miércoles, noviembre 05, 2008

A los ojos, un edén.

El niño Atardecer se enchastró las manos de pintura y decoró el lienzo sin prejuicios artísticos ni búsqueda conceptual: sencillamente se dedicó a esparcir belleza por todos lados.
Agarró algunas nubes, las empapó de Sol, y fue dispersándolas, mientras borroneaba el fondo desde la magia que sus dedos guardan.
No escatimó en colores, texturas, formas... se despachó con lo mejor de su imaginación arcoírica.

El disfrute de la simpleza.

Apilar callecitas mientras soltamos sueños al aire, compartiéndonos labios, risas, recuerdos.
Perdernos en el cielo, en las paredes, en los dibujos que esconde cualquier rincón.
Desarmar frases, armar inventos que brillan en nuestros ojos.
Encontrar en la inocente dulzura infantil un reflejo de esta ternura.
Apoyarte en tu acrobacia equilibrista por cualquier cantero.
Buscar sin necesidad de encontrar.
Proyectar un futuro con la única constante condición de estar unidos.
Amarnos desde todas las concepciones.
Hacer sapito en la cebra peatonal, como si el asfalto sin pintar fuera un océano tiburonado.
Cosquillearte, y hallar esa risa que revive hasta las esquinas más muertas.
Contemplar atardeceres sin dejar de sorprendernos por sus bellezas.
(No dejar de sorprenderme por la tuya).
Caminar, sencillamente.
Y respirar el aire que se nutre de tu presencia, y que alimenta la esencia de estas ganas de vivir.
Ganas que viven en tu compañía.

jueves, octubre 30, 2008

D10S (que los cumplas feliz).

En una villa nació
fue deseo de Dios
crecer y sobrevivir
a la humilde expresión,
enfrentar la adversidad
con afán de ganarse
a cada paso la vida.

En un potrero forjó
una zurda inmortal
con experiencia
sedienta ambición de llegar
de cebollita
soñaba jugar un mundial
y consagrarse en primera.
Tal vez jugando pudiera
a su familia ayudar...

A poco que debutó
(Maradó, Maradó)
La Doce fue quien coreó
"Maradó, Maradó"
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas
y todo el pueblo cantó
"Maradó, Maradó"
nació la mano de Dios
(Maradó, Maradó)
sembró alegría en el pueblo
llenó de gloria este suelo.

Carga una cruz en los hombros
por ser el mejor
por no venderse jamás
al poder enfrentó.
Curiosa debilidad
si Jesús tropezó
¿por qué él no habría de hacerlo?

La fama le presentó
a una blanca mujer
de misterioso sabor
y prohibido placer
que lo hizo adicto al deseo
de usarla otra vez
involucrando su vida,
y es un partido que un día
el Diego está por ganar...

¡Olé olé olé olé
Diego, Diego!

TE QUIERO DIEGO.

Nosellos.

Un par de cueros imantados por el bombardeo de sus latidos. Apasionada reacción animal: el intenso sentir desplaza lo conciente, y entre tanto se incendian momentos que nadie admira.
Son hoguera para entibiar la frivolidad que les propone un mundo de otros.
Y cuando no arden desde su instinto, por otros costados atizan piras en pos de ahuyentar a las bestias renovables de este presente tan hostil para con los enamorados.
Es que su batalla es sobrevivir de a dos en un lugar echo a pedir del individualismo.

miércoles, octubre 22, 2008

Soy de donde somos.

Caminando, me pregunto: ¿de dónde soy?
Si es un barrio, soy de Parque Chacabuco, pero...
¿y Pompeya? ¿y Boedo? ¿Caballito?
¿Flores? ¿Villa Crespo? ¿Almagro? ¿el Abasto?
Todos los rincones guardan piezas.
Y entonces también soy de ella,
porque insisto en el amor de sus esquinas a diario,
y hoy que no está, mientras la extraño dulcemente,
flayeo corazones verdes
en el empedrado de alguno de esos lugares,
barrios de donde soy.

lunes, octubre 20, 2008

Museo vivo de un amor.

Naufrago voluntariamente en esta isla verde, y todo es una invitación a tu recuerdo.
Los niños perdidos en su fantasía, dibujando mundos a su antojo en cualquier rincón, desparramando ternura como una veta colorida en el aire, como ese arcoiris que dejás al pasar.
La naturaleza, que resiste en estas pinceladas de oasis urbano, recibe al sol de par en par, y este se acomoda en todos los rincones, despilfarrando belleza y vida.
El verde casi constante, insignia de sueños primitivos, libre.
Los lugares exactos de días y noches amantes. Pedazos de un recuerdo que hoy atesoro porque quiero en mi futuro recordarlo como un antecedente de lo que construimos día a día.
La primavera en flor, rebalsando los sentidos, recordándome aquel día que un milagro se hizo labios encontrados.
El cielo, ese espejo de nuestro idilio, enchastrado de matices que se vuelcan en mi espíritu.
La vida... esa que quiero regar contigo.

jueves, octubre 09, 2008

Distancia inminente.

