martes, mayo 31, 2011

Desarraigo.

Voy perdidito y me he encontrado una princesa,
me he encontrado entre sus labios cuando besan y besan.
Yo dejo al sol que entre por nuestra claraboya,
y ella deja a los ratones que ellos royan y royan

El tiempo pasa despacito
cuando no te tengo a mi lado.
Necesito, para estar sentado,
un arbolito en este descampado.

Arranqué un ramo de flores;
se lo regalé a mi amante.
Dijo que no las quería,
que estaban mejor antes.
Y ahora he vuelto a mis manías,
no quiero rehabilitarme.
Dijo que no me quería,
que estaba mejor antes.

Van tan deprisa, nuestras almas, que se arrollan;
que se encuentran cuando nuestros cuerpos follan y follan
Son, nuestras almas son dos versos que se rozan,
nuestros cuerpos como dos cerdos que hozan y hozan

Y, si me veo desorientado
con la puerta de salida;
condenado a estar toda la vida
preparando alguna despedida.

Sé que, al destino, volveremos a engañar,
por que no se acostumbrarme a nuestras rarezas,
por que nunca más nos vuelva a manejar.

Dar contra un muro pa’ poderlo derribar,
que seguro nos depara una sorpresa,
si te atreves yo me atrevo a atravesar.

La vida, vino dando volteretas;
los pies, al suelo, a mí no me sujetan,
que soy viento y me embalo
y arranco las veletas.

La puerta, pinto de color de rosa,
del laberinto que hay en mi cabeza;
Me pierdo si me deja
y me encuentro si me roza…

Roberto Iniesta.

Cuestiones invernales.

Ando y desando los días
entre la liviandad florida
(un vuelo casi incesante)
y la ignorancia pesarosa
¿Habrá mañana, por fin,
una estrella que se fugue
de su quietud sideral?
¿Descubriré un color nuevo?
¿Será útil el amanecer
para mi espíritu opaco?

Y así, siempreguntandome
el paradero del entusiasmo
cuya ausencia se agrava
con las nubes del invierno,
arrastrando el lastre
resistiendo, esperando
una soleada tarde estival.

lunes, mayo 30, 2011

Vivir es crear.

La vida es el arte sin más papel
ni lienzo, ni instrumento que el viento.

Luego, alguien retrata
(embelleciendo
intensificando
oscureciendo
o dándole el matiz
que su alma le susurre)
esas vívidas ficciones
que se van presentando
como una catarsis
o un rito desquiciado
o el amor en carne viva
brotando como la sangre
del estreno de una herida.

Pero sin desandar nuevos rumbos
(aunque estos sean imaginarios)
se estanca el espíritu artístico
en una repetición paródica.

Por eso se escapa un suspiro
de las entrañas del sentimiento
cuando percibe la esencia creadora
en el flujo de una obra intensa,
cuando sabe que el corazón va
prendido a ese verso alado.

viernes, mayo 27, 2011

Sinciencia.

Percudido y ensanchado,
el cuerpo contiene al alma
pero sólo por momentos
hasta que se enciende
el sentir anímico, estallando,
rebalsando por todo buco
por cualquier grieta.

Se carga al hombro
un fusil transparente
pero igual de pesado
que la plumbea guerra,
porque cada día es otro
desafío imperecedero
contra todo lo creído.

martes, mayo 24, 2011

Pasión.

Arde un fuego en la garganta
al límite del desgarro
por el alma hinchada
escapándose en un grito
aguerrido y orgásmico.

La pasión se despereza
tras el sueño de los años
que durmió sin darse cuenta
y, casi ignorando el tiempo,
se agiganta en un instante
de aliento ensordecedor
de amor desplegado al viento
como alaridos o lienzos
que flamean sus latidos.

Y embellecemos las malas
con el mero sentimiento
que acompaña en la tormenta
feliz por poder estar
a tu lado en otro encuentro
sin importar los inviernos
ni lo que puede resultar
de este juego impredecible.

Fugaz.

De repente no me alcanza la vida, y corro delante de los momentos, a punto de ser alcanzado por el tiempo y su tiranía gélida, impía, fatal.
No se detiene el motor, ni la lluvia de arena cesa en el reloj (fugaz, como nunca, despegándose de sus propios parámetros, acabándose constantemente, deshaciéndose entre mis dedos perfumados).
Todo es un suspiro: a veces profundo y feliz, otras fastidioso o, incluso, agotado, pero intensamente efímero cada sentimiento que se atraviesa como un rayo en este panorama.
Y el camino es un misterio que alimenta la inquietud naciente, todo el inmenso paisaje abierto de par en par, toda la vida para mí y no sé por qué flor empezar a respirar, que ya quiero oír cantares y arroyos, y beberme la eternidad a fondo blanco.
Cuchareo minutos de la luna, y me atraganto con el tiempo que todavía no llegó.
Todo es fugaz, irrepetible e irrecuperable, pero las verdades también.

viernes, mayo 13, 2011

Receta existencial.

La vida no está hecha de ceros
ni de un pilón de papeles muertos
ni de la vaca bien atada.

La vida es la ilusión apretada
en un puño alzado al viento,
es el llanto desbordante
por un encuentro impensado
o quizá el éxtasis artístico.
Es un par de ojos colmados
por oníricos paisajes,
el corazón incendiándose
en presencia de su sol.

Es, también, el infierno
(tanto cuando encanta
como cuando asola)
porque todo sentimiento
ha de arrastrar sus penas:
está, siempre, la muerte
detrás de su velo umbrío
ansiosa por demostrarse,
por ser la protagonista
en su teatro de ausencia.

Y de ella nos escondemos
tras las esquinas del barrio
entre los versos de Mario
hundidos en algún vaso
(por éxito o por fracaso)
en noctámbulos recintos
de misterios variopintos
bajo el embrujo redondo
buscando llegar al fondo
antes de que nos llegue.

jueves, mayo 12, 2011

Barrio reo.



Viejo barrio de mi ensueño
el de ranchitos iguales,
como a vos los vendavales
a mí me azotó el dolor.

Hoy me encuentro envejecido
pero siempre tan risueño.
Barrio lindo ¿y yo qué soy?
Treinta años y mirá
mirá qué viejo estoy...

Mi barrio reo, mi viejo amor
oye el gorjeo, soy tu cantor.
Escucha el ruego del ruiseñor
que hoy, que está ciego, canta mejor.

Busqué fortuna y hallé un crisol:
plata de luna, oro de sol.
Calor de nido vengo a buscar
que estoy rendido de tanto amar.

Barrio reo, campo abierto
de mis primeras andanzas
en mi libro de esperanzas
sos la página mejor.

Fuiste cuna y serás tumba
de mis líricas tristezas,
vos le diste a tu cantor
el alma de un zorzal
que se murió de amor.

Fugazot-Navarrine.





miércoles, mayo 11, 2011

Vida trata de comprender a muerte (mas no siempre lo consigue).

Añejo y rancio no es lo mismo.
El tiempo deja sus frutos
pero si no los cuidamos
con esmero y sentimiento
se van desalmando
y la muerte, impía,
pasa de acecho a hecho
en un descuido fugaz.

