What would you think if I sang out of tune
Would you stand up and walk out on me
Lend me your ears and I'll sing you a song
And I'll try not to sing out of key
Oh, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends
What do iI do when my love is away
(Does it worry you to be alone?)
How do I feel by the end of the day
(Are you sad because you're on your own?)
No, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends
lunes, marzo 23, 2009
domingo, marzo 22, 2009
Perdido en su derrota.
Le das la mano al desgano, le das los pies al abismo, como prefiriendo la calma sombra del absurdo, ese sinsentido que te deja agonizando y sin dolor, y a mí colgando de una horca que no me mata pero sí ahoga. Un asfixiante vaivén pendiente de tu aburrimiento.
Los vacíos propios no se llenan con cuestiones ajenas. No hay excusas para acostumbrarse a la tristeza, y los milagros rescatistas necesitan ser invocados para actuar. Si nos sentamos a ver asomar una guadaña en el horizonte, la muerte ya nos habrá ganado la partida antes del final.
Si vivir es una lucha, hay que luchar o abandonar. Y al que prefiere la mediocridad se le tiene reservada una angustia eterna.
Los vacíos propios no se llenan con cuestiones ajenas. No hay excusas para acostumbrarse a la tristeza, y los milagros rescatistas necesitan ser invocados para actuar. Si nos sentamos a ver asomar una guadaña en el horizonte, la muerte ya nos habrá ganado la partida antes del final.
Si vivir es una lucha, hay que luchar o abandonar. Y al que prefiere la mediocridad se le tiene reservada una angustia eterna.
martes, marzo 17, 2009
Que se calle.
Habla la ignorancia desde el miedo
pidiendo obligaciones como salvación
para alejar de sus fábulas oscuras
a los ángeles con la inocencia mutilada
(quizás perdida en un picado,
en una esquina cualquiera,
en los umbrales nocturnos...).
Grita "¡encierro!", y olvida
que los barrotes de adentro
son la prisión más cruda.
Grita "¡castigo!", y no sabe
que una vida a los palazos
es peor que cualquier murra.
Grita "¡educación!", pero vuelve
a pedir rigor como sendero
cuando a un continente entero
esa moda lo arruinó,
y hoy son polvo las raíces
(las que nutren el presente,
y perturban el futuro).
pidiendo obligaciones como salvación
para alejar de sus fábulas oscuras
a los ángeles con la inocencia mutilada
(quizás perdida en un picado,
en una esquina cualquiera,
en los umbrales nocturnos...).
Grita "¡encierro!", y olvida
que los barrotes de adentro
son la prisión más cruda.
Grita "¡castigo!", y no sabe
que una vida a los palazos
es peor que cualquier murra.
Grita "¡educación!", pero vuelve
a pedir rigor como sendero
cuando a un continente entero
esa moda lo arruinó,
y hoy son polvo las raíces
(las que nutren el presente,
y perturban el futuro).
lunes, marzo 16, 2009
Solcito.
a una negrita hermosa.
Hay una estrella chiquita con su alma apagada porque la tristeza le mojó la mecha.
Cree que ya nada puede encenderla, y se sienta a morir en rincones oscuros de espesa depresión, con una mitad esperando ansiosa el milagro de la luz, y otra mitad hundida en la desesperanza más corrosiva.
Si supiera que su propio brillo es capaz de encender, con una sola chispa, galaxias enteras...
Ayer, cuando resplandecía, era reflejo de cascabeles en sus vecinos, siempre dispuesta a entregar destellos coloridos para apalear el insistente gris, y sonreía rayos tan tibios...
¿cómo explicarle que las sombras se alimentan de sí mismas? El desgano es una trampa caníbal.
Sólo el tiempo y la resistencia (en conjunto) son capaces de rescatarnos del umbrío abismo en que caemos cuando nos tajean el espíritu.
Pero una vez que la tormenta se ha ido, vuelve la naturaleza a sus colores, revitalizada, plena.
Y los Solcitos, ya despejados, resplandecerán, repartiendo vida a su paso, como sabían hacerlo antes del temporal.
Disconforme con las formas.
La ciudad es un manojo de frivolidades enroscadas entre los edificios.
¡Qué difícil escaparle a esta cultura hielaespíritus!
Los oasis cada vez son más clandestinos o rechazados, porque el amor es un juego de tontos y acá sólo rinde ser "pillo", porque la búsqueda es de acuerdo a una conveniencia y no a un convencimiento (aunque sí tienen vencimiento las pasiones y los sentidos).
La meta es pura estética: sólo cuentan las demostraciones gráficas de cuánto se es (porque no hay forma de ser sin cantidades, estadísticas o cuentas).
Las marcas son quienes te elevan, porque ya no se usan las alas. Volar pasó de moda, es mejor correr.
Relámpagos huecos, fortuna instantánea, logros inútiles para el alma, pero vistosos, eso sí...
Todo es vistoso, glamoroso, luminoso... el mundo es el cartel del mundo, y eso es lo que más importa.
Mientras tanto, algunos ilusos, soñadores obstinados en su idealismo casi infantil, viven escapando de la persecusión del absurdo, resistiendo el bombardeo sistemático de una cultura que sólo busca medallas en lugar de diversión, una cultura que desdeña la pasión si no está bien esponsoreada... una cultura de nada, entre tanto por vivir.
¡Qué difícil escaparle a esta cultura hielaespíritus!
Los oasis cada vez son más clandestinos o rechazados, porque el amor es un juego de tontos y acá sólo rinde ser "pillo", porque la búsqueda es de acuerdo a una conveniencia y no a un convencimiento (aunque sí tienen vencimiento las pasiones y los sentidos).
La meta es pura estética: sólo cuentan las demostraciones gráficas de cuánto se es (porque no hay forma de ser sin cantidades, estadísticas o cuentas).
Las marcas son quienes te elevan, porque ya no se usan las alas. Volar pasó de moda, es mejor correr.
Relámpagos huecos, fortuna instantánea, logros inútiles para el alma, pero vistosos, eso sí...
Todo es vistoso, glamoroso, luminoso... el mundo es el cartel del mundo, y eso es lo que más importa.
Mientras tanto, algunos ilusos, soñadores obstinados en su idealismo casi infantil, viven escapando de la persecusión del absurdo, resistiendo el bombardeo sistemático de una cultura que sólo busca medallas en lugar de diversión, una cultura que desdeña la pasión si no está bien esponsoreada... una cultura de nada, entre tanto por vivir.
martes, marzo 10, 2009
"No hay nostalgia peor..."
"¡¿Dónde están?!" gritan desesperaciones tan solas como colectivas.
Llora el cielo en la Plaza, con su nostalgia de irrecuperables risas,
mientras esos ángeles ausentes se desploman perdidos en aguas plateadas.
"¿Dónde estás?" se pregunta mi espíritu añejo, ese que vivió otras vidas
y las sufre en este desconcierto de pasados ajenos sentidos como propios.
Porque sé que supe ser alguno de esos que jamás volvieron:
doblenes a la sombra de sus propios sueños, enterrados en rincones
donde no llega la sensibilidad del humano, sólo su oscura ambición
capaz de asolar sin reparos cualquier páramo visto como enemigo.
¿Dónde estamos si no sabemos ni quiénes somos?
La inseguridad más grande: la identidad.
Llora el cielo en la Plaza, con su nostalgia de irrecuperables risas,
mientras esos ángeles ausentes se desploman perdidos en aguas plateadas.
"¿Dónde estás?" se pregunta mi espíritu añejo, ese que vivió otras vidas
y las sufre en este desconcierto de pasados ajenos sentidos como propios.
Porque sé que supe ser alguno de esos que jamás volvieron:
doblenes a la sombra de sus propios sueños, enterrados en rincones
donde no llega la sensibilidad del humano, sólo su oscura ambición
capaz de asolar sin reparos cualquier páramo visto como enemigo.
¿Dónde estamos si no sabemos ni quiénes somos?
La inseguridad más grande: la identidad.
martes, marzo 03, 2009
Publicidadespreciables.
Ametralla sus ráfagas imperativas
y en cúbicas tentaciones reitera
necesidades que se deshacen
tras abordar las realidades.
No pide permiso al entrar,
ni se limpia los zapatos sucios
de tanto pisar cabezas,
sólo ingresa, indiferente
y clava hasta el fondo sus dientes
en los rincones del ser.
Es el ejército de los reyes
sin armas ni infantería:
abstracta lobotomía
que impregna urgencias
donde otrora nada había.
y en cúbicas tentaciones reitera
necesidades que se deshacen
tras abordar las realidades.
No pide permiso al entrar,
ni se limpia los zapatos sucios
de tanto pisar cabezas,
sólo ingresa, indiferente
y clava hasta el fondo sus dientes
en los rincones del ser.
Es el ejército de los reyes
sin armas ni infantería:
abstracta lobotomía
que impregna urgencias
donde otrora nada había.
Ea.
¿Cómo madurar sin dejar el verde
en el paso del tiempo por encima nuestro?
Dar el salto, otro abismo diferente
volver a la caida, dejar el suelo...
Es un regreso a lo vulnerable
tan necesario para sentir
como los latidos y su insistencia.
Y poner en el proyector
alguna película del futuro
que no sea ciencia ficción.
en el paso del tiempo por encima nuestro?
Dar el salto, otro abismo diferente
volver a la caida, dejar el suelo...
Es un regreso a lo vulnerable
tan necesario para sentir
como los latidos y su insistencia.
Y poner en el proyector
alguna película del futuro
que no sea ciencia ficción.
viernes, febrero 27, 2009
Reggae su alma, que sino se seca.
Vibración sónica,
dulce relajación senstiva
caricia en la espalda
de cualquier fantasma.
Paz,
refugio ante el temblor
cuando se sacuden las sombras
dejando caer turbios ramalazos.
Un dardo tranquilizante
para la bestia enfurecida
que sale, esporádicamente,
en su afán impío de caza.
dulce relajación senstiva
caricia en la espalda
de cualquier fantasma.
