Mira cómo se conjugan miles de sonrisas a bordo de una voz,
que sube la apuesta y la marea o baja ángeles entre palabras.
El licuado espiritual está a punto de estallar por sobredosis de emoción:
tantas almas no tienen contención si hierven al mismo tiempo.
Bailan en todo el paisaje, que es una pista inmensa... o lo que quieras,
porque acá no hay más que desear una alegría para abrazarla.
Ritos y rituales, mitos y verdades, todo es lo mismo para este ejército de la pasión,
que siente y por eso va embelesado tras su ensueño melódico,
en busca de una conmoción que les sacuda los anaqueles más íntimos
y renovarse así, empapándose de festejo y vida, bañándose en la eternidad de un momento feliz.
martes, septiembre 30, 2008
lunes, septiembre 22, 2008
Río verde.
Despertar con un sueño cumplido al encontrar su cáscara de terciopelo.
Un río nos bordea, y nos aborda su canción constante, que nos borda el ambiente de verdes hilos ahumados.
El río, siempre convencido de su próximo paso... y su incondicional amor al mar.
Y ella lo derrite todo en las cumbres, y fluye a sí misma, al Sol.
El sol. El Sol. El sol. El Sol.
No existe la diferencia: el calor, la energía, la luz (el color)... la vida.
Como si hubiera sido semilla que empieza a brotar con su riego de rayos.
Es un esplendor, el vaticinio de la primavera más próxima, bella, certera, exacta.
Desayunos y meriendas de amor.
La coyuntura lunar, ese recorte pálido ahí, desbordando los vértices de la tierra como rebalsando su belleza incontenible. Como un reflejo de ese costado...
Juegos. A la carga con la niñez (mecharle infancia a la existencia es revitalizante).
Un tobogán ancho para dos corazones golosos.
Hamacas que raspan el cielo y elevan las colas de los espíritus hasta Venus.
Bailoteos, teatro y títeres.
La bendición de un estío irreverente.
El reflejo de encontrar corazones en todas las formas, de todos los colores.
Un cuento hecho de los deseos más puros.
Un río nos bordea, y nos aborda su canción constante, que nos borda el ambiente de verdes hilos ahumados.
El río, siempre convencido de su próximo paso... y su incondicional amor al mar.
Y ella lo derrite todo en las cumbres, y fluye a sí misma, al Sol.
El sol. El Sol. El sol. El Sol.
No existe la diferencia: el calor, la energía, la luz (el color)... la vida.
Como si hubiera sido semilla que empieza a brotar con su riego de rayos.
Es un esplendor, el vaticinio de la primavera más próxima, bella, certera, exacta.
Desayunos y meriendas de amor.
La coyuntura lunar, ese recorte pálido ahí, desbordando los vértices de la tierra como rebalsando su belleza incontenible. Como un reflejo de ese costado...
Juegos. A la carga con la niñez (mecharle infancia a la existencia es revitalizante).
Un tobogán ancho para dos corazones golosos.
Hamacas que raspan el cielo y elevan las colas de los espíritus hasta Venus.
Bailoteos, teatro y títeres.
La bendición de un estío irreverente.
El reflejo de encontrar corazones en todas las formas, de todos los colores.
Un cuento hecho de los deseos más puros.
Vida mía.
Ella me sana y me salva.
Es el arcoiris antes, durante y después de la tormenta.
En este triturador de ilusiones, sabe esquivar con su ágil ternura las cuchillas insaciables.
Es como un dibujo animado encarnado, una gota de fantasía pura que se le cayó de la botica al hechicero mayor.
La veo y me desprendo del suelo, desenchufo hasta lo que está apagado en mis adentros para disfrutar su sonido puro, el tintineo de una sonrisa que despilfarra magia. Magia. Le sobra magia en todas sus gracias.
Y me salva.
Y me salva.
Y me salva.
Es el arcoiris antes, durante y después de la tormenta.
En este triturador de ilusiones, sabe esquivar con su ágil ternura las cuchillas insaciables.
Es como un dibujo animado encarnado, una gota de fantasía pura que se le cayó de la botica al hechicero mayor.
La veo y me desprendo del suelo, desenchufo hasta lo que está apagado en mis adentros para disfrutar su sonido puro, el tintineo de una sonrisa que despilfarra magia. Magia. Le sobra magia en todas sus gracias.
Y me salva.
Y me salva.
Y me salva.
Consejo del interior.
Siempre se nos puede extraviar un rato, pero no debemos abandonar la contemplación, la búsqueda dulce de la sabiduría, expandiendo los sentidos desde la quietud de un espíritu en flor.
Que no nos gane el vicio de la distracción, esa dispersión que nos divide el alma pretendiendo diversión.
Reirse es sano como respirar, escuchar y, en otros términos, volar.
Que no nos gane el vicio de la distracción, esa dispersión que nos divide el alma pretendiendo diversión.
Reirse es sano como respirar, escuchar y, en otros términos, volar.
viernes, septiembre 12, 2008
Con el sol hacia el sol.
Al encuentro de la tierra, la sangre y el cielo, al bendito cobijo de mil estrellas.
A desdoblar sentimientos, a emocionar lo primitivo, a dejar derretir la coraza del trajín citadino.
A soñar sin miramientos para amar sin distracciones, respirarnos mutuamente y sonreir.
A contemplar nuestra pequeñez ante Natura y su humildad original.
A abandonar en alaridos las fermentadas sombras que se empeñan en conquistar imperialmente nuestros seres.
A abrazarnos en un santuario místico, y que nuestros espíritus se anuden entre los cuerpos para jamás desatarse.
A incendiar cualquier frivolidad que se quiera presentar.
A latir a la par.
A desdoblar sentimientos, a emocionar lo primitivo, a dejar derretir la coraza del trajín citadino.
A soñar sin miramientos para amar sin distracciones, respirarnos mutuamente y sonreir.
A contemplar nuestra pequeñez ante Natura y su humildad original.
A abandonar en alaridos las fermentadas sombras que se empeñan en conquistar imperialmente nuestros seres.
A abrazarnos en un santuario místico, y que nuestros espíritus se anuden entre los cuerpos para jamás desatarse.
A incendiar cualquier frivolidad que se quiera presentar.
A latir a la par.
martes, septiembre 09, 2008
Pequeños de un dulce amor.
Me encantan esos dos nenes elevando en acrobacias un colorido barrilete.
Ver las risas apretadas en sus caras coloradas, los ojitos brillando estrelladísimos.
Caminando los senderos de su amor (entre ternuras y pinchazos en el alma), viajando por todo el mundo en doce baldosas locas.
Analizando como arquitectos, diseñadores, músicos o pintores las bellezas que la vida les ofrece.
Abrazándose como dos esponjas que se escurren la una a la otra.
Besándose, a veces suaves, otras volcánicos.
Las encendidas miradas, los soles recurrentes, la infancia más añeja.
Ver las risas apretadas en sus caras coloradas, los ojitos brillando estrelladísimos.
Caminando los senderos de su amor (entre ternuras y pinchazos en el alma), viajando por todo el mundo en doce baldosas locas.
Analizando como arquitectos, diseñadores, músicos o pintores las bellezas que la vida les ofrece.
Abrazándose como dos esponjas que se escurren la una a la otra.
Besándose, a veces suaves, otras volcánicos.
Las encendidas miradas, los soles recurrentes, la infancia más añeja.
lunes, septiembre 08, 2008
La esencia de una ausencia.
Todo resiste en el recuerdo, pero la ausencia es un dolor intemporal.
Espacios vacíos a los que les queda chica cualquier realidad,
silencios que no se pueden camuflar con canciones.
Ojos manchados de tristeza, lágrimas que no los lavan.
El desconsuelo de lo irreversible, la falta de eternidad más injusta.
Espacios vacíos a los que les queda chica cualquier realidad,
silencios que no se pueden camuflar con canciones.
Ojos manchados de tristeza, lágrimas que no los lavan.
El desconsuelo de lo irreversible, la falta de eternidad más injusta.
martes, septiembre 02, 2008
Banquetes.
Hay una torta en el mundo y el cumpleañero siempre es el mismo.
Cobra usuras imposibles por migajas invisibles.
Con su diestra siniestra dosifica las porciones:
a pedir de las ambiciones de sus grandes invitados
reparte enormes pedazos a los del vientre más hinchado
y no deja lamer el plato a quienes lucen sus huesos.
Cobra usuras imposibles por migajas invisibles.
Con su diestra siniestra dosifica las porciones:
a pedir de las ambiciones de sus grandes invitados
reparte enormes pedazos a los del vientre más hinchado
y no deja lamer el plato a quienes lucen sus huesos.
domingo, agosto 31, 2008
Ceremonia de peregrinos.
Peregrinación y ritual.
Es obedecer a un instinto casi caótico.
Atravesar las distancias que separan al espíritu de su elemento,
dibujar en el recorrido todo el sueño imaginado.
Soltarle el hilo al barrilete y que el viento lo eleve, suave o furioso.
Descansar entre árboles, darle bálsamos a los raspones del alma,
olvidar entre risas que hay dolores latentes.
Disfrutar de compartir una razón, una alegría, una bebida.
Intimar con la locura, conocerse más de cerca, deshojarle algún secreto.
Bailar desde lo primitivo, dejar que el cuerpo se exprese.
Derretirse en algún llanto incontenible o estallar en comunión.
Abrirle puertas a otro sentido, a otra percepción,
que el corazón se haga cargo de nuestro timón.
Y, ya renovados, volver, dejando correr con el agua
toda la suciedad que hemos exprimido.
Es obedecer a un instinto casi caótico.
Atravesar las distancias que separan al espíritu de su elemento,
dibujar en el recorrido todo el sueño imaginado.
Soltarle el hilo al barrilete y que el viento lo eleve, suave o furioso.
Descansar entre árboles, darle bálsamos a los raspones del alma,
olvidar entre risas que hay dolores latentes.
Disfrutar de compartir una razón, una alegría, una bebida.
Intimar con la locura, conocerse más de cerca, deshojarle algún secreto.
Bailar desde lo primitivo, dejar que el cuerpo se exprese.
Derretirse en algún llanto incontenible o estallar en comunión.
Abrirle puertas a otro sentido, a otra percepción,
que el corazón se haga cargo de nuestro timón.
Y, ya renovados, volver, dejando correr con el agua
toda la suciedad que hemos exprimido.
miércoles, agosto 27, 2008
Los fieles del nuevo mundo.
Consagran horarios enteros a inyectarse actualidad.
Escapan de sí mismos con drogas audiovisuales, entretienen la emoción para que no les toque la llaga que deben tener donde queda el corazón.
Se sorprenden por un tumulto de números que no saben de dónde vienen ni hacia dónde van.
Respetan como dioses a las estadísticas más absurdas.
Demonizan cualquier peligro, los evitan a toda costa.
Desdeñan las alegrías que no se pueden comprar (desdeñan casi todo lo que no se puede comprar).
Crían a sus hijos en castillos de cristal, pero con mentalidad depredadora e insaciable.
Pese a sus aires de suficiencia, les pagan a otros para soslayar los miedos que consumen a diario.
Tienen siempre una queja a flor de labio.
Condenan con la misma facilidad que se deseprenden de las cosas por esa avidez de fugacidad.
Tienen siempre el rabillo del ojo en el minutero.
Olvidan la humanidad de los humanos, salvo que se trate de sí mismos.
Ningunean a la Pacha, quizá ignorando que es también su madre.
Escapan de sí mismos con drogas audiovisuales, entretienen la emoción para que no les toque la llaga que deben tener donde queda el corazón.
Se sorprenden por un tumulto de números que no saben de dónde vienen ni hacia dónde van.
Respetan como dioses a las estadísticas más absurdas.
Demonizan cualquier peligro, los evitan a toda costa.
Desdeñan las alegrías que no se pueden comprar (desdeñan casi todo lo que no se puede comprar).
Crían a sus hijos en castillos de cristal, pero con mentalidad depredadora e insaciable.
Pese a sus aires de suficiencia, les pagan a otros para soslayar los miedos que consumen a diario.
Tienen siempre una queja a flor de labio.
Condenan con la misma facilidad que se deseprenden de las cosas por esa avidez de fugacidad.
Tienen siempre el rabillo del ojo en el minutero.
Olvidan la humanidad de los humanos, salvo que se trate de sí mismos.
Ningunean a la Pacha, quizá ignorando que es también su madre.
jueves, agosto 21, 2008
Gira.
Gira en un corazón caprichoso la pasión de millones,
el vilo de sensaciones que buscan la explosión
que sólo da el hecho concreto de un redondel cruzando
esa frontera certera y ansiada, esa trinchera enredada.
Gira como la bola de una ruleta, y el paño es también verde,
donde se apuesta la sangre ante cada situación
donde reina la emoción de dejar hasta un pulmón.
el vilo de sensaciones que buscan la explosión
que sólo da el hecho concreto de un redondel cruzando
esa frontera certera y ansiada, esa trinchera enredada.
Gira como la bola de una ruleta, y el paño es también verde,
donde se apuesta la sangre ante cada situación
donde reina la emoción de dejar hasta un pulmón.
miércoles, agosto 20, 2008
"Dignidad", "Libertad", "Paz y Justicia".
Las palabras pueden ser recipientes o moños,
los colores de un cuadro mudo o el cielo cayéndose a pedazos.
Las palabras pueden ser armas del alma o banderas blancas.
Cuatro palabras que por sí mismas expresan horizontes
son el vacío de la sensibilidad herida, torturada, mutilada,
son símbolos del cinismo que un puñado de ladrones
usaron como ganzúa para abrir el cofre que atesoraba
la identidad genuina de esas cuatro palabras.
Sólo cuatro violaciones de las miles impunes,
sólo cuatro ideales de los caídos en el absurdo.
los colores de un cuadro mudo o el cielo cayéndose a pedazos.
Las palabras pueden ser armas del alma o banderas blancas.
Cuatro palabras que por sí mismas expresan horizontes
son el vacío de la sensibilidad herida, torturada, mutilada,
son símbolos del cinismo que un puñado de ladrones
usaron como ganzúa para abrir el cofre que atesoraba
la identidad genuina de esas cuatro palabras.
Sólo cuatro violaciones de las miles impunes,
sólo cuatro ideales de los caídos en el absurdo.
Bajan.
"Tengo tiempo para saber
si lo que sueño concluye en algo.
No te apures ya más, loco
porque es entonces cuando las horas bajan
el día es vidrio sin sol
baja la noche, te oculta la voz.
Y además vos querés sol
(despacio también podés hallar la luna).
Viejo roble del camino
tus hojas siempre se agitan algo.
Nena, nena, qué bien te ves
cuando en tus ojos no importa si las horas bajan
el día se sienta a morir
baja la noche, se nubla sin fin.
Y además, vos sos el Sol.
Despacio también podés ser la Luna."
Luis Alberto Spinetta (o Spoeta).
si lo que sueño concluye en algo.
No te apures ya más, loco
porque es entonces cuando las horas bajan
el día es vidrio sin sol
baja la noche, te oculta la voz.
Y además vos querés sol
(despacio también podés hallar la luna).
Viejo roble del camino
tus hojas siempre se agitan algo.
Nena, nena, qué bien te ves
cuando en tus ojos no importa si las horas bajan
el día se sienta a morir
baja la noche, se nubla sin fin.
Y además, vos sos el Sol.
Despacio también podés ser la Luna."
Luis Alberto Spinetta (o Spoeta).
martes, agosto 12, 2008
Nocivo.
Lo que sienten los tristes,
pero más crudo, o más cocido. O más cosido, por los remiendos de la ilusión.
Qué mal aprendido humano, ni suturar sabe.
No puede sobrevolar el océano más de un rato.
Se le escapa el galápagos por la vereda,
y cuando arranca a correr se cae de boca.
Se atraganta con el pavimento más de lo que causa gracia.
