domingo, octubre 16, 2005

Siento que me estalla el corazón.

Soy el testigo preciso de la obra maestra de la creación.
Estoy descreyendo de todo con tal de hacerle un lugar en la realidad a semejante sutileza.
Yo no puedo creerlo en realidad. Supera la realidad que puedo contener.
Supera casi todo, vamos a ser sinceros.
En el mundo pueden haber perfecciones, ¿sabés?
Deberías.
Pero no sé hasta qué punto tampoco.
Claro.
Clara.
Vos y tu forma de reir que me despierta de pesadillas y de bravos letargos.
Te quiero, pero no sé si sé quererte.

sábado, octubre 15, 2005

Uno, dos y tres brillos.

Creo que le hice, queriendo y sin querer, un pequeño corral a mi corazón.
Brilla el sol, brilla esa estrella. Y yo no puedo menos que brillar también, entonces.
"tu amor es mi enfermedad, soy un envase vacío"
¿Por qué? ¿de qué seducción y de qué amor y de qué más podemos hablar? Hasta no meter los dedos en el enchufe, la electricidad es sólo un abstracto, sólo imaginación al plato.
¿Es la inocencia el único lugar seguro?
Hoy creo que sí.
Pero abrí la puerta del infierno y el cielo se cerró para siempre.

Esta noche no puedo dormir.

Claro que tiene un jodido romance.
Y claro que lo está empezando a asustar.
Hay una rampa por donde bajan las velas y sube la inquietud. Está atestada de pólvora (que disipa la normalidad), aunque pronto se desvanece junto con el sueño.
Cómo deambula la vista, eh. Quiere abarcar todo desde su estático cénit.
Vamos a correr por todos lados... sin siquiera movernos. Vamos a relojear todo, pero sin estar mirando absolutamente nada.

martes, octubre 11, 2005

Arte humano (poesía femenina).

Todo un mundo tangible se pone de acuerdo para respaldar tu existencia.
Si todo lo demás es verdad, no tendrías por qué ser la excepción. Pero al mismo tiempo sos la excepción a tantas cosas...
¿a quién le creo? Es todo muy dual.
Tengo una rodilla en la gloria por tu culpa, y sin embargo ella tampoco puede confirmar tal cosa. Si hablara, sólo alcanzaría a balbucear tonterías (pero esas tonterías rosamelosas).
Mis ojos susurran, como un secreto, que te vieron varias veces. Pero los espejismos no sólo están en el desierto (aunque a veces esta realidad se parece mucho a ellos, a su soledad).
El corazón quizás te confunda... dice que siente algo brillante que de golpe lo detiene y en un instante lo hace estallar. Y que luego extraña la explosión.
Hay más veredictos, pero todos guardan esa fascinación incrédula.
Entonces a este Dupin de la Rue Rêves le queda una sola conclusión, tomada de la pluma del Cantante: "no sé si estoy despierto o tengo los ojos abiertos, sé que te quiero".

Precisa canción, preciosa.

Una tarde de grados perfectos.
Y esa cosa cuadrada, negra y verborrágica, que a veces tiene un sexto sentido para cantar con voz de salmón una rareza exacta.

"...te extraño
suficientes
veces al año
para poder
aprender
a seguir
vivir
los otros son los grises
aprendices de él..."

sábado, octubre 08, 2005

Ansia feroz.

Obsesión por tu brillo
y esas ganas dulces
de verte bailar.

Un sábado que ríe
(y yo qué más quisiera
que fuera con tu risa).

Es por eso de extrañar
que me pica el corazón
(lo vestiría de raso
pero para eso estás vos).

jueves, octubre 06, 2005

Flor de sol.

Frágil jazmin amarillo
cautivo por el pasado
deja volar tus sonrisas
(ese brillo tan preciado)
mientras los sueños sin prisa
se recuestan a tu lado.

Que tu sol nos ilumine
y que te rieguen mis brazos
atravesando los miedos
desenredando los lazos.

Chis-paz.

Derretirme
en ese sol
iluso sol
que agrieta
tantos muros
e imposibles
como brillos
sabe dar.

miércoles, octubre 05, 2005

La religión es el parásito de dios.

martes, octubre 04, 2005

Wonder, full of.

¿Siete Maravillas nomás?
Se quedaron cortos, eh.
Si sólo en vos ya puedo enumerar decenas...

domingo, octubre 02, 2005

Espejisma.

Sos el interruptor para encender mis sonrisas, pero te siento intocable.
Sos el salvavidas para no ahogarme en este domingo soleado sin sol, pero te veo colgada en la proa del barco. Inalcanzable, precisa y perfecta.

Imagen de una noche espesa.

Parece que estás zozobrando en un mar de jolgorios. Tanta risa que truena la noche y vos tirado en ese rincón buscando en las sombras un refugio para semejante tortura, esa de tu cabeza en tinieblas.
Ni siquiera cayó el infiernito como salvavidas, y entonces te toca entender que la velada no viene a verte sonreir, ni a suavizarte los ásperos mambos. Te arman un consuelo, pero termina jaqueándote peor, sumiéndote más en las cavernas.
Y entonces estás pero no estás. Es decir: la carreta que es tu cuerpo vaga por la fiesta, pero no lleva ningún pasajero. Más vacío que el vacío.
Te preguntás si vale la pena farsear una sonrisa, hasta que te descubrís atontado, mirándola, y está más intocable que nunca, completamente inalcanzable desde tu pandemonio miserable.
Caés más, cuando pensabas que ya estabas en el sótano de la amargura.
¿Estás a la deriva? ¡ni que lo digas!
Te resquebrajás lentamente, paso a paso, y cada hora te va trayendo nuevos miedos. No entendés cómo escaparle y desesperás. Basta ya.
¿Adónde vas a correr? Hay una puerta: vos de un lado, ella del otro, y los dos esperando que alguien abra... pero si pudiera la pequeña comprender tu necesidad de que sea ella quien gire el picaporte. Y no por capricho ni histeria, no señor, ojalá. Se llama pavor, o miedo. Horror. Es precisa esa señal, un destello de suave interés.

sábado, octubre 01, 2005

Un retorno eterno.

...y entonces uno empieza a hurgar en los infiernos nuevamente para secarse la humedad que se filtra involuntariamente por el alma, o quizás para salvarse del gris nomás. Buscando no cometer el error de jugarse todo por un número que la ruleta no contempla.
Y la sensación feroz de que no hay un mundo que incluya al amor como sinceridad, como algo real.
¿No hay nada, entonces?

viernes, septiembre 30, 2005

Versos nublados.