Paz,
refugio ante el temblor
cuando se sacuden las sombras
dejando caer turbios ramalazos.
Un dardo tranquilizante
para la bestia enfurecida
que sale, esporádicamente,
en su afán impío de caza.
miércoles, febrero 11, 2009
Vino la muerte a amputar su razón,
le llevó de un zarpazo más de medio corazón.
Su alma, desnuda, en la fría noche de punilla
interrogándole al viento los invisibles motivos
de semejante ausencia, de la enorme soledad.
Y soñará, quizás, con sus palabras
que vendrán a visitarlo
hasta que decida irla a buscar...
le llevó de un zarpazo más de medio corazón.
Su alma, desnuda, en la fría noche de punilla
interrogándole al viento los invisibles motivos
de semejante ausencia, de la enorme soledad.
Y soñará, quizás, con sus palabras
que vendrán a visitarlo
hasta que decida irla a buscar...
jueves, febrero 05, 2009
Aprender es equivocarse.
Corriendo en un laberinto van sus sombras,
a las cuales persigue como con ansiedad.
La mala fortuna, si bien es caprichosa
también responde a un llamado
o mismo a la predisposición nefasta
de quienes le prestan suma atención.
No hay perfección que valga
nada es infalible si se trata de vivir.
Y los buenos desempeños
están más cerca del aprendizaje
que de una condición innata.
El que no está dispuesto a sufrir
será quien más tristezas junte,
porque para un perfeccionista
todo es motivo de penuria.
a las cuales persigue como con ansiedad.
La mala fortuna, si bien es caprichosa
también responde a un llamado
o mismo a la predisposición nefasta
de quienes le prestan suma atención.
No hay perfección que valga
nada es infalible si se trata de vivir.
Y los buenos desempeños
están más cerca del aprendizaje
que de una condición innata.
El que no está dispuesto a sufrir
será quien más tristezas junte,
porque para un perfeccionista
todo es motivo de penuria.
miércoles, febrero 04, 2009
T-USA.
Nos invaden.
Sin necesidad de sangre,
ni armamentos nucleares,
ni destrucción edilicia.
Aunque, eso sí, bombardean
los sentidos con su esencia
que está lejos de la nuestra.
Y se muestran superiores,
en los topes del progreso,
ignorando que el alma
no se fija en la apariencia.
Sin necesidad de sangre,
ni armamentos nucleares,
ni destrucción edilicia.
Aunque, eso sí, bombardean
los sentidos con su esencia
que está lejos de la nuestra.
Y se muestran superiores,
en los topes del progreso,
ignorando que el alma
no se fija en la apariencia.
martes, febrero 03, 2009
Hoguera.
Estoy entreverado en la intensidad de un trueno rojo.
Ya no distingo ni mi cáscara ni sus pétalos:
es todo un incendio caótico, amor en llamas
quemando la tarde como Sol de montaña.
No existe acá la razón, el reparo se fugó
y nos dejó ardiendo sin ningun temor.
Entonces encastramos los instintos
y alcanzamos la delicia misteriosa
de lo sublime hecho instante
para dos almas llameantes.
Ya no distingo ni mi cáscara ni sus pétalos:
es todo un incendio caótico, amor en llamas
quemando la tarde como Sol de montaña.
No existe acá la razón, el reparo se fugó
y nos dejó ardiendo sin ningun temor.
Entonces encastramos los instintos
y alcanzamos la delicia misteriosa
de lo sublime hecho instante
para dos almas llameantes.
De tu paz.
Sorbo la tibia calma que flota en tu mar de ensueño,
recojo el sosiego como una ofrenda,
recibo esa brisa que ansía nuestro estío
y se orea así este espíritu huraño.
Porque sólo me hundo en el descanso
cuando merodeo tu tranquilidad
contagiosa sensación de dulce quietud.
Y disfruto de tu paz, acunando al corazón.
recojo el sosiego como una ofrenda,
recibo esa brisa que ansía nuestro estío
y se orea así este espíritu huraño.
Porque sólo me hundo en el descanso
cuando merodeo tu tranquilidad
contagiosa sensación de dulce quietud.
Y disfruto de tu paz, acunando al corazón.
miércoles, enero 28, 2009
Antídoto infalible.
Un momento de zozobra imaginaria
y la sombra, fulminante, estalla en mi cabeza,
ocupando despóticamente todo
sin dejar rincón alguno para la paz.
Se transforman los sonidos en presagios
de la muerte empañando el ventanal.
Un réquiem que suena a cierres,
a relámpagos ominosos
a inminente penumbra eterna.
Pero hay un comodín aliado,
Talismán de luz solar,
horizontal y a mi lado,
que mantiene a las tinieblas
distantes de esta trinchera,
e inventa un amanecer
en la más espesa noche,
sosegando con su voz
al demonio en mi cabeza.
y la sombra, fulminante, estalla en mi cabeza,
ocupando despóticamente todo
sin dejar rincón alguno para la paz.
Se transforman los sonidos en presagios
de la muerte empañando el ventanal.
Un réquiem que suena a cierres,
a relámpagos ominosos
a inminente penumbra eterna.
Pero hay un comodín aliado,
Talismán de luz solar,
horizontal y a mi lado,
que mantiene a las tinieblas
distantes de esta trinchera,
e inventa un amanecer
en la más espesa noche,
sosegando con su voz
al demonio en mi cabeza.
lunes, enero 26, 2009
De los pagos del tiempo.
De los pagos del tiempo me he llegado
y a los pagos del tiempo he de seguir
rejuntando majadas de verguenzas cansadas
pa' brindarle el resuello de un sentir.
Y en los campos de naides pastorear
la guachada que sola se ha quedado
y en los postes del hambre v'ia cortar
el alambre pa' que naides se sienta acorrlado.
Pueda ser que me aguante hasta llegar
este flete de sueños que he monta'o
y pasear despacito, sin perradas ni grito
mis vergüenzas cansadas.
Pues la cruz de un camino
ha de arriarme el destino
masticándome el alma.
De los pagos del tiempo me he llegado
y a los pagos del tiempo he de seguir.
Nunca digan que es nunca,
la esperanza se trunca
cuando el hombre se arruga al sufrir.
Y lastima del no-ser
y el sentir nunca es nada pa' saber
si la duda se agranda
la conciencia se ablanda
y el vivir es distancia.
Pueda ser que me aguante hasta llegar
este flete de sueños que he monta'o
y pa' arriar despacito sin perrada ni grito
mis verguenzas cansadas.
O en la cruz de un camino
ha de hallarme el destino
masticándome el alma...
J.L.
y a los pagos del tiempo he de seguir
rejuntando majadas de verguenzas cansadas
pa' brindarle el resuello de un sentir.
Y en los campos de naides pastorear
la guachada que sola se ha quedado
y en los postes del hambre v'ia cortar
el alambre pa' que naides se sienta acorrlado.
Pueda ser que me aguante hasta llegar
este flete de sueños que he monta'o
y pasear despacito, sin perradas ni grito
mis vergüenzas cansadas.
Pues la cruz de un camino
ha de arriarme el destino
masticándome el alma.
De los pagos del tiempo me he llegado
y a los pagos del tiempo he de seguir.
Nunca digan que es nunca,
la esperanza se trunca
cuando el hombre se arruga al sufrir.
Y lastima del no-ser
y el sentir nunca es nada pa' saber
si la duda se agranda
la conciencia se ablanda
y el vivir es distancia.
Pueda ser que me aguante hasta llegar
este flete de sueños que he monta'o
y pa' arriar despacito sin perrada ni grito
mis verguenzas cansadas.
O en la cruz de un camino
ha de hallarme el destino
masticándome el alma...
J.L.
Pe' para dos.
Entreverados, reverdecidos:
es así como empieza esta doble pieza
de locura repartida en mitades
sobre la bífida lengua nuestra.
Primero, como siempre, ignoramos
la excéntrica percepción adquirida
(cuesta asimilar demencias
cuando invaden al unísono
el total de los sentidos).
Es entonces que se muestra
la puerta -una vez cruzada-
y el adentro extrae risas
de un lugar casi olvidado.
Así estamos, locos, juntos,
en las vías de un destino
que espera por nuestro vuelo.
Pero agotamos tales rieles
y la sed nos urge ansiosa.
Busquemos el sacro cáliz
(¿templará este desvario?)
Hay fiebre muy camuflada
entre azares delirados,
conversaciones colgadas
incongruencia y estallo.
Y de pronto asalta el miedo,
como una noche espontánea,
nos deja esperando sombras
que jamás tendrán llegada.
Así capeamos el mambo
de este flay incongruente:
enredando nuestras manos
desdeñando hasta a la muerte.
Y al final llega la calma,
arrastrada por el día:
¿qué sería de la vida
sin las luces de otras almas?
es así como empieza esta doble pieza
de locura repartida en mitades
sobre la bífida lengua nuestra.
Primero, como siempre, ignoramos
la excéntrica percepción adquirida
(cuesta asimilar demencias
cuando invaden al unísono
el total de los sentidos).
Es entonces que se muestra
la puerta -una vez cruzada-
y el adentro extrae risas
de un lugar casi olvidado.
Así estamos, locos, juntos,
en las vías de un destino
que espera por nuestro vuelo.
Pero agotamos tales rieles
y la sed nos urge ansiosa.
Busquemos el sacro cáliz
(¿templará este desvario?)
Hay fiebre muy camuflada
entre azares delirados,
conversaciones colgadas
incongruencia y estallo.
Y de pronto asalta el miedo,
como una noche espontánea,
nos deja esperando sombras
que jamás tendrán llegada.
Así capeamos el mambo
de este flay incongruente:
enredando nuestras manos
desdeñando hasta a la muerte.
Y al final llega la calma,
arrastrada por el día:
¿qué sería de la vida
sin las luces de otras almas?
Río en el río al son de unos vuelos.
El cielo se acerca entero a este Enero sin cercas.
Corre siempre obstinado el río en su furia ciega de ansioso futuro, y ahí reposo el cuero que busca curtirse en este suelo que parece caído de un derrumbe celestial.