Es la torpeza de un mal poema escrito por el mejor analfabeto.
pero más crudo, o más cocido. O más cosido, por los remiendos de la ilusión.
Qué mal aprendido humano, ni suturar sabe.
No puede sobrevolar el océano más de un rato.
Se le escapa el galápagos por la vereda,
y cuando arranca a correr se cae de boca.
Se atraganta con el pavimento más de lo que causa gracia.
Es la torpeza de un mal poema escrito por el mejor analfabeto.
viernes, agosto 01, 2008
"Si hoy la vida me sonríe es demasiado para mí..."
Vi un viernes que me hizo feliz.
Otra vez esa atmósfera, como si al mundo se le olvidara su rutina e improvisara sonrisas en un bombardeo verde.
Y esa sonrisa en especial, con labios, dientes, alma y unos ojitos que son un océano de color compactado en dos caramelos.
La descarga de energía contenida, una noche que se ofrece sin daños colaterales, sencillamente disfrutar desde el comienzo de la calma, el amor y la alegría de estar vivos y acompañados.
Salud.
Otra vez esa atmósfera, como si al mundo se le olvidara su rutina e improvisara sonrisas en un bombardeo verde.
Y esa sonrisa en especial, con labios, dientes, alma y unos ojitos que son un océano de color compactado en dos caramelos.
La descarga de energía contenida, una noche que se ofrece sin daños colaterales, sencillamente disfrutar desde el comienzo de la calma, el amor y la alegría de estar vivos y acompañados.
Salud.
martes, julio 29, 2008
"Caminando por el mismo camino..."
Que hermoso verte llegando a esa rama del árbol... ¡pero qué hermoso!
Y no por lo alto, ni por el árbol. No.
Hermoso es porque lo elegimos juntos, dulcemente, de común acuerdo, cediendo un poquito cada uno.
Más hermoso todavía por las risas de los primeros intentos, donde nuestra torpeza se traducía en graciosos tropiezos, y eso en sendas carcajadas que más ganas nos daban, hasta que ese duende malicioso empezó a hacer lo que tanto le gusta: tirarte de los piecitos del alma.
Pero más hermoso se hizo, porque a cada jalón que venía de abajo, me tocaba responder con un empujón para arriba, o hasta conseguir la próxima rama para, desde allí, extenderte los dedos y servirte de asidero o de ascensor.
Y así veces varias, con temblores, ventarrones, desvaríos y tormentas, gambeteando tus renuncias, arrastrándote suavemente cuando preferías correr en la dirección más lejana del árbol.
Hasta que, de repente, nos vimos subiendo, llegando juntos a esa rama prometida. Y la felicidad, no por el árbol, ni por la rama, ni por lo alto: por verte llegar y sonreir, por un abrazo que significa otro destino cumplido.
Por otra agónica victoria del amor.
Y no por lo alto, ni por el árbol. No.
Hermoso es porque lo elegimos juntos, dulcemente, de común acuerdo, cediendo un poquito cada uno.
Más hermoso todavía por las risas de los primeros intentos, donde nuestra torpeza se traducía en graciosos tropiezos, y eso en sendas carcajadas que más ganas nos daban, hasta que ese duende malicioso empezó a hacer lo que tanto le gusta: tirarte de los piecitos del alma.
Pero más hermoso se hizo, porque a cada jalón que venía de abajo, me tocaba responder con un empujón para arriba, o hasta conseguir la próxima rama para, desde allí, extenderte los dedos y servirte de asidero o de ascensor.
Y así veces varias, con temblores, ventarrones, desvaríos y tormentas, gambeteando tus renuncias, arrastrándote suavemente cuando preferías correr en la dirección más lejana del árbol.
Hasta que, de repente, nos vimos subiendo, llegando juntos a esa rama prometida. Y la felicidad, no por el árbol, ni por la rama, ni por lo alto: por verte llegar y sonreir, por un abrazo que significa otro destino cumplido.
Por otra agónica victoria del amor.
Dicotomía mía.
Artistas del arte o de helarte (los que son borregos feroces, los que son fieras del tablado para allá). El comercio con la sensibilidad es peligroso, las pinceladas de belleza no tapan la venta de un pedacito de alma por más que paguen muy bien el metro cuadrado.
No está mal vivir de conmover. Pero si en el negocio se pierden emociones, hay una tragedia espiritual que deviene en el choque del colectivo imaginario (en hora pico).
Es muy delgada la frontera entre retroalimentarse de los "espectadores" y ser un mercenario del sentimiento. Sobre todo cuando el mundo y sus ilusiones están cada día más baratos.
No está mal vivir de conmover. Pero si en el negocio se pierden emociones, hay una tragedia espiritual que deviene en el choque del colectivo imaginario (en hora pico).
Es muy delgada la frontera entre retroalimentarse de los "espectadores" y ser un mercenario del sentimiento. Sobre todo cuando el mundo y sus ilusiones están cada día más baratos.
miércoles, julio 23, 2008
Aguacero diamantino.
Se acomodan en sus cejas pequeñísimos diamantes y las luces los irisan con su arte compartido.
Chispas de magia que la decoran, como si su belleza no fuera ya algo casi ajeno a esta verdad.
Y yo la miro.
Y yo la admiro.
Y duermen mis ojos y mi alma en su calma luminosa, al alcance de sus manos, derritiéndome suavemente ante semejante imagen de humedad y maravilla.
Encuentro hasta lo que no busco. Es un tesoro a la vista de todos, pero no por ello fácilmente descifrable.
Y en cada parpadeo me renueva con su aliento las ganas de estar vivo en este mundo que a veces tira por la borda hasta el más ínfimo motivo.
Redescubro constantemente el amor, ya por la risa, ya por el dolor.
Así es que estos meses (otrora impensados) van armando su morada en mi profundo refugio.
Y aunque llueve veo un sol salpicado de diamantes.
Chispas de magia que la decoran, como si su belleza no fuera ya algo casi ajeno a esta verdad.
Y yo la miro.
Y yo la admiro.
Y duermen mis ojos y mi alma en su calma luminosa, al alcance de sus manos, derritiéndome suavemente ante semejante imagen de humedad y maravilla.
Encuentro hasta lo que no busco. Es un tesoro a la vista de todos, pero no por ello fácilmente descifrable.
Y en cada parpadeo me renueva con su aliento las ganas de estar vivo en este mundo que a veces tira por la borda hasta el más ínfimo motivo.
Redescubro constantemente el amor, ya por la risa, ya por el dolor.
Así es que estos meses (otrora impensados) van armando su morada en mi profundo refugio.
Y aunque llueve veo un sol salpicado de diamantes.
El óptimo mismo.
¿Qué decimos que tenemos
si no nos queda la risa?
De perdernos en la prisa
seguro que moriremos:
porque pinchamos los remos
y doblamos la repisa.
Nada queda en la amargura
(sólo una crítica absurda)
esta senda pinta burda,
no parece tener cura
si te tiran con basura
y permitís que te aturda.
Festejemos día a día
que latir es un regalo
y si aparece algo malo
resaltemos la alegría:
no es posible la utopía
sin que tiren algún palo.
Ya no duermas en el gris
somos dueños del color,
tu sonrisa es una flor
en primavera vivís.
si no nos queda la risa?
De perdernos en la prisa
seguro que moriremos:
porque pinchamos los remos
y doblamos la repisa.
Nada queda en la amargura
(sólo una crítica absurda)
esta senda pinta burda,
no parece tener cura
si te tiran con basura
y permitís que te aturda.
Festejemos día a día
que latir es un regalo
y si aparece algo malo
resaltemos la alegría:
no es posible la utopía
sin que tiren algún palo.
Ya no duermas en el gris
somos dueños del color,
tu sonrisa es una flor
en primavera vivís.
martes, julio 22, 2008
Dudauditiva anchexistencial.
Un murmullo balbuceante de coreutas improvisados ensaya "bebe a bordo" (con la obvia dualidad de si la primera palabra es sustantivo o verbo).
¿Qué fuerza invisible será la que hace surgir un canto espontáneo en tantas gargantas?
Porque no siempre que alguien entona es seguido por la troupe.
Entonces ¿qué es lo que genera esa comunión?
Igualmente no siempre es de a muchos.
Hoy, por ejemplo, como un tren en movimiento y sin saber la letra, un rayo de sol se subió a cierta dulce melodía de ciertos escarabrujos... ¿y por qué no en cualquier momento? ¿por qué no en cualquier canción?
¿Qué fuerza invisible será la que hace surgir un canto espontáneo en tantas gargantas?
Porque no siempre que alguien entona es seguido por la troupe.
Entonces ¿qué es lo que genera esa comunión?
Igualmente no siempre es de a muchos.
Hoy, por ejemplo, como un tren en movimiento y sin saber la letra, un rayo de sol se subió a cierta dulce melodía de ciertos escarabrujos... ¿y por qué no en cualquier momento? ¿por qué no en cualquier canción?
domingo, julio 20, 2008
A Melina.
Una mariposa que vuela lejana es un aleteo colorido que endulza los ojos.
Pero si ella viene y se posa en tu hombro, acompañandote, se convierte en una amiga.
La más bella, la que en tus pesadillas le hace frente a cualquier monstruo porque es capaz de doblegarlo en un suave movimiento de su cuerpo.
Esa mariposa que te escucha con paciencia o susurra invocaciones de paz para calmar tu espíritu inquieto.
Y te trae en su vuelo los rayos del sol, y conoce recovecos de tu alma que otros jamás siquiera rozaron (y a pesar de eso, te prefiere).
Y comparte la respiración, el sueño, los latidos, el mundo entero contigo.
Entonces la dejás entrar en tu corazón, para que la intemperie no le sople con demasiada fuerza esas maravillosas y frágiles alas.
Ella, la que habita ahí, la que vive acá.
A ella, feliz día también. A vos, feliz día, también.
Porque más allá de mi mirada embelesada te adentraste en esto para ayudarme a vaciarlo de tinieblas.
Que este logro sea sólo uno de los primeros.
Te amo.
Pero si ella viene y se posa en tu hombro, acompañandote, se convierte en una amiga.
La más bella, la que en tus pesadillas le hace frente a cualquier monstruo porque es capaz de doblegarlo en un suave movimiento de su cuerpo.
Esa mariposa que te escucha con paciencia o susurra invocaciones de paz para calmar tu espíritu inquieto.
Y te trae en su vuelo los rayos del sol, y conoce recovecos de tu alma que otros jamás siquiera rozaron (y a pesar de eso, te prefiere).
Y comparte la respiración, el sueño, los latidos, el mundo entero contigo.
Entonces la dejás entrar en tu corazón, para que la intemperie no le sople con demasiada fuerza esas maravillosas y frágiles alas.
Ella, la que habita ahí, la que vive acá.
A ella, feliz día también. A vos, feliz día, también.
Porque más allá de mi mirada embelesada te adentraste en esto para ayudarme a vaciarlo de tinieblas.
Que este logro sea sólo uno de los primeros.
Te amo.
Feliz día feliz.
No se decodifica en palabras un sentimiento, sólo se lo puede merodear.
La mesa puesta o sin poner, no importa igual. Los que la rodean son el banquete y sus palabras y gestos cruzándose como si fuera un enorme pinball. Giran los ungüentos del espíritu, bálsamos de risas y balbuceos, mientras cosechamos lo que el tiempo nos ha dado, esos frutos de lo compartido que hoy producen risas anecdóticas.
Hay humos de parrilla y matorral, hay sueños por cumplir y otros por contar.
Es un homenaje, una consagración; las fechas son sencillamente excusas, porque no varía demasiado de cada fiesta semanal, pero tiene ese dejo sagrado que genera el confluir de tantos buenos deseos.
Tan fantástico y sencillo como un brindis, un abrazo y la mirada que atraviesa el tiempo y encuentra, en un instante eterno, el clímax: lo logramos, llegamos vivos y juntos a este momento.
La mesa puesta o sin poner, no importa igual. Los que la rodean son el banquete y sus palabras y gestos cruzándose como si fuera un enorme pinball. Giran los ungüentos del espíritu, bálsamos de risas y balbuceos, mientras cosechamos lo que el tiempo nos ha dado, esos frutos de lo compartido que hoy producen risas anecdóticas.
Hay humos de parrilla y matorral, hay sueños por cumplir y otros por contar.
Es un homenaje, una consagración; las fechas son sencillamente excusas, porque no varía demasiado de cada fiesta semanal, pero tiene ese dejo sagrado que genera el confluir de tantos buenos deseos.
Tan fantástico y sencillo como un brindis, un abrazo y la mirada que atraviesa el tiempo y encuentra, en un instante eterno, el clímax: lo logramos, llegamos vivos y juntos a este momento.
jueves, julio 17, 2008
Bhasta luego.
Los unos y los otros somos todos, en realidad.
Un país partido al medio da dos desastres.
Yo no quiero ni campo ni gobierno, ni oligarcas ni tiranos, ni burgueses ni soberbios. A mí me interesa que se fomente la unión y el respeto, la solidaridad, las ganas de tirar todos para un mismo lado. Es como la fábula de los dos burros: si cada uno arranca para donde le pican las ganas, la soga que los une termina estancándolos.
El poder político no le saca el hambre a los pibes, ni un porcentaje de las ganancias nos dignifica.
La realidad es lo que nos roza la piel todos los días, y no el rejunte de palabras que bombardea pantallas y periódicos.
Se trata de olvidar por un ratito el egoismo y procurar un futuro para todos, que la felicidad es contagiosa.
A ver si nos dejamos de joder un poco, che.
Un país partido al medio da dos desastres.
Yo no quiero ni campo ni gobierno, ni oligarcas ni tiranos, ni burgueses ni soberbios. A mí me interesa que se fomente la unión y el respeto, la solidaridad, las ganas de tirar todos para un mismo lado. Es como la fábula de los dos burros: si cada uno arranca para donde le pican las ganas, la soga que los une termina estancándolos.
El poder político no le saca el hambre a los pibes, ni un porcentaje de las ganancias nos dignifica.
La realidad es lo que nos roza la piel todos los días, y no el rejunte de palabras que bombardea pantallas y periódicos.
Se trata de olvidar por un ratito el egoismo y procurar un futuro para todos, que la felicidad es contagiosa.
A ver si nos dejamos de joder un poco, che.
viernes, julio 11, 2008
Que sí.
Si los latidos, los suspiros, los sonidos...
si todo lo que me compone te siente,
y todo lo que siento te dibuja.
Si el sol nace cuando abro mis ojos
es porque tu abrazo abrasa mi día
y enciende la luz que convida calor.
Si el libro para colorear estaba vacío
hasta que te vi sonreir.
si todo lo que me compone te siente,
y todo lo que siento te dibuja.
Si el sol nace cuando abro mis ojos
es porque tu abrazo abrasa mi día
y enciende la luz que convida calor.
Si el libro para colorear estaba vacío
hasta que te vi sonreir.
jueves, julio 10, 2008
"Ponme fuera del reposo en mi historia personal".
No me dejes dormir en el confortable colchón del pasado, que la vida es un futuro.
Acompañame en la añoralgia, pero no en la comodidad de los laureles secos.
Siempre hay un nuevo día, y los calendarios agotados no tienen el secreto que aun no sabemos.
Eso es lo que nos toca buscar, día a día: la experiencia es un medio para emperifollar el fin.
Somos lo que fuimos, pero el próximo segundo puede desarmarlo todo.
Acompañame en la añoralgia, pero no en la comodidad de los laureles secos.
Siempre hay un nuevo día, y los calendarios agotados no tienen el secreto que aun no sabemos.
Eso es lo que nos toca buscar, día a día: la experiencia es un medio para emperifollar el fin.
Somos lo que fuimos, pero el próximo segundo puede desarmarlo todo.
martes, julio 08, 2008
"Si se apaga, dale luz."
A veces se me esconde esta juventud y olvido que sin festejar la vida se va poniendo insípida.
Entierro la alegría, me pongo analítico, futurológico, inerte ante el cielo que tengo en frente.