El cadaver de un día gris
asesinando varias vueltas
por no estar acostumbrado
a acostumbrarse.

Tengo miedo de ver
más de lo que hay
y que la ficción
me despedace,
y todo termine siendo
solo una pieza más
del mismo infierno.

Sol sin sol.

jueves, septiembre 29, 2005

Rescatarsis.

Hay por un lado la sombra que dejó el sol, con su parafernalia, paranoia, miedos, posiciones fetales, ansias, esperanzas que merman, y eso.
Después está la ausencia más presente que nunca de ese rey, único capaz de sosegar mi más profunda soledad.
También la náusea. Esa pútrida sensación de que todos van eligiendo lo menos malo y no apuestan una, no se dejan cautivar por el riesgo de ganar, y prefieren el empate arreglado.
Todo empapado por una lluvia completamente inoportuna.
Parece que no tiene prisa esta tristeza.

Repugnancia.

Si esta forma de estancamiento asesino no es suficiente prueba de que las cosas no son así... entonces maldita sea mi visión de rayos x.
Estos dinosaurios del pensamiento legal que todavía creen en el miedo como forma de gobierno son más y más números avalando sistemas del terror. Son soldados de la mediocridad, matando con apoyo y sin balas, una esperanza minima de perseguir un verdadero ideal, sin quedarse con "lo que hay".
Asco me dan.
Asco.

Cita con Dios en el Infierno (preámbulo).

Esto es como el olor de la lluvia antes de la lluvia.
Concreté, boleto mediante, mi encuentro con el éxtasis, y ahora se trata sólo de esperar, y ya tranquilo, que vaya evolucionando el calendario, que maduren y caigan sus hojas una a una para tocar la gloria con los oidos. Y quizá olisquearla un rato también.
Si bien hay tintes de degustación final que me amargan un poco el cráneo, creo que la fiesta va a ser un éxito. Y un éxito lleva todos los ingredientes, no sólo la parte suavecita de confeti.
Habrá que durar, creo yo. Al menos hasta que se apague la última vela.

miércoles, septiembre 28, 2005

Espíritu de pasados, en el presente.

Acabo de comprender que Buenos Aires engendra nostalgia.
No sólo por la ciudad en sí, sino por casi todo el pasado.
Genera un deseo de retorno, de volver siempre a ese pasado, lo endulza, le maquilla las imperfecciones y lo deja reluciente para que uno siempre añore. Y cómo.
Los lugares son talismanes de la memoria que invocan sueños.
Ese arbol donde...
Y después, los años que añejan tiempos pretéritos como vinos de lujo.
Ay, Buenos Aires, me hiciste adicto a los recuerdos.
Hasta prefiero rememorar mi presente que vivirlo.
Y hoy, en esta sensibilidad radical, rendido al sol de su sonrisa, sos el escenario ideal para creer en ese futuro que, de una vez por todas, promete con certezas.

Un momento.

Estático la contemplo.
Y es que no puedo soportarlo casi.
Me quiebra esa belleza.
La situación, la sensibilidad,
y yo completamente conmovido
por una sonrisa que es mi gran motivo.

Ella decorada
en semejante mirada
y un brillo que llena
de chispas la nada.

domingo, septiembre 25, 2005

Travelin'.

Tengo una agencia de viajes en mi mente.
Voy de un lado al otro
y en realidad es siempre
la misma calle.
Pero parece
un rompecabezas
hecho con piezas
de muchos lugares.

sábado, septiembre 24, 2005

Primavera, nomás.

Se desató el nudo invernal que helaba climas y almas.
Calor, humedad, lluvias. Sol.
Paisajes encontrados, con huellas del otoño bajo el cielo primaveral, rodeado de verde. Los árboles recuperan la vida con su parsimonia característica.
Cantan con más ganas, adorando al sol y su refugio tibio, esas aves que todo lo pueden (hasta asesinar los miedos más profundos en las noches críticas, o sacarme sonrisas de entre sus plumas doradas sólo porque regalan chispas desde esa voz).
Y ni hablar de mi sucursal de los Jardines de Babilonia, hoy por hoy con un dejo selvático por la efusividad que le da la lluvia, y empezando a tomar colores, bronceándose flores y plantas.
¿Las mariposas? Todavía no dejé escapar ninguna de mi panza.

viernes, septiembre 23, 2005

A quien corresponda...

No hay noticias en la radio
ni en la tele, ni en el diario
de una tormenta con sol
de milagros en formol
o de hojas que llueven viento.

jueves, septiembre 22, 2005

Lacrimógeno, implacable, antibalas.

Cuerdas filosas, crudas, que hacen tajos en mi persona y la rellenan de conmoción.
Una ciudad que de tan oscura me recuerda alguna frase tan tuya.
Y yo también... oscuro, pero que brillo por vos, que bailo.
Y también el insomnio de Luzbel que hoy es sólo un asterisco en la lista de las ganas.
Trampas para mi soñar.

martes, septiembre 20, 2005

¿por qué?

¿Y si el cordero se comió la flor?
¿Y SI LAS ESTRELLAS SON LAGRIMAS?
¿EH?
¿Para qué vino?
Y TODO POR UNA CORREA.
¿quién inventó esto de los corderos que se comen flores? ¿EH?
¿Nadie pensó en él?
¿Y si no vuelve nunca más?
Alguien que me escriba.
Que me diga que regresó.

Placer que es cruel.

Si esta certeza fuera un poco menos recia...
Agonizo. Me incendio.
Te espero como a la primer gota de lluvia que vierte primavera en el aire. Como cuando Drácula me clava su colmillo en el medio de la nariz. Y el amor letal.
Y hay amor... pero también hay nada. Porque faltás... porque te hice el lecho, pero no venís a dormir a mi corazón. Quizás antes de fin de año.
Qué pudiera ser... saber. Yo te sé finito en lo infinito. Y eso es desgarrador.
¿De qué héroe voy a beber cuando la sed me atore y patee?
Sos el único.
Y estás tan pronto a la extinción. Yo sé que no te limitás a la forma humana.
Pero necesito eso tangible de lo etéreo... la percepción, sentir... quiero fundirme. Me quiero ir con vos si te vas. Te voy a perseguir... porque no hay código ni moral que superen semejante atracción.
Acá ya no hay ideales.
Acá es cuando se acabó todo en mi cabeza, cuando voló en mil pedazos y yo me até a tu nuevo cielo.
Porque aunque cruces un charco, o vayas a la Luna, o cantes en el cielo, yo voy a estar ahí.
Preso de tu ilusión.

lunes, septiembre 19, 2005

Bob Dylan dice...