No hay franquearle el paso
ni dejar huellas a su alcance.
No hay que obsesionarse
ni tampoco soslayarla
pues es buena consejera
pero, a la vez, complicada.

Es que nadie conoce
su mortuoria voluntad
el anhelo de fondo
que la motoriza.

Sin embargo, aquí anda
merodeando, siempre.

martes, mayo 10, 2011

Pensar y ser libre.

¿"Otra vez una bengala"?
No. Otra vez un pelotudo.
Y otra vez un coro de autómatas repitiendo el discurso más obvio y chato.
Otra vez el universo echándole la culpa de sus tragedias a un elemento inanimado, haciendo esa lectura simplista que deja como saldo indefectible la idea de la prohibición. Y lo que habría que prohibir, si vamos al caso, es la estupidez, pero es mucho más difícil de combatir, y hay que pensar mucho más para llegar a eso. Entonces, mejor, caigamosle al objeto.
Es más sencillo creer en la teoría del demonio de fuego que se come a la gente: ¡mala, bengala! ¡mala! ¡suelte la mano de ese gil que no sabe cómo manejarla!
Y lo más raro, es que no se utiliza el mismo parámetro para todo, porque nadie piensa "Otra vez un auto" cuando un conductor irresponsable causa la tragedia, u "Otra vez un arma" cuando una persona descarga su furia sobre otra(s) quitándole(s) su(s) vida(s).
Y no se trata de defender el uso de pirotecnia en sí, sino del elemento quizás más importante para llegar a la libertad: el pensamiento propio, profundo y responsable; el llegar al fondo de las cosas sin esperar (o dejar) que nos lleven de la mano.
No nos quedemos en la piel de un análisis, lleguemos a las entrañas de la reflexión.
Sino le hacemos el caldo gordo a los que tiran la piedra y esconden la mano porque, entonces, quién quede como culpable será siempre la piedra.


lunes, mayo 09, 2011

Absurdo consentido.

Incertidumbre...
no estoy buscando la cumbre
sólo un rayo que lo alumbre
al porvenir despistado.

Si se terminan las rimas
igual nos quedan los versos
libres como los ríos
que sólo quieren llegar
a un lugar desconocido.

Mientras tanto, el "estar vivo"
no se tiene que enterar
lo que estamos esperando
y es mejor ir dibujando
en plan de improvisación
para perder a la razón
que nos viene a prepotear
con sus ínfulas alzadas.

Después, volverla a encontrar
una vez que hubo pasado
el tormento de sus egos
y conversar los desmanes
las derrotas y el fulgor
de un pensar reinventado.

domingo, mayo 08, 2011

Coholateral.

Las mantas destiñen la belleza
de lo que puede ofrecer un día.

Se avecina el naufragio
mientras muere la noche
en este oleaje febril
que parece una ilusión
pero, al despertar,
se convierte en pesadilla.

Y no queda más que olvido:
en la memoria agitada
sólo esperan los tormentos
y las ansias de silencio.

Azotes intermitentes
(parecen interminables)
en el cuerpo y en el alma
aflorando las miserias
de una conciencia estropeada.


miércoles, mayo 04, 2011

Alas frías.

Desfile de muertes
quebrándose, cayendo
alfombrando este suelo
con su irregularidad
áurea e impertinente
que salpica adoquines
canteros, pórticos, terrazas
autos, jardines, estaciones...

El soplido desparrama
por las calles la quietud
con cadencia impredecible,
y no hay refugio vacío
en esta gélida noche.

Viene por nuestras sombras
un ave inconmensurable:
cubren los cielos sus alas
amenazantes y oscuras,
y un batir es suficiente
para alejarnos de todo.

Una idea.

Hay que saberse los límites para ser conscientes de lo que estamos rompiendo en nombre de la libertad, para poder defenderla y defendernos cuando arrecie esa tormenta de inquisiciones conservadoras que nunca tarda en aparecer para tratar de dejar todo como siempre estuvo (o debió haber estado*).
Hay que tener la palabra a flor de labio para envolver con nuestra propia esencia ese fuego frágil que tantas bocas quieren soplar para demostrarle a sabrá-uno-quién que la única manera de sobrevivir es apegándose al espectro absurdo (pero, eso sí, segurísimo) de un modus vivendi enlatado, sin tiempo más que para el tiempo mismo, obstinado en apilar monedas, billetes, aparatos, horas perdidas.
Mientras tanto, la urgencia sólo deja espacio para atender el afuera, y se va pudriendo por dentro todo lo olvidado, o ignorado, u oxidado.


* Aunque 'estado' sea una palabra ajena a la tolerancia de aquellos.

martes, mayo 03, 2011

Otoño, afuera y adentro.

Ha vuelto el frío
para arrebatar
el abrigo de los árboles
la vida de los jardines
el ímpetu de este espíritu
(otrora tan exultante
hoy es pura languidez).

Su filo helado cercena
el impulso de un arranque
con siniestra maestría
(es que la eternidad
enseña con eficacia).

Se desuelan las veredas
igual que si fuesen ramas.
Los días van encogiendo
y cubriéndose de nubes
-¡no lleguen para quedarse!-

Y todo adornado de muerte
como un velorio itinerante
dando la vuelta al mundo
haciendo pie en estos rumbos
dejando sus decorados
por acá, desparramados
llenando el aire con nada
más que el canto de las hojas
a la vida que abandonan
mientras se las lleva el viento.

jueves, abril 28, 2011

Poestío en otoño.

El viento y las hojas (en conjunto)
suenan a lluvia (cayéndose).

Afuera, la noche viste
un estío que no es propio
¿a qué estación ajena
le has birlado la tibieza?

Las estrellas me devuelven
con un guiño la sonrisa
porque saben lo que siento
cuando las veo brillar,
adornando las esquinas
haciéndoles compañía
a los espíritus libres
que arrastran sus soledades
por el suelo de la noche
(ese inmenso bastidor).



Creía yo.

No a todo alcanza Amor pues que no puede
romper el gajo con que Muerte toca.
Mas poco Muerte logra
si en corazón de Amor su miedo muere.
Mas poco Muerte logra, pues no puede
entrar su miedo en pecho donde Amor.
Que muerte rige a Vida; Amor a Muerte.

Macedonio Fernández.

miércoles, abril 27, 2011

Certeza.

No es mentira la primavera.
Aunque hoy sea otoño.
Aunque siga viva la muerte.
Aunque escaseen las mariposas.
Aunque las sombras se expandan.
Aunque parezca no escampar.
Aunque el frío se resista.
Aunque los dioses se nieguen.
Aunque creer pase de moda.
Aunque soñar sea de ingenuos.
Aunque los días se acorten.
Aunque atraganten las risas.
Aunque nos escondan el sol.
Aunque las flores se asusten.
Aunque se imponga el temor.
Aunque las balas persistan.
Aunque ensucien la esperanza.

Aunque quieran enterrarla
está ahí, en el horizonte
aguardando su momento
para vernos a los ojos
y decirnos, cara a cara
que no era una mentira
que volvió la Primavera.

Extrañitis.