Olvidar todo el terremoto por un remoto momento y bailar, contento, porque sigo respirando y tengo acompañantes de lujo, ya sean compañeros o compañera.
Brindar, reir, gritar, amar.
Salud.
Entierro la alegría, me pongo analítico, futurológico, inerte ante el cielo que tengo en frente.
Olvidar todo el terremoto por un remoto momento y bailar, contento, porque sigo respirando y tengo acompañantes de lujo, ya sean compañeros o compañera.
Brindar, reir, gritar, amar.
Salud.
Mejor.
Qué bonito descubrirse caminando,
ver los que van llegando y los que ya estaban ni hablar.
Y tener de la mano o de la cintura
la más hermosa criatura que la vida pueda idear.
Despertarse con sonrisas, a pesar de despertarse.
Hoy que tengo tantas ganas
(aunque a veces se me esconden)
veo sentimientos que ayer mordían mis pies
y disfruto suavemente la alegría.
ver los que van llegando y los que ya estaban ni hablar.
Y tener de la mano o de la cintura
la más hermosa criatura que la vida pueda idear.
Despertarse con sonrisas, a pesar de despertarse.
Hoy que tengo tantas ganas
(aunque a veces se me esconden)
veo sentimientos que ayer mordían mis pies
y disfruto suavemente la alegría.
viernes, julio 04, 2008
Voy.
No sé si es fatal o selecto.
Un misterio que llama desde allá y otro que responde desde acá. Entonces voy.
Será una devolución de toda la emoción brindada cuando no había nada, cuando todo era desconcierto y entonces en ese desierto apareció su poesía, que la hice un poco mía, y otro poco la sentí, así sobreviví esos años de zozobra, por allá donde la obra era siempre una tragedia, el drama de no querer abandonar la cama. El alma hecha un colador, sin sentido ni razón, sólo latía cuando vibraba esa frenada de coche llena de sueños (genuinos sueños compartidos, de los cuales todavía atesoro algunos).
Entonces será eso... un poco de religión.
Un misterio que llama desde allá y otro que responde desde acá. Entonces voy.
Será una devolución de toda la emoción brindada cuando no había nada, cuando todo era desconcierto y entonces en ese desierto apareció su poesía, que la hice un poco mía, y otro poco la sentí, así sobreviví esos años de zozobra, por allá donde la obra era siempre una tragedia, el drama de no querer abandonar la cama. El alma hecha un colador, sin sentido ni razón, sólo latía cuando vibraba esa frenada de coche llena de sueños (genuinos sueños compartidos, de los cuales todavía atesoro algunos).
Entonces será eso... un poco de religión.
miércoles, julio 02, 2008
Me destiempo.
A veces se pasa todo tan rápido que no llego a tiempo a la cita con el presente.
Esa obsesión de que el tiempo no dura siempre igual.
O que los Beatles le pueden mover la estantería a Cronos.
Vos, entonces, y bueno... ¿de qué tiempo hablamos?
Si me hacés minutos las horas. Pero siempre sos exacta
como las perfectas cucharadas en el té de agujas.
Y siempre me voy para tu lado
como que tengo el corazón volcado
ese lleno de pelusitas rojas que revivis.
Esa obsesión de que el tiempo no dura siempre igual.
O que los Beatles le pueden mover la estantería a Cronos.
Vos, entonces, y bueno... ¿de qué tiempo hablamos?
Si me hacés minutos las horas. Pero siempre sos exacta
como las perfectas cucharadas en el té de agujas.
Y siempre me voy para tu lado
como que tengo el corazón volcado
ese lleno de pelusitas rojas que revivis.
martes, julio 01, 2008
Lo posible de ser.
Cómo escribir y qué describir cuando lo que pasa en frente de la vida es tan explícitamente todo que las expresiones se inhiben, se sienten ofensas a la real fantasía, esa ironía del éxtasis para cualquier latido que se precie.
Ahí, con la Luna adornándole el sitio donde debería haber una boca; suplantándole los ojos chiquitos por la sonrisa o las respectivas cejas, como si lo de abajo fueran estrellas acunadas del revés, o un paraguas para que la lluvia no la haga llover.
Un paisaje.
También parece una osadía hablar de su gracia o movimiento, cuando rebota y agita todo mi pecho, cuando reparte alegrías como si las sacara de una enorme bolsa de caramelos, cuando de su garganta saca voces o sonidos que no son de este mundo (bueno... de este mundo igual no parece casi nada de lo que le concierne).
Esa sensación de impotencia... porque es como si no pudiera ser traducida a los ojos, pero ellos la dibujan. Y las palabras, entonces, quedan mancas, o rengas, o mudas, o ciegas. Se les caen los sentidos como lepra, como hojas secas, como nubes.
Y yo me creo inutil, hasta que descubro que el espectador de los milagros es también quien los hace posibles.
Y entonces disfruto mi suerte y su respiración.
Ahí, con la Luna adornándole el sitio donde debería haber una boca; suplantándole los ojos chiquitos por la sonrisa o las respectivas cejas, como si lo de abajo fueran estrellas acunadas del revés, o un paraguas para que la lluvia no la haga llover.
Un paisaje.
También parece una osadía hablar de su gracia o movimiento, cuando rebota y agita todo mi pecho, cuando reparte alegrías como si las sacara de una enorme bolsa de caramelos, cuando de su garganta saca voces o sonidos que no son de este mundo (bueno... de este mundo igual no parece casi nada de lo que le concierne).
Esa sensación de impotencia... porque es como si no pudiera ser traducida a los ojos, pero ellos la dibujan. Y las palabras, entonces, quedan mancas, o rengas, o mudas, o ciegas. Se les caen los sentidos como lepra, como hojas secas, como nubes.
Y yo me creo inutil, hasta que descubro que el espectador de los milagros es también quien los hace posibles.
Y entonces disfruto mi suerte y su respiración.
jueves, junio 26, 2008
Tengo.
Tengo un amor hermoso y mañoso,
que se tensa y se sosiega, que me afirma y que me niega,
y arrastra un poco los sueños cuando carretea
para levantar vuelo al instante, elevarse, elevarnos, salvarnos.
Es un amor afiebrado, que cuando está sano reluce
y cuando enferma lo cuidamos, por más que a veces pensemos
que no es tanto lo que sabemos, o que quizás no encajamos
para ser los doctores de un paciente tan sensible.
Pero sana, y sana, y sana, y es mejor con cada día
porque poco a poco aprende de las recaídas.
Entonces suaviza las jornadas, le pone alas a la nada
y otra vez al cielo, lejos del hielo y del suelo.
Tengo un amor de colores, un enchastre de arcoiris en las paredes del cuore.
Tengo un amor de sabores, los más dulces, los mejores.
Tengo un amor perfumado, con jazmines y melones, con limones refrescado.
Tengo un amor auditivo, en el canto de la sirena que al mar me ha entregado vivo.
Tengo un amor en el tacto, a lo largo de la piel, con un roce siempre exacto.
Entonces lo tengo todo hasta cuando creo que no hay nada,
porque ahí aparece un hada que me inventa el universo.
que se tensa y se sosiega, que me afirma y que me niega,
y arrastra un poco los sueños cuando carretea
para levantar vuelo al instante, elevarse, elevarnos, salvarnos.
Es un amor afiebrado, que cuando está sano reluce
y cuando enferma lo cuidamos, por más que a veces pensemos
que no es tanto lo que sabemos, o que quizás no encajamos
para ser los doctores de un paciente tan sensible.
Pero sana, y sana, y sana, y es mejor con cada día
porque poco a poco aprende de las recaídas.
Entonces suaviza las jornadas, le pone alas a la nada
y otra vez al cielo, lejos del hielo y del suelo.
Tengo un amor de colores, un enchastre de arcoiris en las paredes del cuore.
Tengo un amor de sabores, los más dulces, los mejores.
Tengo un amor perfumado, con jazmines y melones, con limones refrescado.
Tengo un amor auditivo, en el canto de la sirena que al mar me ha entregado vivo.
Tengo un amor en el tacto, a lo largo de la piel, con un roce siempre exacto.
Entonces lo tengo todo hasta cuando creo que no hay nada,
porque ahí aparece un hada que me inventa el universo.
miércoles, junio 25, 2008
Papilla de corazón.
¿Cómo soportarás el dolor? ¿cuál será tu destino?
Ánima encerrada en un cuerpo encerrado.
Del lado de allá de la libertad, de la verdad, del color,
¿qué puede enseñarte tanta paliza?
Atalayas humanas, el peso de los ojos ajenos en los hombros propios,
el desasosiego casi pegado.
"Mientras hay vida habrá esperanza".
Mantra del enclaustro para sobrevivir a la muerte en vida
y renacer como un fénix húmedo.
La vigilancia, las ansias.
Todo es un enemigo así.
Pero tu fuerza, la de un guerrero desarmado, la de un amante de la vida,
es la mejor demostración de que el espíritu es una ganzúa infalible.
Ánima encerrada en un cuerpo encerrado.
Del lado de allá de la libertad, de la verdad, del color,
¿qué puede enseñarte tanta paliza?
Atalayas humanas, el peso de los ojos ajenos en los hombros propios,
el desasosiego casi pegado.
"Mientras hay vida habrá esperanza".
Mantra del enclaustro para sobrevivir a la muerte en vida
y renacer como un fénix húmedo.
La vigilancia, las ansias.
Todo es un enemigo así.
Pero tu fuerza, la de un guerrero desarmado, la de un amante de la vida,
es la mejor demostración de que el espíritu es una ganzúa infalible.
jueves, junio 19, 2008
miércoles, junio 18, 2008
Pantallá.
¿Qué es lo que se puede creer de la pantalla para allá?
Una caja de empleados con vidrios polarizados.
Grandes números virtuales, exageraciones capitales
dándole solidez a lo que inventaron como economía.
Modas que destruyen la esperanza de la gente.
Disquesabios atolondrándonos con miedo.
El clientelismo cerebral y la empatía por el vacío.
Artificios que quieren chapa de perfección,
y no son más que un absurdo con fiebre en el ego.
Ultravición.
Los vasallos de la noti$ia. Ellos arreglan al mundo
siempre y cuando a ellos los arreglen. Bien.
Una caja de empleados con vidrios polarizados.
Grandes números virtuales, exageraciones capitales
dándole solidez a lo que inventaron como economía.
Modas que destruyen la esperanza de la gente.
Disquesabios atolondrándonos con miedo.
El clientelismo cerebral y la empatía por el vacío.
Artificios que quieren chapa de perfección,
y no son más que un absurdo con fiebre en el ego.
Ultravición.
Los vasallos de la noti$ia. Ellos arreglan al mundo
siempre y cuando a ellos los arreglen. Bien.
martes, junio 17, 2008
"Dulce introducción al caos".
Tiene violines.
La canción se vuelve abrojo neuronal.
Armonía, dulzura. Paisajes de claros del monte, o el sol del otoño más verde.
Está el señor Iniesta, que a veces dobla las palabras y hace origamis con el sentido.
Y una tormenta, alta mar, que me remite a la ceguera de unas horas. Los colores igual estaban.
Volar.
Uno de esos finales que quisieras eternizar.
Otra oída.
Esas cuerdas no te largan prenda.
"Mientras tanto pasan las horas
sueño que despiero a su vera".
Como el mar y la tierra.
"Agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor
me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor".
"Volar".
Qué buen tema.
La canción se vuelve abrojo neuronal.
Armonía, dulzura. Paisajes de claros del monte, o el sol del otoño más verde.
Está el señor Iniesta, que a veces dobla las palabras y hace origamis con el sentido.
Y una tormenta, alta mar, que me remite a la ceguera de unas horas. Los colores igual estaban.
Volar.
Uno de esos finales que quisieras eternizar.
Otra oída.
Esas cuerdas no te largan prenda.
"Mientras tanto pasan las horas
sueño que despiero a su vera".
Como el mar y la tierra.
"Agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor
me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor".
"Volar".
Qué buen tema.
jueves, junio 12, 2008
"El fruto de la propia codicia"
La manzana es un loro de papel, las serpientes son carteles que apuntan a tu mente con precisión aterradora.
Hay un hambre incesante en las sienes, y no de cultura. Pareciera que cuanto más llenos los bolsillos, más vacíos los espíritus.
Los disfraces no engañan a la conciencia o la inconciencia, sólo a quienes van ciegos de profundidad.
La tristeza es un virus que no se cura pagando a los privados. Lo que se puede comprar reluce pero no luce ni es luces, sólo tonto neón. Como sus colores.
El carnaval siempre será de quien lo cuide y no de quien lo compre.
Hay un hambre incesante en las sienes, y no de cultura. Pareciera que cuanto más llenos los bolsillos, más vacíos los espíritus.
Los disfraces no engañan a la conciencia o la inconciencia, sólo a quienes van ciegos de profundidad.
La tristeza es un virus que no se cura pagando a los privados. Lo que se puede comprar reluce pero no luce ni es luces, sólo tonto neón. Como sus colores.
El carnaval siempre será de quien lo cuide y no de quien lo compre.
martes, junio 10, 2008
Tres hojitas llenas de colores, como si hubieran caido de un árbol en plena primavera, indiferentes al inviernotoño que hace ahí fuera.
Tres hojitas de arcoiris, de corazones, de diamantes y sus luces, del cruce que el tiempo nos dió, y dios, si existe acá tiró para el lado del amor.
Tres hojitas que contienen un mundo de esos que aparecen en los cuentos para chicos (nosotros somos chicos, no de talle, pero sí en detalle, porque la risa y el juego, aunque no valgan en el curriculum, los tenemos bien desarrollados).
Tres hojitas, dos corazones, un amor.
Tres hojitas de arcoiris, de corazones, de diamantes y sus luces, del cruce que el tiempo nos dió, y dios, si existe acá tiró para el lado del amor.
Tres hojitas que contienen un mundo de esos que aparecen en los cuentos para chicos (nosotros somos chicos, no de talle, pero sí en detalle, porque la risa y el juego, aunque no valgan en el curriculum, los tenemos bien desarrollados).
Tres hojitas, dos corazones, un amor.
Una esfera para tantos sueños...
Rueda, como la rueda que lleva adelante un sentimiento, una ilusión.
Rueda por la pasión que se deposita, ferviente, en la atención que le prestamos, que le regalamos.
Y gira, caprichosa e indiferente a las expectativas, sólo respondiendo al cariño que se pone en su cuidado, porque ella también late.
Como latimos al mismo ritmo las almas que nos empapamos en su fantasía, cuando jugamos a ser jugadores o cuando caemos en la hipnosis de sus berretines en el paño más irregular del mundo.
Y los colores, que cada uno valora sin concesiones a la razón, porque la gloria y los laureles no ganan el próximo partido, y el sufrimiento en la vida es otro condimento para no caer en la insensibilidad oficial.
O los artistas, que traducen la belleza a un contacto con el cuero, con el trazo más perfecto para describir lo que el deleite pretende, y conmover el entusiasmo de multitudes azoradas por un simple movimiento que nada de simple tiene.
¿Y los que hablan de suerte? El que hace cien agujeros y encuentra un tesoro, tiene suerte (y perseverancia). Pero el que se topa con 80 cofres... La casualidad tiene un límite.
También los guerreros, que ponen la frente en frente de la bota enemiga con tal de salvaguardar su trinchera.
Y mientras, sigue rodando... como el mundo, a su alrededor.
Rueda por la pasión que se deposita, ferviente, en la atención que le prestamos, que le regalamos.
Y gira, caprichosa e indiferente a las expectativas, sólo respondiendo al cariño que se pone en su cuidado, porque ella también late.
Como latimos al mismo ritmo las almas que nos empapamos en su fantasía, cuando jugamos a ser jugadores o cuando caemos en la hipnosis de sus berretines en el paño más irregular del mundo.