... que su amor se ríe como las flores, habla como el silencio, sin violencia; que no tiene que decir que está llena de fe; que ella, su amor, es como un cuervo en su ventana, con un ala rota.

Y las casualidades me atontan.
¿Nos habremos enamorado de lo mismo?

sábado, septiembre 17, 2005

Hasta donde no sé.

En el armario de los colores hay olvidado un rincón que mira el arpa con recelo.
Y quiero combatir esa penumbra, armado hasta los dientes de furia parsimoniosa, de ira en paz.
No vale una bala esa vida humana... ¿y tus balas? ¿cuántos tiros valés vos?
A verte reir de histeria y paranoia no quiero llegar. No.
Prefiero desvestirte de tu bleu, liberar un poco esa prisión que sos.

¿Diferencias?

La monarquía es el capricho de uno solo.
La dictadura es el capricho de unos pocos.
La democracia es el capricho de unos cuantos.

jueves, septiembre 15, 2005

Que se rían las flores...

Se acercan los relojes con cosquillas para ellas. Ellas, que son de todos colores y tamaños, formas y aromas, pero siempre frágiles.
Se acercan, pero lentos y furtivos, sin ningún rastro de su proximidad.
Y yo creo que los espero más ansioso que ellas todavía. Bah, no a ellos en sí, sino al lastre de magia que cargan. A ese arcoiris en polvo que les sigue el rastro cuando dan estos momentos sus agujas, y las únicas hojas que caen son las del calendario.
Pero si de esperas hablo... (porque todo tiene que ver, como una joyería y una mina, así de idénticos y diferentes, paradojas paradigmas), todavía espero lo que más. Todavía la fiebre y el miedo, como un desierto previo que se hace infinito.
Otro pero: resulta que la espera(nza) reverdece con todo esto.
Y ahora hay más catarsis que arte, pero la inspiración no es un boy-scout de la poesía.
Resulta que, para cerrar el círculo, hay una flor en el jardín del mundo que es tan distinta de las demás a unos ojos, que da pavor. Y más porque el loco siempre va a querer hablar con la flor, abrazar el sol, nadar en la miel. Siempre va a querer que se ría. Y siempre tantas veces resulta en nunca... pero, como buen demente, no se da cuenta. Por eso la escucha hablar, y le cree (no solo a ella, sino a la vida, que le da flores parlantes, con alas suaves).
Con todo, el círculo me desconcierta y me acierta. Nomás me quiero redimir de los silencios, y así esperar con todo el cielo en paz.

miércoles, septiembre 14, 2005

¿Esperanzas?

Un dios disperso, desparramado por los costados de escenarios diferentes, sólo unido en mi alma y otras tantas.
La agonía de un milagro que sueña más de lo que respira.
Un sol que no se decide a brillar ni quiere mirarme.
Mi tierra de raíces, el amor del amor, la ilusa progenitora.
Y la certeza de que, aunque me engullan las sombras, dejé alguna semilla de luz.

martes, septiembre 13, 2005

Problemas de sueños.

¿Quién puede ignorar un tesoro si es fija en todas las noches de almohada?
Dejar de lado los anhelos si todas las noches hacen una trinchera en mi propia mente...
Difícil.
Ganarle la pulseada a las estadísticas. Sacarte una sonrisa todos los días. Que puedas entender.
Destruir los refugios de los alter-egos que te torturan. Liberarte de esa tiranía múltiple.
Baldear con brillo tu rostro. Depositarte en el cielo, desplegar tus alas. Llevarte de la mano.
Apalear grises. Transformarte en un arcoiris consciente.
Cuidarte.

Pero la realidad, fría ella, lucha en contra. Impone abismos y fríos.
Y a veces me siento menos que dios para dar batallas imparciales.
¿Dónde estás, dulce equilibrio?

lunes, septiembre 12, 2005

¿Y a esto cómo le pongo?

Abarrotado de derrotas en mi revolución.
Si tu mirada se queda en ese punto distinto...
Todo el rock se destiñe, hay un enchastre de sueños descuartizados en mis patios.
Y la bolsa.
Y la caja.
¿Y navidades cuadradas de 7 segundos?
Qué secuencia inconclusa... con pistas, con caminos y guiones. Inconclusa. Que es perder los puntos, igual.
Otra vez esa rueda que se cierra y el círculo me ahoga de cotidianeidad.
Lo ordinario me traspasa, me apuñala.
Y este intelectual mode-on que tira tanta pavada...
Ahora entra por la puerta del sótano Eleanor Rigby, y yo me quedo perplejo.
Otra vez toda esa gente sola. Y otra vez yo en el medio de ellos, siendo uno más.

Matame, domingo.

Crudo.
Ese es el mejor adjetivo para describirte.
Sos crudo, despiadado y hasta sádico.
Esta oscuridad que se cierne... y vos, mirando de costado, sonreís.
Parecés un guerrero de tinieblas que se alimenta con la sombra ajena.
No causás.

sábado, septiembre 10, 2005

Verte volar.

El ave arrugada
que se ha vertido
en sí misma
con un veneno
de sopor fiero,
letal y corrosivo.

Escapa corriendo
de su propio vuelo,
arrastrando rocas
que son tinieblas
para bordarse
la piel y los cielos
(y un alma clara
como el silencio)

Se destiñe
y desperdicia
su resplandor
en tormentas
desentendidas.

Pero tengo la fe
de que una brisa
pondrá resortes
en esos pasos
para que un salto
la lleve al cielo
que es donde debe
posar su vuelo.

jueves, septiembre 08, 2005

El arte de esperar.

Todavía creer... ¿será un pecado capital?
La condena al infierno
¿vendrá por ahí?
O capaz un berretín de Satán...

Yo estoy aguardando.
Hago cruces en los círculos
triángulos en los cuadrados
y brisas en el aire.

Pero no estoy en paz.
No es una espera de mecedora,
sino más bien de miradas,
de sonrisas y códigos,
de tactos casuales
y de brazos abiertos.

De no golpearle la puerta
a los días de sol
pero sí de sentarme
en sus alrededores
a ver si salen y gustan
de iluminar
y ser admirados.

Hasta puedo invitarlos
a salir, en diferido.

Pero, sea como sea
siempre voy a precisar
(como vampiro de ley)
una aprobación
un visto bueno
un sí.

Puzzle de un diamante sin ella sol.

Quiero un atajo, un valle de sosiego
para acunar de a poco este anhelo
que pende de tus alas
como un hilo dorado
en el laberinto del minotauro.