Pienso en la distancia y aprieto los puños, y los párpados, buscando hacerla polvo, queriendo ya no verla, creyendo que así dejará de estar entre nosotros. Pero es un mérito inútil, porque ella sigue ahí, donde nunca debió estar, separando nuestras sombras con su abismo, dejándonos sólo palabras al oído y un sinfín de recuerdos por exprimir, para extrañarte un poco menos (o, quizás, un poco más).

martes, abril 26, 2011

¡Agur!

Si de la nada brotan
a la nada vuelven
en cuestión de instantes.

Sus sensibilidades
son sus debilidades
cuando un viento fresco
o el rocío níveo
traen los ojos de la muerte.

Su efímero esplendor
(la belleza, si es fugaz...)
se vierte completo, y luce
(...deja una estela indeleble)
el éxtasis de los colores.

Son los resabios
de una primavera
en franca retirada


Reflexión feliz.

No elijas la comodidad por sobre la felicidad.
Corré riesgos, ensuciate, raspate las rodillas, llorá hasta el ahogo, pero sé feliz.
Y para ser feliz, hay que ir a dar con ella, hay que comprometerse con su búsqueda, y tener miedo de perderla, y de encontrarla también (porque el abismo que sucede a lo alcanzado es inmenso y umbrío).
Por eso, tantos prefieren el útero de la comodidad, esa tibia costumbre de tenerlo todo a mano. Todo, menos la felicidad.


Naufragarmenletras.

Un mar de palabras
se extiende (casinfinito)
ante mis ojos sedientos
que se relamen y sueñan
con sobrevolarlo todo
y beber, de a tragos
o gota a gota, el agua eterna
de los sabios ancestrales
del principio de los tiempos
de la esencia del misterio.

Quiero naufragar
en el oleaje manso
sin ver más que horizontes
esperando, esperándome.

domingo, abril 24, 2011

Espiral.

A veces se me ocurre que la soledad es irremediable, porque el hecho de estar acompañado no la suprime, más bien la soslaya, la mete bajo una colorida y aterciopelada alfombra (debajo de la cuál no podemos atrincherarnos eternamente, ya que es bastante etérea y no soporta bien el paso del tiempo).
Y, entonces, los momentos desguarnecidos. Topamos con la certeza de que, tarde o temprano, vamos a estar inequívocamente solos, aunque sea por un instante, y esa cercanía con la muerte arde como una brasa rebelde.
Pero, de pronto, la misma verdad que antes jugaba para el desánimo, se cambia de bando, y nos demuestra que también, tarde o temprano, la soledad se cansa de sí misma y de nosotros, y se va a buscar su propia inexistencia.

sábado, abril 23, 2011

Desvaríos románticos.

También el suelo es un lienzo, una partitura, una pared en blanco esperando por nuestro arte: ese romántico andar, que es puro amor en el aire y en el piso, y más allá de los límites del juego. Sabemos enredarnos en momentos inoportunos (o, por lo menos, excéntricos) para reconfirmarnos, mutuamente, lo intenso del sentimiento, que evoluciona con el tiempo como un buen botín, como el sueño que no se marchita sino que se nutre de los momentos, y es entonces un árbol sabio y arraigado, lleno de sus frutos, convidándose entero a la primavera... Pero no es primavera, es otoño, y se caen las hojas, y los colores, y sin embargo hay reductos que sostienen su jirón de arco iris hasta desangrarse (aunque no del todo, siempre llega antes la primavera que la muerte).
Por eso, este otro romance, tan lleno de palabras, siempre acomodándolas en la estantería para que no se anuden o se aplasten, desempolvándolas, absorbiendo aunque sea por ósmosis su enseñanza de reflexión e ingenio, para que no se oxiden ni la poesía ni las ganas de sonreír.
Y, si de romances se trata, el del ermitaño y la princesa se lleva los laureles: la más bella historia, coronada de rosas y espinas, bañada en el oro del sol, reflejada por la mismísima luna en su idílica media noche para consagrarse a la eternidad.

viernes, abril 22, 2011

¿Qué pasaría si el dinero tuviera fecha de vencimiento?

jueves, abril 21, 2011

Nuit.

¿Cuál es el móvil de tu esencia
tan profunda y cautivadora?
Ni siquiera entiendo bien
de qué elemento estás hecha
pero tus adornos sencillos
(esas luces, y el farol)
convidan su parsimonia
embellecen los sentidos
estimulan las ideas.

El contagio es más probable
bajo tu manto de sombras
(que envuelve todo allá afuera)
salpicado por los astros
hasta el fin de lo infinito.

miércoles, abril 20, 2011

Raíces negras.

¿Por qué busca a tientas
en la tristeza sus pensamientos?
Se le presenta de brazos
abiertos el mundo entero
y sin embargo languidece
por una pelusa en su nube.

Parece estar ensañada
contra su propio ánimo
esculcando recovecos
para dar con una pena
exprimiendo los recuerdos
con goteras en sus ojos.

Y estimula sus pesares
con ideas quejumbrosas
que consume sin preguntas
aunque pretenda respuestas.

¡Cuánto amor hecho tragedia
por el cruento abandono!

Camino con corazón.

Esta urgencia de libertad
que no sé cómo sosegar
se apodera del derredor
de los sentidos, del karma
de las miradas, de los instantes
y de casi todo lo demás.

Oponerse es invitarla
a corroer los circuitos
con su paciente cacería
y aferrarse a los milagros
ya ha pasado de moda
en este mundo intuitivo.

Salir a su encuentro, entonces
es la única alternativa viable
tirarse por algún ventanal
que regale buenos paisajes
y que el viento se haga amigo
de este nuevo par de alas.

martes, abril 19, 2011

Fueyes y adoquines.

El pasado es un tapiz
grisáceo, suspirando
sus añosas nostalgias
como un niño de sombra
que se va desvaneciendo
con los primeros albores.

Melancolandia
misterio triste
¿cuál habrá sido
tu piedra angular?
¿Te habrás chorreado
de la luna en llanto?

Hay un aire de tormenta
en la noctámbula calma
que perfuma, preciso
estas letras empedradas,
atravesadas de lleno
por un dulce tango añejo.

domingo, abril 17, 2011

Diluvio.

Es oro la ciudad
distanciándonos
en sus caldos grises
de tormenta ingenua.

Hay calles que se inundan
hay sueños que rebalsan
hay búsquedas distintas...

Hoy busco una trinchera
que aguante lo que antaño
solía comprendernos
y encuentro algún residuo
que deja sinsabores
al nuevo idealismo.

Pero veo más de cerca
y me choco con anhelos
de antiguos elementos
entonces ¿qué soy yo?
una lluvia atormentada
que se deja desplomar
sobre el mundo desértico
o el viento inesperado
capaz de ir hamacando
los mundos oscilantes.

jueves, abril 14, 2011

Suspicacias.

La sospecha sobre el hombro
susurrando sus ardides
que son agujas oscuras
en el lecho, en el jardín
en la butaca del cine
o, quizás, la de la cancha
en los zapatos de siempre
en toda imaginación,
sin embargo, la cobijan
como a un prodigio sublime
sin desconfiar de sí mismos
(premisa básica anímica).


martes, abril 12, 2011

Líquido obstinado.