Y los colores, que cada uno valora sin concesiones a la razón, porque la gloria y los laureles no ganan el próximo partido, y el sufrimiento en la vida es otro condimento para no caer en la insensibilidad oficial.
O los artistas, que traducen la belleza a un contacto con el cuero, con el trazo más perfecto para describir lo que el deleite pretende, y conmover el entusiasmo de multitudes azoradas por un simple movimiento que nada de simple tiene.
¿Y los que hablan de suerte? El que hace cien agujeros y encuentra un tesoro, tiene suerte (y perseverancia). Pero el que se topa con 80 cofres... La casualidad tiene un límite.
También los guerreros, que ponen la frente en frente de la bota enemiga con tal de salvaguardar su trinchera.
Y mientras, sigue rodando... como el mundo, a su alrededor.
domingo, junio 01, 2008
"La historia de la esquina..."
Estaba el Diablo mal parado en la esquina de mi barrio
(ahí dónde doble el viento y se cruzan los atajos)
al lado de él estaba la Muerte con una botella en la mano
me miraban de reojo y se reían por lo bajo,
y yo que esperaba no sé a quién al otro lado de la calle del otoño
una noche de bufanda que me encontró desvelado
entre dientes oí a la Muerte que decía... que decía así:
-¿Cuántas veces se habrá escapado como laucha por tirante?
y esta noche que no cuesta nada, ni siquiera fatigarme,
podemos llevarnos un cordero con solo cruzar la calle.
Yo me escondí tras la niebla y miré al infinito
a ver si llegaba ese que nunca iba a venir.
Estaba el Diablo mal parado en la esquina de mi barrio
al lado de él estaba la Muerte con una botella en la mano.
Y temblando como una hoja me crucé para encararlos
y les dije "me parece que esta vez me dejaron bien plantado".
Les pedí fuego y del bolsillo saqué una rama pa' convidarlos
y bajo un árbol del otoño nos quedamos chamuyando:
me contaron de sus vidas, sus triunfos y sus fracasos,
de que el mundo andaba loco y hasta el cielo fue comprado,
y más miedo que ellos dos les daba el propio ser humano.
Y yo ya no esperaba a nadie, y entre las risas del aquelarre
el Diablo y la Muerte se me fueron amigando.
Ahí dónde dobla el viento y se cruzan los atajos.
Ahí dónde brinda la vida, en la esquina de mi barrio.
De mi barrio.
(ahí dónde doble el viento y se cruzan los atajos)
al lado de él estaba la Muerte con una botella en la mano
me miraban de reojo y se reían por lo bajo,
y yo que esperaba no sé a quién al otro lado de la calle del otoño
una noche de bufanda que me encontró desvelado
entre dientes oí a la Muerte que decía... que decía así:
-¿Cuántas veces se habrá escapado como laucha por tirante?
y esta noche que no cuesta nada, ni siquiera fatigarme,
podemos llevarnos un cordero con solo cruzar la calle.
Yo me escondí tras la niebla y miré al infinito
a ver si llegaba ese que nunca iba a venir.
Estaba el Diablo mal parado en la esquina de mi barrio
al lado de él estaba la Muerte con una botella en la mano.
Y temblando como una hoja me crucé para encararlos
y les dije "me parece que esta vez me dejaron bien plantado".
Les pedí fuego y del bolsillo saqué una rama pa' convidarlos
y bajo un árbol del otoño nos quedamos chamuyando:
me contaron de sus vidas, sus triunfos y sus fracasos,
de que el mundo andaba loco y hasta el cielo fue comprado,
y más miedo que ellos dos les daba el propio ser humano.
Y yo ya no esperaba a nadie, y entre las risas del aquelarre
el Diablo y la Muerte se me fueron amigando.
Ahí dónde dobla el viento y se cruzan los atajos.
Ahí dónde brinda la vida, en la esquina de mi barrio.
De mi barrio.
jueves, mayo 29, 2008
¿Hace frío?
Hay nudos que a la vista son la complejidad hecha cordón, enmarañados con más vueltas que la calesita del Parque Chacabuco, y sin embargo un tirón certero los desaparece mejor que cualquier Jorge Rafael.
Así es esto del amor, a veces: todo un lío de eras milenarias que de pronto se soluciona de modo tan fugaz que sorprende, con una sonrisa cómplice y tranquila.
Es tan sencillo nuestro latir cuando les sacamos protagonismo a las sombras y las depositamos en su lugar original (el de espectadoras de la pasión) que parece hoy absurdo el sufrimiento que a veces mella nuestros espíritus.
Todo un día de risas y sonrisas es el mejor antídoto. Que el frío pase de largo, porque acá no se siente más que el calor que dejamos durmiendo entre esas sábanas negras.
Así es esto del amor, a veces: todo un lío de eras milenarias que de pronto se soluciona de modo tan fugaz que sorprende, con una sonrisa cómplice y tranquila.
Es tan sencillo nuestro latir cuando les sacamos protagonismo a las sombras y las depositamos en su lugar original (el de espectadoras de la pasión) que parece hoy absurdo el sufrimiento que a veces mella nuestros espíritus.
Todo un día de risas y sonrisas es el mejor antídoto. Que el frío pase de largo, porque acá no se siente más que el calor que dejamos durmiendo entre esas sábanas negras.
jueves, mayo 22, 2008
Molinos.
Si aquel loco caminara hoy por Buenos Aires, caería rendido ante la inmensidad de los aggiornados molinos.
Carteleras de vacíos, colores eléctricos y visiones asesinas. Gigantes seres monstruosos que atacan nuestro mundillo y lo invaden como quien abre un caramelo y se lo mete en la boca.
No tienen aspas, no obedecen al viento. Sencillamente imponen su figura recortada en el horizonte, obligando a los sueños a no ir más allá de su fría rigidez.
Y amedrentan a las almas para que dejen su libertad en el piso como si fuera un arma.
Y se ríen con carcajadas macabras, mientras lo vigilan todo.
Molinos que muelen espíritus y con ellos hacen harina para alimentar su enormidad.
Tristes e inanimados dioses de un mundo que ya se veía venir.
Su romántica visión no era más que una profesía...
Carteleras de vacíos, colores eléctricos y visiones asesinas. Gigantes seres monstruosos que atacan nuestro mundillo y lo invaden como quien abre un caramelo y se lo mete en la boca.
No tienen aspas, no obedecen al viento. Sencillamente imponen su figura recortada en el horizonte, obligando a los sueños a no ir más allá de su fría rigidez.
Y amedrentan a las almas para que dejen su libertad en el piso como si fuera un arma.
Y se ríen con carcajadas macabras, mientras lo vigilan todo.
Molinos que muelen espíritus y con ellos hacen harina para alimentar su enormidad.
Tristes e inanimados dioses de un mundo que ya se veía venir.
Su romántica visión no era más que una profesía...
jueves, mayo 15, 2008
Otro suspiro (más cálido).
Como un duende que agarra al azar potes de pintura y reparte brochazos tecnicolores por todo el ojo. Una sonrisa se-cuela en el lugar y cambia la manera de sentir casi automáticamente.
Personas que cambian. Cambios que apersonan. La visión de la vida.
El loco mundo del amor, entre laberintos que elegimos y eternidades que nos abordan, todo hecho a medida de algo desmedido, capaz de demoler con sus formas todo lo que una mente estancada conoce.
El cielo nos da las buenas noches, esas del beso que quisiera darte ahora.
Soñar con soñarte (hasta disfruto esta obsesión).
Personas que cambian. Cambios que apersonan. La visión de la vida.
El loco mundo del amor, entre laberintos que elegimos y eternidades que nos abordan, todo hecho a medida de algo desmedido, capaz de demoler con sus formas todo lo que una mente estancada conoce.
El cielo nos da las buenas noches, esas del beso que quisiera darte ahora.
Soñar con soñarte (hasta disfruto esta obsesión).
miércoles, mayo 14, 2008
Un suspiro.
El dolor se siente en los ojos y se ve en el rictus que deshace su solsticio.
Hay poesía muerta en unas mejillas, hay desesperación en un muchacho,
contracciones, convulsiones, convicciones en un espíritu
que se abraza con medio pulpo y doble corazón.
Pero que no se desdibuje este retrato de los tratos y el sentido
como el destino desteñido de una foto mojada colgando al Sol.
Y que la fiaba que augura perdices no se equivoque de ave.
Que su tristeza enjaulhada se acuerde de que la puerta está abierta
que su llanto le oxida las alas rayadas, doradas.
Dé el repique corazón,
le pido como un favor
que si su tambor late
la belleza se le bate
y la crema de milagros
es el postre y la cereza.
Hay poesía muerta en unas mejillas, hay desesperación en un muchacho,
contracciones, convulsiones, convicciones en un espíritu
que se abraza con medio pulpo y doble corazón.
Pero que no se desdibuje este retrato de los tratos y el sentido
como el destino desteñido de una foto mojada colgando al Sol.
Y que la fiaba que augura perdices no se equivoque de ave.
Que su tristeza enjaulhada se acuerde de que la puerta está abierta
que su llanto le oxida las alas rayadas, doradas.
Dé el repique corazón,
le pido como un favor
que si su tambor late
la belleza se le bate
y la crema de milagros
es el postre y la cereza.
miércoles, mayo 07, 2008
Mi cristal.
Unos ojos ciegos o confundidos pueden infernar cualquier edén con muy poco esfuerzo (así de fácil es la tristeza). Pero no siempre es por no querer ver.
A veces, sencillamente los colores nos pasan por al lado y por ese berretín de mirar al piso los dejamos ir sin reparar en ellos, que se quedan a nuestro derredor mientras esa estupidez hipnótica del tristenue lo camufla todo entre las sombras.
Y hasta se oxidan, se desgastan, se destiñen. Pero cuando los colores son latidos, cuando los sentidos se sienten, esperan (gracias al cielo o lo que sea), y un día ocurre el milagro: se calza en nuestros ojos (no sólo el par que está sobre la nariz, también los de abajo a la izquierda) un cristal y el astigmatismo monocromático muere, y de sus cenizas renace un fénix tecnicolor (o una mariposa, depende).
Y ese ser alado nos carga en su vuelo y eleva consigo todo el espíritu que se hace uno. Revive el panorama, la primavera es todo, y los detalles son gotas de lluvia que pintan con luz el terreno que recorremos a diario.
Los seres queridos se vuelven amados, los atardeceres son razones para revivir, las nubes se ponen la pilcha de obras de arte, y no podemos descoser la sonrisa que nos bordaron en la cara.
A veces, sencillamente los colores nos pasan por al lado y por ese berretín de mirar al piso los dejamos ir sin reparar en ellos, que se quedan a nuestro derredor mientras esa estupidez hipnótica del tristenue lo camufla todo entre las sombras.
Y hasta se oxidan, se desgastan, se destiñen. Pero cuando los colores son latidos, cuando los sentidos se sienten, esperan (gracias al cielo o lo que sea), y un día ocurre el milagro: se calza en nuestros ojos (no sólo el par que está sobre la nariz, también los de abajo a la izquierda) un cristal y el astigmatismo monocromático muere, y de sus cenizas renace un fénix tecnicolor (o una mariposa, depende).
Y ese ser alado nos carga en su vuelo y eleva consigo todo el espíritu que se hace uno. Revive el panorama, la primavera es todo, y los detalles son gotas de lluvia que pintan con luz el terreno que recorremos a diario.
Los seres queridos se vuelven amados, los atardeceres son razones para revivir, las nubes se ponen la pilcha de obras de arte, y no podemos descoser la sonrisa que nos bordaron en la cara.
martes, mayo 06, 2008
Amanesiendo.
Tanta madera que nos rodea... esto se va a incendiar de amor, mi amor.
La tela que cubre un sueño dormido de pronto se hace cenizas que vuelan entre vapor de corazones y un nuevo milagro viene a timbrarnos, y ambas manos que ya son una giran la llave y abren una puerta tan sencillamente que lo infranqueable del pasado sólo es un bordado de color en la anecdótica pasión.
Ya del otro lado del Sol, ya envuelto y desenvuelto, como un regalo que el espíritu recibe en su día más esperado.
Es el paraíso, por decir algo, porque todo lo glorioso necesita ser dibujado, ya que en el fracaso de la representación se consuma el ideal.
Y se deshace por completo la forma material de nuestra anatomía, y quedan solamente los sentidos arremolinados en la más dulce tormenta espiritual (pero de esas tormentas que no atormentan, sin que riegan, que humedecen la garganta de la tierra para que pueda cantar su serenata de verdes paisajes y calman el ardor de un Sol incontenible).
Así, nuevamente, este hechizo se siente invencible.
La tela que cubre un sueño dormido de pronto se hace cenizas que vuelan entre vapor de corazones y un nuevo milagro viene a timbrarnos, y ambas manos que ya son una giran la llave y abren una puerta tan sencillamente que lo infranqueable del pasado sólo es un bordado de color en la anecdótica pasión.
Ya del otro lado del Sol, ya envuelto y desenvuelto, como un regalo que el espíritu recibe en su día más esperado.
Es el paraíso, por decir algo, porque todo lo glorioso necesita ser dibujado, ya que en el fracaso de la representación se consuma el ideal.
Y se deshace por completo la forma material de nuestra anatomía, y quedan solamente los sentidos arremolinados en la más dulce tormenta espiritual (pero de esas tormentas que no atormentan, sin que riegan, que humedecen la garganta de la tierra para que pueda cantar su serenata de verdes paisajes y calman el ardor de un Sol incontenible).
Así, nuevamente, este hechizo se siente invencible.
martes, abril 29, 2008
Frío.
Eso que en el terciopelo pálido de una cerveza es moño cuando el termómetro acusa una tercera docena, pero en el temblor de los cuerpos es el colmo.
¿Dónde abrigarán su carne los espíritus perdidos? Esos que como techo tienen un piso de hormigón.
Ciclos que se prerparan a resucitar tras la siesta de la naturaleza, y florecer entonces lo que hoy es semilla de almas.
Una siesta de la fiesta que invadió con sus pintores el circo del estío.
Miles de vueltas en el lecho que nos encadena cada mañana a su tibio paraíso, teniendo que traicionarlo por un purgatorio inclaudicable... el sádico humor de la realidad.
Pulóveres que acolchonan los abrazos, mates calientes y un amor que se transforma en sí mismo para llegar al Sol.
Vapores de dragones con la pólvora mojada en las mañanas de un infierno con la calefacción rota.
Tristezas más tristes y largas, pero con el consuelo de estar bien estacionadas.
Lluvias inoportunas, engripantes, anecdóticas.
Platos hondos.
Cielos bajos (de esos que podés acariciar).
Los osos deben estar felices... así que feliz día.
¿Dónde abrigarán su carne los espíritus perdidos? Esos que como techo tienen un piso de hormigón.
Ciclos que se prerparan a resucitar tras la siesta de la naturaleza, y florecer entonces lo que hoy es semilla de almas.
Una siesta de la fiesta que invadió con sus pintores el circo del estío.
Miles de vueltas en el lecho que nos encadena cada mañana a su tibio paraíso, teniendo que traicionarlo por un purgatorio inclaudicable... el sádico humor de la realidad.
Pulóveres que acolchonan los abrazos, mates calientes y un amor que se transforma en sí mismo para llegar al Sol.
Vapores de dragones con la pólvora mojada en las mañanas de un infierno con la calefacción rota.
Tristezas más tristes y largas, pero con el consuelo de estar bien estacionadas.
Lluvias inoportunas, engripantes, anecdóticas.
Platos hondos.
Cielos bajos (de esos que podés acariciar).
Los osos deben estar felices... así que feliz día.
Enraizado.
Hay desabastecimiento de raíces.
De búsqueda profunda y hambrienta, de escarbar todo un sueño.
Y de enamorarse de un lugar en el universo, un puñado de tierra e historia.
¿Dónde van a parar los árboles que caminan sin rumbo?
¿Y las flores qué beben cuando prefieren el viento?
La unión con la tierra, el sol de un momento sencillamente propio.