Busco el minuto ideal
la capa justa de aire
que amortigüe, sencilla
este embate-ofrecimiento
y así no pesar de más
ni bostezar a destiempo.

Pero, claro, necesito
la coincidencia en tus ojos
o palabras manantiales
o pequeñas margaritas
de un solo pétalo
para que esta caja
con un corazón delator
se detenga precisa
en tus manos.

miércoles, septiembre 07, 2005

Ceca del diosol.

Hay acá un personaje que le roba brillos al desierto para cumplir los sagrados designios de Enyou y así refrescar sus almas.
Y, o dios se toma muy en serio los horarios, o realmente no quiso darnos a compartir palabras.

lunes, septiembre 05, 2005

All yellow (angloplagios en contratiempo de un motor averiado).

Mirá las estrellas. Mirá cómo brillan por vos, y por todo lo que hacés.
Mirá el terciopelo amarillo, la arena, el reposo del sol.
No te vayas. Digas lo que digas.
Y todo es amarillo.
Es verdad: mirá cómo brillan por vos.
Nadie dijo que era fácil. Nadie dijo nunca que iba a ser así de difícil.
Decirte que te puse aparte, en otro lado, porque las cuestiones de ciencia y progreso no pueden hablar tan fuerte como mi corazón.
Quizás sólo quiero volar.
Quizás somos lo mismo.
Un hombre nunca puede soñar este tipo de cosas (especialmente cuando ella viene y abre sus alas).
Hay tantas cosas que me gustaría decirte... pero no sé cómo. Las cosas cautivas en mi mente.
La chica de los ojos-caleidoscopio.
Busco a la chica con el sol en los ojos, pero se fue.
Y miren a toda esa gente sola... ¿de dónde vienen? ¿a dónde pertenecen?
Los mismos viejos miedos.
Desearía que estuvieras acá.
Te presto mis alas rotas, mis ojos hundidos.
Quizás sólo quiero volar.
Quizás somos lo mismo.
Un hombre nunca puede soñar este tipo de cosas (especialmente cuando ella viene y abre sus alas).
Hay tantas cosas que me gustaría decirte... pero no sé cómo. Las cosas cautivas en mi mente.

Relámpagos, fríos e indiferencias.

El estrepitoso grito que reclama por la mirada del paraíso transforma un paisaje nulo en desesperante agitación.
Falla la comunicación del cielo y la tierra, el firmamento se desploma por los costados de un mundo que no puede sobrevivir solo y llora las caídas de su objeto de culto mientras se pregunta si es la culpa tan suya como la tristeza.
Hay paranoia. Huele a paranoia. Se siente esa sensación viscosa en la consciencia que delata una persecusión implacable. Se consume a sí mismo este planeta único mientras todo a su alrededor es un pan de manteca tibio.
¿Quién habrá prendido las ornallas en esta cocina del horror?
Hay una tempestad que no augura buenos puertos, pero en seguida pone esa deidad su mano en mi hombro como para dejarme en claro que hay esperanza, y ¡vive la difference!

domingo, septiembre 04, 2005

Noticias de ayer.

¿Hasta dónde echará carbón en sus motores este trémulo corazón? (que, por cierto, ya está loco de atar, hasta la médula de cavilaciones insoportables)
Volviendo a los páramos de las letras el mundo no cambió demasiado, pero todo alrededor está como agitado: sea de azules o tornados o fuegos o rock o loqueustedguste, pero agitado.
La inspiración aparece y desaparece, pero se toma los tiempos justos para encontrarme desarmado y morir en ideas que se van como el humo.
Hay de todo: un trip hacia la nada llana, pero bien condimentada; un pedazo de rutina que me persigue los días hábiles; el hielo en el aire que me corta como a un pan lactal; la falta de luz y calor en todos los rincones de este monoambiente que soy por una ausencia marcada desde el desencuentro y las confusas hipótesis de una máquina cerebral.
Y etcétera.

martes, agosto 30, 2005

Trémulo de pavor.

A falta de una osadía de mi cabeza, palabras representativas.


"Miedo
de volver a los infiernos
miedo a que me tengas miedo
a tenerte que olvidar.
Miedo
de quererte sin quererlo
de encontrarte de repente
de no verte nunca más."

Sombras para las luces.

Qué efímero relámpago
ha iluminado este cielo
para luego dejarlo
en el misterio oscuro
de la tormenta espesa
sin otro rumbo
que un cauce triste
de aguas saladas.

lunes, agosto 29, 2005

No hay señales de la inspiración.
Es como si las palabras se escondieran en mi sombra. Sólo me tocan en la oscuridad.

viernes, agosto 26, 2005

Paisaje del desespero.

En este preludio sagrado
que hoy me detiene, cautivo
descubro los velos de miedos
que mellan rincones lejanos
de un alma buscando salir
por mi boca, por mis ojos
por todo mi siendo intranquilo
para delatarle a tus vigías
que las playas de mi sed
sienten calma en esas orillas
que bañás vos, océano y sol.

martes, agosto 23, 2005

Ladrillos amontonados.

Los abusos universales
por mantener viva
una mísera pared
que vuelve a cometer
los mismos desaciertos
de sus antecesores,
con las manos empapadas
en ajena hemoglobina
y la mente una prisión
mezcla de turbia consciencia
y tenebrosas promesas.

lunes, agosto 22, 2005

El sol amigo del sol (un espejo, por favor).

Entre sus rayos confunde
las perespectivas que atiende
y quizás por eso ignora
que más allá de sus ojos
no hay otra estrella vecina.

Qué tanto susto manejo
y qué otro tanto resguardo
ante el deseo de largarlo
para espiar por sus pupilas
las verdades reflejadas
que me guiñen o rechacen,
en el frío indiferente.

Y de dónde puedo agarrarme
para dejarme caer
(paradojas siempre hubo)
al abismo de tu vuelo
al cielo que te sostiene
sin arder en la caldera
de los excesos amores.

domingo, agosto 21, 2005

Banquete insípido.

A veces, de tan mutilado por el amor un ser puede volverse cuerpo inerte ante el resto de las situaciones ordinarias, y dejar de conmoverse profundamente por las cosas que no se ahogan en el mar de los suspiros.
Es como un blindaje de azucares ante el resto de la cena.

Romper ese cristal.