A la próxima distancia le pido con buena fe
que nos ayude a extrañarnos dulcemente,
y se haga más bien de chicle o elástico,
pero no inalámbrica, por favor.

El tiempo es siniestro ante la necesidad
pero espero encontrar su ternura.

Mientras tanto, como flores,
los pensamientos adornarán tu recuerdo
para que, cuando regreses
encuentres cálidos mis costados.

Y nuevamente remontar la vida
con sus colores contagiados
al viento de tu primavera.

domingo, octubre 05, 2008

Desazón.

Es todo un campo de resignación.
La derrota surge moral y no técnica ni física:
hay errores que nos ponen cuesta arriba.

Luego sólo quedan consecuencias:
el bajón lleva a la inseguridad, y la inseguridad a nuevos errores
ya insalvables por lo hundida que se encuentra esta confianza.

Todo el ímpetu que uno quería contagiar
termina desparramado en el piso, casi rendido
ante el exacto oportunismo del rival
y la propia sensación de que hoy no nos sale una.

jueves, octubre 02, 2008

Comprender.

Hoy entiendo que ya no me lleno sin tu sonrisa,
Que ya no hay sosiego sin tu mano.
Que el esplendor de los vuelos
Es cruzar la eternidad con vos.
Entiendo los colores porque los veo chorrearse
De los pétalos que te conforman.
Respirar mucho más que oxígeno de tu boca
Y latir como una banda de sonido
Al ritmo que pide la situación.
Entiendo el dolor de las sombras
Porque cuando te caen encima
Le quiebran todos los huesos a mi espíritu.
Entiendo la necesidad, me la enseñó una distancia.

martes, septiembre 30, 2008

Celebración.

Mira cómo se conjugan miles de sonrisas a bordo de una voz,
que sube la apuesta y la marea o baja ángeles entre palabras.
El licuado espiritual está a punto de estallar por sobredosis de emoción:
tantas almas no tienen contención si hierven al mismo tiempo.
Bailan en todo el paisaje, que es una pista inmensa... o lo que quieras,
porque acá no hay más que desear una alegría para abrazarla.
Ritos y rituales, mitos y verdades, todo es lo mismo para este ejército de la pasión,
que siente y por eso va embelesado tras su ensueño melódico,
en busca de una conmoción que les sacuda los anaqueles más íntimos
y renovarse así, empapándose de festejo y vida, bañándose en la eternidad de un momento feliz.

lunes, septiembre 22, 2008

Río verde.

Despertar con un sueño cumplido al encontrar su cáscara de terciopelo.
Un río nos bordea, y nos aborda su canción constante, que nos borda el ambiente de verdes hilos ahumados.
El río, siempre convencido de su próximo paso... y su incondicional amor al mar.
Y ella lo derrite todo en las cumbres, y fluye a sí misma, al Sol.
El sol. El Sol. El sol. El Sol.
No existe la diferencia: el calor, la energía, la luz (el color)... la vida.
Como si hubiera sido semilla que empieza a brotar con su riego de rayos.
Es un esplendor, el vaticinio de la primavera más próxima, bella, certera, exacta.
Desayunos y meriendas de amor.
La coyuntura lunar, ese recorte pálido ahí, desbordando los vértices de la tierra como rebalsando su belleza incontenible. Como un reflejo de ese costado...
Juegos. A la carga con la niñez (mecharle infancia a la existencia es revitalizante).
Un tobogán ancho para dos corazones golosos.
Hamacas que raspan el cielo y elevan las colas de los espíritus hasta Venus.
Bailoteos, teatro y títeres.
La bendición de un estío irreverente.
El reflejo de encontrar corazones en todas las formas, de todos los colores.
Un cuento hecho de los deseos más puros.

Vida mía.

Ella me sana y me salva.
Es el arcoiris antes, durante y después de la tormenta.
En este triturador de ilusiones, sabe esquivar con su ágil ternura las cuchillas insaciables.
Es como un dibujo animado encarnado, una gota de fantasía pura que se le cayó de la botica al hechicero mayor.
La veo y me desprendo del suelo, desenchufo hasta lo que está apagado en mis adentros para disfrutar su sonido puro, el tintineo de una sonrisa que despilfarra magia. Magia. Le sobra magia en todas sus gracias.
Y me salva.
Y me salva.
Y me salva.

Consejo del interior.

Siempre se nos puede extraviar un rato, pero no debemos abandonar la contemplación, la búsqueda dulce de la sabiduría, expandiendo los sentidos desde la quietud de un espíritu en flor.
Que no nos gane el vicio de la distracción, esa dispersión que nos divide el alma pretendiendo diversión.
Reirse es sano como respirar, escuchar y, en otros términos, volar.

viernes, septiembre 12, 2008

Con el sol hacia el sol.