Y luz que alimente colores para enchastrar el porvenir.
La felicidad está donde uno quiere estar.
De búsqueda profunda y hambrienta, de escarbar todo un sueño.
Y de enamorarse de un lugar en el universo, un puñado de tierra e historia.
¿Dónde van a parar los árboles que caminan sin rumbo?
¿Y las flores qué beben cuando prefieren el viento?
La unión con la tierra, el sol de un momento sencillamente propio.
Y luz que alimente colores para enchastrar el porvenir.
La felicidad está donde uno quiere estar.
lunes, abril 28, 2008
Corazón elástico.
La luna es una taza que brilla
y en ella quiero servirte un espiritu
para que puedas beber con urgencia
cuando algún dolor te sorprenda
o a sorbos dulces cuando el frío
o la lluvia o la fiebre del Sol.
Entre mis manos sobra aire
y faltan dedos que las completen.
Y en el centro del pecho un globo
que no tolera otro aire pa' ser inflado
que el de tu milagroso aliento,
sin límite en su expansión
con tal de contener otro poco de vos.
y en ella quiero servirte un espiritu
para que puedas beber con urgencia
cuando algún dolor te sorprenda
o a sorbos dulces cuando el frío
o la lluvia o la fiebre del Sol.
Entre mis manos sobra aire
y faltan dedos que las completen.
Y en el centro del pecho un globo
que no tolera otro aire pa' ser inflado
que el de tu milagroso aliento,
sin límite en su expansión
con tal de contener otro poco de vos.
viernes, abril 18, 2008
De ayeres a hoy.
Ver el retrato en el tiempo, con su lente pertinente.
Esos colores tan opacos, ese misterio casi hiriente, esa absurda perfección.
Como entrenando la soledad todos los días,
como atrincherado en un arenero un sábado a la tarde,
como el miedo del instinto a perder la ignorancia del amor.
Tan así, y tanto más.
Desesperadamente aislado.
Y hoy tan relajado, en la ensalada de frutas del amor.
A pesar de algunos desencuentros que nos encuentran mejor aún.
Este calendario, que al sol ha hecho arribar, tiene todos los días algo pa' festejar.
Que ser uno entre dos es mejor, porque medias para el frío siempre vamos a tener
y el invierno es bastante largo cuando se lo propone.
Y tirarle la gorra al tornillo espiritual que te mira receloso a media cuadra
es un buen motivo para que estemos vivos y corriendole una carrera a la frivolidad.
Esos colores tan opacos, ese misterio casi hiriente, esa absurda perfección.
Como entrenando la soledad todos los días,
como atrincherado en un arenero un sábado a la tarde,
como el miedo del instinto a perder la ignorancia del amor.
Tan así, y tanto más.
Desesperadamente aislado.
Y hoy tan relajado, en la ensalada de frutas del amor.
A pesar de algunos desencuentros que nos encuentran mejor aún.
Este calendario, que al sol ha hecho arribar, tiene todos los días algo pa' festejar.
Que ser uno entre dos es mejor, porque medias para el frío siempre vamos a tener
y el invierno es bastante largo cuando se lo propone.
Y tirarle la gorra al tornillo espiritual que te mira receloso a media cuadra
es un buen motivo para que estemos vivos y corriendole una carrera a la frivolidad.
lunes, abril 14, 2008
Un hombre (quizás no humano) despierta de mil sueños a los sueños mismos.
Tal vez la ilusoria inconciencia de su amor por todo lo protege de la mismita realidad, esa que lo espera en cualquier espesura de la selva para acabar con la mochila de ideales que lleva.
Y lo levanta. Y le susurra al oido súplicas mudas, esas que calla la mano siniestra que no vemos pero sentimos cuando sólo escuchamos al viento pasar ante un fusilamiento del futuro en su paredón de ignorantes ladrillos.
Y le abre caminos en las mentes ajenas y en la propia agonía. Lo hace fiera y poeta, soldado sensible del amor por su gente. Lo guían mil voluntades y una estrella invencible, que no se achica ante lo imposible porque sabe que sólo es cuestión de tiempo y perseverancia.
Y derrota incluso a su propia muerte, porque el futuro lo recuerda.
Tal vez la ilusoria inconciencia de su amor por todo lo protege de la mismita realidad, esa que lo espera en cualquier espesura de la selva para acabar con la mochila de ideales que lleva.
Y lo levanta. Y le susurra al oido súplicas mudas, esas que calla la mano siniestra que no vemos pero sentimos cuando sólo escuchamos al viento pasar ante un fusilamiento del futuro en su paredón de ignorantes ladrillos.
Y le abre caminos en las mentes ajenas y en la propia agonía. Lo hace fiera y poeta, soldado sensible del amor por su gente. Lo guían mil voluntades y una estrella invencible, que no se achica ante lo imposible porque sabe que sólo es cuestión de tiempo y perseverancia.
Y derrota incluso a su propia muerte, porque el futuro lo recuerda.
jueves, abril 10, 2008
Todo.
Con los pies en la tierra puedo atravesar el cielo y bucear tocando con mi panza el fondo de los océanos.
Con los ojos cerrados puedo ver colores de arcoiris sin lluvia, y explorar bellezas que superan cualquier imaginación.
Con los oidos tapados puedo escuchar la canción más hermosa del mundo, y dormirme acunado por los sonidos que el paraíso me susurra.
Con la nariz congestionada puedo sentir un aroma de flores que sólo crecen en las nubes.
Con la boca sellada puedo beber del arroyo espeso pero refrescante que me entrega inmortalidad por momentos, y pronunciar oraciones de imperturbable amor.
Con las manos cortadas puedo acariciar texturas que con su suavidad derriten cualquier espíritu helado, o treparme a la rama más rebuscada de una selva de techo infinito.
Con los pies amputados puedo correr más rápido que el tiempo, y hacer con una pelota malabares que ni al Pelusa se le ocurrieron.
Porque tu existencia a mi lado me hace sentir capaz de cualquier hazaña.
Con la certeza de un milagro, no queda nada imposible.
Con los ojos cerrados puedo ver colores de arcoiris sin lluvia, y explorar bellezas que superan cualquier imaginación.
Con los oidos tapados puedo escuchar la canción más hermosa del mundo, y dormirme acunado por los sonidos que el paraíso me susurra.
Con la nariz congestionada puedo sentir un aroma de flores que sólo crecen en las nubes.
Con la boca sellada puedo beber del arroyo espeso pero refrescante que me entrega inmortalidad por momentos, y pronunciar oraciones de imperturbable amor.
Con las manos cortadas puedo acariciar texturas que con su suavidad derriten cualquier espíritu helado, o treparme a la rama más rebuscada de una selva de techo infinito.
Con los pies amputados puedo correr más rápido que el tiempo, y hacer con una pelota malabares que ni al Pelusa se le ocurrieron.
Porque tu existencia a mi lado me hace sentir capaz de cualquier hazaña.
Con la certeza de un milagro, no queda nada imposible.
martes, abril 08, 2008
Buitres sin alas.
Se desplazan lentos por los asfaltos, como reptando, como acechando.
Escucho, escuchamos, y sabemos que su presencia es certera.
Cada vez la invasión es mayor, están por todos lados, y dudamos hasta de los refugios.
La libertad está muy vigilada, ni la noche los duerme ya.
Pero el ejército de ignorantes de las reglas también se adapta a su situación: como en la selva, las posibles presas aprenden a evadir constantemente a sus depredadores.
Igual, ante su lija, cualquier vidita es plato fuerte, porque donde no hay carne ellos inventan algo para morder.
Y su pareja, la sirena azul, les come el bocho cantándoles que el metal que les tapa el corazón los hace inmunes a sufrir, pero siempre hay un plomo que te puede estar esperando atras mismo de la ochava donde vos buscás comida. Y ese día quizás abran la cabeza, pero no del modo que nos podría ayudar.
Escucho, escuchamos, y sabemos que su presencia es certera.
Cada vez la invasión es mayor, están por todos lados, y dudamos hasta de los refugios.
La libertad está muy vigilada, ni la noche los duerme ya.
Pero el ejército de ignorantes de las reglas también se adapta a su situación: como en la selva, las posibles presas aprenden a evadir constantemente a sus depredadores.
Igual, ante su lija, cualquier vidita es plato fuerte, porque donde no hay carne ellos inventan algo para morder.
Y su pareja, la sirena azul, les come el bocho cantándoles que el metal que les tapa el corazón los hace inmunes a sufrir, pero siempre hay un plomo que te puede estar esperando atras mismo de la ochava donde vos buscás comida. Y ese día quizás abran la cabeza, pero no del modo que nos podría ayudar.
lunes, abril 07, 2008
De amantes y mariposas.
Qué suave es caminar con la cintura de un sol enroscada en el brazo.
Todos los senderos reparten en sus flores el perfume de un sentimiento que todavía no ha sido bautizado, y el movimiento lo usa como tempo para fundir su visión de lo más bello.
Es inconfundible, aun en la confusión, y eso se parece a la eternidad.
Como una cadena de dos eslabones conformada de tiempo deshecho en latidos, perdiendo la forma de lo finito y esquivando muertes inoportunas.
Entre los grises emparejados siempre se encuentra un duo de amantes, diamantes, que le sacan brillo al borroso ojo del existir, dando a luz mariposas que asoman sus alas tras la luna, pariendo de la sombra un engendro multicolor con la magia de un hada y el sueño de un iluso.
Es la gloria de estirar un verano hasta que empiece el otro, sin dejar de saborear el clima y sus aderezos, volando todavía cuando el viento y la lluvia y el granizo y los tornados y la mismísima realidad se empacan en desplumarnos.
Victoria de siempre cuando la batalla es en todos los segundos, en todos los parpadeos, en todos los latidos. Defendiendo la frontera del miedo sin cederle más que lo que le corresponde.
Así vamos, criando orugas, viéndolas envolverse en su sombra y renaciendo entre un estallido de luz y colores que llenan la vida de alegrías de todos los días.
Todos los senderos reparten en sus flores el perfume de un sentimiento que todavía no ha sido bautizado, y el movimiento lo usa como tempo para fundir su visión de lo más bello.
Es inconfundible, aun en la confusión, y eso se parece a la eternidad.
Como una cadena de dos eslabones conformada de tiempo deshecho en latidos, perdiendo la forma de lo finito y esquivando muertes inoportunas.
Entre los grises emparejados siempre se encuentra un duo de amantes, diamantes, que le sacan brillo al borroso ojo del existir, dando a luz mariposas que asoman sus alas tras la luna, pariendo de la sombra un engendro multicolor con la magia de un hada y el sueño de un iluso.
Es la gloria de estirar un verano hasta que empiece el otro, sin dejar de saborear el clima y sus aderezos, volando todavía cuando el viento y la lluvia y el granizo y los tornados y la mismísima realidad se empacan en desplumarnos.
Victoria de siempre cuando la batalla es en todos los segundos, en todos los parpadeos, en todos los latidos. Defendiendo la frontera del miedo sin cederle más que lo que le corresponde.
Así vamos, criando orugas, viéndolas envolverse en su sombra y renaciendo entre un estallido de luz y colores que llenan la vida de alegrías de todos los días.
Tunel recurrente.
Ese tunel de toda la vida, de noche o de día.
A veces colorido como sus árboles
y otras veces gris y preocupado, ausente
sin vida que lo viva más que un peatón aislado.
Trayecto de viejas cegueras y nuevas locuras
camino hacia la meditación entre adoquines
que atestiguan todo lo que nunca fue
y lo que para siempre será.
Tristes o brillantes monólogos mentales
repasos interminables, canciones mil,
soledades, soluciones, sol a montones
verdorado y estaciones como cuadros
sus colores aplicados a un escenario.
Maravilla de los días que cruzamos
un túnel que cambia sin freno
como la lluvia de granos
que se lleva nuestros momentos.
A veces colorido como sus árboles
y otras veces gris y preocupado, ausente
sin vida que lo viva más que un peatón aislado.
Trayecto de viejas cegueras y nuevas locuras
camino hacia la meditación entre adoquines
que atestiguan todo lo que nunca fue
y lo que para siempre será.
Tristes o brillantes monólogos mentales
repasos interminables, canciones mil,
soledades, soluciones, sol a montones
verdorado y estaciones como cuadros
sus colores aplicados a un escenario.
Maravilla de los días que cruzamos
un túnel que cambia sin freno
como la lluvia de granos
que se lleva nuestros momentos.
¿Bandera blanca?
Cómo pica la maquinita, cómo tira su imanzuelo... los mismos peces se acercan a morder urgentes.
Los que sueñan con paraísos venden el alma en ambiciones sosas que son negocios no aptos para el corazón.
Lo malo es el desperdicio de sentimientos en bateas inescrupulosas. Y la celeridad con que caduca su ilusión más grande y se deja roer por las termitas de lo inmediato.
Los que sueñan con paraísos venden el alma en ambiciones sosas que son negocios no aptos para el corazón.
Lo malo es el desperdicio de sentimientos en bateas inescrupulosas. Y la celeridad con que caduca su ilusión más grande y se deja roer por las termitas de lo inmediato.
jueves, abril 03, 2008
"Yo no los maté, tampoco los vi nacer".
Escondiendo las vidas y sus promesas coloridas, los ilusionistas del gris eterno saquearon el futuro prestidigitando enes. Viera usted las caras descaradas afirmando que no hay muertos, sino ausencias. Inexplicables ausencias de ayer, de hoy, de siempre. Huecos como bucos en la historia de un suelo sin cielo.
La deuda con el futuro es mucho más interna que externa, y más eterna que las dos anteriores.
Y hoy somos los trajes agujereados de un piberío que se enchastró como una piara en el piélago de sus excusas y distracciones.
Hay un campo lleno de cruces que se revuelve todos los días pidiendo que la memoria no se escape como agua por un colador.
Porque si una vez fuimos el comedero de los hijos de puta, es para que el aprendizaje nos envuelva y no suceda nunca más.
NUNCA MAS.
La deuda con el futuro es mucho más interna que externa, y más eterna que las dos anteriores.
Y hoy somos los trajes agujereados de un piberío que se enchastró como una piara en el piélago de sus excusas y distracciones.
Hay un campo lleno de cruces que se revuelve todos los días pidiendo que la memoria no se escape como agua por un colador.
Porque si una vez fuimos el comedero de los hijos de puta, es para que el aprendizaje nos envuelva y no suceda nunca más.
NUNCA MAS.
miércoles, marzo 26, 2008
Ni el toro ni las astas.
Ni el asado ni el hambre.
Dos egoismos en estado puro chocando por su karma de boludeo, y mientras tanto en el disfraz de dama se esconden las miserias que todos penan.
Es injusto que las risas caras paguen con la misma moneda que las manos ensangrentadas.
Es injusto que al aire le impongan precio si hay unos que se sientan a ver engordar su colchón y otros duermen abajo de un toldo ajeno.
Y es triste que el culo no sea el mismo para todos.
Ni el asado ni el hambre.
Dos egoismos en estado puro chocando por su karma de boludeo, y mientras tanto en el disfraz de dama se esconden las miserias que todos penan.
Es injusto que las risas caras paguen con la misma moneda que las manos ensangrentadas.
Es injusto que al aire le impongan precio si hay unos que se sientan a ver engordar su colchón y otros duermen abajo de un toldo ajeno.
Y es triste que el culo no sea el mismo para todos.
lunes, marzo 17, 2008
Perfección de cotillón.
¿Realmente creerán que las imperfecciones se solucionan con un cuchillo o una goma?
Qué tristeza de vacío emocional, de valores inválidos.
Miles de cabecitas soñando con ser como el maniquí que se pavonea por los grandes carteles, deprimiéndose por sus particularidades, creyendo en la regla de la belleza como un dios incuestionable que castiga a los naturales.
Obsesiones por montones, corazones llenos de silicona. Lo fácil de vivir pendiente de lo que se puede modificar con una billetera rechoncha.