Esta maldita jaula de vidrio me está anotando entre las víctimas del colapso cuando en realidad lo único que quiero es abrir una ventana de mi alma para que veas lo que le gustaría decirte.
Sé que me gustaría salvarte. Sé que me gustaría cubrirte. Sé que me gustaría darte la mano y que crucemos esa avenida de los relámpagos que arrancan del cielo unos destellos impredecibles.
Pero no sé cómo explicártelo sin que las sombras te ahuyenten, ni sé cómo aplicarlo en el suburbio de esta tortura que inhibe.

miércoles, agosto 17, 2005

Maniquíes de la mediocridad.

Despiértate, inquilino del estupor,
quítate el yugo ignorante que te apresa
y vuela como ese ave que arrasa
como el sol que quema los pómulos
como la lluvia que cae para volver
a ser nube y repetir el eterno tobogán.

Alumbra tu cueva en penumbras
con el fuego de ojos abiertos
quemando los hielos primitivos
que habitan en la oscuridad
en esos rincones solitarios
donde la mente deja crecer telarañas.

Entierra el pasado y el sopor
para luego regarlo con maravillas
desde el cielo más alto de todos
sin cruces ni periferias letales
con un amor que hierve y ebulle
al calor del sensible corazón.

Florece, como el primer brote,
siendo la brizna de este real eden,
jugando las fichas al neutral cero
para ganar más de lo que nadie
pero nadie puediera ofrecerte
en billetes o rancias monedas.

martes, agosto 16, 2005

El réquiem para una noche gris.

Todo caída libre en un precipicio infernal.
La palabra conspiración, aunque paranoica, no quedaría mal. Me gobierna esa sensación de avalancha inminente que nada quiere calmar, y mis intentos se pintan de estériles, pero ese espíritu obstinado nunca se va con las manos vacías.
La persecución del consuelo termina con victoria casi sobre la hora, y la copa de campeón viene del brazo de esa mueca alegre que me da la pauta de que los goles siguen valiendo, pese a los bombardeos impunes.
Sale, doblemente, el sol en mi ciudad.

domingo, agosto 14, 2005

Un eclipse personal.

Yo sé que peco de inhibición al 2000, pero no puedo contener respiraciones y hablar ante semejante eclipse. Es el sol con saco negro... ¿de qué hablamos cuando hablamos de un sueño si esta imagen no se cruza al menos un segundo?
Ahhhh... las noches siempre tienen algo para ofrecer. Nunca dejar una noche por complacer, esa viene como moraleja de hoy.
Gracias a ese prócer que me pasó queriendo o sin querer una idea más fuerte que tantas y tantas máquinas en la mente: Yo No Abandono.
Y hay premio.
El más buscado.
No... no dinero, no poder, ni siquiera besos.
Esto, como por arte de ilusiones, supera lo insondable de una búsqueda espiritual: hay sonrisas que te pagan los viajes más hostiles.
Qué pienso saber... si soy un durazno en almibar.
Ahora que le gané una mano a la vida... ahora entiendo cuando dice que dicen que hay.
Hoy soy más que yo, mucho más. Hoy estoy en esa cosa de florecer en unos ojos.
Ojos... hay ojos como una ventana en la mañana de verano y otros que se ríen para darle la pauta de salida al sol.
Es así... cada par tiene su interpretación. Y hoy no puedo relojear rincones sin esperar un milagro que me hizo guiños notorios.
Este insomnio es el más dulce de todos.

sábado, agosto 13, 2005

Profugo.

Yo debería estar preso
aunque no haya abierto la boca
porque con una mirada loca
termino hablando en exceso
de cuánto hechizo invoca
tanto objeto de mi rezo
aunque si fuera por eso
tus pieles serían de roca
y tu sueño más espeso.

viernes, agosto 12, 2005

Oye, Andrelo...

Ilusionista de las palabras
juega con espejismos
que luego transmite sutilmente
y deleita los sentidos
que a veces lo confunden
o lo malinterpretan
(no sé qué tan mal
ni qué tanto interpretan).

Un ensayo de dios.

El regalo prometido
es un milagro encubierto
con forma de ángel sencillo:
miel y flores de Sanzón.

La canasta contiene:
un resumen del Edén,
el electro de dios
y las alas de Gabriel.

Todavía estoy dormido.

Tengo este romance
con tu recuerdo constante
que consume como agua
mi mente en lo profundo.

Hay una distancia
que quiero recorrer
entre mis sueños-papel
y tu espléndida estancia.

Desayunándome el cielo.

Tengo un sueño de caja musical
clavado entre mis neuronas
atascado en el medio del pecho
viviendo detrás de mis ojos.

Me murmulla melodías
que a veces no entiendo mucho
pero igualmente las disfruto
porque tienen una dulzura
que cae en medio de mi ser
como si este fuera un café
y el pensamiento, la cuchara.

jueves, agosto 11, 2005

La guerra contra Mister A.

Y es que da un poco de rabia
verlo rumbeando para el abismo
mientras el Abandono lo huele
como a un plato caro:
quiere cenárselo.
Esta vez más que nunca.

Pero nuestro guerrero
más por inercia que convicción
no cede ante el facilismo.
Escupe, aunque tímidamente,
sobre esa obra de teatro
(una farsa, para ser más precisos)
dando a entender su rechazo.

Sí, antes era más vehemente,
¿pero cómo escribir algo
en el libro de quejas
si él mismo ya lo llenó?
Prefiero seguir de pie
aplaudiendo la actitud,
esa que es tan suya,
esa que tomé prestada
y trato de divulgar
como una doctrina vital
(casi un dogma, podría decir).

miércoles, agosto 10, 2005

Mística y mágica.

Este hechizo, ante todo,
me inmuniza del terror
del mundo y su repulsión,
film sobre el corazón.

No hay grietas.
No hay grises.
No hay sombras.

Soy invisible
ante el horror.

Gamulán de seda en el alma (ay, Miguel).

Despertando de esto que fue una muerte llegando tarde a mi consciencia, y con el dolor de tantas penas que no puedo decir ajenas... casi propias, pero casi.
Es una nube de inspiración divina, de tus palabras, de las de Andrés, de las de queridos seres que vuelven a soñar, de las de otros que ya no tienen fuerzas para hacerlo.
Todos con sus espejos rotos, tratando de rearmarlos... y yo ayudando. Quiero ser un profesional en esos rompecabezas para poder solucionar instantáneamente cada pieza.
Hay invierno, crudo y jodido, de clima y de hombres. El cierzo bombardea los cielos. Las ganas se caen del pecho como una canica de la mesa desnivelada. Hay escasas ascuas en el fogón, y casi que encima, llueve.
Pero yo tengo un hechizo que, si bien está algo aterrorizado, me sirve de trampolín para ayudarlos, para saltar sobre sus miserias y tratar de rescatar ese ghetto de risas que queda siempre en algún lado, luchando contra la heladera universal.
Me ofrezco de refugio, y siento que puedo, al menos por un rato, cobijar sus heridas y ser curandero improvisado.
Agradezco el conjuro que me da a mí tanta tibieza en este témpano.

martes, agosto 09, 2005

Amor, para ver mejor.