Somos elementales,
somos agua urgente
que precisa movimiento
para no estancarse
para no pudrirse
para convidarse
a la flor, a su sed
a cualquier vida
al ansia tormentosa
de un cielo refulgente
a los ojos grises
otrora tan secos
y ausentes de rocío.

Y si vence la quietud
se marchitará antes del alba
todo lo que imaginaste
tras las salpicaduras
del reverso del cristal.

domingo, abril 10, 2011

Volver

Se siente en el aire
la fragancia de tu vuelta
deshojando los relojes
como una margarita,
y el domingo no hace mella
porque ya no es más domingo
es tan solo la antesala
del milagro en la mirada
de un estío enclavado
en el mismísimo otoño
del sol para esta luna
urgida de su brillo.


viernes, abril 08, 2011

Lo demás no importa nada.

No busques los extremos
del egoísmo enceguecido
pero apunta cada idea
hacia la vieja libertad
pues lo que se persigue
consagrándose a sus ansias
no puede ser olvidado
ni ajado por las hojas
muertas del calendario.

Todo lo que anheles
se imbuirá en la mística
de antiguos soñadores
(esos titanes escuálidos
capaces de una dramática
resistencia a todo vapor
contra los desilusos
que todo lo concientizan).

Memoria musical.

Duele en lo intangible
esa melodía perdida
que un recuerdo vago
no llega a rescatar.

Es que ha caído al vacío
un gran jirón de belleza
¿qué hará con su soledad
en el fondo del abismo?

Tantas tristes gargantas
velando la inexistencia
a la luz de una luna opaca
que sólo contagia ausencia.

jueves, abril 07, 2011

Lapso.

La tarde pasa lenta
(tortuga sin motivo)
y se ahueca lo real
sin esencia, sin fin.

Una canción nueva
busca en las neuronas
lo que no da el día
de luces deshechas.

Llamando a las ganas
con bengalas viejas
en un océano antiguo
ya sin aguas ni algas,
ni la soledad siquiera.


Retoño gris.

Se pone gris la ciudad
y, de un plumazo
los sonrientes se disipan
las canciones enmudecen
los tecnicolores lados
de esta pecera pública
se opacan sin dar tregua
a los espíritus, que encogen
y van desapareciendo
(fugándose, silenciosos,
esperando una alegría
que los vaya a rescatar).

Cómo absorbe la energía
el otoño en sus entrañas
que no ceden ansia alguna
y devoran desde el tiempo
desde las estaciones
ancladas en la ausencia
sin dejar ni una migaja
para el famélico ánimo.

Y se suicidan las flores
percudidas, del estío
ya lejano, como todo
lo que acaba de morir.



Bicho de luz.

A solas con la penumbra
que, de pronto, destella
anaranjada, ardiente
como una supernova
manchando la noche
con su halo de colores.

Todo está apagado
todo menos ella
que perfuma el viento
sin preocupación
(su encanto eterno)
y ámbar contagia
en derredor.
¿Cuántos inviernos
has matizado?
¿Cuántas tormentas
has amainado?
¿Cuántas esperas
has delirado?
¿Cuántos silencios
has escuchado?
¿Y cuántos más
habrás creado?
¿Cuántos colores
has inventado?

No hay números
sólo recuerdos
dulces, difusos
del pasado interminable.

miércoles, abril 06, 2011

Ser de letras.

"tienes palabras
déjalas caer..."
L.A. Spinetta.

Una voz dibuja el cosmos
quizás un nuevo universo
con formas desconocidas
pero de familiar ternura
derramándose el alba
por su gola meliflua
aprendida hace tanto
arraigada en el colectivo
en los banderines viejos
en lugares místicos
de adoquines o hierbas.

Una voz, un sonido
de espesor anímico:
sensibilidad sin fin
despliega en su armonía
contagiando, sonriendo
desarmando seriedades
a fuerza de levedad.

¡Poeta de todo amor!



Manal.

Blues de vinilo,
con la aguja clavada
en las cuerdas sucias
pero encantadoras
se cuela en mis oídos
se esparce con mi sangre
por debajo del pellejo
que no puede contener
el impacto melodioso
en medio del corazón.


martes, abril 05, 2011

Siendo a diario.

Lo fugaz es un encanto
para el brioso corazón
que cede sus instantes
a la belleza invisible
al latido galopante
de una pasión inefable
hirviendo su sangre
en las profundidades.

En cada huella creada
dejaremos los intentos
más intensos que nos queden
sino será inútil andar
cualquiera sea el camino.

Al buscar un horizonte
el ánima ha de malear
los rumbos para su gracia.

Pétalo de sal.

Furioso pétalo de sal
la misma calle, el mismo bar
nada te importa en la ciudad
si nadie espera...

Ella se vuelve carmesí
no sé si es Baires o Madrid
nada te importa en la ciudad
si nadie espera...

Y no es tan trágico, mi amor
es este sueño, es este sol
que ayer pareció tan extraño
o, al menos, tus labios...

Yo te entiendo bien
es como hablarle a la pared
y tu podrías darme fe.

Furioso pétalo de sal
la misma calle, el mismo bar
nada te importa en la ciudad
si nadie espera...

Y no es tan trágico, mi amor
es este sueño, es este sol
que ayer pareció tan extraño
o, al menos, tus labios...

Yo te entiendo bien
es como hablarle a la pared
y te imagino dando vueltas
en el vecindario.

Algo tienen estos años
que me hacen poner así
y decirte que te extraño
y voy a verte feliz.


Páez(pinetta).

Comunión pagana.

Se agita, itinerante, el carnaval
de las sombras de los hombres
que buscan en comulgar
su irreverente destino
su intensísima ceremonia
(esa que invade con sueños
los grises baches gregorianos).

Está en lo inexplicable
el fruto más tentador
de este amor que motoriza
los sentimientos paganos
ensalzados por sus susurros
que, como poéticas saetas
se clavan, agudas, en las sienes
del aforo umbrío, ahora embelesado.

Desandando la pelusa.

Entre el sol y la bruma
desperezo este pensar
oxidado por el néctar
de la Luna que ayer vi.

Estorban los pensamientos
porque un sueño fatal
se apodera de todo
y no deja resquicios
para entrever rayo alguno.

Entonces, sencillamente
dedico estos instantes
a esperar en la neblina
el renacer del guerrero.

Arrorrió.

Río, por la risa
y por el agua
convencida
desprovista
de reparos
en su causa.

Fluir hipnótico
de dulce sonar
empapándome
el alma seca
(sequísima).

Todo el arrullo
(himno a la madre)
tan simple, tan
cautivante.

Viajero.

Los espíritus del polvo se levantan
son remolinos caóticos y fugaces
que despiertan con una racha
y desaparecen al momento.

Vuelve el alma de la tarde
reflejada en un abismo
que le entrega su belleza
a los sentidos que arrimen
con su muda abundancia
mientras rumian sin fin
varados en la perfección.

Y el sol reinventando todo
a cada nuevo instante
contagiando tantas luces
como piedras en el cerro.

El silencio verdadero.

Sólo el viento está presente
en este momento quieto
donde ni el tiempo se mueve.

