentro.
O mejor aún: me encuentro
pero demasiado.

No es que me dé miedo
sólo son muchas personas
las que viven mi vida,
una vida muy fina,
muy frágil, muy blanda
que se ahoga en una lluvia
que se quema en un suspiro.
Una vida débil como la luz.

Estoy en el idealista
pero también en el vicioso
y en el animal, y en el humano
estoy vacío de luz
estoy lleno de sombra.


¿Hay algo más desilusionante que hacer los sueños realidad? ¿Qué sentido tiene?

viernes, septiembre 24, 2004

Me hacés jodida falta, aunque cada vez que lo pienso, me quiero cortar la lengua para no decirlo, los dedos para no escribirlo y la cabeza para no pensarlo. Quisiera salir de mí, y patearme hasta que con la sangre se vaya ese capricho. Me encantaría ser un tercero para poder venir a hablarme en el idioma que comprendo y sacarme esa obsesión de la cabeza.
Pero yo no puedo conmigo mismo. No puedo conmigo, tuyo. No puedo sin vos, menos sin mí.
Necesidad del lleno, del grueso despertar de un rincón oculto que se escapó de la vida cotidiana y se perdió en el bosque. Eso siento. Ese costado que quedó marginado por propia voluntad. Necesito fervientemente una mano de ese mundo, un remo, un bote, un par de alas que no se hagan humo.
¿Por qué mi mente no puede volar más allá de mi cuerpo?
En realidad sí lo puede hacer, pero siempre le queda esa consciencia amarga de saber que hay una piedra debajo de ella, que la sostiene, la limita, la atrapa, la arrastra. El peso de la humanidad se hace insoportable sobre la frágil espalda de los sueños, debilitados estos últimos por una rutina que fastidia, por un ambiente asfixiante. La ilusión tiene osteoporosis, problemas lumbares y, encima, ganas de suicidarse. No pega una.

martes, septiembre 14, 2004

Por la guerra del pecado
contra el discurso moral
se enfrentaron bien y mal
en un partido trabado
que dio como resultado
un empate criminal.

Son millones las víctimas
del bombardeo legal
no da abasto el hospital
y en las victorias pírricas
las cosechas son mínimas
y el deterioro, total.
No lo pienses, no es total
ni absoluto, ni verdad.
No pretendas entender
no lo busques por el mal
no lo encuentres por el bien
no lo sientas por real
porque nada cierto es.

Sólo hablamos de vivir
ni siquiera respirar
tampoco es que existe un fin
o un punto donde llegar
es el trámite de ir
de nuevo a ningún lugar.


Es otra situación completamente normal. Y ese es el problema. La pieza está acá, en el mismo lugar de siempre, con los mismos adornos, sólo puede oscilar el orden de las cosas, pero todo es un enorme periplo. La habitación es tan estática como el resto del universo, de mi visión del Cosmos.
Me acomodo, cruzo una pierna, me desperezo. Miro alrededor, bostezo y voy al mismo lugar de siempre, del que no me moví. Pero voy igual, porque es mejor que no hacer nada. Bah... hago nada de todos modos. La nada me persigue. El vacío me corre como si fuera mi sombra, y mi sombra se ríe de su condición. Y entonces me desespero, me aburro, me aletargo, me siento, me levanto, me corro, me escapo, vuelvo, salgo, entro, exploto, me rehago, me deshago, miro sin ver, veo sin oir, oigo sin sentir, no siento más nada y vuelvo a ser exactamente lo mismo. Me muero sin morirme, todo el tiempo, todos los tiempos. Mi eternidad se desgasta y se regenera con la cadencia de mis respiraciones. Es todo muy genérico, ni siquiera vivo a veces. Y de pronto la muerte se me viene encima, me azota, me prepotea, me hace cosquillas. Me agrede con su forma tan sutil y sádica, gozando del anormal sentido de oscuridad que provee a quien atiende. Estorba a mis ojos, pero satisface mi alma. Le da ese "y bueno" que tanto necesita a veces. Vuelta a empezar...

jueves, septiembre 09, 2004

El campo y su mancha, que está en el medio, en esa posición de protagonista vil, de malo de la película. Esa mancha que no se puede quitar con nada, y que nació con el mismo campo. Esa misma mancha es la que nutre al campo. Esa simbiosis tan atroz, invertebrada y sedentaria hace que la fantasía no esté tan lejos después de todo. Es un algo más. Pero como no se puede contra ella, gana fama con el paso del tiempo... tan difícil es, creo yo, tratar de borrarla como ignorarla. Así que mejor vapulearla. Cuestión de descarte.

miércoles, septiembre 08, 2004

Los sueños, sueños son. Y tienen derecho a permanecer vírgenes mientras ellos lo dispongan.