Saludo con un guiño doble
a este iluminado cuarto
y me rajo a invertir
mi subconsciente en vos.

Te invoco antes que al sueño,
aunque en tu presencia
esté implícito y latente,
tratando de tapar los ojos
que me joden en la nuca.

Miro todo hacia adelante,
con vos como mis lentes
(para mejorar la vista,
y, de paso, el futuro).

Sos la única sucursal de mi amor.

lunes, agosto 08, 2005

Esta noche.

Noche que es noche sin luna
con estrellas que me estrellan
con frío y resfrío y sin vos.

Noche que precede
a otro lunes inmoral
asesino de mis ganas.

Noche que me muestra
deseos que, sin ser míos,
igual duelen: un poco por
mediocres, y otro poco
por su sensual superficie
de deseo facilista.

Noche de película
de buena película
¿con final feliz?

Noche de domingo
que no lo parece
porque no hay lugar
en mi espíritu
para los fantasmas
grises de estas noches.

Noche que te extraña
noche que me hiela
pero no a mi sonreir
de rebote, de recuerdo
de esperanza y ya.

domingo, agosto 07, 2005

Te miro y te quiero.

Me detengo en ese ambar
y construyo tras mis ojos
una ilusión bien áurea.

Quizás está hecha de agua
(ella misma o la ilusión).

Pero eso no me importa
¡Si sonríe mariposas!
y tiene flores sin flores
en el pelo, en su peinado
(porque no las hay
pero yo las veo,
aunque sin verlas...).

Ahora que lo pienso...
si tuvieras una flor
enredada en los cabellos
y mis ojos se dieran
el gusto de sentirlo
creo que podrían
retirarse satisfechos.

Y seguís ahí...
como para demostrarme
que no eras el espejismo
que existe semejante oasis
que el sol no me mintió
o que, si lo hizo, persevera.

Entonces me resigno
a la sintonía de mi corazón.

El amor cambia tu sangre.

Esto rebalsa, pero nomás estás vos.
En mi sangre hoy no corre más que amor
(que es, de tantas drogas, la mejor)
y multiplico una sonrisa por dos.

sábado, agosto 06, 2005

Sueños son.

Si yo estoy dispuesto a salvar tu reputación por mis vicios.
Porque mis sueños son tus astucias y debo redimir mis vacíos por tu propseridad.
Tu suerte es mi suerte.
Abur.

viernes, agosto 05, 2005

Mariposas me devoran.

Vos sos tus ojos
y tu sonrisa
es el sol.

Mieles en la infinita Noche Azul.

Mi cabeza chorrea colores.
Teñiría un mundo para regalártelo.

Esas palabras que son peldaños
de la escalera al cielo,
¿tienen espíritu
de jugada peligrosa?


Y si todo fuera un tiro libre
(directo o indirecto)
¿qué más buscaría?

¿Para qué lado
busco al viento?
¿Para qué lado
lo veo?

¿Cuánto cotizan
mis sueños
en tu bolsa?

Tu abrazo
es la mejor
inversión
emocional.

Furia de sangre.

Hoy toda la ciudad es una sonrisa (tuya).
Hoy hasta el cielo adornado por una bandada,
o un atardecer violáceo, o el suelo de estrellas.
Hoy la noche es una sonrisa tuya.

Hoy tu sonrisa es una sonrisa mía.
Por recompensa o por alegría.
Por el momento o de por vida.
Mejor verdad o hasta fantasía.

Si hay horizontes... son para perseguirlos.
Si hay cielos... son para cruzarlos.
Si hay milagros... todo lo demás no es nada.

Hechizo'n risa.

Dejé caer la cabeza de un modo abrupto. Se desplomó y rodó hacia la nada, pero sin tocarla.
Libre y caminando, como si necesitara ser un tarzán de ciudad.
Hay estrellas en el suelo y nubes en el cielo.
¿Yo? Barrenando sobre el asfalto.
Surfeando estrellas.
Esquivando asteroides celosos.
Pero en esta noche, hay un hechizo de inmunidad.

martes, agosto 02, 2005

Somos su horror.

Hoy estoy decidido a ser el miedo de quienes no pueden soportar caos sino es dentro de un corral.
No me interesa su propuesta de conforme descanso, de estímulos leves y certeros que todavía estamos viendo para qué sirven. No quiero la seguridad insegura que me vigila pero no me cuida. No deseo remunerar al yugo.
Prefiero descomponer con mi arte ese sistema digestivo tan glotón que devora almas débiles y corazones flojos.
Es la única forma de desvirtuar semejante cárcel universal.

domingo, julio 31, 2005

B) Ella.

Es que no hoy, no en este momento, no esas palabras, no eso, no vos, no así. No.
Porque después toda la noche es una secuencia atrás de otra de mi cerebro prestidigitando con imagenes y canciones y algo como alas y vos y todo se revuelve y gira y me mareo y no entiendo prácticamente nada. Sólo un par de cosas claras.
Lo peor es que seguramente vos seguís en el mismo lugar...

Ah... look at all the lonely people.

No sé cómo decirlo de otro modo: sos mi diciembre con alas.
Si tanta tibieza en el aire te pone en todos lados y, más latente que nunca, sos el sueño que siempre quise que fuera más que eso.
Y toda esa gente solitaria... con cara de domingo gris en cualqueir día de la semana, con amores que son más un mercado que un corazón, con sueños que entran en valijas, con formismo.
Y yo, de a ratos más solo que todos ellos juntos, sólo porque tu mano está lejos de la mía.
Soledad es más falta de entusiasmo que de compañía.
Ligeros desvaríos que me llevan y me traen, pero siempre cerca de vos. Pero no de voz. Tu voz no está cerca (las cuadras no cuentan). Tiempo sin voz, afónico de gritarle a la Luna y al Sol para que se les caiga un milagro.
Qué sé yo... se nota lo gris del domingo en el aire, en el domingo y en las palabras de alguien atravesado por un día así.

jueves, julio 28, 2005

Sólo eso.

- Si pudieras ser un pájaro ¿qué harías?
- Ser el vuelo de sus alas...

La novia del sol.