Se exorciza con el humo
tu recuerdo más intenso
y dedico el pensamiento
del loquero que atravieso
a extrañarte dulcemente
buscando nuestros momentos
(o mis momentos nuestros)
en los rincones sonrientes
de esta idílica memoria.

Y reina en su libertad
el sosiego infalible
que vive en lo natural.

lunes, abril 04, 2011

Naturalizándome.

Gime el viento, la plaza
se dispone para un sol
que arde sin afloje.

Me cuentan las rachas
sus días buscando
un rumbo perfecto
y el desaire feroz
de nunca alcanzarlo.

Es que este viento
alto (como todo acá)
tiene anhelos diferentes:
mucho más elaborados
sin dejar la sencillez
ni su esencia natural.

¿Cómo es todo tan ideal?

Allá es todo siempre igual
acá soy lo que es distinto,
y me devuelve el instinto
cada nuevo despertar.

Siete colores en uno.

Senderos secos (cautivantes)
que llevan mi cuerpo al cielo
y a mi espíritu al infierno
de sus colores sin fin,
comprendiendo lo apartado
(ese sabio sitio abstracto
tan lejano a los periplos)
sofocando las costumbres
yendo siempre para arriba
aunque el aire se haga ausente.

Convencido del momento
en que emprendo cada vuelo
para traer nuevas ideas
(o, al menos, pretendiendo).

En el viaje se acentúan
los susurros de las ánimas
que los claxons y el zumbido
de las urbes atomizan.

Duda.

¿Intensidad o elasticidad?
¿Beber de un sorbo la vida
o racionar sus emociones
como un reloj de arena
(o un pequeño cuentagotas)?

Desasosiego.

¿Cómo pongo en palabras las dudas de mi silencio?
Sólo entiendo esta canción como un himno al desconcierto, sin saber de explicaciones, extraviado en mis adentros, con la curiosidad torturando cada rapto de conciencia.

Derrotismo con peros.

Está colapsando tu idea, y sin embargo merodea ese caos un aleteo suave, que deforma hasta los miedos.
El ansia nueva no cesa, ni tampoco se duermen las viejas obsesiones.
Acumulando trances de amor en rincones invisibles, lo que queda por desentrañar es el pasado majestuoso para reinventar el inminente futuro ordinario, despojado de ilusiones.
Está (cierta) la voluntad, pero no hay lucha contra lo que se cree implacable, sólo derrotas de antemano.

Un pensar.

Sin el poder de la convicción
no hay trinchera que soporte.

Derramados corazones
se secan entre grietas
y el derrumbe ya no cesa
(no habrá más contención
para este valle ayer húmedo
que hoy es sólo piedra y sed).


Rocavilación.

Piedras que cargan tiempo
¿cuántos sueños habrán visto
ya en su añosa vigilia?

El río lava los velos
que sepultan la belleza
de colores casi nuevos
para estos ojos grisáceos.

Y, de frente, un paredón
soportando eternamente
los secretos ayer callados
que las aguas susurran
a su paso, borboteantes.

La lentitud de las rocas
no les extirpa su vida
porque otro paso es posible
para saborear al mundo.

Humahuaca de noche.

Luna humahuaqueña
plateando estas quebradas
con tu pálida silueta
quiero entregarte un suspiro
desde las mismas raíces
que se aferran al terruño
donde tantos otros ilusos
han posado sus pensares.

Cielo de este norte
que guía tantas huellas
admiro embelesado
los rastros infinitos
que sueltan tus astros.

Revolver de vuelta.

Oigo todo tanto desde la montaña...
Cantos dulces que me invitan a buscar los rincones ignorados, muchos lugares esperando las visitas de mi alma sedienta, ansiosa como el sol cuando agoniza la luna.
Todo quiero sentir: perfumes, canciones, manjares, texturas, paisajes que adornen estos horizontes incipientes.
Queda tanto por hallar, son tantos los mapas y tan poco el tiempo (ese escurridizo enemigo íntimo que se adueña de los momentos, por momentos) que, a veces, el desgano me somete a sus caprichos lánguidos, pero prefiero revolver hasta encontrar esa resistencia anímica escondida en los bajos fondos de mi espíritu, para rebelarnos juntos, y alcanzar, otra vez, perfumes, canciones, manjares, texturas, paisajes que adornen estos horizontes incipientes.

Trizas.

Incontables vuelos
que se desperezan
al atardecer.

Los cielos teñidos
de poemas áureos
preparan la noche.

Se asoma una risa
ufana, en la altura
coronando todo.

El viento se calma
y escucha el silencio
que deja su ausencia.

Los perros oscilan
entre la paciencia
y los alborotos.

El alma se hunde
en pensares gruesos
que poco prosperan.

Pero, sin embargo,
su propio ejercicio
convida verdades.

Perdido, aunque con mapas.

Son las horas de las estrellas
esos instantes que se mueven
silenciosos entre el sueño de la gente.

Mis pasos, perdidos, buscan
tan sólo un poco de calma
para saciar sus ansias de cielo.

No hay más combustible
que los anhelos del alma
(aunque sí otros condimentos).

Voy recorriendo
con un destino elástico
al que no le incomoda
el hecho de extraviarse
(será que siente estar
moldeado para eso)
y pretende sólo hallar
el sitio que su ilusión
de ensanchar el espíritu
crea idóneo para reposar.

Métale, morfosis.

No consigo dar
con una razón
que me lleve en calma
a lo que se viene
y temo al escape
de un incierto andar
(no quiero caer
en la vil quietud).

Estoy percibiendo
procesando a tope
todo este recambio
que apareció, fresco
con sus aires nuevos.

Soledado.

El Sol, sólo el Sol
enciende la luz de la Luna
y consiente a la noche
convidándole su reflejo.

Hoy estoy buscando
los restos de sus rayos
en lo más profundo
de la sombra espesa
sin dejarme achicar
por los ciegos designios
que otros revolearon.

Y si en estas poesías
no consigo desplegarme
quedan más granos de arena
por dejar caer, sin prisa...

Tumbo sin rumbo.

Estoy ignorando doctrinas
acercándome a unos secretos
que no se esconden por sí mismos
(más bien los encubren otros
de voluntades siniestras).

No quiero negar lo cierto
por puro berretín díscolo
sólo intento ir acercándome
al instinto, a la intuición
como creo que es preciso
mientras siento pasar el tiempo
que, absurdo, quiere apretarme
contra su dulce confort.

Hoy prefiero estar perdido
en una noche casi ajena
conociendo otros perfumes
bañándome con estrellas.

A fondo.

Desde el mismo corazón de mi espíritu
donde late más fuerte su esencia
donde se desnuda de los reparos
que los artificios sociales de siempre
han puesto, como lastre, en sus espaldas
quiero gritar a todo viento
que vivir es mucho menos concreto
de lo que puede decirse en números
pero jamás tan abstracto
como una caja con ideales.

Devolverse a los viejos sueños
de respetar, a fondo, la vida
como una ley inclaudicable.

Corazón con branquias.

Ella busca mi sombra
para llenarla de brillo
(pero sin ufanarse)
y sonríe sin risa
-tan sólo con sus ojos-
cuando cree conseguirlo.