Al encuentro de la tierra, la sangre y el cielo, al bendito cobijo de mil estrellas.
A desdoblar sentimientos, a emocionar lo primitivo, a dejar derretir la coraza del trajín citadino.
A soñar sin miramientos para amar sin distracciones, respirarnos mutuamente y sonreir.
A contemplar nuestra pequeñez ante Natura y su humildad original.
A abandonar en alaridos las fermentadas sombras que se empeñan en conquistar imperialmente nuestros seres.
A abrazarnos en un santuario místico, y que nuestros espíritus se anuden entre los cuerpos para jamás desatarse.
A incendiar cualquier frivolidad que se quiera presentar.
A latir a la par.

martes, septiembre 09, 2008

Pequeños de un dulce amor.

Me encantan esos dos nenes elevando en acrobacias un colorido barrilete.
Ver las risas apretadas en sus caras coloradas, los ojitos brillando estrelladísimos.
Caminando los senderos de su amor (entre ternuras y pinchazos en el alma), viajando por todo el mundo en doce baldosas locas.
Analizando como arquitectos, diseñadores, músicos o pintores las bellezas que la vida les ofrece.
Abrazándose como dos esponjas que se escurren la una a la otra.
Besándose, a veces suaves, otras volcánicos.
Las encendidas miradas, los soles recurrentes, la infancia más añeja.

lunes, septiembre 08, 2008

La esencia de una ausencia.

Todo resiste en el recuerdo, pero la ausencia es un dolor intemporal.
Espacios vacíos a los que les queda chica cualquier realidad,
silencios que no se pueden camuflar con canciones.
Ojos manchados de tristeza, lágrimas que no los lavan.
El desconsuelo de lo irreversible, la falta de eternidad más injusta.

martes, septiembre 02, 2008

Banquetes.

Hay una torta en el mundo y el cumpleañero siempre es el mismo.
Cobra usuras imposibles por migajas invisibles.
Con su diestra siniestra dosifica las porciones:
a pedir de las ambiciones de sus grandes invitados
reparte enormes pedazos a los del vientre más hinchado
y no deja lamer el plato a quienes lucen sus huesos.

domingo, agosto 31, 2008

Ceremonia de peregrinos.

Peregrinación y ritual.
Es obedecer a un instinto casi caótico.
Atravesar las distancias que separan al espíritu de su elemento,
dibujar en el recorrido todo el sueño imaginado.
Soltarle el hilo al barrilete y que el viento lo eleve, suave o furioso.
Descansar entre árboles, darle bálsamos a los raspones del alma,
olvidar entre risas que hay dolores latentes.
Disfrutar de compartir una razón, una alegría, una bebida.
Intimar con la locura, conocerse más de cerca, deshojarle algún secreto.
Bailar desde lo primitivo, dejar que el cuerpo se exprese.
Derretirse en algún llanto incontenible o estallar en comunión.
Abrirle puertas a otro sentido, a otra percepción,
que el corazón se haga cargo de nuestro timón.
Y, ya renovados, volver, dejando correr con el agua
toda la suciedad que hemos exprimido.

miércoles, agosto 27, 2008

Los fieles del nuevo mundo.

Consagran horarios enteros a inyectarse actualidad.
Escapan de sí mismos con drogas audiovisuales, entretienen la emoción para que no les toque la llaga que deben tener donde queda el corazón.
Se sorprenden por un tumulto de números que no saben de dónde vienen ni hacia dónde van.
Respetan como dioses a las estadísticas más absurdas.
Demonizan cualquier peligro, los evitan a toda costa.
Desdeñan las alegrías que no se pueden comprar (desdeñan casi todo lo que no se puede comprar).
Crían a sus hijos en castillos de cristal, pero con mentalidad depredadora e insaciable.
Pese a sus aires de suficiencia, les pagan a otros para soslayar los miedos que consumen a diario.
Tienen siempre una queja a flor de labio.
Condenan con la misma facilidad que se deseprenden de las cosas por esa avidez de fugacidad.
Tienen siempre el rabillo del ojo en el minutero.
Olvidan la humanidad de los humanos, salvo que se trate de sí mismos.
Ningunean a la Pacha, quizá ignorando que es también su madre.

jueves, agosto 21, 2008

Gira.

Gira en un corazón caprichoso la pasión de millones,
el vilo de sensaciones que buscan la explosión
que sólo da el hecho concreto de un redondel cruzando
esa frontera certera y ansiada, esa trinchera enredada.

Gira como la bola de una ruleta, y el paño es también verde,
donde se apuesta la sangre ante cada situación
donde reina la emoción de dejar hasta un pulmón.