Es cierto que todas las estrellas son soles en potencia... pero acá hay un sólo rey de la luz. Y parece que te escogió para amar, porque se encadenó a tus ojos y se durmió en tu presencia.
No encuentro otra forma de explicar la corona áurea ni el manto de cálida lejanía.
¿Y por qué siempre hay un tonto que se enamora de la mujer de dios?

miércoles, julio 27, 2005

Apostand-by.

¿Hago la apuesta sólo para estrecharte un segundo la mano?
Quizás estoy jugándome fichas en vos que no ves.
O simplemente creo en tu milagro, en tu excepción.
Si en onirolandia podés sostener con tu abrazo un mundo que se cae a pedazos, entonces no es nada raro que acá me separes los pies del suelo nomás con tu presencia.
Si entre los dos hiciéramos un buen par de alas... ¡ah, qué dicha!
Pero no siento su aporte, pequeña criatura. Probablemente la flecha me desconozca, aunque ahora cierro el local de la realidad para jurarme que no un ratito.

lunes, julio 25, 2005

Todo en la nada.

El mundo se cae a pedazos y uno estudiando matemática... solo, y sólo en esta parodia.
Es DE-SES-PE-RAN-TE.
No hay justicia en los magisterios.
No hay justicia en la sociedad.
No hay justicia en el azar.
No hay justicia en el amor.
¿Y de qué partido estamos hablando?
Si está todo arreglado...

domingo, julio 24, 2005

Monocromo.

Y si el día se muere pero renace antes de que uno lo note... algo funciona bien.
Porque había alguien que, aunque nada haya en medio, debía recorrer los mismos rieles.
No es falta de sentimientos, ni rechazo.Simple indiferencia, que aquieta aguas mortales, y asesina con un aletargado paso.
El sol, que hasta muerto guiña un ojo, no quiere perder la fe de ser uno con su mirada.
Y yo... prefiero hacerle caso al sol que acostumbrarme a la mediocridad.

Ella.

Si el desvelo tuviera forma de objetivo, mi insomnio sería constante.
Pero el cansancio juega conmigo, soy su bufón de turno, y eso no sirve para ningún progreso.
Arde, y en un vientre cristalino.
No necesito correr, sólo tu imagen entre los pasos adelante.
Y me vuela la cabeza.

sábado, julio 23, 2005

Astillas del infierno.

Te apuesto una vida a que tus peripecias no pueden desnivelar el encanto de semejante gusto por lo dulce.
Y perdí.
Pero qué diantres quiero de este mundo si no es divinizar mis manos con el tacto de las tuyas.
Aunque es cierto que descubrí que no todo te pertenece... debo una nariz al destello invernal.
Quizás esperé millones de años para que vengas y estalles en mi mente.
Y mi mente, con vos, se propague por un infinito de granitos, apuntalados por el reflejo de una cara desesperada.
Atormentado por el deseo de tu voz.
No se puede coexistir con un mundo tan negado.
Te extraño más que lo que extraño los sueños sin vos.
No sé hasta dónde podría describir un cambio, así que corto.

Te vuela la cabeza.

El renacer de un fenix en su albo lecho, completamente espiritual y verborrágico.
Del cristal me desprendo, con un movimiento casi desinteresado, pero relojeando el estado de todo mi rostro, como dudando un poco de tanta riqueza junta y de los parabienes que gesta este místico encuentro a las apuradas.
Nunca un sueño amargo tuvo semejante respuesta en mí.

viernes, julio 22, 2005

Aparece la verborragia en una conversación. Y sale a la luz una gran verdad:

- No me gusta que sea tan... independiente de mí la vida.

Lo peor es que yo dependo bastante de ella.

Ay.

En la panza.
Me atacan.
De repente pienso en vos
y vienen a mí en gran número
y revolotean.
Y nada... me cuelgo.
Me da ese estremecimiento
raro, lindo, tierno, peligroso.
Te daría el abrazo más perfecto
que pudiera dar alguien
completamente embelesado.
Pero no estás acá.
Nomás hay algo así
como tu recuerdo fugaz.
Y me doy cuenta que sigo
en la misma vida que recién.
Sólo que me urge un poco más
tu presencia
tu espalda frágil entre mis manos.
Aunque sea sólo un saludo.

jueves, julio 21, 2005

...si no estás vos.

Es que la tarde me encierra por hastío y por rutina. Se pone de grices el cielo, y la vida es un témpano desganado que se desliza en mi espalda y me hiela el humor. Mi jardín está desencantado por el día y la estación, y ni luna ni sol que lo enciendan un poco.
Mi mente, de paso, no sale de su hospicio en vos. Se atrinchera, me dispara, me somete con tu imagen de atardecer dorado cayendo en el medio del bosque como una bomba de mariposas.
Tanta fantasía me corta los tobillos cuando tengo que hundirme en fórmulas inhóspitas.
El espacio en blanco que hay donde está escrita nuestra historia parece que va a seguir ardiendo un buen rato, y la vida misma tiene ganas de ser sal.

miércoles, julio 20, 2005

Sugerencias de una mente invernal.

* Ironía del destino: la caja el problema, ¿la caja la salida?

* De la soga cuelga la ropa. De la ropa me cuelgo yo, en cada recuerdo y nostalgia que puede encerrar una prenda, visible testigo desapercibido de tantos momentos. Ser como una malla en el mar.

* Referenciando lo anterior: siento que soy como una remera en invierno (casi inútil, pero vigente, recobrando cierto protagonismo nomás en las noches). Qué extraña la vida de una remera.

* Esa adrenalina que siente una piedra cuando atraviesa el vidrio y lo transforma en mil pedazos de inutilidad.

* ¿Por qué en las noches más crudas de invierno un cielo despejado da la sensación de que el frío es todavía más profundo?

* Imaginate mil guerreros apilando, uno encima del otro, millones de granitos de luz en tan sólo un instante, un click.

* Las letras de las palabras en cursiva salen como esos firuletes que hacen las hojas en otoño cuando el viento juega con ellas.

De volver sin tanta vuelta.

¿Y si el disfraz realmente disfrazara?
Así quizás una noche descerebrada mi parte varada en los calendarios podría salir a volar y liberarse para siempre contra los pronósticos, no como algo concreto, sólo quizás un gesto con pinta de deuda, bien añejado, para sosegar los alaridos profundos de la velada fantasmal.

martes, julio 19, 2005

Algo así.

Si te tengo que definir en mis sueños, sería algo como el preciso instante que se prolonga desde que la mano entró en la chistera hasta que salió de la misma con un espléndido conejo blanco entre sus dedos.

lunes, julio 18, 2005

...para que en ella, te vea.