El absurdo desprecio por la vejez y sus arrugas, antes símbolos de sabiduría.
Toda esta cultura de la cáscara está dejando al huevo seco.
Tristes bellezas sus cáscaras caras
sus rostros impuros, sus máscaras raras.
Tristes sus risas de revistero
como talladas en simultáneo
sin la delicia de lo espontáneo
sin la alegría de lo sincero.
Triste certeza de perfección
que abandona el corazón
por perseguir la coraza.
Qué tristeza de vacío emocional, de valores inválidos.
Miles de cabecitas soñando con ser como el maniquí que se pavonea por los grandes carteles, deprimiéndose por sus particularidades, creyendo en la regla de la belleza como un dios incuestionable que castiga a los naturales.
Obsesiones por montones, corazones llenos de silicona. Lo fácil de vivir pendiente de lo que se puede modificar con una billetera rechoncha.
El absurdo desprecio por la vejez y sus arrugas, antes símbolos de sabiduría.
Toda esta cultura de la cáscara está dejando al huevo seco.
Tristes bellezas sus cáscaras caras
sus rostros impuros, sus máscaras raras.
Tristes sus risas de revistero
como talladas en simultáneo
sin la delicia de lo espontáneo
sin la alegría de lo sincero.
Triste certeza de perfección
que abandona el corazón
por perseguir la coraza.
jueves, marzo 13, 2008
Amor arañado.
Garras,
espinas que arañan,
y en sus reacciones dañan
los pétalos compartidos.
Miradas que hace crujir
la estantería en el pecho.
Las respuestas han tajeado
con su oxido afilado
la sonrisa de algún niño.
Nuestro sentir entre nubes
lo va volviendo tormenta
el trueno que retumba
cuando atiza sus sombras
y apaga los resplandores.
La ceguera de sus uñas
nos desangra lentamente.
espinas que arañan,
y en sus reacciones dañan
los pétalos compartidos.
Miradas que hace crujir
la estantería en el pecho.
Las respuestas han tajeado
con su oxido afilado
la sonrisa de algún niño.
Nuestro sentir entre nubes
lo va volviendo tormenta
el trueno que retumba
cuando atiza sus sombras
y apaga los resplandores.
La ceguera de sus uñas
nos desangra lentamente.
miércoles, marzo 12, 2008
Un diez.
Hubo uno que jugó a la pelota con el mundo.
Y escribió en hojas verdes los más rebeldes y delicioso versos, con la pluma en los pies y el pasado en los hombros.
Hubo uno que soñó tanto que cuando su sueño se hizo realidad no quiso volver a dormir.
Hubo uno que sin hablar dijo todo lo que muchos se callaron, expresándose como un guerrero elegante, con una bota y con un guante.
Hubo uno que lloró las lágrimas de millones de tristezas.
Hubo uno que con una sola pierna pudo saltar tan alto que casi toca el cielo por segunda vez (y por eso se aseguraron sus detractores de cortarle las dos).
Hubo uno que también se equivocó, pero eso lo hace cualquiera (aunque no cualquiera perdona).
Entonces que alguien me explique por qué hay más jueces que aplausos...
Y escribió en hojas verdes los más rebeldes y delicioso versos, con la pluma en los pies y el pasado en los hombros.
Hubo uno que soñó tanto que cuando su sueño se hizo realidad no quiso volver a dormir.
Hubo uno que sin hablar dijo todo lo que muchos se callaron, expresándose como un guerrero elegante, con una bota y con un guante.
Hubo uno que lloró las lágrimas de millones de tristezas.
Hubo uno que con una sola pierna pudo saltar tan alto que casi toca el cielo por segunda vez (y por eso se aseguraron sus detractores de cortarle las dos).
Hubo uno que también se equivocó, pero eso lo hace cualquiera (aunque no cualquiera perdona).
Entonces que alguien me explique por qué hay más jueces que aplausos...
domingo, marzo 09, 2008
"Vos, igual que ayer. Igual, siempre vos."
Otro de esos días de añoralgia, viejo.
De vez en cuándo me atacás, y siempre sabés dónde aparecer para consolarme y dolerme al unísono (eso es de buen chamán).
Ojalá no veas desde tu presente este panorama y estés envuelto en mejores cosas, en otras sensaciones, quizás en un caos delicioso (imagino que sería tu paraíso soñado).
Y acá, en mi rincón abstracto y soñador, donde los oidos son la puerta de entrada del mundo, te extraño como a ninguno. Quizás sea por tus miserias tan a flor de piel, por conocerte tan vulnerable y desquiciado y sentimental, un armatoste lleno de locura que vivía para conmover a cualquiera que quisiera ser conmovido, sin tapujos ni arabescos: pura humanidad (de la buena, esa que promulgabas para los herederos de estas tierras).
Cada vez son menos los que miran todo lo que nadie ve.
De vez en cuándo me atacás, y siempre sabés dónde aparecer para consolarme y dolerme al unísono (eso es de buen chamán).
Ojalá no veas desde tu presente este panorama y estés envuelto en mejores cosas, en otras sensaciones, quizás en un caos delicioso (imagino que sería tu paraíso soñado).
Y acá, en mi rincón abstracto y soñador, donde los oidos son la puerta de entrada del mundo, te extraño como a ninguno. Quizás sea por tus miserias tan a flor de piel, por conocerte tan vulnerable y desquiciado y sentimental, un armatoste lleno de locura que vivía para conmover a cualquiera que quisiera ser conmovido, sin tapujos ni arabescos: pura humanidad (de la buena, esa que promulgabas para los herederos de estas tierras).
Cada vez son menos los que miran todo lo que nadie ve.
martes, marzo 04, 2008
Verde es el hada, pero nunca helada, sin escarcha que así se puede uno acostar dulcemente a su lado y saborear en un helado la delicia de su boca.
Con destellos en sus ojos que supuran diamantes, acerca el cielo como si fuera tirar de una cuerda que sostiene cualquier globo colorido. Esta musa imita la perfección y es una gran interpretación.
Mientras llueve, quiero beber entera esa nube.
Con destellos en sus ojos que supuran diamantes, acerca el cielo como si fuera tirar de una cuerda que sostiene cualquier globo colorido. Esta musa imita la perfección y es una gran interpretación.
Mientras llueve, quiero beber entera esa nube.
lunes, marzo 03, 2008
No más que miedo.
La oscuridad. La oscuridad. La oscuridad.
Cuando todo está iluminado, uno es la sombra, el miedo, el recelo de cualquiera de sus dichos que digan algo alejado.
Cualquier ajeno es dolor, cualquier palabra exprime mal. Todo es sombras si uno es sombras.
Y más sombras que nunca soy, por razones de otro idioma incomprensible, con más miedos que el niño que me cuida de hacerme viejo antes de tiempo.
Tengo terror de cualquier invasor, y me espanta hasta lo imposible, porque creer en milagros también es darle lugar a las tinieblas más absurdas.
No sé dónde ponerme para desencontrar los ce, los mié.
Y el interruptor que prende la luz del cuarto donde vive mi pensar está más averiado que los mandos de un barco hundido hace siglos.
Cuando todo está iluminado, uno es la sombra, el miedo, el recelo de cualquiera de sus dichos que digan algo alejado.
Cualquier ajeno es dolor, cualquier palabra exprime mal. Todo es sombras si uno es sombras.
Y más sombras que nunca soy, por razones de otro idioma incomprensible, con más miedos que el niño que me cuida de hacerme viejo antes de tiempo.
Tengo terror de cualquier invasor, y me espanta hasta lo imposible, porque creer en milagros también es darle lugar a las tinieblas más absurdas.
No sé dónde ponerme para desencontrar los ce, los mié.
Y el interruptor que prende la luz del cuarto donde vive mi pensar está más averiado que los mandos de un barco hundido hace siglos.
jueves, febrero 14, 2008
Tristeza ajena.
Hay una mirada derretida que se acerca.
Los adoquines de la distancia se pierden detrás de su (in)humanidad, que está fría y oxidada como una puerta cerrada hace millones de daños.
Se pone frente a frente y en un cuento oscuro busca enroscarnos con su lengua ansiosa y ademanes que amenazan más su mentira que nuestra integridad. Somos tres miradas chinas que se encuentran entre la incredulidad, la bronca y el dolor; tres rechazos absolutos a esa maldad urgente, desesperada, de descontrol espiritual insostenible.
Las negativas son distintas pero igualmente negativas.
El de la mirada ya no sabe cómo apuntalar su escenario, y la pistola con balas de miedo se le encasquilla: no puede tirar, ni correr, ni llorar.
El campo de fuerza de Moreno le cierra el paso, lo cierra en pasos que retroceden. Y en un parpadeo de espaldas, desaparece y consigo se habrá llevado la manija de esa puerta que sigue sin poder abrir.
Con esas ansias, el castigo se prenderá en su sombra.
Los adoquines de la distancia se pierden detrás de su (in)humanidad, que está fría y oxidada como una puerta cerrada hace millones de daños.
Se pone frente a frente y en un cuento oscuro busca enroscarnos con su lengua ansiosa y ademanes que amenazan más su mentira que nuestra integridad. Somos tres miradas chinas que se encuentran entre la incredulidad, la bronca y el dolor; tres rechazos absolutos a esa maldad urgente, desesperada, de descontrol espiritual insostenible.
Las negativas son distintas pero igualmente negativas.
El de la mirada ya no sabe cómo apuntalar su escenario, y la pistola con balas de miedo se le encasquilla: no puede tirar, ni correr, ni llorar.
El campo de fuerza de Moreno le cierra el paso, lo cierra en pasos que retroceden. Y en un parpadeo de espaldas, desaparece y consigo se habrá llevado la manija de esa puerta que sigue sin poder abrir.
Con esas ansias, el castigo se prenderá en su sombra.
domingo, febrero 10, 2008
Riego.
Sacando formas de las manchas, los propulsores de la poesía son sus ojos.
Ese embellecer toda realidad cuando podemos reirnos juntos, y sentir que el mundo es el mejor lugar del mundo*.
Detenernos nosotros, mientras el tiempo corre furioso y nos pasa de largo, por algún misterio cósmico de tu hechizo. Vivir con dulce intensidad usa los segundos como combustible.
Es que no me alcanzan las horas.
Para cada fragmento que quisiera besar no me alcanzan, ni para soñar lo que ya está y más lo que estará.
Y los dolores más terribles son las semillas que beben el riego de las nubes en tus ojos.
Campos grises, de guerras desconocidas, donde la nada abunda... así son esos momentos por momentos.
Pero para que florezca la primavera, la lluvia se sabe necesaria. Y, aunque a veces parezca, creo que no conoce de maldad.
* De la inspiración del Chompiras.
Ese embellecer toda realidad cuando podemos reirnos juntos, y sentir que el mundo es el mejor lugar del mundo*.
Detenernos nosotros, mientras el tiempo corre furioso y nos pasa de largo, por algún misterio cósmico de tu hechizo. Vivir con dulce intensidad usa los segundos como combustible.
Es que no me alcanzan las horas.
Para cada fragmento que quisiera besar no me alcanzan, ni para soñar lo que ya está y más lo que estará.
Y los dolores más terribles son las semillas que beben el riego de las nubes en tus ojos.
Campos grises, de guerras desconocidas, donde la nada abunda... así son esos momentos por momentos.
Pero para que florezca la primavera, la lluvia se sabe necesaria. Y, aunque a veces parezca, creo que no conoce de maldad.
* De la inspiración del Chompiras.
lunes, febrero 04, 2008
Sólo eso.
Sólo quisiera regar la flor, sacarla al sol, cuidarla.
Verla crecer en cada respiración, que el cielo cada vez se le acerque más, y que sus colores sepan teñir estas grises realidades de brillantes matices, donde los sueños se conjugan para dar rienda a esta ilusión de duo dinámico.
Pero las tormentas que te desarman nos inundan el camino. Y tampoco me importaría nadar a salvarte, ser tu balsa y aire, respirar para vos... sólo que a veces no sé si quisieras salvarte, y no estoy hecho para avasallar voluntades.
El amor que hay en mi está para que lo bebas cuando quieras.
Verla crecer en cada respiración, que el cielo cada vez se le acerque más, y que sus colores sepan teñir estas grises realidades de brillantes matices, donde los sueños se conjugan para dar rienda a esta ilusión de duo dinámico.
Pero las tormentas que te desarman nos inundan el camino. Y tampoco me importaría nadar a salvarte, ser tu balsa y aire, respirar para vos... sólo que a veces no sé si quisieras salvarte, y no estoy hecho para avasallar voluntades.
El amor que hay en mi está para que lo bebas cuando quieras.
miércoles, enero 30, 2008
Asaltar.
El amor ya está hecho, sólo tenemos que comerlo, alimentarnos de él y llenar esta panza de mariposas que se aligera por sentir.
La atmósfera es presión, como todo lo que nos ata al suelo concreto, y nomás tenemos que pegar ese salto para conocer el vuelo.
Si todavía creo que el amor se hace de a dos, es pura culpa tuya, así que te acuso de salvarme la vida y los colores (si es que son partes separadas).
La atmósfera es presión, como todo lo que nos ata al suelo concreto, y nomás tenemos que pegar ese salto para conocer el vuelo.
Si todavía creo que el amor se hace de a dos, es pura culpa tuya, así que te acuso de salvarme la vida y los colores (si es que son partes separadas).
Decapitar al pensador.
Sería fantástico encontrar el botoncito de Off escondido en mi cabeza.
Atar los fardos sueltos de locura nociva, que si no se empaquetan se pudre todo.
Desafiar por caso a las sombras que siempre quieren merendarse cualquier alegría, y no les importa mi opinión al respecto.
Este lavado pluvial es algo digno de amor...
Atar los fardos sueltos de locura nociva, que si no se empaquetan se pudre todo.
Desafiar por caso a las sombras que siempre quieren merendarse cualquier alegría, y no les importa mi opinión al respecto.
Este lavado pluvial es algo digno de amor...
martes, enero 29, 2008
Tango.
Marea y melodía, melancolía.
Todos los grises que se disfrazan con colores están sonando bellamente en los oidos de un extasiado.
Y ese agónico gemido que nomás el bandoneón encarna, cuando cualquier tristeza puede ser nuestra si se la sabe interpretar.
Es himno de la sensibilidad nostálgica, del pasado irrecuperable que sólo se puede salvar en una evocación, al filo del llanto.
El rincón armónico donde se conjugan las miserias, que sean serias o no, nunca las podremos gambetear a todas.
Todos los grises que se disfrazan con colores están sonando bellamente en los oidos de un extasiado.
Y ese agónico gemido que nomás el bandoneón encarna, cuando cualquier tristeza puede ser nuestra si se la sabe interpretar.
Es himno de la sensibilidad nostálgica, del pasado irrecuperable que sólo se puede salvar en una evocación, al filo del llanto.
El rincón armónico donde se conjugan las miserias, que sean serias o no, nunca las podremos gambetear a todas.
lunes, enero 28, 2008
Dos patos en el túnel del amor.
El día más feliz en la vida de una vida ¿puede ser en retrospectiva?
Agradezco a quienes hayan engendrado al Sol.
Porque no se puede despertar eternamente entre sombras y parches de nubes en todo el cielo.
Y los colores... que no se apaguen.
Que la sonrisa se contagie como un canto de cumpleaños.
Porque cuando el día llega ahuyenta los espantos y el Sol pone las miserias en el freezer.
Bailemos un poco siempre.
Agradezco a quienes hayan engendrado al Sol.
Porque no se puede despertar eternamente entre sombras y parches de nubes en todo el cielo.
Y los colores... que no se apaguen.
Que la sonrisa se contagie como un canto de cumpleaños.
Porque cuando el día llega ahuyenta los espantos y el Sol pone las miserias en el freezer.
Bailemos un poco siempre.
sábado, enero 26, 2008
..que se ha posado sobre los techos de Pompeya.