viernes, septiembre 03, 2004

Ojos rojos, hinchados en sus terrenos, ahogados. Es una pauta, y marca la sentencia, la birome inaudita que adhiere el punto final a un cuento de tanta dulzura como sufrimiento. Porque no nos engañemos, que para el rosa se necesita mezclar la pureza con sangre. Sangre y fuego.
¿Cómo no le voy a agradecer? Si de ese cariño, de esa presencia, se nutrieron dos de las estrellas más brillantes que conforman mi galaxia. Si no habiendo lazos el aprecio tácito era tan grato y conmovedor que el aire que anidaba en esa alfombra azul tenía un no se qué mágico y outré para estos dedos y su continuación. Si otro de sus logros me representa una admiración enorme como el afecto que le tengo. Si, más allá de todo, su propia persona valía la intención.
Pero tanto agradecer me confunde, hasta me rechazo a mí mismo, porque lo veo como una ceremonia de clausura, y esto recién es la mitad de todo: uno es su propia obra. En este terreno, en este juego, mientras queden fichas de nuestro color, la pérdida no existe.
Que la eternidad te tenga reservado el colchón de nubes que acá no pudiste conseguir. Un abrazo interminable.

El Diamante loco.
P.D.: Si te lo cruzás, mis saludos al Viejo, decile que lo extraño.
Estación del fin del mundo.

Del fuego al aire,
del barro al suelo
de todo a nada
camino o vuelo
no moja el agua
no enfría el hielo.
La vida mata
(eterno el duelo)
con eficacia
mas sin anzuelo.



miércoles, septiembre 01, 2004

Buena nueva.

Nos presentamos de alas abiertas
y entre ellas se gestó,
cual si fuera un vientre etéreo,
una buena nueva magia
que floreció instantáneamente
al ritmo del atardecer.

De los pájaros, la vida
y la música y el sol
de las playas visitadas
e ideales de mentira
de todo eso y mucho más
se nutrió la fantasía
que inundó la realidad.

lunes, agosto 30, 2004

Todo va como viene, y fluye interestelarmente hacia un destino con poca ventura. El verde ya no es tan verde, el azul es más azul, y lo quieren reforzar aun más. Pero la solución no es el desastre organizado. Jamás. Al terror no se lo puede vencer con terror. Y mientras el populacho armamentista mediocre se cuelga de falsos avatares, de tretas con barba y traje, la ruina del abismo que crece bajo nosotros se agiganta a la velocidad de la luz. O, mejor aun, de la oscuridad, que es todavía más veloz. Porque la luz nunca puede ser pionera. Siempre que llegue a un lugar, la oscuridad la va a estar esperando para burlarse de ella y partir a su próximo destino, a su próxima broma.
Y al mismo tiempo, la masa amorfa de humanidades se salpica de inconsciencia con un teatro de atletas fabulantásticos. Y claro: a menos pan, más circo. Todas las banderas todas, todos los estandartes todos, conviviendo en la nueva torre de Babel... fanáticos de la separación que gobierna, alzando distintivos, todos hechos de la misma tela, pero con colores varios para saber que somos una raza caníbal y efímera.
¿Por qué la manzana de Adán no habrá tenido DDT?

viernes, agosto 27, 2004

Segura, Mente.

Crudo y blando como
la realidad de alrededor
que tiene esa consistencia
gelatinosa, vidriosa.

Mis ojos, el portal y un film
de algo que veo que soy
pero no puede ser que sea
porque lo estoy viendo.

El ambiente se cierra, y ahora
es todo un techo circular
una bóveda de cielo y palmera
y mi propia estátua en el lugar.
El sol.

Viene llegando el sol
triste como un pájaro de ciudad
con la necesidad de una chance
para tocar todo lo que ve
aunque no tenga ganas ni fuerzas.

martes, agosto 24, 2004

Memoria de este final.

Paso por un momento que parece
una duna en el desierto indeciso
o quizás un mito popular
sobre el amor, la droga y la vida.

Dicen que todo es culpa del cuore
y que uno no pincha ni corta
en estos trámites emotivos.

Dicen que es una jaula ciega
un cazador perdido y voraz
una sirena en el mar de cemento.

Dicen que es un asunto tan serio...
y hay que buscar pa' tenerla
como si fuera una moneda.

Yo simplemente digo
que todo es parte de un juego
al que no elegimos entrar
pero sí cuándo salir.

jueves, agosto 19, 2004

Te extraño ¿y qué?

Principalmente porque el frío me aisla
y los genocidas son más sangrientos
si tus manos no están al caer
si tus palabras no calman mi fiera.