Voy a perderme
en las tenues sombras
del sonámbulo letargo.

Buscaré por buscar
tu forma liviana
etérea y magnífica.

Y deambularé(mos)
por lugares abstractos
(con las manos unidas).

Flexibles como cabellos
nuestras dos irrealidades
cruzándose amablemente.

Mesa de luz.

El reflejo del velador hace una especie de cielo en la superficie del mueble laqueado.
Primero aparecen como destellos múltiples, algo así como un minicielo aglomerado. Pero al instante se unifican esas estrellas y forman un sol extraño, alargado y aleatorio, pero de un brillo innegable.

domingo, julio 17, 2005

Espejismo XL.

Algún día quisiera abrazarte
y comprobar que sos real
porque no pued creer
el sueño de tus colores
tus melodías y texturas
tu espacio incontenible
tu presencia que le queda
grande a lo verdadero.

Just.

Única e ideal
inalcanzable
exactamente
como el sol.

viernes, julio 15, 2005

La noche y yo.

A veces me siento parte viva de la noche, como un órgano reluciente. En cambio, en otras soy un espectador con privilegios o hasta un ignorante de su movimiento.
Verla de afuera no me satisface mucho, pero testearla solo es como insípido. Lo mejor es con ritmos suaves y dulces, declarado ritual soberano para tales eventos.
Soy un poco parte de este prisma.

Persistir.

Te sigo siguiendo, sea como sea el sendero a atravesar. Hay pocos caminos dignos, y de premios ni hablar. La carrera contra la zozobra se hace pesada. De a ratos me siento como esa resignación demoledora de Sean Penn. Pero si veo a tu sonrisa flameando una bandera a cuadros, creo que los 3 peldaños del podio son los primeros de la escalera al cielo (de miel).

jueves, julio 14, 2005

¿Hasta dónde?

Hay ángeles que duermen, otros desvelados, alguno más lejos que el que menos quisiera perder (y, vuelta a lo mismo, perder lo que nunca se ganó, es imposible).
Ni siquiera aguantar el resultado.
No me sirve el punto.
No sé si juego por algo... pero el punto no me sirve.
¿Qué punto? Acá si empatás igual no hay puntos, eh.
Por eso será que quiero ganar... ¿qué?
Ganar... te.
¿Te podré ganar? ¿serás premio a la regularidad? ¿a la constancia? ¿al juego limpio? ¿al más goleador? ¿al menos vencido? ¿al brillo en la cancha? ¿a la revelación? Como sea... vamos por todo. Y si no alcanza, iremos por más.

miércoles, julio 13, 2005

Viene y se va: la tempestad.

Ni dónde está el bolso, o la bolsa, o la caja, o...¿algo?
Ya no sé si dicen, yo sigo, escucho poco, espero más, te espero sin esperarte, pero con la ilusión de una esperanza zonza.
¿Ves cómo juegan las palabras? como si un subibaja de la fonética se pusiera en galan y saliera a seducir la situación, engominado y con flor en el ojal. De mentira, claro (la flor, y el ojal también).
Ese juego de por un segundo concordar me atasca la mente en un embotellamiento de ideas que mejor no proyectar, porque después la película termina en lo mismo: el velorio del sueño (sueño de zetas y sueño de nubes).
Me sumergiría en terciopelo amarillo a comer mermelada de perlas.

lunes, julio 11, 2005

Capullo de diminuta ilusión.

Solo toco mi sombra
estoy lento, con delay
enterrado en tu parcela.

Un pétalo de obsesión,
una flor abierta en alma
de par en par hacia vos,
que soltás sin acercarte.

Nimbus.

Esponjosa porcelana
con frío té amargo
desnuda de mieles.

Cuán perdido
me ha encontrado
confundido
y desatado.

¿Adónde correr?
Si es mi pared
y la veo en todos lados.

No existe ciencia.

Como esa escalada furiosa e inconformista que propone un poco sin querer queriendo.
Con todo ese amor que derrocha un reggae devenido en rock adrenalínico, con una vieja pregunta que se responde instantáneamente.
Desbordante de alegría y de euforia, completamente desenchufado del resto del universo, psicodélico inmaduro.
Aunque no llegue ese que nunca va a venir.
Más grande que el abismo de sed al veneno más fuerte.
Desnudando (¿para siempre?) mis utopías, mis locuras, mis agonías.
Paradójicamente, la luz para cada sombra.
Todo un mundo de ensueño que se transporta a la realidad.
Sentirme a tu lado, conjurando para nuestros ideales, haciendo campos de fuerza contra quienes congelan almas visibles.
Saber que buscar termina en encontrar.
Saber que si lo que encontramos no es la cura de esta ironía, hay que insistir y buscar nuestras manos para que ellas sí se encuentren y encuentren.
Y que cuando estés acá... habrá consuelo para mi locura, ante esos ojos necios.

"Hoy que no hay tiempo que perder, que todo anda a reloj, que se destruye sin razón y la vida muere en un discurso, y alguien se encarga de encerrarte y otro prepara el fin del mundo; y tan lejana queda la esencia que sólo el hecho de encontrarte, para mí, le da sentido... le da sentido a mi vida".

jueves, julio 07, 2005

Sangre helada.

La calle se sostiene en una imagen desértica y detenida.
El bramido de un colectivo que arranca despeja por un segundo la muerte suspendida en el aire, muerte que vuelve con el silencio y hace del frío una constelación plomiza, como puntos de metal que flotan en un oscuro ataud cerrado. No queda nada vivo en este cuadro, y el ruido de pasos sólo sirve para profundizar el luto al momento de apagarse. Así, sólo así, puedo explicar mi calle en una cerrada noche de invierno.

Esperando el remedio.

Mis problemas de delirio
de naufragio y paranoia
de egoismo y de mentiras
de cemento y soledad
de azules duros y necios
de ultravisión y ceguera.
Todos tienen solución
por lo menos temporal.
Todos mis dolores
tienen cura en vos.

martes, julio 05, 2005

Me encantaría que estuvieras dormida...

La ciudad se atavía
su disfraz de ave fénix
como cada mañana.
Yo la oigo ladrar,
más por costumbre
que por deseo,
y entre tanto movimiento
te imagino inmóvil,
desprolija en tu cama
con la ternura del sueño
cubriéndote entera.
Entonces no hay más
movimiento ni ave fénix,
sólo queda esa criatura
mansa y dulce
en suave sopor invernal
como postal del alba.