Es un alma infalible
y su juego de amor
hecho en la lealtad
cosecha dulces brevas
pues el brío de su gracia
no puede ser ignorado
(sencillamente no es posible
despreciar tanta belleza).

¡Pequeñísima vida
rebosante de magia!

Andoanalítico II.

No soporto la idea de causar tristeza en los que quiero (como si no fuera suficiente con las que vienen intrínsecas en la vida). Sin embargo, por momentos siento que no puedo dar un paso sin pisar a alguien, que el tiempo se me escapa inexorablemente y no hay forma de esparcirlo de modo que sea capaz de cubrir todo lo que las pretensiones reclaman (ni siquiera las mías). Porque el tiempo es mi gran némesis hoy, cuando quiero ser y ya no haber sido ni seré, harto bastante del confortable "quizás" y su oasis ilusorio: ese mero espejismo que sólo sirve para enterrarte más aún en los abismos del desierto. Quiero encender el Hoy con otro entusiasmo, quiero incendiar los días pero con pasión, no con el monótono eufemismo de la eterna víspera de un lentísimo milagro en espiral.
He de ser, le pese a quién le pese, para que no lastre mis alas el plúmbeo tiempo.

Píldora de humo.

Viajo por las canciones
que van deshaciendo el aire.

Vuelvo a un lugar de instinto
(semejante al viejo útero)
y resguardo lo esencial
en esta dulce ceguera
que combate a la costumbre
de desear lo deseable.


Andoanalítico.

Esto es ver todo cambiar,
y sencillamente ser
lo que se anhela ser.
Si los días siguen pasando
(como el mismísimo viento)
el porvenir siempre será
un proyecto, y el presente
un deseo perdido en suspiros
(o ni siquiera eso).

Escribir sobre vivir
es como amar a la ausencia
buscando algo que no sea
posible de alcance alguno.

Toda esta inconexión
es una grageaprendizaje
que le comparto a las letras
para que el perspicaz olvido
no se birle el conocimiento
porque su afanoso apetito
es realmente inextinguible
sin rastro alguno de sosiego.

Conjetura.

Sólo hay dioses
en los rincones secos
(desiertos de razón)
buscando lo infinito
que jamás seremos
si no llegamos pronto
al arcano amor.

Abre el cerrojo.

Tu valle espeso
aterciopelado
me invita al éxodo,
acerca sus brazos
a mis instintos
y los seduce
con verdes susurros
de vida infinita.

Gritan sus morantes
el himno de los vuelos
que adorna, exactamente,
un cuadro en movimiento
(aunque leve, elástico).

domingo, febrero 27, 2011

Candil.

Sus gritos al viento, sus antenas
siempre dispuestas a recibir
cualquier señal que despierte
un mínimo de curiosidad.

La más linda sombra
(perseguidora incansable)
con su constante ladeo
ahuyentando soledades.


Reacciones impredecibles
voluntades incomprensibles
miradas insoslayables
que embrujan mi atención
con su pureza natural
llenando de belleza cualquier
habitación, dejando la estela
de su gracia en movimiento.

Pero también las quietudes
(como fotogramas del reposo)
regalan ciertos suspiros
al ensueño de su calma.

Y el seguir sus propios vientos
sin ceder al pensamiento.

sábado, febrero 26, 2011

Más que más.

Llegar a la cima de la pirámide
con inmaculados espejismos
fue un juego al que sus tretas
se acostumbraron sin esmero.

Pero el cielo, implacable,
se nubla a su merced
y los mareos de la altura
suelen precipitarlo.

¡Esa ambición tan humana!
Sin promesas realizables
cuando median los exilios,
todo empezó a tambalear:
los billetes amontonándose
inútiles, sucios, grises
en los miserables rincones
del acoso de la soledad.


jueves, febrero 24, 2011

Bifurcarme.

¿Cómo deshago el tiempo que ni siquiera fue hecho?

La distancia que se expande en lontananza
me propone unos momentos que exageran
en las sombras de tu ausencia inminente.

La intensidad de estos pensamientos
y del sentir que estás por no estar
sobrecarga mis nubes ansiosas
estimula en el centro del tuétano
a mi tan activa sensibilidad.

¿De qué flores saco tu tacto?
Si me presentaste a la suavidad
con una mano como de espuma.

¿En qué perfume descanso
de los embates de mi mente?

Tantas necesidades, aún tan cerca,
y la distancia esperándonos.

El purgatorio de los excesos.

En el purgatorio de los excesos
se ve a la muerte más indeleble
y a las miserias desenmascaradas
caído ya el carnaval que las cubre.

Hay cuestionamientos mudos
que gritan en el silencio
de esa marea baja y turbia
pidiendo alguna explicación
para la sed (insoslayable)
de horizontes fantasiosos.

Sin embargo, los fundamentos
son sencillamente ajenos
al quid de la ensoñación
y vuelan por puro gusto
(o, a veces, ni siquiera)
esos espíritus incansables
afanosos por acariciar
con sus alas nuevos cielos.






miércoles, febrero 23, 2011

Retornable.

Todo se vuelve descartable:
hay que renovar constantemente
las necesidades masivas
muñequeando voluntades.

Es un hechizo sencillo
(frívolo, sí, pero efectivo)
que viene de oscurantistas
cegados por la ambición
sin dejar a su moral
que les cuestione nada.

Se acorta la vida útil
se alarga la vacuidad
en cada leve novedad
que consumimos, absurdos
sólo para no pensar
en las insensibilidades
a las que hemos accedido.

martes, febrero 22, 2011

La vida moderna.

Una gota de sangre en MTV
un cadáver conectado a Internet.
Monalisa llorando en el jardín.
Un licor de cianuro
(muera el futuro)
pasado mañana es ayer.
La enfermedad del corazón
(tan mortal, tan eterna)
tiñe de amargura la aventura del yo
(peligros de la vida moderna).
Una secta de hermanos de Caín,
una lágrima por ordenador.
Aguafuertes del muro de Berlín:
Pasarelas de hielo
para modelos
violadas por Cristian Dior.
Tragicomedia musical,
cementerio de besos
(hoy a la deriva, por la general paz
naufraga el galeón de los excesos).
Filosofías de arrabal,
mártires del rocanrol.
discutiendo entre las piernas del dolor
el álgebra de la vida moderna:
y, al final, nunca sé cómo empezar
a decirte a gritos que necesito más que respirar
que necesito escapar
del purgatorio de sobrevivir
hasta el años dos
hasta el año tres
hasta el año diez
hasta el año cien mil...

La soledad
es la ecuación
de la vida moderna.

Rodolfo Martínez.

Únicamente.

Al fin y al cabo, la muerte se conjugó en un personaje.
¡No! ¡No hace falte que deje su testamento en ese ensueño!
Sencillamente se trata de un personaje desinteresado
que domina hoy mismo la escena sin dejar dudas
pero al mismo tiempo plantea secuencias aleatorias...

No creas que tus verdades prevalecerán
ante estas razones recientemente enunciadas.
Sin embargo, los enunciados del tiempo previo
serán pensamientos para el análisis de mañana.