Fluye suave, único, armónico, infinito, diamantino.
Y cumbre, allí, donde todavía dora el día, como si ese cerro no dejara escapar tan fácilmente al Sol.
Abro de par en par los vientos, husmeando el fondo de mi alma, que florece por sentirse.
También se ven otros vuelos, sobre los nuestros, dándonos a entender que aun en la perfección se puede buscar más, pero ahí dejé sus alas demostrativas de ave pavoneando el disfrute, mientras yo lo cocía al Sol.
Corre siempre obstinado el río en su furia ciega de ansioso futuro, y ahí reposo el cuero que busca curtirse en este suelo que parece caído de un derrumbe celestial.
Fluye suave, único, armónico, infinito, diamantino.
Y cumbre, allí, donde todavía dora el día, como si ese cerro no dejara escapar tan fácilmente al Sol.
Abro de par en par los vientos, husmeando el fondo de mi alma, que florece por sentirse.
También se ven otros vuelos, sobre los nuestros, dándonos a entender que aun en la perfección se puede buscar más, pero ahí dejé sus alas demostrativas de ave pavoneando el disfrute, mientras yo lo cocía al Sol.
Monte Olimpo.
Y perdura, invencible, el paraíso.
Se desprende sin temor de lo mundano,
convida su verde misterio cristalino
para dibujarnos el alma como un niño.
Describe maravillas, las hace paisaje
que contagia magia a cada vistazo,
dando a luz constantemente
el secreto de estar vivos.
Abraza con piedras y ramas,
envuelve su cauce el ardor
y lo deshace en calmos añicos.
Curte con lumbre los cueros andantes
simbiosis del camino y su caminante
que se cuecen lento, amándose,
siéndose por la mutua presencia.
Cuida la leyenda nativa estos pasos
desde su atalaya-mil-estrellas
donde se tejen arcanas historias
y los parias echan raíces.
Destella cuestionamientos
cuando un solcito cruza la bóveda
y, más acá en la astronomía,
la luciérnaga lo sigue.
Y es, lejos de la realidad
que promulgan las pantallas,
de las páginas nefastas,
del teatro antiesperanza;
con eso le alcanza para ser
cielo, paraíso, olimpo, edén.
Se desprende sin temor de lo mundano,
convida su verde misterio cristalino
para dibujarnos el alma como un niño.
Describe maravillas, las hace paisaje
que contagia magia a cada vistazo,
dando a luz constantemente
el secreto de estar vivos.
Abraza con piedras y ramas,
envuelve su cauce el ardor
y lo deshace en calmos añicos.
Curte con lumbre los cueros andantes
simbiosis del camino y su caminante
que se cuecen lento, amándose,
siéndose por la mutua presencia.
Cuida la leyenda nativa estos pasos
desde su atalaya-mil-estrellas
donde se tejen arcanas historias
y los parias echan raíces.
Destella cuestionamientos
cuando un solcito cruza la bóveda
y, más acá en la astronomía,
la luciérnaga lo sigue.
Y es, lejos de la realidad
que promulgan las pantallas,
de las páginas nefastas,
del teatro antiesperanza;
con eso le alcanza para ser
cielo, paraíso, olimpo, edén.
lunes, enero 19, 2009
Dé ánimo.
Quisiera el secreto de la alquimia necesaria para transformar palabras en conjuros, y protegerte así del desánimo, ese tirano obstinado en la tristeza, capaz de poner de luto al payaso más estridente.
Apagarse es sano en ciertas dosis, porque (más allá del descanso y la reflexión) hasta la nada tiene un rol que cumplir: también hay que saberse perdido para disfrutar de encontrarse, para conocer el significado de una búsqueda en las fosas del espíritu. Pero si el punto muerto se prolonga, el óxido se relame, frota sus manos, y comienza a acercarse. Siempre acecha, esperando un estancamiento...
No hay que darle chance al abandono, porque es artero y seductor, y come cuando lo dejan pero no lo ven.
Entonces, repito, itero, quisiera el secreto para levantar tus anímicos brazos, esos con tendencia al descenso.*
Porque sin ganas, no se gana, y vivir perdiendo es un fracaso que arruina.
* "...buscando siempre una canción para animarte, y darte aliento."
Apagarse es sano en ciertas dosis, porque (más allá del descanso y la reflexión) hasta la nada tiene un rol que cumplir: también hay que saberse perdido para disfrutar de encontrarse, para conocer el significado de una búsqueda en las fosas del espíritu. Pero si el punto muerto se prolonga, el óxido se relame, frota sus manos, y comienza a acercarse. Siempre acecha, esperando un estancamiento...
No hay que darle chance al abandono, porque es artero y seductor, y come cuando lo dejan pero no lo ven.
Entonces, repito, itero, quisiera el secreto para levantar tus anímicos brazos, esos con tendencia al descenso.*
Porque sin ganas, no se gana, y vivir perdiendo es un fracaso que arruina.
* "...buscando siempre una canción para animarte, y darte aliento."
Verdestino.
Otra vez el peregrinaje llama a esta puerta, insistente pero con la sabia prudencia del sentir.
A buscar los paraísos que nos depuran con paisaje y misterio, entrando por los ojos y enredándose en el alma sin dar tregua.
El río, constante, tozudo, siempre a la vanguardia de sí mismo en ese destino eterno que lo condena a estar yendo sin detenerse jamás.
El viento, esperando los momentos para soplar su libertad y salpicarnos un poco, o darnos charla con los árboles que bailan sus caprichosos ritmos sin esfuerzo.
El aroma a millones de vidas en un milagro homogeneo de convivencia armónica.
La intimidad con el cielo... esa cosa rara de sentirse cara a cara y poder definir mejores detalles de su belleza en nuestras retinas enamoradas.
Aire de las alturas limpiando el tizne que hace mella en el lado de adentro de la chapa.
Suspiros de plenitud, sinceras sonrisas. Pura simpleza es la perfección, pero qué espectáculo lindo de ver...
A buscar los paraísos que nos depuran con paisaje y misterio, entrando por los ojos y enredándose en el alma sin dar tregua.
El río, constante, tozudo, siempre a la vanguardia de sí mismo en ese destino eterno que lo condena a estar yendo sin detenerse jamás.
El viento, esperando los momentos para soplar su libertad y salpicarnos un poco, o darnos charla con los árboles que bailan sus caprichosos ritmos sin esfuerzo.
El aroma a millones de vidas en un milagro homogeneo de convivencia armónica.
La intimidad con el cielo... esa cosa rara de sentirse cara a cara y poder definir mejores detalles de su belleza en nuestras retinas enamoradas.
Aire de las alturas limpiando el tizne que hace mella en el lado de adentro de la chapa.
Suspiros de plenitud, sinceras sonrisas. Pura simpleza es la perfección, pero qué espectáculo lindo de ver...
jueves, enero 15, 2009
MieDos.
Surge la tristeza y se abre un abismo absurdo.
El sufrimiento hipotético sobra a la hora de ser felices,
las tragedias potenciales pesan más que las sonrisas consumadas
y esa lógica desarma paraísos a cada paso.
Porque aunque el futuro se tiña de negro,
el Sol de hoy no es en vano, mi amor.
Si la muerte nos espera al final del arcoiris,
es que el camino era la olla de oro.
Si soñar es crudo al despertar
¿no volverás a dormir?
Los dolores son tan posibles como las alegrías.
El sufrimiento hipotético sobra a la hora de ser felices,
las tragedias potenciales pesan más que las sonrisas consumadas
y esa lógica desarma paraísos a cada paso.
Porque aunque el futuro se tiña de negro,
el Sol de hoy no es en vano, mi amor.
Si la muerte nos espera al final del arcoiris,
es que el camino era la olla de oro.
Si soñar es crudo al despertar
¿no volverás a dormir?
Los dolores son tan posibles como las alegrías.
miércoles, enero 14, 2009
Inmediatez.
Le tiro una mirada al tiempo y me devuelve sierras embrujadas para compartir.
Te vislumbro hecha cielo entre los horizontes que nos ofrecerá una de las más perfectas naturalezas.
Te ansío, siempre verdorada, como el atardecer que regalás cuando una sonrisa perfora cualquier sombra.
Porque la tierra nos reclama, y ya no por separado. Necesita que la sintamos juntos.
De la mano o la cintura, entre risas o profundidades, pero unidos por el secreto que nos llama.
Y una sonrisa me invade, porque no es sólo ilusión la misión de vivir esto con vos.
Te vislumbro hecha cielo entre los horizontes que nos ofrecerá una de las más perfectas naturalezas.
Te ansío, siempre verdorada, como el atardecer que regalás cuando una sonrisa perfora cualquier sombra.
Porque la tierra nos reclama, y ya no por separado. Necesita que la sintamos juntos.
De la mano o la cintura, entre risas o profundidades, pero unidos por el secreto que nos llama.
Y una sonrisa me invade, porque no es sólo ilusión la misión de vivir esto con vos.
martes, enero 13, 2009
Ya no estás...
"No alcanzarán a lastimarte otra vez.
O te siguiera, para nunca más volver.
Y sentir.
Quisiera verte esta mañana
para olvidarme que ya no estás.
Y sentir..."
O te siguiera, para nunca más volver.
Y sentir.
Quisiera verte esta mañana
para olvidarme que ya no estás.
Y sentir..."
Ausencias esenciales.
Repentino y estridente: un vacío inesperado golpea de lleno el presente, y nos deja el desamparo de la esencia ausente.
Se va en instantes un cobijo de esperanza, desnudando lo que queda cuando ya nada somos.
Y maldecimos a los relámpagos ansiosos que se llevan a destiempo nuestros consuelos, precoces reclutas del obituario popular.
¿Será que exprimieron el limón demasiado rápido? ¿O sencillamente la fatalidad los prefiere queridos?
Berretines propios o del destino, eso no cuenta en el luto de los espíritus que permanecen: es una zozobra más allá del alcance de cualquier razonamiento.