Asoma la Luna que es Sol, e invisibles las estrellas se hace día en un rincón de la historia.
Sonríe el día y la noche alumbra, con su paz colgando de los ganchitos que le sostienen la boca en alto.
Es hermoso ver brillar lo que está hecho para brillar, como el mar al amanecer.
Y soñar con vástagos del dulce corazón que se cría en nuestro vientre tácito.
Es un ida y vuelta de sentimientos en el alba esperada.
Sonríe el día y la noche alumbra, con su paz colgando de los ganchitos que le sostienen la boca en alto.
Es hermoso ver brillar lo que está hecho para brillar, como el mar al amanecer.
Y soñar con vástagos del dulce corazón que se cría en nuestro vientre tácito.
Es un ida y vuelta de sentimientos en el alba esperada.
viernes, enero 11, 2008
Majestades del cielo.
El vuelo es lo suave de sus caricias al cielo.
Plumas y aire, y un solo elemento
que llena de magia todos los aires.
El borrón amarronado se prende al árbol
a esa rama, casi como un abrojo, o un imán:
el enlace es repentino, es el contraste
con la paz de su delicadísimo vuelo.
Hay ciertas ansias que se contraen
al ceder a la gravedad y sus leyes.
Plumas y aire, y un solo elemento
que llena de magia todos los aires.
El borrón amarronado se prende al árbol
a esa rama, casi como un abrojo, o un imán:
el enlace es repentino, es el contraste
con la paz de su delicadísimo vuelo.
Hay ciertas ansias que se contraen
al ceder a la gravedad y sus leyes.
jueves, enero 10, 2008
Buenos amores.
"Nada en el mundo de hoy
brilla por noble y sincero
es más difícil pensar
que dejar llena de agujeros
a la verdad que muere
donde mueren los sueños.
Pero nos queda un valor
que no se pierde ni vende
tesoro del corazón
que de traiciones no entiende.
Son las cosas que quedan
marcadas para siempre
en un rincon del alma
que nunca alcanza la soledad.
Son los buenos amores y los buenos momentos
que quedarán latiendo adentro nuestro hasta morir,
y los ángeles buenos, y los buenos amigos
los verdaderos dueños de las razones para vivir."
A.P.
brilla por noble y sincero
es más difícil pensar
que dejar llena de agujeros
a la verdad que muere
donde mueren los sueños.
Pero nos queda un valor
que no se pierde ni vende
tesoro del corazón
que de traiciones no entiende.
Son las cosas que quedan
marcadas para siempre
en un rincon del alma
que nunca alcanza la soledad.
Son los buenos amores y los buenos momentos
que quedarán latiendo adentro nuestro hasta morir,
y los ángeles buenos, y los buenos amigos
los verdaderos dueños de las razones para vivir."
A.P.
Tornasolada.
Dicen que en un jardín vieron un hada
y que el sol la hizo brotar esplendorosa
con arabescos dorados adornándola,
verdes luces la vestían y amparaban
su mirada encarnada de ternura,
que sus orejas se volvían puntiagudas
ante los ojos que dormían en ella,
y unas alas tornasol para diluir
el suelo que nos ata a beber la Realidad.
Yo les creo.
y que el sol la hizo brotar esplendorosa
con arabescos dorados adornándola,
verdes luces la vestían y amparaban
su mirada encarnada de ternura,
que sus orejas se volvían puntiagudas
ante los ojos que dormían en ella,
y unas alas tornasol para diluir
el suelo que nos ata a beber la Realidad.
Yo les creo.
martes, enero 01, 2008
Belleza.
Belleza de verte envuelta nomás en esa cáscara suave que te dieron en la portería de este edificio del que no salimos mientras tengamos pulso.
Perfecta como el helado de crema del cielo para el que le gusta el helado de crema del cielo.
Belleza de sentir que estás sintiendo, de confundir los gruñidos de las alacenas y no saber a quién le corresponde el hambre, de acostarme a oir rebotar una pelota de básquet que también podría ser un hermoso tambor de caótico ritmo y pasión irrevocable.
Belleza de combinar respiraciones, pisadas, pensamientos, emociones; de mordiscos comparidos, vasos equilibrados y helado en las mejillas.
Belleza de atardeceres, lunas, bichos, nenes, vidrieras de panadería, viernes a las siete de la tarde, y mucho verde.
Belleza de planes y nubes blancas sobre nuestras cabezas, con la parte de la máquina del tiempo que nos lleva siempre al futuro.
Belleza de encontrar el rompecabezas que le faltaba a esta pieza.
Perfecta como el helado de crema del cielo para el que le gusta el helado de crema del cielo.
Belleza de sentir que estás sintiendo, de confundir los gruñidos de las alacenas y no saber a quién le corresponde el hambre, de acostarme a oir rebotar una pelota de básquet que también podría ser un hermoso tambor de caótico ritmo y pasión irrevocable.
Belleza de combinar respiraciones, pisadas, pensamientos, emociones; de mordiscos comparidos, vasos equilibrados y helado en las mejillas.
Belleza de atardeceres, lunas, bichos, nenes, vidrieras de panadería, viernes a las siete de la tarde, y mucho verde.
Belleza de planes y nubes blancas sobre nuestras cabezas, con la parte de la máquina del tiempo que nos lleva siempre al futuro.
Belleza de encontrar el rompecabezas que le faltaba a esta pieza.
domingo, diciembre 30, 2007
Revivir.
Fuente de la juventud, de la niñez que bebo en esos charcos de sol que me espejan cuando no puedo brillar más sin romperme en mil sonrisas y algun ruido absurdo.
El terreno de juego del chico que todavía soy, que se ha aferrado con uñas y dientes y castillos de arena y cristal y sueños a una idea de colores que resiste en vos cuando sincronizamos los pálpitos. Tus manos que me llevan del hilo que te regalo todos los días, para que este vuelo sea nuestro, para que esos pájaros en pareja sólo se diferencien de nosotros por las plumas.
Este regreso constante a la ingenuidad más dulce, a la fe y la imaginación, a los colores, a las risas sencillas, a las manos confundidas, a los parques en la tarde. Nuestras tardes, que son de ellos pero también nos las comparten porque saben que no somos tan distintos, es nomás el frasco...
Y todo se reinventa en este movimiento mágico que es encontrarnos y ser, juntos.
El terreno de juego del chico que todavía soy, que se ha aferrado con uñas y dientes y castillos de arena y cristal y sueños a una idea de colores que resiste en vos cuando sincronizamos los pálpitos. Tus manos que me llevan del hilo que te regalo todos los días, para que este vuelo sea nuestro, para que esos pájaros en pareja sólo se diferencien de nosotros por las plumas.
Este regreso constante a la ingenuidad más dulce, a la fe y la imaginación, a los colores, a las risas sencillas, a las manos confundidas, a los parques en la tarde. Nuestras tardes, que son de ellos pero también nos las comparten porque saben que no somos tan distintos, es nomás el frasco...
Y todo se reinventa en este movimiento mágico que es encontrarnos y ser, juntos.
jueves, diciembre 27, 2007
Izquierdiario.
Entre tanto personaje de historietas que la historia ha regalado, queda cierto relegado que el comercio ha disparado (igual que aquel confundido que le dio muerte como a un árbol de carne y hueso).
Una especie de mesías de la idea del amor, la otra mejilla de todos, y con una cruz mucho más ancha que cualquier madera clavada, su calvario salvaje de tupidas arboledas lo llevó como un milagro destinado a perdurar en los rincones del corazón popular.
¿Cómo sería un bis a bis entre estos dos barbudos?
Exponiéndose quizás los sueños más ambiciosos, con derroteros diferentes pero igualmente arraigados en su ímpetu.
Y esas imágenes de trascendencia son un tesoro que debemos hacer prevalecer... necesitamos clavar los ganchos en una fe que nos condense, porque sino nos queda poco para terminar siendo nuestro propio menú.
Una especie de mesías de la idea del amor, la otra mejilla de todos, y con una cruz mucho más ancha que cualquier madera clavada, su calvario salvaje de tupidas arboledas lo llevó como un milagro destinado a perdurar en los rincones del corazón popular.
¿Cómo sería un bis a bis entre estos dos barbudos?
Exponiéndose quizás los sueños más ambiciosos, con derroteros diferentes pero igualmente arraigados en su ímpetu.
Y esas imágenes de trascendencia son un tesoro que debemos hacer prevalecer... necesitamos clavar los ganchos en una fe que nos condense, porque sino nos queda poco para terminar siendo nuestro propio menú.
¿Cuál es la verdadera libertad?
"...La conocen los que la perdieron
los que la vieron de cerca irse muy lejos
y los que la volvieron a encontrar.
La conocen los presos.
La libertad.
Algunos faloperos, algunos con problemas de dinero
porque se despiertan soñándola.
Algunos que nacieron en el tiempo equivocado.
La libertad.
Todos los marginales del fin del mundo
esclavos de alguna necesidad.
Los que sueñan despiertos
los que no pueden dormir.
La libertad.
Algunos tristemente enamorados
pagando todavía el precio del amor.
Algunos que no pueden esperar
y no aguantan más la necesidad.
Algunos cautivos de eso
que no saben dónde mirar.
Tengo algunos hermanos
y una hermana muy hermosa.
La libertad..."
Del salmón a la corriente.
los que la vieron de cerca irse muy lejos
y los que la volvieron a encontrar.
La conocen los presos.
La libertad.
Algunos faloperos, algunos con problemas de dinero
porque se despiertan soñándola.
Algunos que nacieron en el tiempo equivocado.
La libertad.
Todos los marginales del fin del mundo
esclavos de alguna necesidad.
Los que sueñan despiertos
los que no pueden dormir.
La libertad.
Algunos tristemente enamorados
pagando todavía el precio del amor.
Algunos que no pueden esperar
y no aguantan más la necesidad.
Algunos cautivos de eso
que no saben dónde mirar.
Tengo algunos hermanos
y una hermana muy hermosa.
La libertad..."
Del salmón a la corriente.
jueves, diciembre 20, 2007
Contar contigo.
"Que no sea todo mentira
o en su defecto no lo parezca.
Que no aumente la ceguera
de los que están siempre arriba.
Que el pequeño genocida
la palme de una enchilada.
Que no haya pasión que no valga
el mal que cien años dura.
Que pueda aguantar la cordura
sin caer de rodillas.
Que no existan las heridas
que no las volvamos a abrir.
Que pueda contar contigo
como sabes que conmigo siempre.
Que no cuente la suere en un solo destino
que nos presentó.
Que pese menos el pasado
o se recuerde al menos todo.
Que no cambien a su modo
un episodio de historia.
Y el vaciar de la memoria
no, no nos vuelva a fallar.
Que pueda contar contigo
como sabes que conmigo siempre.
Que no cuente la suerte en un solo destino
que nos presentó.
Que las buenas voluntades
no sean tan diferentes.
Que no sigas la corriente,
que te lo dicen siempre.
Tanta charla, tanta charla
tanto darle al blabla
tanto control, tanta precaución
tanto bienestar en el cuarto de estar...
Que pueda contar contigo
como sabes que conmigo siempre.
Que no cuente la suerte en un solo destino
que nos presentó..."
Quique.
o en su defecto no lo parezca.
Que no aumente la ceguera
de los que están siempre arriba.
Que el pequeño genocida
la palme de una enchilada.
Que no haya pasión que no valga
el mal que cien años dura.
Que pueda aguantar la cordura
sin caer de rodillas.
Que no existan las heridas
que no las volvamos a abrir.
Que pueda contar contigo
como sabes que conmigo siempre.
Que no cuente la suere en un solo destino
que nos presentó.
Que pese menos el pasado
o se recuerde al menos todo.
Que no cambien a su modo
un episodio de historia.
Y el vaciar de la memoria
no, no nos vuelva a fallar.
Que pueda contar contigo
como sabes que conmigo siempre.
Que no cuente la suerte en un solo destino
que nos presentó.
Que las buenas voluntades
no sean tan diferentes.
Que no sigas la corriente,
que te lo dicen siempre.
Tanta charla, tanta charla
tanto darle al blabla
tanto control, tanta precaución
tanto bienestar en el cuarto de estar...
Que pueda contar contigo
como sabes que conmigo siempre.
Que no cuente la suerte en un solo destino
que nos presentó..."
Quique.
miércoles, diciembre 19, 2007
Refugio en la poesía.
Otra vez resopló el cierzo y el castillo se hizo baraja desperdigada.
El torpe arquitecto no cesa en su idea de ilusiones, pero ya va cansándose de la fragilidad de su sueño... ¿y si mejor se compra un monoambiente?
Al menos las lluvias no lo empaparían, los vientos no lo tumbarían, los rayos no jugarían con su desnudez, con la intemperie que lo cobija.
Pero aun prefiere la poesía, por frágil que sea. Y eso, más allá de todo, lo hace sentir bien. Aunque cada vez le cueste más recomenzar la titánica, utópica y demente tarea de lograr el equilibrio de su mágica fantasía con la cínica realidad.
El torpe arquitecto no cesa en su idea de ilusiones, pero ya va cansándose de la fragilidad de su sueño... ¿y si mejor se compra un monoambiente?
Al menos las lluvias no lo empaparían, los vientos no lo tumbarían, los rayos no jugarían con su desnudez, con la intemperie que lo cobija.
Pero aun prefiere la poesía, por frágil que sea. Y eso, más allá de todo, lo hace sentir bien. Aunque cada vez le cueste más recomenzar la titánica, utópica y demente tarea de lograr el equilibrio de su mágica fantasía con la cínica realidad.
Aunque sea en la Luna.
Si pegaran una vuelta, miles de desconsuelos se desharían en una hoguera anárquica, como el cielo prendido fuego y sus ángeles desnudos bailando al ritmo de un mundo que sólo existe donde no existe el mundo real.
Si pegaran una vuelta habría jolgorio en los infiernos, y hasta Lucifer se pondría su mejor moño para asistir al ritual.
Si pegaran una vuelta temblaría Babilonia, se hamacarían los edificios, y las viejas asustadas buscarían con el remoto una respuesta trágica a tanta felicidad.
Si pegaran una vuelta, muchas patas negras sudarían de miedo, mientras que otras se frotarían las garras, palpitando su violencia, relamiendo el morbo absurdo del castigo a los desangelados por su alegría subversiva.
Un estado de sitio espiritual, un momento de libertad contra todos los pronósticos.
Si pegaran una vuelta se daría vuelta un mundo, y caerían al vacío tantas ansias...
En esta calesita donde no soy el que puede alcanzar la sortija, sólo espero que la mano más cercana nos pueda tirar una vuelta más...
Si pegaran una vuelta habría jolgorio en los infiernos, y hasta Lucifer se pondría su mejor moño para asistir al ritual.
Si pegaran una vuelta temblaría Babilonia, se hamacarían los edificios, y las viejas asustadas buscarían con el remoto una respuesta trágica a tanta felicidad.
Si pegaran una vuelta, muchas patas negras sudarían de miedo, mientras que otras se frotarían las garras, palpitando su violencia, relamiendo el morbo absurdo del castigo a los desangelados por su alegría subversiva.
Un estado de sitio espiritual, un momento de libertad contra todos los pronósticos.
Si pegaran una vuelta se daría vuelta un mundo, y caerían al vacío tantas ansias...
En esta calesita donde no soy el que puede alcanzar la sortija, sólo espero que la mano más cercana nos pueda tirar una vuelta más...
martes, diciembre 18, 2007
Ausencianestésica.
De repente uno está en el paraíso... y no sirve. No sirve ni la Luna ahí, ni el grillo acá, ni la noche en todo el cuadro, ni la cortina musical ni el verano que se pavonea por la ciudad.
Y llega el mensaje, en diferido, de las soledades.
Y no hay un cielo que sirva de algo, así no.
Y ni el sol ni las flores, ni la Luna. Nada que admirar sin dos ojos que se fueron con un día de diferencia y esa vacía intensidad fue lo único que dejó el tiempo, como sombras de polvo.