¿Qué es lo que queda hoy?
Un universo hecho de incertidumbres
que espera por tus novedades
y sólo encuentra vacíos levemente llenos.

Mañana estaremos en la búsqueda
de los destinos anteriormente olvidados
porque los caminos son, únicamente,
el motivo que mece estas mareas.

Whisky sin soda.

"¿Qué voy a hacerle yo?
Si me gusta el whisky sin soda
el sexo sin boda
las penas con pan.

¿Qué voy a hacerle yo?
Si el amor me gusta sin celos
la muerte sin duelos
y Eva con Adán..."

Joaquín Sabina (no más leche con aspirinas, ¡no!).

domingo, febrero 20, 2011

De vivir.

Los horizontes que parecían
imperceptibles, desdibujados
hoy se presentan más nítidos
casi como simpáticos...

Lo que quiero está detrás
de velos nada sagrados,
esperando por mi instinto
que no se decide entero.

Preguntas ametralladas
abaten las intenciones
de llegar a otras distancias.

Y lo inmediato se expande
nuevamente, contemplando
con grandeza las visiones
de futuros que inventamos
a pasos agigantados
sin siquiera darnos cuenta.

sábado, febrero 19, 2011

Tormentosos.

"Contra las furias
inoportunas
que nos vuelven monstruos."
HdS.

Sobrevolando la noche
arrecian los vientos del mar
que pregonan (sin dudar)
una inminente borrasca
muy lejana a este instante
recientemente lúdico
devenido en remolinos
de palabras y reacciones
que se nutren con los odios
más profundamente ocultos.

Letanías acusadoras
se disparan con las lenguas
que chorrean sus venenos
sin siquiera contemplar
sobre qué almas se vuelcan.

Entonces desdoblamos asedios
y nos vamos alejando del amor
buscando, tan sólo, abrir heridas.

viernes, febrero 11, 2011

Ejército anti.

Las tintas y los relámpagos
les engordan el caldo
a estas tropas del descenso.

Veinte palmas bien untadas
agitándole los vientos
al galeón de los piratas,
y mil pares de miradas
atendiendo ese teatro
comiéndose ese buzón
invistiéndose con flashes
que ni siquiera comprenden.

Toda una farsa oscura
montada en los designios
de unos parasitócratas.


J.

El vaso sudado como un infierno,
su áureo elixir es un espíritu líquido
que se entrevera con mis ensueños
y derrocha magia en cada gota...

Bebo sorbos de tiempo quieto
que se funden con la noche
suavemente.

Un impacto dulzón se derrama
por detrás de mi lengua encantada,
mientras arden las profundidades.

Se tiñe todo de atardecer.

jueves, febrero 10, 2011

Inquietud.

Son estos días de oro
los que atesoro con recelo
pero ¡vaya paradoja!
si no gasto el tiempo
(si no lo invierto)
se esfuman a prisa
los sueños guardados
y no hay siete llaves
que logren interponerse
en su fuga convencida.

Entonces, el movimiento
es la única guarida
ambulante que se ofrece
para aguantar la tormenta
de mi mente intempestiva.

Las horas dormidas
muerden en silencio
los nervios genuinos
como ratones nocturnos
que hacen de su sigilo
un olvido peligroso.


miércoles, febrero 09, 2011

Rompeilusiones.

Los proyectos, las ideas,
los sueños son de quienes
los encarnan convencidos
y no de palabras ajenas
que buscan sólo derribar
esos proyectos, esas ideas
esos sueños.

Ver el horizonte con candor
esperando que mañana traiga
los logros que hoy son negados
no tiene pecado alguno.

Pero sí es de despreciar
aquél que busca derribar
los castillos de naipes alzados
por la fe incansable de otros
con su lengua embebida
en venenos impropios.

Noches de mar.

Noches emboscadas
deshechas por partes
revolcadas en su asombro
de naturaleza intensa
como una sensación viva
vibrando en derredor.

Los que esperan al día
cantando sin tregua
los que beben la noche
soñando eternidad.

Iluminando los ojos
con incendios invisibles
se colorea la nada
hasta enchastrarlo todo.


Amatorio.

Quiero que le demos
sed al espíritu
y agua al corazón
para encontrar juntos
caminos aun mejores
de los que hemos andado.

Rejuvenecer volando
por cielos desentrañados
que sepan serles amables
a nuestros pares de alas
hasta entender al amor
como un sendero sublime,
reinventado paso a paso
creciendo con cada huella.

Litros de tiempo.

Hace tanto que buceo
en este océano volátil
y sin embargo no logro
atinarle a sus misterios
con la certeza concreta
que, por momentos, preciso.

¿serán esos sus encantos?

No desdeño tal veneno
(lo recibo cordialmente)
y hasta sorbo las miserias
que me deja su abandono
con tal de llegar al nervio
que despierte otras visiones.

Quiero ahogarme en la marea
con mi barco embotellado
para saber lo que sólo
algunos náufragos saben.

Momento mendocino.

Sobre una mesa roja
flotan mis ensoñaciones
doradas como ese rayo
que cae al atardecer.

Fluye la gente incierta
(o tan cierta que no cabe
ningún pensamiento nuevo)
por la calle San Martín
buscando lo que no encuentra
(sobre todo en tal periplo
de aburridas noverdades).

Preguntan por mi presión
y prefiero esta ignorancia
que no se daña a sí misma.

Circula el tránsito, leve
para mi densa costumbre
de metrópolis espesa.

Quiero escribirlo todo
y no me alcanzan las letras
y no encuentro las palabras
para estampar en esta hoja
lo que busca mi birome.

No estalgia.

Deambular por rumbos nuevos
conociendo, sin prisa pero con ansia
de llegar todavía más lejos.

Y también reconocerme
en ciertos rincones viejos
que son recuerdos al dente.

No queda más que estrenarse
nuevamente en otros lares.

Surgen caras todo el tiempo
en esta lluvia bendita
de personajes extraños
como un juego misterioso.

Tan diverso es el rocío
por parejo que aparente
que estar empapado es poco
decir para tanto cambio.

Quizás sea yo un turista
en cualquier parte del éter
sin arraigos concentrados, pero
te extraño a pesar del tiempo
finísimo que nos distancia
y no lo hago por ansiarte
sino por pura nostalgia
de todo lo que no ha sido
en este paréntesis vivo.


Naturalmente.

Quédese con el vuelto
antiquísima señora
de grises e impenetrables
pieles superpuestas.

Prefiero ya no deberle
los encierros del destino
y que algunos otros designios
se transformen en mi guía,
yendo hacia donde espere
la añeja sabiduría esencial
que sólo sabe entregarse
a través de los árboles vivos
respirando el aire espeso
que dejan atrás las alas
al ir estirando sus vuelos,
posado ya en una rama
contemplando el cielo entero
pensándole al infinito
una respuesta certera.

domingo, enero 30, 2011

Viajero verano.

Un estío abarrotado
de vaivenes deliciosos
en mis sentidos se mece
(hamaca viajera)
para transportar todo
(oscilando siempre).

Los periplos se ensanchan
alcanzando nuevas costas
desencadenando, ahora
sus más añejas condenas.