Y mañana, cuando el dolor deje un espacio a la lucidez, a los sentimientos perdurables, sabremos que el vacío que sentimos es porque ellos supieron, aunque sea alguna vez, llenarnos (o hasta desbordarnos) el pecho.
Se va en instantes un cobijo de esperanza, desnudando lo que queda cuando ya nada somos.
Y maldecimos a los relámpagos ansiosos que se llevan a destiempo nuestros consuelos, precoces reclutas del obituario popular.
¿Será que exprimieron el limón demasiado rápido? ¿O sencillamente la fatalidad los prefiere queridos?
Berretines propios o del destino, eso no cuenta en el luto de los espíritus que permanecen: es una zozobra más allá del alcance de cualquier razonamiento.
Y mañana, cuando el dolor deje un espacio a la lucidez, a los sentimientos perdurables, sabremos que el vacío que sentimos es porque ellos supieron, aunque sea alguna vez, llenarnos (o hasta desbordarnos) el pecho.
viernes, enero 09, 2009
"The dream is over..."
Sueños de escarabajos enterrados en las sienes de millones,
bajo los símbolos desplomados por el peso de su ego.
Y una ausencia desampara al mundo entero,
se lleva su inocencia, y con ella va la fe,
porque sin ilusión es imposible creer.
¿De dónde se agarrarán los ideales
cuando el futuro los quiera empujar al abismo?
Ojalá que ese sueño no haya terminado,
que su cadáver alimente la tierra,
que sus semillas, pacientes, sean mañana flores
dándole una oportunidad al amor, a la paz.
bajo los símbolos desplomados por el peso de su ego.
Y una ausencia desampara al mundo entero,
se lleva su inocencia, y con ella va la fe,
porque sin ilusión es imposible creer.
¿De dónde se agarrarán los ideales
cuando el futuro los quiera empujar al abismo?
Ojalá que ese sueño no haya terminado,
que su cadáver alimente la tierra,
que sus semillas, pacientes, sean mañana flores
dándole una oportunidad al amor, a la paz.
martes, enero 06, 2009
Vivir sin sobre.
Festejar es necesario.
Si nos adormecemos en la seriedad, perdemos la costumbre de sonreir, y rescatar hábitos no es tan sencillo.
Los reveses cotidianos a veces son duros golpes, pero del dolor se puede exprimir experiencia, y eso será mañana lo que nos mejore cualquier viaje.
Es peligroso el espíritu trágico: como las sombras, puede volver enorme y horrible a cualquier pequeña curiosidad.
Claro que podemos perder el control, pero lo fiero es dejarnos llevar, abandonarnos al conformismo de la tristeza como algo fatal e irremontable.
Es la vida un regalo, y se debe disfrutar, porque con nada venimos y nada nos llevamos.
Si nos adormecemos en la seriedad, perdemos la costumbre de sonreir, y rescatar hábitos no es tan sencillo.
Los reveses cotidianos a veces son duros golpes, pero del dolor se puede exprimir experiencia, y eso será mañana lo que nos mejore cualquier viaje.
Es peligroso el espíritu trágico: como las sombras, puede volver enorme y horrible a cualquier pequeña curiosidad.
Claro que podemos perder el control, pero lo fiero es dejarnos llevar, abandonarnos al conformismo de la tristeza como algo fatal e irremontable.
Es la vida un regalo, y se debe disfrutar, porque con nada venimos y nada nos llevamos.
Guerrasco.
Moles de ambición siembran miseria en campos que se desangran.
Y abonan su negocio con cuerpos incontables, descompuestos por los fluidos del gigante.
El futuro es descartable ante los caprichos de un demonio ansioso
que devora sin pensar para llenar su desfondado estómago.
Niños con la inocencia amputada por el instinto de sobrevivir.
Absurdas cegueras fanáticas, embanderadas hasta el cuello, profiriendo maldiciones que son ignorancia en dosis verbales.
Y el embargo de la paz para pagarse un par de berretines más, ya ilesos de cualquier herida o humanidad.
Y abonan su negocio con cuerpos incontables, descompuestos por los fluidos del gigante.
El futuro es descartable ante los caprichos de un demonio ansioso
que devora sin pensar para llenar su desfondado estómago.
Niños con la inocencia amputada por el instinto de sobrevivir.
Absurdas cegueras fanáticas, embanderadas hasta el cuello, profiriendo maldiciones que son ignorancia en dosis verbales.
Y el embargo de la paz para pagarse un par de berretines más, ya ilesos de cualquier herida o humanidad.
domingo, enero 04, 2009
Oasis en el infierno.
Hoy recuerdo el caos que regía todo: ese torbellino de inconformismos, la necesidad de explotar para no implotar, la angustia haciéndome marca personal.
Y después siento tu olor, me abrazo a tu calma, y respiro mejor. Bajo mil cambios en una baldosa como sugiere la suave caricia que me encuentra. Agradezco este remanso de amor, que llega hecho brisa a refrescar el ardiente pandemonio incrustado en mi espíritu.
Me pregunto de qué estaría sujeto para no volarme en mil pedazos si no fuera por el rayo de Sol que me agarra de los dedos de los pies cuando sopla este espeso huracán.
Y después siento tu olor, me abrazo a tu calma, y respiro mejor. Bajo mil cambios en una baldosa como sugiere la suave caricia que me encuentra. Agradezco este remanso de amor, que llega hecho brisa a refrescar el ardiente pandemonio incrustado en mi espíritu.
Me pregunto de qué estaría sujeto para no volarme en mil pedazos si no fuera por el rayo de Sol que me agarra de los dedos de los pies cuando sopla este espeso huracán.
viernes, enero 02, 2009
Tardever.
Cae la tarde entre mates y besos,
labios verdes como la yerba
destellan dulce naturaleza
y amor que sorbo con mi boca.
Reluce una sonrisa
y la niña sale a flote
desde el fondo de su alma,
volando en una hamaca
o entre puras carcajadas.
Y yo amo esta paz
que es tan suave como alegre.
labios verdes como la yerba
destellan dulce naturaleza
y amor que sorbo con mi boca.
Reluce una sonrisa
y la niña sale a flote
desde el fondo de su alma,
volando en una hamaca
o entre puras carcajadas.
Y yo amo esta paz
que es tan suave como alegre.
viernes, diciembre 26, 2008
Así.
Te llevo todo el tiempo
enroscada en la muñeca
colgada del cuello
anclada en mi anular
clavada en el corazón,
como una espina que echó raíz
y florece constantemente,
aun en los rincones invisibles.
Flotando entre la gente
o explorando soledad,
no hay espacio sin tu huella
ni olvido que te alcance.
Pero mi idioma naufraga
cuando siento tan complejo
el llenar tu corazón,
y sólo vuelvo a la vida
si amanece una sonrisa
y rompe tu oscuridad.
enroscada en la muñeca
colgada del cuello
anclada en mi anular
clavada en el corazón,
como una espina que echó raíz
y florece constantemente,
aun en los rincones invisibles.
Flotando entre la gente
o explorando soledad,
no hay espacio sin tu huella
ni olvido que te alcance.
Pero mi idioma naufraga
cuando siento tan complejo
el llenar tu corazón,
y sólo vuelvo a la vida
si amanece una sonrisa
y rompe tu oscuridad.
martes, diciembre 23, 2008
Como para poner abajo del arbolito...
Quisiera que en tu jardín crezca un rosal sin espinas, y un arcoiris sin lluvia lo adorne.
Quisiera que des a luz una esperanza madura, sin los dolores de parto.
Quisiera Caperucita sin el Lobo.
Quisiera que las sombras se escapen de vos.
Quisiera que des a luz una esperanza madura, sin los dolores de parto.
Quisiera Caperucita sin el Lobo.
Quisiera que las sombras se escapen de vos.
Vivir como amar.
No importa si el hoy es eterno,
porque la eternidad es nuestra:
con sus orgasmos y sus abismos
pero todos compartidos,
sólo así sobrevive el espíritu.
Si existen las sombras
es porque una luz las precede.
El verde nace de la tierra negra
de las nubes grises,
de la muerte y sus ejemplos.
Una vida es una muerte en potencia,
pero el trayecto hasta lo fatal
regala motivos para recorrerlo.
porque la eternidad es nuestra:
con sus orgasmos y sus abismos
pero todos compartidos,
sólo así sobrevive el espíritu.
Si existen las sombras
es porque una luz las precede.
El verde nace de la tierra negra
de las nubes grises,
de la muerte y sus ejemplos.
Una vida es una muerte en potencia,
pero el trayecto hasta lo fatal
regala motivos para recorrerlo.
viernes, diciembre 19, 2008
Famélico.
No queda nada más allá de/sa luz,
nada queda más allá de vos.
Sólo se trata de colores que inventan este paraíso,
sólo se trata de un edén hecho a tu medida.
Es que Sin no puedo concebirlo,
y Con es algo demasiado perfecto.
Lo nuestro ya nunca descansa,
lo nuestro es eterna impertinencia,
lo nuestro es seguir el sendero ausente.
Me invade un hambre etérea,
la que pide por tu presencia.
Me invade amar sin complejos.
Me invadís con sentimiento.
Me invadís. Consentimiento.
Me invade la necesidad
de compartirte este existir.
nada queda más allá de vos.
Sólo se trata de colores que inventan este paraíso,
sólo se trata de un edén hecho a tu medida.
Es que Sin no puedo concebirlo,
y Con es algo demasiado perfecto.
Lo nuestro ya nunca descansa,
lo nuestro es eterna impertinencia,
lo nuestro es seguir el sendero ausente.
Me invade un hambre etérea,
la que pide por tu presencia.
Me invade amar sin complejos.
Me invadís con sentimiento.
Me invadís. Consentimiento.
Me invade la necesidad
de compartirte este existir.
jueves, diciembre 18, 2008
Exclusividad.
Si soñara con otros roces, o buscara en otros ojos lo profundo del sentido, no habría fantasía.
Pero la hay.