Pero capaz más te extraño por la pobreza
de los miles de marginados,
de los niños huérfanos
y de mis noches huecas.

También lo siento cuando no siento
o cuando siento que no siento
o cuando siento que no sienten
y necesito sentirte.

Aunque pensándolo mejor,
extrañaba extrañarte, y
ahora que lo hago, me parece
que dejé de extrañarte
y empecé a necesitarte.

miércoles, agosto 18, 2004

En defensa de la inconsciencia.

Creo en la felicidad a partir de la inconsciencia. Aplaudo a quienes, a partir de su inconsciencia de tal o cual realidad, pueden ser miembros del selecto club de los felices.
Me harté de tanta gente intolerante que sólo usa su caudal cultural para escupir ácido hacia cualquier forma diferente, hacia cualquier pensamiento opuesto o hacia la ignorancia. Admiro al que ignora y se despreocupa, al que vive despojado de problemas globales insuperables y sólo acaricia su realidad sin fastidiar la del resto. Ese egoismo es un banquete delicioso y sumamente sano, porque se trata de un egoismo aislado, suave, hasta simpático. En cambio, el egoismo consciente, el egoismo altivo, es un veneno corrosivo, que sabe tirar abajo ánimos y existencias sin el más mínimo respeto.
Esto es sólo un juego, y quienes participan de manera pasiva suelen tener una diversión más sana para sí mismos y menos dañina para el resto. Un real equilibrio.
Cultura animal, vida sencilla. Estamos de paso. Tanta consciencia es un genocidio latente, una miseria al caer, un abuso en potencia.

viernes, agosto 13, 2004

Es un buen momento para poner esta canción, expresta todo lo que siento en este instante. Y gracias, guacho. Al menos me voy a dormir un poco más tranquilo.

Últimamente.

Últimamente ando algo perdido
me han vencido
viejos fantasmas, nuevas rutinas
y en cada esquina acecha un ratero
para robarme las alhajas,
los recuerdos, las felicidades.
De un tiempo a esta parte
llego siempre tarde
a todas mi citas, y la vida me parece
una fiesta a la que nadie
se ha molestado en invitarme.
De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto no amarte.

Últimamente ando desconcertado
así que ponte a salvo,
porque en este estado
ando como loco
y me enamoro de mujeres comprometidas
llenas de abrazos, llenas de mentiras.
De un tiempo a esta parte
a mi amor propio algo le falta
lo has dejado unos puntos
por debajo del de Kafka...

Últimamente planeo una huida
para rehacer mi vida
probablemente en Marte.
Seguro que allí no hay nadie
empeñado en aconsejarme:
"Ismael (Iván) ¿qué te pasa?
No estudias, no trabajas..."
Y qué vamos a hacerle
si es que últimamente
ando como perdido, si te necesito
si de un tiempo a esta parte
me cuesta tanto no amarte...

Han de venir tiempos mejores,
cometeré más errores,
daré menos explicaciones
y haré nuevas canciones.
Querrás que te cuente
como últimamente
son tan frecuentes
tristes amaneceres ahogando mis finales
repetidos, cansados, miserables
llenos de soledades.
De un tiempo a esta parte
me cuesta tanto, tanto,
tanto no amarte...

Ismael Serrano

jueves, agosto 12, 2004

¿Algodón? Del manto (para llamarlo de algún modo) hasta la selva que rodea las premisas de un futuro intrascendente, una selva sin vida pero muy frondosa. Un cielo... no tanto. El cielo en vertical, la nube horizontal y el incendio vacuo.
Sinceramente, estas palabras carecen de sentido consciente, aunque se juega por izquirda con un lenguaje mucho más sincero pero menos conciso. La sensación de que cada una de las palabras es pieza exacta de un rompecabezas ideal, lógico y, al mismo tiempo, onírico. Las funciones de todo lo demás cobran importancias mágicas, pretendiendo alcanzar la sima de la utilidad, con un aliado de lujo para la ocasión: el inconsciente. Qué sé yo, hasta acá. Punto final. Fin. Y vuelta a empezar...

martes, agosto 10, 2004

Sí, vivir es delito.

En una ciudad despareja
de novela y de periódico
observo, y me quedo atónito
pues ya casi no hay ovejas.

Reina el cubo de la hipnosis
en el lobuno país
que está de olvido gris
por alcohol y sobredosis.

Se ensancha la caravana
del terror, y sus escoltas
son mucho menos que sombras
con el alma aprisionada.

Escuadrones, Pronunciamiento
boicot y vuelos sin vuelta
Reorganización absuelta
por falta de sentimiento.