No, claro que no fue lo único... pero en esta sensación no cabe el recuerdo amable (con los dedos en el enchufe no te pondrías a pensar en los beneficios de la energía eléctrica), sólo un zumbido de abrazos compartidos.
Entonces la noche de verano con media luna sentada en el umbral de la medianera mientras me canta un grillo no es más que el cuadro hermoso que tiene un ciego adelante.
Y llega el mensaje, en diferido, de las soledades.
Y no hay un cielo que sirva de algo, así no.
Y ni el sol ni las flores, ni la Luna. Nada que admirar sin dos ojos que se fueron con un día de diferencia y esa vacía intensidad fue lo único que dejó el tiempo, como sombras de polvo.
No, claro que no fue lo único... pero en esta sensación no cabe el recuerdo amable (con los dedos en el enchufe no te pondrías a pensar en los beneficios de la energía eléctrica), sólo un zumbido de abrazos compartidos.
Entonces la noche de verano con media luna sentada en el umbral de la medianera mientras me canta un grillo no es más que el cuadro hermoso que tiene un ciego adelante.
(sí,) Puede.
"¿Puede mi angustia ser tu alegría?
¿Puede esta melodía ser mejor?
¿Puede la astucia ser algún día
la salida a mi agonía de imaginación?
¿Puede mi infierno ser mucho más fiel que tu cielo?
¿Puede un momento amargo ser tan dulce consuelo?
¿Puede un silencio ser mucho más duro que el cemento?
...
¿Puede tu mirada ser mi guía?
¿Puede tu piel ser tatuada por mi sed?
¿Puede quedar en la nada esta vida?
¿Puede terminar sin llegar a ser?
¿Puede mi infierno ser mucho más fiel que tu cielo?
¿Puede un momento amargo ser tan dulce consuelo?
¿Puede un silencio ser mucho más duro que el cemento?"
¿Puede esta melodía ser mejor?
¿Puede la astucia ser algún día
la salida a mi agonía de imaginación?
¿Puede mi infierno ser mucho más fiel que tu cielo?
¿Puede un momento amargo ser tan dulce consuelo?
¿Puede un silencio ser mucho más duro que el cemento?
...
¿Puede tu mirada ser mi guía?
¿Puede tu piel ser tatuada por mi sed?
¿Puede quedar en la nada esta vida?
¿Puede terminar sin llegar a ser?
¿Puede mi infierno ser mucho más fiel que tu cielo?
¿Puede un momento amargo ser tan dulce consuelo?
¿Puede un silencio ser mucho más duro que el cemento?"
domingo, diciembre 16, 2007
Tirando del hilo de plata.
Abstracto.
La sensación de estar más liviano que el aire y sin embargo volver al cuerpo que pesa como mil toneladas de angustia terrenal.
El sol ya no brilla en este rincón, independientemente de la alegría de las flores.
Comienzan a repoblarse de esquimales los rincones más australes de este ser, donde no hay más luz que algún disparo marginal.
Y ahora, abstracto.
Desolado, del lado de la soledad, el costado más gastado del alma.
La sensación de estar más liviano que el aire y sin embargo volver al cuerpo que pesa como mil toneladas de angustia terrenal.
El sol ya no brilla en este rincón, independientemente de la alegría de las flores.
Comienzan a repoblarse de esquimales los rincones más australes de este ser, donde no hay más luz que algún disparo marginal.
Y ahora, abstracto.
Desolado, del lado de la soledad, el costado más gastado del alma.
domingo, diciembre 02, 2007
Desencuentro
Huecos que bregamos por llenar
sombras que queremos alumbrar
cielos imposibles de alcanzar.
Tiempo enemigo, cínico Cronos.
Turbio vacío que no llega
ni a la mitad de su vida.
En un mismo planeta
años luz de distancia.
Dos espíritus perdidos
o uno partido, quebrado.
El día desconsolado
la noche sobrecargada.
sombras que queremos alumbrar
cielos imposibles de alcanzar.
Tiempo enemigo, cínico Cronos.
Turbio vacío que no llega
ni a la mitad de su vida.
En un mismo planeta
años luz de distancia.
Dos espíritus perdidos
o uno partido, quebrado.
El día desconsolado
la noche sobrecargada.
jueves, noviembre 29, 2007
martes, noviembre 27, 2007
La ausencia.
Se enquistó un invierno en esta primavera agonizante.
Las noches duran todo el día, los días pasan como por un molinete oxidado, raspando todo el corazón que no encuentra ni la salida de emergencia para un tormento tácito.
Las llaves ya no abren, ya no cierran, ya no existen. Pero las cerraduras persisten.
El mar está seco y pastoso, de color descolorido.
La luna brilla como nunca, haciendo las veces de soga para que mis pies no toquen el fondo del aljibe, pero se corta con los calores de un infierno invasivo.
Todos los elixires que desonciertan el presente de penas son cada vez menos efectivos.
Escapar de la realidad es posible, pero no de tu recuerdo.
Las noches duran todo el día, los días pasan como por un molinete oxidado, raspando todo el corazón que no encuentra ni la salida de emergencia para un tormento tácito.
Las llaves ya no abren, ya no cierran, ya no existen. Pero las cerraduras persisten.
El mar está seco y pastoso, de color descolorido.
La luna brilla como nunca, haciendo las veces de soga para que mis pies no toquen el fondo del aljibe, pero se corta con los calores de un infierno invasivo.
Todos los elixires que desonciertan el presente de penas son cada vez menos efectivos.
Escapar de la realidad es posible, pero no de tu recuerdo.
lunes, noviembre 26, 2007
sábado, noviembre 24, 2007
Pequeña bitácora de un espíritu medio vacío.
Si el vaso está partido a la mitad ¿puede estar medio lleno o medio vacío?
Todas las prisiones, todas las libertades, y los sinsentidos más latidos, se desprenden de esta ausencia inhóspita.
El fuego apaga el agua que quiere secar lo que nunca existió.
Una sensación así, cayendo en el pasto rendido de locura, con la sangre color rubí.
¿Dónde está el cielo si tenemos la cabeza en los pies?
¿Y si los pies están decapitados?
Tanta absurda sensibilidad para nomás lograr alimentar una soledad que parece un colador.
Todas las prisiones, todas las libertades, y los sinsentidos más latidos, se desprenden de esta ausencia inhóspita.
El fuego apaga el agua que quiere secar lo que nunca existió.
Una sensación así, cayendo en el pasto rendido de locura, con la sangre color rubí.
¿Dónde está el cielo si tenemos la cabeza en los pies?
¿Y si los pies están decapitados?
Tanta absurda sensibilidad para nomás lograr alimentar una soledad que parece un colador.
miércoles, noviembre 21, 2007
Años luz sin luz.
Inminente soledad
extrañando a cuenta
tratando de alivianar
el futuro a la mitad.
Con la brújula enemiga
los kilómetros ardiendo
y mis deseos en la cima
de algún cerro colorido.
Quisiera poder frizar
este espíritu marchito
hasta que encuentren la cura
para las viles distancias
para el amor y sus ansias.
extrañando a cuenta
tratando de alivianar
el futuro a la mitad.
Con la brújula enemiga
los kilómetros ardiendo
y mis deseos en la cima
de algún cerro colorido.
Quisiera poder frizar
este espíritu marchito
hasta que encuentren la cura
para las viles distancias
para el amor y sus ansias.
martes, noviembre 13, 2007
A cuatro días.
Es inminente la erupción
el volcán que se oye rugir
la furia contenida de una ciudad perdida
en la ensimismada miseria
pidiendo a gritos una redención
por más parcial o poética que sea.
Ya la lava no se queda quieta
y escapa de las grietas más profundas
el apocalipsis hace malabarismos
sobre seis cuerdas para nada flojas.
El sueño despierto de la urbe dormida
movimiento de los lugares ocultos
suburbios de fiesta, palpitan
lo que cambia su rumbo por fin.
el volcán que se oye rugir
la furia contenida de una ciudad perdida
en la ensimismada miseria
pidiendo a gritos una redención
por más parcial o poética que sea.
Ya la lava no se queda quieta
y escapa de las grietas más profundas
el apocalipsis hace malabarismos
sobre seis cuerdas para nada flojas.
El sueño despierto de la urbe dormida
movimiento de los lugares ocultos
suburbios de fiesta, palpitan
lo que cambia su rumbo por fin.
jueves, noviembre 08, 2007
Soldaditos de plomo.
Las balas que se cargan inocencias,
matan juegos, destruyen sueños.
Pequeñas vidas genocidas
traicionadas por un monstruo
que les comió su ternura.
Ya no hay dulzura
sólo les queda un suplicio
donde debiera haber fantasía.
La imaginación sólo tortura,
su realidad está llena de espinas.
Qué tristeza da saber
el peor de los crímenes
la muerte de la niñez.
matan juegos, destruyen sueños.
Pequeñas vidas genocidas
traicionadas por un monstruo
que les comió su ternura.
Ya no hay dulzura
sólo les queda un suplicio
donde debiera haber fantasía.
La imaginación sólo tortura,
su realidad está llena de espinas.
Qué tristeza da saber
el peor de los crímenes
la muerte de la niñez.
martes, octubre 30, 2007
Bill y Walt.
Hundidos en hojas nos volvemos cuento (si bien a veces siento que lo somos, esto es más literal, literalmente).
El señor de las doradas manzanas del sol nos lleva a una playa y nos deja ahí, vestidos ambos de niños, aunque de diferentes pieles que se irán mimetizando con el correr del sol.
Nos impregnamos de su fantasía y derrotamos tan sencillamente a la realidad... y hasta nos damos el lujo de ponerle nuestro estilo a los diálogos, como tomando prestadas las riendas de este mundillo ¿ficticio?
Bajo la luna nos vamos desprendiendo de nosotros mismos, pero sin separarnos. Qué perfecta visita a la imaginación. Abrazados.
El señor de las doradas manzanas del sol nos lleva a una playa y nos deja ahí, vestidos ambos de niños, aunque de diferentes pieles que se irán mimetizando con el correr del sol.
Nos impregnamos de su fantasía y derrotamos tan sencillamente a la realidad... y hasta nos damos el lujo de ponerle nuestro estilo a los diálogos, como tomando prestadas las riendas de este mundillo ¿ficticio?
Bajo la luna nos vamos desprendiendo de nosotros mismos, pero sin separarnos. Qué perfecta visita a la imaginación. Abrazados.
Un par.
¿Cómo hacer florecer adoquines? Caminando de tu mano.
Las calles de siempre son más nuevas que nunca, tienen detalles que sólo con esta experiencia del amor se pueden percibir.
Como las películas, las canciones, el cielo y la mar en coche (o en colectivo).
Cada atardecer derrite el anterior, cada luna brilla más.
Y la primavera... ¡bueh! LA primavera. Cada día empieza de nuevo, cada noche es de verano.
Los pequeños bailes instantáneos, las canciones a duo. Coincidencias que no coinciden con la realidad.
Y el colmo de no darme cuenta cuáles son mis dedos y cuáles son los tuyos en esa maraña de manos que forman un nudo de amor.
Las calles de siempre son más nuevas que nunca, tienen detalles que sólo con esta experiencia del amor se pueden percibir.
Como las películas, las canciones, el cielo y la mar en coche (o en colectivo).
Cada atardecer derrite el anterior, cada luna brilla más.
Y la primavera... ¡bueh! LA primavera. Cada día empieza de nuevo, cada noche es de verano.
Los pequeños bailes instantáneos, las canciones a duo. Coincidencias que no coinciden con la realidad.
Y el colmo de no darme cuenta cuáles son mis dedos y cuáles son los tuyos en esa maraña de manos que forman un nudo de amor.
miércoles, octubre 10, 2007
Octopus's Garden.
" I'd like to be under the sea
In an octopus' garden in the shade
He'd let us in, knows where we've been
In his octopus' garden in the shade
I'd ask my friends to come and see
An octopus' garden with me
I'd like to be under the sea
In an octopus' garden in the shade.
We would be warm below the storm
In our little hideaway beneath the waves
Resting our head on the sea bed
In an octopus' garden near a cave
We would sing and dance around
because we know we can't be found
I'd like to be under the sea
In an octopus' garden in the shade
We would shout and swim about
The coral that lies beneath the waves
(Lies beneath the ocean waves)
Oh what joy for every girl and boy
Knowing they're happy and they're safe
(Happy and they're safe)
We would be so happy you and me
No one there to tell us what to do
I'd like to be under the sea
In an octopus' garden with you. "
Alguien que sabe soñar... cómo no apelar a esa imaginación para elevar plegarias fantásticas de tu mano a nuestra fábula del futuro.
Te amo, estrella de mar. Mi estrella. Mi mar.
(y no es ese "mi" de propiedad, eh).
In an octopus' garden in the shade
He'd let us in, knows where we've been
In his octopus' garden in the shade
I'd ask my friends to come and see
An octopus' garden with me
I'd like to be under the sea
In an octopus' garden in the shade.
We would be warm below the storm
In our little hideaway beneath the waves
Resting our head on the sea bed
In an octopus' garden near a cave
We would sing and dance around
because we know we can't be found
I'd like to be under the sea
In an octopus' garden in the shade
We would shout and swim about
The coral that lies beneath the waves
(Lies beneath the ocean waves)
Oh what joy for every girl and boy
Knowing they're happy and they're safe
(Happy and they're safe)
We would be so happy you and me
No one there to tell us what to do
I'd like to be under the sea
In an octopus' garden with you. "
Alguien que sabe soñar... cómo no apelar a esa imaginación para elevar plegarias fantásticas de tu mano a nuestra fábula del futuro.
Te amo, estrella de mar. Mi estrella. Mi mar.
(y no es ese "mi" de propiedad, eh).
lunes, octubre 08, 2007
La vuelta del domingo.
Envuelve el domingo esta noche
y se vuelve momento de paso
como el puente imperceptible
que cruza la naranja ardiendo
y se torna en seco gris,
cuando el corazón ígneo
se frustra en cenizas
y pide a gritos sordos el calor
de ese fuego que no está.
Espina de los espíritu perceptivos
clavada en un séptimo de la luna
esa que hoy no ha venido
quizás porque tenía vergüenza
de ponerse a llorar en público.
Esos dolorcitos que uno sabe
que le están doliendo
pero no puede señalar
dónde es que está el dolor.
y se vuelve momento de paso
como el puente imperceptible
que cruza la naranja ardiendo
y se torna en seco gris,
cuando el corazón ígneo
se frustra en cenizas
y pide a gritos sordos el calor
de ese fuego que no está.
Espina de los espíritu perceptivos
clavada en un séptimo de la luna
esa que hoy no ha venido
quizás porque tenía vergüenza
de ponerse a llorar en público.
Esos dolorcitos que uno sabe
que le están doliendo
pero no puede señalar
dónde es que está el dolor.
jueves, octubre 04, 2007
Reflexionita.
Cuántas lunas llenas se han vaciado por darle la espalda al sol...
Sin embargo el tiempo, enemigo intimo, también da tregua y revancha (debe ser que no le gusta luchar contra alguien derrotado de antemano).
En la osadía de este árbol por llegar a sus rayos hay más de un absurdo que saltear, porque invisibles muros se nos cruzan cuando elevamos, para que sepamos que los obstáculos no sólo viven en las pupilas.
El miedo siempre va a estar, porque es la escalera: tenemos que trepar, a pesar del vértigo.
Sin embargo el tiempo, enemigo intimo, también da tregua y revancha (debe ser que no le gusta luchar contra alguien derrotado de antemano).
En la osadía de este árbol por llegar a sus rayos hay más de un absurdo que saltear, porque invisibles muros se nos cruzan cuando elevamos, para que sepamos que los obstáculos no sólo viven en las pupilas.
El miedo siempre va a estar, porque es la escalera: tenemos que trepar, a pesar del vértigo.
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