Así como el complemento que llena mis lunas obstinadas en menguar.
Cualquier deseo sincero contiene tu silueta eléctrica (esa que desenfrena a este manso corazón).
Porque las hojas del calendario que arrancamos juntos son el único combustible capaz de encender semejante hoguera, ayudadas por una chispa de sol.
Creo que ya no hay rincón que este amor pueda olvidar.
Pero la hay.
Así como el complemento que llena mis lunas obstinadas en menguar.
Cualquier deseo sincero contiene tu silueta eléctrica (esa que desenfrena a este manso corazón).
Porque las hojas del calendario que arrancamos juntos son el único combustible capaz de encender semejante hoguera, ayudadas por una chispa de sol.
Creo que ya no hay rincón que este amor pueda olvidar.
martes, diciembre 16, 2008
Peligroso sentir intenso.
No podemos controlar el sentimiento
ni tampoco las intenciones
entonces mejor dejar libre el destino
de lo que creemos amar
porque en nuestra emoción
solemos equivocar cuidados.
Un volcánico sentir, arraigado al corazón
puede errar en su instinto protector.
Las aves son de volar
y aunque sea duro el suelo
hay que dejarlas chocar
para que lleguen al cielo.
ni tampoco las intenciones
entonces mejor dejar libre el destino
de lo que creemos amar
porque en nuestra emoción
solemos equivocar cuidados.
Un volcánico sentir, arraigado al corazón
puede errar en su instinto protector.
Las aves son de volar
y aunque sea duro el suelo
hay que dejarlas chocar
para que lleguen al cielo.
Pelotazo.
¿Por qué no puedo divertirme sin la exigencia de buscar aunque sea momentos de perfección?
Si la tengo pa'cerle un mimo y termino lastimando la belleza de su ruedo. Quiero decorar el desarrollo y sólo alcanzo a manchar el paño. Y decaigo. Y ya no puedo remontar vuelo, nomás arrastro el esqueleto andrajoso por rincones desolados, buscando en el piso un consuelo para esta ensalada de errores que soy hoy, sin confianza ni en mi pie derecho.
Si la tengo pa'cerle un mimo y termino lastimando la belleza de su ruedo. Quiero decorar el desarrollo y sólo alcanzo a manchar el paño. Y decaigo. Y ya no puedo remontar vuelo, nomás arrastro el esqueleto andrajoso por rincones desolados, buscando en el piso un consuelo para esta ensalada de errores que soy hoy, sin confianza ni en mi pie derecho.
lunes, diciembre 15, 2008
...y de pronto me vi bailando.
Hay un hechizo que cae sobre este mar de brazos, y entiendo que los silbidos son sólo necedad, porque todos están hipnotizados por las teclas de un brujo al que dicen resistir (o hasta putear).
Es que somos así: pregonamos ideas que el instinto se encarga de desmentir.
¿Hay acaso algo más importante que la alegría del espíritu?
Y cuando llega alguien que la promueve, le llueven chiflidos porque no tiene pose ni lenguaje de intelectual, porque no enrosca su ritmo con detalles de gran nivel.
Pero igual bailan, emborrachados de fiesta, contradiciendo su elevado discurso.
Y yo también bailo, aunque sin miramientos, sencillamente sumido en la felicidad, perdido en la música que tanto disfruto, sin buscarle pelos a este delicioso huevo.
Es que somos así: pregonamos ideas que el instinto se encarga de desmentir.
¿Hay acaso algo más importante que la alegría del espíritu?
Y cuando llega alguien que la promueve, le llueven chiflidos porque no tiene pose ni lenguaje de intelectual, porque no enrosca su ritmo con detalles de gran nivel.
Pero igual bailan, emborrachados de fiesta, contradiciendo su elevado discurso.
Y yo también bailo, aunque sin miramientos, sencillamente sumido en la felicidad, perdido en la música que tanto disfruto, sin buscarle pelos a este delicioso huevo.
Salvémonos.
El miedo por el futuro que dormía en el pasado se levantó de la siesta un poco molesto y vino a quejarse.
Resulta que nuevamente tiene ganas de ser protagonista, aburrido de su letargo.
Y exige ideas que lo consuelen, sino atormenta feroz los buracos donde anida la paz.
Pero siempre pide más, y yo temo a su ambición, al alcance de esa gula que es pura ansiedad sin destino, que se come los motivos sin masticar siquiera, y sólo deja en pie un atril donde estás vos, sosteniendo con tus alas una pluma que no quiere desaparecer en el abismo de lo imposible.
Y planeo (de planes y de vuelos), enroscado entre tus dedos, lo que pueda salvarnos del infinito espiral en el que caen los esclavos de su insatisfacción.
Resulta que nuevamente tiene ganas de ser protagonista, aburrido de su letargo.
Y exige ideas que lo consuelen, sino atormenta feroz los buracos donde anida la paz.
Pero siempre pide más, y yo temo a su ambición, al alcance de esa gula que es pura ansiedad sin destino, que se come los motivos sin masticar siquiera, y sólo deja en pie un atril donde estás vos, sosteniendo con tus alas una pluma que no quiere desaparecer en el abismo de lo imposible.
Y planeo (de planes y de vuelos), enroscado entre tus dedos, lo que pueda salvarnos del infinito espiral en el que caen los esclavos de su insatisfacción.
jueves, diciembre 11, 2008
Convencido del amor.
¿Es esto amar o es más?
No pasa por mi profundidad la duda, sino que viene de afuera. La sopla el viento que trae las voces del gentío: hablan de astas y hastío como del clima, dan por sentado que no existe el cielo entre dos. Las concepciones son decepciones antes de tiempo, un futuro desierto de la emoción que nos late hoy. Pero yo creo que estamos para algo más que ese mediocre juego de egos.
Y cuando hablan de nuestra magia se me infla el alma, porque realmente creo en este sentir, y acompaño los latidos con ilusiones frescas como la brisa del mar.
Es que amo, y me emociona saberme embaucado por la sonrisa del sol.
No pasa por mi profundidad la duda, sino que viene de afuera. La sopla el viento que trae las voces del gentío: hablan de astas y hastío como del clima, dan por sentado que no existe el cielo entre dos. Las concepciones son decepciones antes de tiempo, un futuro desierto de la emoción que nos late hoy. Pero yo creo que estamos para algo más que ese mediocre juego de egos.
Y cuando hablan de nuestra magia se me infla el alma, porque realmente creo en este sentir, y acompaño los latidos con ilusiones frescas como la brisa del mar.
Es que amo, y me emociona saberme embaucado por la sonrisa del sol.
Miedos nuestros.
Temo, pero amo, y entiendo.
Los berretines del corazón son muy difíciles de gambetear para un alma sensible, y muy fáciles de aprovechar para los demás.
El optimismo sobre la bondad de la gente tiene ciertos límites que la realidad impone.
Pero uno tampoco es nadie para meter el garfio en una olla de la que no va a comer.
Es que ocuparse de la felicidad ajena tiene un límite muy delgado con la tiranía espiritual ¿o acaso tenemos la fórmula secreta e ineludible del eterno bienestar?
Siempre que haya excepciones, las reglas serán inútiles.
Pugnar por la alegría de los queridos a veces significa acompañarlos en sus errores, para que puedan sorber el aprendizaje de la caída sin ese sentimiento marginal que genera sombras profundas.
Más allá del resultado, lo mejor siempre es jugar.
Los berretines del corazón son muy difíciles de gambetear para un alma sensible, y muy fáciles de aprovechar para los demás.
El optimismo sobre la bondad de la gente tiene ciertos límites que la realidad impone.
Pero uno tampoco es nadie para meter el garfio en una olla de la que no va a comer.
Es que ocuparse de la felicidad ajena tiene un límite muy delgado con la tiranía espiritual ¿o acaso tenemos la fórmula secreta e ineludible del eterno bienestar?
Siempre que haya excepciones, las reglas serán inútiles.
Pugnar por la alegría de los queridos a veces significa acompañarlos en sus errores, para que puedan sorber el aprendizaje de la caída sin ese sentimiento marginal que genera sombras profundas.
Más allá del resultado, lo mejor siempre es jugar.
jueves, diciembre 04, 2008
Seguro (le pagué la fianza).
Si la Luna clavada en tu rostro no alcanza para sostener un corazón, entonces podrías preocuparte de que otra flecha se cargue a este bobo.
Pero quisiera poder explicar, exponer, demostrar... cómo salta de alegría la existencia mía por saberte compañera. Detenerte en el instante que florecen mis colores por tus rayos, y que veas por vos misma esa ardiente primavera que me enchastra el pecho.
Pero quisiera poder explicar, exponer, demostrar... cómo salta de alegría la existencia mía por saberte compañera. Detenerte en el instante que florecen mis colores por tus rayos, y que veas por vos misma esa ardiente primavera que me enchastra el pecho.
La gula de Adán y Eva.
Humanas son las miserias, porque humana es la razón, ese costado que piensa más allá de lo que necesita, y busca más allá de lo que encuentra.
La anvición roe objetivos sin llegar nunca a satisfacer su ego, que crece como un elástico sin fin ante cada nuevo alimento (el estómago espiritual también cae en la obesidad, y después, m'hijo, no hay quién lo mueva de su confortable lecho prematuro).
¿No basta con un pedazo de cielo para sembrar los rayos que el sol regala?
A algunos les queda chica cualquier sonrisa...
La anvición roe objetivos sin llegar nunca a satisfacer su ego, que crece como un elástico sin fin ante cada nuevo alimento (el estómago espiritual también cae en la obesidad, y después, m'hijo, no hay quién lo mueva de su confortable lecho prematuro).
¿No basta con un pedazo de cielo para sembrar los rayos que el sol regala?
A algunos les queda chica cualquier sonrisa...
martes, diciembre 02, 2008
El equilibrio.
La vida y su punto G, donde a veces rozamos el espíritu y nos invade un éxtasis fatal.
Pero sólo son momentos de cordialidad, en seguida se desencaja el subibaja y vuelve a pesar más uno de los platos de la balanza.