Palabras pasadas son
pero mantienen vigencia
pues aun se vive la urgencia
por liberar la expresión,
la vida es una experiencia
y merece excarcelación.

lunes, agosto 09, 2004

La Gaviota.

Corrían los días de a fines de guerra
y había un soldado regresando intacto:
Intacto del frío mortal de la tierra,
intacto de flores de horror en su cuarto.

Elevó los ojos, respiró profundo,
la palabra cielo se hizo en su boca
y, como si no hubiera más en el mundo,
por el firmamento pasó una gaviota.

Gaviota, gaviota,
vals del equilibrio
cadencia increíble
llamada en el hombro.
Gaviota, gaviota,
blancura de lirio
aire y bailarina
gaviota de asombro
¿adónde te marchas
canción de la brisa?
Tan rápida, tan detenida.
Disparo en la sien
y metralla en la risa.
Gaviota que pasa y se lleva la vida...

Corrían los días de a fines de guerra
pasó una gaviota volando, volando...
lento como un tiempo de amor que se cierra
imperio del ala, de cielo y de cuándo.

...corrían los días de a fines de guerra
pasó una gaviota volando
y el que anduvo intacto
rodó por la tierra
huérfano, desnudo,
herido, sangrando.


Silvio Rodriguez.

viernes, agosto 06, 2004

Orejas frías.

Dientes ígneos son caníbales
de un hielo demoledor
estangulando al sol
en sus propios almíbares

Las rodillas que flaquean
No resisten el embate
Y estimulan un escape
Frente al mar que las rodea

Ya sin prisa, ya con calma
De rojo se viste el clima
Pues no hay nieve en la sima
Ni en los ojos, ni en el alma

jueves, agosto 05, 2004

Es cierto que el paraíso es acá. Porque el paraíso con que sueñan los hombres se compone de cosas que conoce, y todo lo que conoce es parte de este planeta. El hombre no puede quebrar los límites de su propio conocimiento. La perfección como tal no existe, sólo relativas perfecciones propias de cada mente, y son efímeras, porque el cambio es lo único constante, y hasta esas perfecciones íntimas van variando, sólo así podemos seguir adelante y no estancarnos. La naturaleza es demasiado sabia, el problema es que nosotros creemos ser más sabios que ella.

lunes, agosto 02, 2004

Hoy es casi siempre, todavía...

Todo se basa en los puntos
todo lo componen, todo lo terminan
lo limitan todo.

Toda forma, toda vida.
Toda ida y toda vuelta.

Tu punto compuso mi vida
y en un punto se terminó.
Sos el punto de partida
y también el final sos.

Punto justo en tu partida
que fue partida, y punto.
El punto es que estoy perdido
¿Por qué mejor coma y no punto?

Las estrellas parpadean
y se acercan mansamente
a una invisible presencia
(no por eso inocente)
que estruja las frías palmas
el corazón y la frente.

La consciencia tranquila
aunque el miedo ajustado
invadiendo un espacio
injustamente violado:
los tuyos están rojos
los suyos, de pescado.

Es que el eterno triunfo
pertenece a la condena.
El corazón-antibalas
por esta vez no se frena.
Será cuestión de tiempo:
se repetirá la escena.

Estadía outré

Practicamente mente en blanco
pero con un lápiz al alcance
para delinear las palabras frescas
que surgen de la erosión de una roca
roca hermana de las piedras
cuyos restos me provocan
este paseo sideral y manso.

Es una gloria de fabulas
a segundos de lo tangible
como el ghetto en la mirada.
Las estrellas, dilatadas,
se aseguran el presente.
Ni siquiere lo imposible
permanece suficiente.



Hoy voy a empezar
hoy es el comienzo del final
(...)
Y ahora todo es mejor
la lluvia de asteroides ya pasó
no fue para tanto y desde aquí
todo es insignificante,
nada es tan relevante
y el espacio es un lugar tan vacío sin tí...
(...)
La soledad es un lugar
tan vacío sin tí...
(...)
Desde hoy
no temas nada
no hace falta ya
todo se fue con el huracán
Nada queda
de las vueltas
que el tiempo nos dio
todo se fue con el huracán.

Extractos de Lady Blue, tema de Enrique Bunbury.

domingo, agosto 01, 2004

No sé ni siquiera por qué la tristeza se tomó la molestia de venir para este sector, pero le voy a abrir la puerta ya que estamos... y ahí la veo, con ojos dignos de religión, como si los granos de arena cayeran en horizontal para el arte del abstracto amorío, que no se deja doblegar por la carrera de las agujas. Retrospectiva furiosa, dañina. Y la coincidencia del tiempo entre la cortina y el acto es una deliciosa manera de pegarle un chiflido al pasado latente pero no activo.
¡TE LLAMAN!