domingo, diciembre 31, 2006

Hoy la urbe es un gran salón de fiestas.
El artista es el mago que convierte la manija en poesía.

sábado, diciembre 30, 2006

Incoherencias del plenilunio en cuarto creciente.

Hemorragia insoluble
el diluvio de sueños sordos
como un pájaro que canta
pero bien al atardecer.

Miel como tesoros del sol
y una cápsula tan íntima
que ni el futuro está invitado.

Soporta una mano disuelta
el color de los dedos
que una sonrisa provoca.

Y reglas que nada arreglan.

Abismos despejados
para saltar a la eternidad
de los instantes.

viernes, diciembre 29, 2006

Ascobanis.

El peor miedo lo dan las sombras autorizadas
esas ratas calzadas de impunidad
que juegan a ser la seguridad de los cobardes,
cobardes que les llenan el plato.

Bestias con chistera
y varita que hace desaparecer
magos de la muerte
forjadores de las más turbias suertes.

Amantes del odio
subidos a su podio
el pedestal social que los avala
y nuestras vidas les regalan
para su bolsa de recaudación
mientras le dicen a nuestro corazón
cómo es que debe latir.
Prefiero perder la razón
antes que dársela a ellos.

Que no se apague.

Dicen que en un Parque había una pequeña tribu compartiendo algunos fragmentos de locura, cuando surgió la siguiente secuencia:

-¿Por qué siempre me llegan apagadas?
-No, es que vos colgás y se te apagan. *


Y otra vez de las cosas cotidianas exprimimos poesías que son, también, pedacitos de vida, y aprendizaje del bueno.





* Recolectado de una corriente de palabras rengas.

martes, diciembre 26, 2006

Estando pero sin vos.

¿Qué te puedo decir?
Si no estoy de la mano
caminando y con vos
es como la luna de día
queriendo brillar
a pesar del sol.

Las playas más angostas
son eternas a tu lado
porque nuestras huellas
quedaron marcadas
en otro tipo de arena
que hace las veces de piso
en mi trémulo corazón.

miércoles, diciembre 20, 2006

Tal vez la felicidad sea esa ceguera que nos deja el resplandor de un brillo extremo.

Puntos. *

Todo se basa en los puntos
todo lo componen, todo lo terminan
lo limitan todo.

Toda forma, toda vida
toda ida y toda vuelta.

Tu punto compuso mi vida
y en un punto, la acabó.
Sos el punto de salida
y también el final sos.

Punto justo en tu partida
que fue partida, y punto.

El punto es que estoy perdido
¿por qué mejor coma y no punto?






* Extraído del arcón de las memorias ( dos de agosto de dosmilcuatro).

domingo, diciembre 17, 2006

Una gota de rocío.

El recorrido de una gota por tu cuerpo
como la naturaleza acariciándote
desenvolviéndose en tu espalda
desembocando en tu sonrisa
que es el mejor océano
para este río de verdes sensaciones.

viernes, diciembre 15, 2006

Re-volver.

Volver adonde la lengua llega cuando la nariz no puede.
Esas partículas de polvo cósmico que se estrellan
contra un universo paralelo, y supernova de latidos
para todos los sentidos.

miércoles, diciembre 13, 2006

Yo broté de tu sangre.

Como si el alma brotara de un manantial de vino.
La ferviente e indómita locura nos apresura el paso y las ganas.
Por eso, sólo eso. Entre el asfalto y la inmensidad del mar.
Vamos a proclamar nuestras libertades
que estamos hechos para ser y dejar ser.
El amor nos pare todos los santos días
y nuestra eutanasia es la rutina demencial.
Ese alimento oscuro del alma que carcome
lenta y placenteramente este hechizo.
Pero broté de tu sangre, como un estornudo escarlata
que nos baña de vida.

martes, diciembre 12, 2006

El por qué del insensible.

No hablo de una víctima,
nomás de alguien que no quiere endurecer su alma
a costa de cualidades tan innatas como aprender a leer,
de pequeños destellos de crueldad,
como la amenaza de una rosa y sus espinas.
Espinas que se clavan en los dedos.
Dedos que se van en sangre.
Sangre que corre por las manos.
Manos que acarician a la rosa.
¿Rosa que afila sus espinas?

De baldío en baldío.

No quiero callos en el corazón para que los dolores sean dolorcitos.
Es la ilusión de pensar que un amante, cuando elige amar, deja "esas" cosas de lado.
Como si... el encantamiento... el hechizo... te baldeara el alma.
Pero no hay amor inmaculado en este bendito infierno.
El de los ángeles que no encuentran el cielo en la tierra.

Dos sin uno.

Como un árbol... un árbol en su mejor lugar, con la plaga del amor a cuestas.
Que los citricos en dos, el rompecabezas de la eternidad y la mar en coche, pero somos incapaces de tener un poco de tacto a la hora de escupir, de enchastrar un potencial pantano.
La plaga daña al arbol, y después se muere porque su hábitat se marchita.
La ironía del pingüino que se convierte en suicida después de matar a su pareja.
O la de los dioses.
Que nos dan mente de pájaro y cuerpo de serpiente.
Nos enroscamos en lugar de volar.

¡Extra! ¡Extra!

Ah... el sol.
Creo que conozco el sol, ¿saben?
Es como un tobogán al revés, hasta que te vas.
Después tenés frío.
Después no ves nada.
Después, ay de vos si no te abrazan.
Pero es tan lindo estar ahí... no les voy a mentir.
Que todo lo triste que escribo es porque algún bien extraordinario me hizo ¿no?
Y todos los días que nos queden podemos usarlos para gambetear torturas, sombras y vudúes.
Mechaditos con amor, nuestro amor.
Y si explotamos... que nos junten del charco y nos metan al horno.

lunes, diciembre 11, 2006

Si mañana te voy a ver
¿cómo no me voy a cuidar hoy?

domingo, diciembre 10, 2006

Let it be.

Se trata de que cada uno haga con su nariz un espejo si quiere.
¿por qué le vamos a andar haciendo rinoscopías al sentimiento?
O planteos de mesura al Lex Lutor de la supermediocridad.
Si son felices, amen y amén.
De dejarlos ser se trata.
Vos tenés la piola, pero al barrilete dejalo volar.

Creser.

En ciertos sentidos
seguro crecimos.
Ya no nos proteje
ni siquiera el arbolito.

Estamos más solos
cuando envejecemos
y decirlo a los veinte
no parece alentador.

Pero los años son como abrojos
y se enganchan con cualquier soledad
que ande volando por el aire.

Igual también así
pescamos a veces
sonrisas de plenilunio
y ensaladas de fruta.

Que nos llegue la hora
cuando quiera llegar.

sábado, diciembre 09, 2006

Hasta que vuelvas...

De nuevo viendo tu ausencia,
llorándote sin lágrimas al pie del espejo.
Soy tan inestable ante tus berretines
de rosa única en sus esplendores
que si fuera un subibaja con patas
quizás me representaría mejor.

Y ojo que esto no es un reproche,
porque tu amor no es amor mío
(eso lo sé desde siempre)
sólo catarsis de una extrañitis
entre miles de sombras más.

Pero que lo sepas ¿sabés?
Siempre espero algún milagro.
Y si es de los tuyos, mejor.

Los gusanos nos rodean.

Esa manía que tienen de ir podando alas, corazones, miradas.
¿A quién se le ocurrió investir de poder una ideología tan frívola?
Vienen a machucar nuestros vuelos
a separar nuestras manos
a enrejarnos el alma.
Son los que incautan ilusiones y las revenden.
Buitres de la mesa del titiritero.