No sólo se trata de tratar: intentar es más frecuente que alcanzar. Y a cualquier nivel: físico, anímico, mental, azaroso, existencial, romántico o sideral. El Universo no vive alineado, y hay que saber surfear los desniveles para que no se desquicie el portal a la felicidad.
Pero sólo son momentos de cordialidad, en seguida se desencaja el subibaja y vuelve a pesar más uno de los platos de la balanza.
No sólo se trata de tratar: intentar es más frecuente que alcanzar. Y a cualquier nivel: físico, anímico, mental, azaroso, existencial, romántico o sideral. El Universo no vive alineado, y hay que saber surfear los desniveles para que no se desquicie el portal a la felicidad.
lunes, noviembre 24, 2008
Cosas de la vida.
No sé si es que justo lo crucé en su cumpleaños, o que todos los días festeja la vida.
Pero su sencilla alegría fue contagiosa, otra cosa... un oasis humano en el desierto de asfalto.
Paladín de la sonrisa, sin prisa para existir, dejándose ser al viento, al tiempo, al sol.
A veces se nos hace tan necesario lo que a él le sobra...
La urgencia de los caprichos a los que estamos acostumbrados, enceguece.
Y caminando para llegar a cierto lugar nos podemos olvidar del panorama, esa periferia que despabila al ego cuando se pierde en su misterio.
Siempre es dulce disfrutar de un momento. La calma desarma los karmas que acechan cualquier realidad: vivir es exponerse al infortunio, seguir es una victoria.
Pero su sencilla alegría fue contagiosa, otra cosa... un oasis humano en el desierto de asfalto.
Paladín de la sonrisa, sin prisa para existir, dejándose ser al viento, al tiempo, al sol.
A veces se nos hace tan necesario lo que a él le sobra...
La urgencia de los caprichos a los que estamos acostumbrados, enceguece.
Y caminando para llegar a cierto lugar nos podemos olvidar del panorama, esa periferia que despabila al ego cuando se pierde en su misterio.
Siempre es dulce disfrutar de un momento. La calma desarma los karmas que acechan cualquier realidad: vivir es exponerse al infortunio, seguir es una victoria.
Dramamá.
Hay en sus ojos una tristeza que no tiene pies ni cabeza.
Sencillamente una decisión, un paso, un movimiento.
La diferencia entre estar dormido y estar despierto.
Apuesta y se siente perdida antes de ver qué número...
Si vas a jugar, podés perder o podés ganar,
se como sea, el peor resultado es no jugar.
Quisiera arrancarle el drama
(quiste umbrío de estos días)
a su vida cotidiana,
a la vida cotidiana.
Sencillamente una decisión, un paso, un movimiento.
La diferencia entre estar dormido y estar despierto.
Apuesta y se siente perdida antes de ver qué número...
Si vas a jugar, podés perder o podés ganar,
se como sea, el peor resultado es no jugar.
Quisiera arrancarle el drama
(quiste umbrío de estos días)
a su vida cotidiana,
a la vida cotidiana.
viernes, noviembre 21, 2008
La Primavera, el Sol, y alguna flor.
“Desde niño advertí que mi corazón, en una especie de ciclo anual, giraba sobre el mismo eje del globo terráqueo y tenía su primavera y su otoño: su primavera, en un vuelco hacia la exterioridad gritona del mundo, y su otoño en un reflujo hacia la interioridad secreta de mi alma..."
Megafón.
Megafón.
Nosaberquéhacerodecir.
No quisiera que te caigas.
El impacto lo comparto,
así como el precipicio.
Y si te quiero atajar
el ímpetu me supera,
altera la calma, el alma.
Pero.. ¡por dios!
cómo siento, te siento.
Es algo... nosotros es.
Es que ver tu cara
sin una sonrisa
sencillamente opaca.
El impacto lo comparto,
así como el precipicio.
Y si te quiero atajar
el ímpetu me supera,
altera la calma, el alma.
Pero.. ¡por dios!
cómo siento, te siento.
Es algo... nosotros es.
Es que ver tu cara
sin una sonrisa
sencillamente opaca.
martes, noviembre 18, 2008
Ese tío...
La vida enseña, y uno elige si aprender.
No todo es tan fácil de ver,
ni la ceguera es exclusiva de los ojos.
Quizás los menos pensados
están mejores dotados
para entregarnos lecciones
que esos de buenas acciones
y sentimientos cuadrados.
Un borracho de la noche
a veces sorprende mentes
corazones inconcientes
que despierta con palabras
mientras tu puerta le abras
él se encarga de encenderte.
Y otros, por ignorarlo
se pierden en su soberbia
se ríen por la miseria
que les sugiere mirarlo,
como si esa cordura
fuera una suerte de altar
que los protege del mal
que ellos mismos han creado.
No son exactas las palabras, pero: "la lástima es el peor sentimiento que se puede tener hacia una persona, ¿qué sabés si él no es tanto o más feliz en su condición que vos?"
No todo es tan fácil de ver,
ni la ceguera es exclusiva de los ojos.
Quizás los menos pensados
están mejores dotados
para entregarnos lecciones
que esos de buenas acciones
y sentimientos cuadrados.
Un borracho de la noche
a veces sorprende mentes
corazones inconcientes
que despierta con palabras
mientras tu puerta le abras
él se encarga de encenderte.
Y otros, por ignorarlo
se pierden en su soberbia
se ríen por la miseria
que les sugiere mirarlo,
como si esa cordura
fuera una suerte de altar
que los protege del mal
que ellos mismos han creado.
No son exactas las palabras, pero: "la lástima es el peor sentimiento que se puede tener hacia una persona, ¿qué sabés si él no es tanto o más feliz en su condición que vos?"
viernes, noviembre 14, 2008
El amor, piedra angular de la Ley Innata.
"Vente a la sombra, amor, que yo te espero
(necesito saber)
que tengo el corazón aquí, con bien deshielo
(dime tu nombre)
vente a la sombra, vente amor, que yo te espero
(¿de dónde sale el sol?)
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo
(¿y de quién se esconde?)
Vente a la sombra, amor, que yo te espero
(si miro alrededor no puedo comprender, me da pereza)
que tengo el corazón aquí, con bien deshielo
(si hay algún escalón, para mí un tropezón, voy de cabeza)
Vente a la sombra, vente amor, que yo te espero
(tu y yo en la habitación, para que vuelvas vos, chorros de lefa)
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo
(la buena educación de la televisión no me interesa)".
Roberto Iniesta.
(necesito saber)
que tengo el corazón aquí, con bien deshielo
(dime tu nombre)
vente a la sombra, vente amor, que yo te espero
(¿de dónde sale el sol?)
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo
(¿y de quién se esconde?)
Vente a la sombra, amor, que yo te espero
(si miro alrededor no puedo comprender, me da pereza)
que tengo el corazón aquí, con bien deshielo
(si hay algún escalón, para mí un tropezón, voy de cabeza)
Vente a la sombra, vente amor, que yo te espero
(tu y yo en la habitación, para que vuelvas vos, chorros de lefa)
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo
(la buena educación de la televisión no me interesa)".
Roberto Iniesta.
domingo, noviembre 09, 2008
Lo que pasa es el tiempo.
Retroceder sin volver,
el fetichismo melancólico
la máquina del tiempo.
Paraísos que persisten,
que resisten al olvido
o al cambio por tendencia.
Sentir que hemos vivido
conocer nuestro pasado
y apretarlo en un abrazo.
el fetichismo melancólico
la máquina del tiempo.
Paraísos que persisten,
que resisten al olvido
o al cambio por tendencia.
Sentir que hemos vivido
conocer nuestro pasado
y apretarlo en un abrazo.
miércoles, noviembre 05, 2008
A los ojos, un edén.
El niño Atardecer se enchastró las manos de pintura y decoró el lienzo sin prejuicios artísticos ni búsqueda conceptual: sencillamente se dedicó a esparcir belleza por todos lados.
Agarró algunas nubes, las empapó de Sol, y fue dispersándolas, mientras borroneaba el fondo desde la magia que sus dedos guardan.
No escatimó en colores, texturas, formas... se despachó con lo mejor de su imaginación arcoírica.
Agarró algunas nubes, las empapó de Sol, y fue dispersándolas, mientras borroneaba el fondo desde la magia que sus dedos guardan.
No escatimó en colores, texturas, formas... se despachó con lo mejor de su imaginación arcoírica.
El disfrute de la simpleza.
Apilar callecitas mientras soltamos sueños al aire, compartiéndonos labios, risas, recuerdos.
Perdernos en el cielo, en las paredes, en los dibujos que esconde cualquier rincón.
Desarmar frases, armar inventos que brillan en nuestros ojos.
Encontrar en la inocente dulzura infantil un reflejo de esta ternura.
Apoyarte en tu acrobacia equilibrista por cualquier cantero.
Buscar sin necesidad de encontrar.
Proyectar un futuro con la única constante condición de estar unidos.
Amarnos desde todas las concepciones.
Hacer sapito en la cebra peatonal, como si el asfalto sin pintar fuera un océano tiburonado.
Cosquillearte, y hallar esa risa que revive hasta las esquinas más muertas.
Contemplar atardeceres sin dejar de sorprendernos por sus bellezas.
(No dejar de sorprenderme por la tuya).
Caminar, sencillamente.
Y respirar el aire que se nutre de tu presencia, y que alimenta la esencia de estas ganas de vivir.
Ganas que viven en tu compañía.
Perdernos en el cielo, en las paredes, en los dibujos que esconde cualquier rincón.
Desarmar frases, armar inventos que brillan en nuestros ojos.
Encontrar en la inocente dulzura infantil un reflejo de esta ternura.
Apoyarte en tu acrobacia equilibrista por cualquier cantero.
Buscar sin necesidad de encontrar.
Proyectar un futuro con la única constante condición de estar unidos.
Amarnos desde todas las concepciones.
Hacer sapito en la cebra peatonal, como si el asfalto sin pintar fuera un océano tiburonado.