Hacia aquellos cielos amplios
se desvían mis visiones
en la búsqueda incansable
del arcano de mi esencia
que va escapando, leve
entre las copas nocturnas
de los árboles tan sabios.


Huyendo hacia la vida.

¿Cómo desnudarme de mis hábitos?
Para arrancar lo acostumbrado
de este andar que nada entrega
(sólo comparte el vacío
que dejan sus inacciones)

Desenredame del absurdo
con alguna historia abstracta
que impresione mis sentidos
y los haga renovarse.

Que la luna se impacienta
a mi izquierda, sonriendo
con la mitad más brillante
de su cara hacia nosotros,
y no me gusta que pierda
esa alegría tan grácil
por ansiedades insípidas.

Y nada mejor que ofrendarle
los pinos con sus fragancias
acompañando al espíritu
a los más profundos sueños.

viernes, enero 28, 2011

Para verte gambetear.

Con un par de lienzos crotos
esperando por el bondi
de Fiorito a Paternal.
Las pisadas, las rabonas
son los chiches que los viejos
no te podían regalar.
Y en la villa
se juntaban los pendejos
para verte gambetear.

Del riachuelo para el mundo
desde el cielo hasta el infierno.
Patadas en Catalán.
Ya más nadie iba a manguearle
milagros a San Gennaro
porque entrabas a jugar.
Y se juntaron
el Jet-Set y la Camorra
para verte gambetear.

Treinta millones de negros
transpiran con tu remera
para jugar un mundial.
Más regalos que un cumpleaños
más premios que la Quiniela
más baile que en Carnaval.
Y en los barrios
faltaban televisores
para verte gambetear.

Olé olé olé olé
olé olé olé olá
para verte gambetear...

Barrilete, pecho inflado
con el sol de nuestros sueños
te volviste a iluminar.
Empachado de ilusiones
cuando vos eras el dueño
te fueron a desterrar.
Y en las calles
cada lágrima fue el precio
para verte gambetear.

Gordo, cara de galleta
caminando medio chueco
siempre echado para atrás.
Como no te daban pase
te piantaste de los muertos
¿cómo te iban a parar?
Y rezamos
en La Habana y Buenos Aires
para verte gambetear.

Con la sonrisa de pibe
con el brazo guerrillero
y el corazón de arrabal.
La zurdita endemoniada
y el martillo en el garguero
¡Cada día te quiero más!
No hace falta
más que entrecerrar los ojos
para verte gambetear.

Olé olé olé olé
olé olé olé olá
para verte gambetear...

Para verte gambetear...

La Guardia Hereje.



"...barrilete cósmico
¡¿de qué planeta viniste?!
Para dejar en el camino a tanto inglés
para que el país sea un puño apretado
gritando por Argentina.
Gracias Dios por el fútbol
por Maradona, por estas lágrimas..."

Una estrella.

El nuevo hombre del pasado
es sólo un sueño despertando
día tras día, fatigosamente,
sacándose los momentos
de encima sin pestañear.

¿Y las letras que cargaban
ideas en cada fusil?
¿Y la tinta derramada
por las almas moribundas?

Despéjense las preguntas
con esta nueva alborada
para que el fin de los días
deje más que gusto a nada.

Estamos siendo algo más
pero Roma no se hace en un día
ni se deshace en un par de años.

Habrá que creer para crecer
en el suelo que no se ve.

viernes, enero 21, 2011

Hastío umbrío.

Otra vez esta manía
de lograr atormentarnos
a través de las distancias
(ya sin tregua van tus sombras
persiguiéndonos
extinguiéndonos).

Soy una sensación calcada
de otras que hay acumuladas
y no quiero reiterarme
en los daños del pasado.

Tu prisión de pesadillas
no es hogar para mi espíritu,
ni quiero vivir a la espera
de polares amaneceres
mientras la noche marchita
mis ánimos con paciencia.

Luna de Cuyo.

Se derrama la luna
en el valle inmediato
escurriéndose áurea
atardeciendo irónica.

Un frío de otros tiempos
se viene a reposar
sobre nuestras palabras
que intentan ignorarlo
o, al menos, soportarlo.

¡Qué inefable marco!

El recorte cordillerano
decorando mi horizonte
salpicado por un vino
hecho de uvas y ambrosía
para brindar contra todo
lo que se quiera oponer
a esta perfecta velada
símbolo de la eternidad.

Amedrentándonos.

La realidad pintada
con colores macabros
se hace más fácil
de manipular,
como arcilla blanda
en manos malditas.

Sus viles artificios
son sólo estratagemas
para guardar bajo llave
las genuinas emociones
(claramente contrapuestas
al facilismo y comfort
que proponen, seguros
los paladines del miedo).

domingo, enero 09, 2011

Mar remoto.

Navego errante en la noche desde mi quietud, con una parsimonia impredecible.
Voy anclando en cada estrella, enredándome en sus auras para conocerlas mejor, para desentrañar la luz que le falta a casi todo, a ver si un haz contagioso alcanza a atravesarme.
De tanto tantear, no siento las manos ni lo que tocan en esta oscuridad ya absurda, pero tengo la certeza de que hay algo por buscar (un milagroso interruptor, quizás). Sin embargo, la costumbre de lo burdo es un lastre inevitable para remar plenamente.
Habrá que armarse de paciencia, porque las tormentas son más que probables en mar abierto, y no se ofrece otro destino en nuestro horizonte que aquella lejana costa ignota.

Comprender para aprender.

La tierra atesora en su memoria
aquello que el olvido pretende extraviar
entre promesas jamás encarnadas
y presagios de dudosa concreción.

Aquellos atropellos sin escrúpulos
se repiten como las mismas estaciones
(aunque traten de extirparnos el estío
aunque quieran enfriar la primavera)
y el camino hacia la sabiduría
no es más que una revisión intensa
de las huellas que aquí nos trajeron
para saber dónde pisar mañana.


viernes, enero 07, 2011

América.

El Potosí ya costó, ahora toca
elevar los nuevos cielos
(desde aquel gran sacrificio).

La sangre está vertida
en los ríos, en las grietas
que hoy brindan, secas,
esperando una lluvia.

Quiere renacer, puja
contra oscuras voluntades
sometidas a sus hábitos
de pretensiones zonzas
(vacías como las entrañas
de los agotados filones).

Y llora su parto turbio
como un desahogo pleno
atestándose de estrellas
el cielo que la guarnece:
va amaneciendo, parece
y se iluminan las huellas.

Impoesible.

Un poeta sin sueños
se desvanece pronto
y nunca llega al Sol.

¡Denle ilusiones, denle!

Para que sepa sus alas
y no tema ya al vuelo,
para que brille tranquilo
con su flor inmarcesible.

Que no devore el tiempo
los destellos que engalanan
-a través de las palabras-
este ordinario desfile.

jueves, enero 06, 2011

"Laberinto del sueño". *

El sueño se lo devora todo,
con un apetito impío
que parece engullir sin fin,
pero siempre bordeándolo:
sin dejar de presentir
pero nunca sintiendo enserio.

¡Ah, letargo inquebrantable!

No hay resplandor que agriete
tu muralla de sopores,
que se afirma en la certeza
de que, al final, vencerás.






* Enrique Ortiz.