Cosquillearte, y hallar esa risa que revive hasta las esquinas más muertas.
Contemplar atardeceres sin dejar de sorprendernos por sus bellezas.
(No dejar de sorprenderme por la tuya).
Caminar, sencillamente.
Y respirar el aire que se nutre de tu presencia, y que alimenta la esencia de estas ganas de vivir.
Ganas que viven en tu compañía.
jueves, octubre 30, 2008
D10S (que los cumplas feliz).
En una villa nació
fue deseo de Dios
crecer y sobrevivir
a la humilde expresión,
enfrentar la adversidad
con afán de ganarse
a cada paso la vida.
En un potrero forjó
una zurda inmortal
con experiencia
sedienta ambición de llegar
de cebollita
soñaba jugar un mundial
y consagrarse en primera.
Tal vez jugando pudiera
a su familia ayudar...
A poco que debutó
(Maradó, Maradó)
La Doce fue quien coreó
"Maradó, Maradó"
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas
y todo el pueblo cantó
"Maradó, Maradó"
nació la mano de Dios
(Maradó, Maradó)
sembró alegría en el pueblo
llenó de gloria este suelo.
Carga una cruz en los hombros
por ser el mejor
por no venderse jamás
al poder enfrentó.
Curiosa debilidad
si Jesús tropezó
¿por qué él no habría de hacerlo?
La fama le presentó
a una blanca mujer
de misterioso sabor
y prohibido placer
que lo hizo adicto al deseo
de usarla otra vez
involucrando su vida,
y es un partido que un día
el Diego está por ganar...
¡Olé olé olé olé
Diego, Diego!
TE QUIERO DIEGO.
fue deseo de Dios
crecer y sobrevivir
a la humilde expresión,
enfrentar la adversidad
con afán de ganarse
a cada paso la vida.
En un potrero forjó
una zurda inmortal
con experiencia
sedienta ambición de llegar
de cebollita
soñaba jugar un mundial
y consagrarse en primera.
Tal vez jugando pudiera
a su familia ayudar...
A poco que debutó
(Maradó, Maradó)
La Doce fue quien coreó
"Maradó, Maradó"
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas
y todo el pueblo cantó
"Maradó, Maradó"
nació la mano de Dios
(Maradó, Maradó)
sembró alegría en el pueblo
llenó de gloria este suelo.
Carga una cruz en los hombros
por ser el mejor
por no venderse jamás
al poder enfrentó.
Curiosa debilidad
si Jesús tropezó
¿por qué él no habría de hacerlo?
La fama le presentó
a una blanca mujer
de misterioso sabor
y prohibido placer
que lo hizo adicto al deseo
de usarla otra vez
involucrando su vida,
y es un partido que un día
el Diego está por ganar...
¡Olé olé olé olé
Diego, Diego!
TE QUIERO DIEGO.
Nosellos.
Un par de cueros imantados por el bombardeo de sus latidos. Apasionada reacción animal: el intenso sentir desplaza lo conciente, y entre tanto se incendian momentos que nadie admira.
Son hoguera para entibiar la frivolidad que les propone un mundo de otros.
Y cuando no arden desde su instinto, por otros costados atizan piras en pos de ahuyentar a las bestias renovables de este presente tan hostil para con los enamorados.
Es que su batalla es sobrevivir de a dos en un lugar echo a pedir del individualismo.
Son hoguera para entibiar la frivolidad que les propone un mundo de otros.
Y cuando no arden desde su instinto, por otros costados atizan piras en pos de ahuyentar a las bestias renovables de este presente tan hostil para con los enamorados.
Es que su batalla es sobrevivir de a dos en un lugar echo a pedir del individualismo.
miércoles, octubre 22, 2008
Soy de donde somos.
Caminando, me pregunto: ¿de dónde soy?
Si es un barrio, soy de Parque Chacabuco, pero...
¿y Pompeya? ¿y Boedo? ¿Caballito?
¿Flores? ¿Villa Crespo? ¿Almagro? ¿el Abasto?
Todos los rincones guardan piezas.
Y entonces también soy de ella,
porque insisto en el amor de sus esquinas a diario,
y hoy que no está, mientras la extraño dulcemente,
flayeo corazones verdes
en el empedrado de alguno de esos lugares,
barrios de donde soy.
Si es un barrio, soy de Parque Chacabuco, pero...
¿y Pompeya? ¿y Boedo? ¿Caballito?
¿Flores? ¿Villa Crespo? ¿Almagro? ¿el Abasto?
Todos los rincones guardan piezas.
Y entonces también soy de ella,
porque insisto en el amor de sus esquinas a diario,
y hoy que no está, mientras la extraño dulcemente,
flayeo corazones verdes
en el empedrado de alguno de esos lugares,
barrios de donde soy.
lunes, octubre 20, 2008
Museo vivo de un amor.
Naufrago voluntariamente en esta isla verde, y todo es una invitación a tu recuerdo.
Los niños perdidos en su fantasía, dibujando mundos a su antojo en cualquier rincón, desparramando ternura como una veta colorida en el aire, como ese arcoiris que dejás al pasar.
La naturaleza, que resiste en estas pinceladas de oasis urbano, recibe al sol de par en par, y este se acomoda en todos los rincones, despilfarrando belleza y vida.
El verde casi constante, insignia de sueños primitivos, libre.
Los lugares exactos de días y noches amantes. Pedazos de un recuerdo que hoy atesoro porque quiero en mi futuro recordarlo como un antecedente de lo que construimos día a día.
La primavera en flor, rebalsando los sentidos, recordándome aquel día que un milagro se hizo labios encontrados.
El cielo, ese espejo de nuestro idilio, enchastrado de matices que se vuelcan en mi espíritu.
La vida... esa que quiero regar contigo.
Los niños perdidos en su fantasía, dibujando mundos a su antojo en cualquier rincón, desparramando ternura como una veta colorida en el aire, como ese arcoiris que dejás al pasar.
La naturaleza, que resiste en estas pinceladas de oasis urbano, recibe al sol de par en par, y este se acomoda en todos los rincones, despilfarrando belleza y vida.
El verde casi constante, insignia de sueños primitivos, libre.
Los lugares exactos de días y noches amantes. Pedazos de un recuerdo que hoy atesoro porque quiero en mi futuro recordarlo como un antecedente de lo que construimos día a día.
La primavera en flor, rebalsando los sentidos, recordándome aquel día que un milagro se hizo labios encontrados.
El cielo, ese espejo de nuestro idilio, enchastrado de matices que se vuelcan en mi espíritu.
La vida... esa que quiero regar contigo.
jueves, octubre 09, 2008
Distancia inminente.
A la próxima distancia le pido con buena fe
que nos ayude a extrañarnos dulcemente,
y se haga más bien de chicle o elástico,
pero no inalámbrica, por favor.
El tiempo es siniestro ante la necesidad
pero espero encontrar su ternura.
Mientras tanto, como flores,
los pensamientos adornarán tu recuerdo
para que, cuando regreses
encuentres cálidos mis costados.
Y nuevamente remontar la vida
con sus colores contagiados
al viento de tu primavera.
que nos ayude a extrañarnos dulcemente,
y se haga más bien de chicle o elástico,
pero no inalámbrica, por favor.
El tiempo es siniestro ante la necesidad
pero espero encontrar su ternura.
Mientras tanto, como flores,
los pensamientos adornarán tu recuerdo
para que, cuando regreses
encuentres cálidos mis costados.
Y nuevamente remontar la vida
con sus colores contagiados
al viento de tu primavera.
domingo, octubre 05, 2008
Desazón.
Es todo un campo de resignación.
La derrota surge moral y no técnica ni física:
hay errores que nos ponen cuesta arriba.
Luego sólo quedan consecuencias:
el bajón lleva a la inseguridad, y la inseguridad a nuevos errores
ya insalvables por lo hundida que se encuentra esta confianza.
Todo el ímpetu que uno quería contagiar
termina desparramado en el piso, casi rendido
ante el exacto oportunismo del rival
y la propia sensación de que hoy no nos sale una.
La derrota surge moral y no técnica ni física:
hay errores que nos ponen cuesta arriba.
Luego sólo quedan consecuencias:
el bajón lleva a la inseguridad, y la inseguridad a nuevos errores
ya insalvables por lo hundida que se encuentra esta confianza.
Todo el ímpetu que uno quería contagiar
termina desparramado en el piso, casi rendido
ante el exacto oportunismo del rival
y la propia sensación de que hoy no nos sale una.
jueves, octubre 02, 2008
Comprender.
Hoy entiendo que ya no me lleno sin tu sonrisa,
Que ya no hay sosiego sin tu mano.
Que el esplendor de los vuelos
Es cruzar la eternidad con vos.
Entiendo los colores porque los veo chorrearse
De los pétalos que te conforman.
Respirar mucho más que oxígeno de tu boca
Y latir como una banda de sonido
Al ritmo que pide la situación.
Entiendo el dolor de las sombras
Porque cuando te caen encima
Le quiebran todos los huesos a mi espíritu.
Entiendo la necesidad, me la enseñó una distancia.
Que ya no hay sosiego sin tu mano.
Que el esplendor de los vuelos
Es cruzar la eternidad con vos.
Entiendo los colores porque los veo chorrearse
De los pétalos que te conforman.
Respirar mucho más que oxígeno de tu boca
Y latir como una banda de sonido
Al ritmo que pide la situación.
Entiendo el dolor de las sombras
Porque cuando te caen encima
Le quiebran todos los huesos a mi espíritu.
Entiendo la necesidad, me la enseñó una distancia.
martes, septiembre 30, 2008
Celebración.
Mira cómo se conjugan miles de sonrisas a bordo de una voz,
que sube la apuesta y la marea o baja ángeles entre palabras.
El licuado espiritual está a punto de estallar por sobredosis de emoción:
tantas almas no tienen contención si hierven al mismo tiempo.
Bailan en todo el paisaje, que es una pista inmensa... o lo que quieras,
porque acá no hay más que desear una alegría para abrazarla.
Ritos y rituales, mitos y verdades, todo es lo mismo para este ejército de la pasión,
que siente y por eso va embelesado tras su ensueño melódico,
en busca de una conmoción que les sacuda los anaqueles más íntimos
y renovarse así, empapándose de festejo y vida, bañándose en la eternidad de un momento feliz.
que sube la apuesta y la marea o baja ángeles entre palabras.
El licuado espiritual está a punto de estallar por sobredosis de emoción:
tantas almas no tienen contención si hierven al mismo tiempo.
Bailan en todo el paisaje, que es una pista inmensa... o lo que quieras,
porque acá no hay más que desear una alegría para abrazarla.
Ritos y rituales, mitos y verdades, todo es lo mismo para este ejército de la pasión,
que siente y por eso va embelesado tras su ensueño melódico,
en busca de una conmoción que les sacuda los anaqueles más íntimos
y renovarse así, empapándose de festejo y vida, bañándose en la eternidad de un momento feliz.
lunes, septiembre 22, 2008
Río verde.
Despertar con un sueño cumplido al encontrar su cáscara de terciopelo.
Un río nos bordea, y nos aborda su canción constante, que nos borda el ambiente de verdes hilos ahumados.
El río, siempre convencido de su próximo paso... y su incondicional amor al mar.
Y ella lo derrite todo en las cumbres, y fluye a sí misma, al Sol.
El sol. El Sol. El sol. El Sol.
No existe la diferencia: el calor, la energía, la luz (el color)... la vida.
Como si hubiera sido semilla que empieza a brotar con su riego de rayos.
Es un esplendor, el vaticinio de la primavera más próxima, bella, certera, exacta.
Desayunos y meriendas de amor.
La coyuntura lunar, ese recorte pálido ahí, desbordando los vértices de la tierra como rebalsando su belleza incontenible. Como un reflejo de ese costado...
Juegos. A la carga con la niñez (mecharle infancia a la existencia es revitalizante).
Un tobogán ancho para dos corazones golosos.
Hamacas que raspan el cielo y elevan las colas de los espíritus hasta Venus.
Bailoteos, teatro y títeres.
La bendición de un estío irreverente.
El reflejo de encontrar corazones en todas las formas, de todos los colores.
Un cuento hecho de los deseos más puros.
Un río nos bordea, y nos aborda su canción constante, que nos borda el ambiente de verdes hilos ahumados.
El río, siempre convencido de su próximo paso... y su incondicional amor al mar.
Y ella lo derrite todo en las cumbres, y fluye a sí misma, al Sol.
El sol. El Sol. El sol. El Sol.
No existe la diferencia: el calor, la energía, la luz (el color)... la vida.
Como si hubiera sido semilla que empieza a brotar con su riego de rayos.
Es un esplendor, el vaticinio de la primavera más próxima, bella, certera, exacta.
Desayunos y meriendas de amor.
La coyuntura lunar, ese recorte pálido ahí, desbordando los vértices de la tierra como rebalsando su belleza incontenible. Como un reflejo de ese costado...
Juegos. A la carga con la niñez (mecharle infancia a la existencia es revitalizante).
Un tobogán ancho para dos corazones golosos.
Hamacas que raspan el cielo y elevan las colas de los espíritus hasta Venus.
Bailoteos, teatro y títeres.
La bendición de un estío irreverente.
El reflejo de encontrar corazones en todas las formas, de todos los colores.
Un cuento hecho de los deseos más puros.
Vida mía.
Ella me sana y me salva.
Es el arcoiris antes, durante y después de la tormenta.
En este triturador de ilusiones, sabe esquivar con su ágil ternura las cuchillas insaciables.
Es como un dibujo animado encarnado, una gota de fantasía pura que se le cayó de la botica al hechicero mayor.
La veo y me desprendo del suelo, desenchufo hasta lo que está apagado en mis adentros para disfrutar su sonido puro, el tintineo de una sonrisa que despilfarra magia. Magia. Le sobra magia en todas sus gracias.
Y me salva.
Y me salva.
Y me salva.
Es el arcoiris antes, durante y después de la tormenta.
En este triturador de ilusiones, sabe esquivar con su ágil ternura las cuchillas insaciables.
Es como un dibujo animado encarnado, una gota de fantasía pura que se le cayó de la botica al hechicero mayor.
La veo y me desprendo del suelo, desenchufo hasta lo que está apagado en mis adentros para disfrutar su sonido puro, el tintineo de una sonrisa que despilfarra magia. Magia. Le sobra magia en todas sus gracias.
Y me salva.
Y me salva.
Y me salva.
Consejo del interior.
Siempre se nos puede extraviar un rato, pero no debemos abandonar la contemplación, la búsqueda dulce de la sabiduría, expandiendo los sentidos desde la quietud de un espíritu en flor.
Que no nos gane el vicio de la distracción, esa dispersión que nos divide el alma pretendiendo diversión.
Reirse es sano como respirar, escuchar y, en otros términos, volar.
Que no nos gane el vicio de la distracción, esa dispersión que nos divide el alma pretendiendo diversión.
Reirse es sano como respirar, escuchar y, en otros términos, volar.
viernes, septiembre 12, 2008
Con el sol hacia el sol.
Al encuentro de la tierra, la sangre y el cielo, al bendito cobijo de mil estrellas.
A desdoblar sentimientos, a emocionar lo primitivo, a dejar derretir la coraza del trajín citadino.
A soñar sin miramientos para amar sin distracciones, respirarnos mutuamente y sonreir.
A contemplar nuestra pequeñez ante Natura y su humildad original.
A abandonar en alaridos las fermentadas sombras que se empeñan en conquistar imperialmente nuestros seres.
A abrazarnos en un santuario místico, y que nuestros espíritus se anuden entre los cuerpos para jamás desatarse.
A incendiar cualquier frivolidad que se quiera presentar.
A latir a la par.
A desdoblar sentimientos, a emocionar lo primitivo, a dejar derretir la coraza del trajín citadino.
A soñar sin miramientos para amar sin distracciones, respirarnos mutuamente y sonreir.
A contemplar nuestra pequeñez ante Natura y su humildad original.
A abandonar en alaridos las fermentadas sombras que se empeñan en conquistar imperialmente nuestros seres.
A abrazarnos en un santuario místico, y que nuestros espíritus se anuden entre los cuerpos para jamás desatarse.
A incendiar cualquier frivolidad que se quiera presentar.
A latir a la par.
martes, septiembre 09, 2008
Pequeños de un dulce amor.
Me encantan esos dos nenes elevando en acrobacias un colorido barrilete.
Ver las risas apretadas en sus caras coloradas, los ojitos brillando estrelladísimos.
Caminando los senderos de su amor (entre ternuras y pinchazos en el alma), viajando por todo el mundo en doce baldosas locas.
Analizando como arquitectos, diseñadores, músicos o pintores las bellezas que la vida les ofrece.
Abrazándose como dos esponjas que se escurren la una a la otra.
Besándose, a veces suaves, otras volcánicos.
Las encendidas miradas, los soles recurrentes, la infancia más añeja.
Ver las risas apretadas en sus caras coloradas, los ojitos brillando estrelladísimos.
Caminando los senderos de su amor (entre ternuras y pinchazos en el alma), viajando por todo el mundo en doce baldosas locas.
Analizando como arquitectos, diseñadores, músicos o pintores las bellezas que la vida les ofrece.
Abrazándose como dos esponjas que se escurren la una a la otra.
Besándose, a veces suaves, otras volcánicos.
Las encendidas miradas, los soles recurrentes, la infancia más añeja.
lunes, septiembre 08, 2008
La esencia de una ausencia.
Todo resiste en el recuerdo, pero la ausencia es un dolor intemporal.
Espacios vacíos a los que les queda chica cualquier realidad,
silencios que no se pueden camuflar con canciones.
Ojos manchados de tristeza, lágrimas que no los lavan.
El desconsuelo de lo irreversible, la falta de eternidad más injusta.
Espacios vacíos a los que les queda chica cualquier realidad,
silencios que no se pueden camuflar con canciones.
Ojos manchados de tristeza, lágrimas que no los lavan.
El desconsuelo de lo irreversible, la falta de eternidad más injusta.
martes, septiembre 02, 2008
Banquetes.
Hay una torta en el mundo y el cumpleañero siempre es el mismo.
Cobra usuras imposibles por migajas invisibles.
Con su diestra siniestra dosifica las porciones:
a pedir de las ambiciones de sus grandes invitados
reparte enormes pedazos a los del vientre más hinchado
y no deja lamer el plato a quienes lucen sus huesos.
Cobra usuras imposibles por migajas invisibles.
Con su diestra siniestra dosifica las porciones:
a pedir de las ambiciones de sus grandes invitados
reparte enormes pedazos a los del vientre más hinchado
y no deja lamer el plato a quienes lucen sus huesos.
domingo, agosto 31, 2008
Ceremonia de peregrinos.
Peregrinación y ritual.
Es obedecer a un instinto casi caótico.
Atravesar las distancias que separan al espíritu de su elemento,
dibujar en el recorrido todo el sueño imaginado.
Soltarle el hilo al barrilete y que el viento lo eleve, suave o furioso.
Descansar entre árboles, darle bálsamos a los raspones del alma,
olvidar entre risas que hay dolores latentes.
Disfrutar de compartir una razón, una alegría, una bebida.
Intimar con la locura, conocerse más de cerca, deshojarle algún secreto.
Bailar desde lo primitivo, dejar que el cuerpo se exprese.
Derretirse en algún llanto incontenible o estallar en comunión.
Abrirle puertas a otro sentido, a otra percepción,
que el corazón se haga cargo de nuestro timón.
Y, ya renovados, volver, dejando correr con el agua
toda la suciedad que hemos exprimido.
Es obedecer a un instinto casi caótico.
Atravesar las distancias que separan al espíritu de su elemento,
dibujar en el recorrido todo el sueño imaginado.
Soltarle el hilo al barrilete y que el viento lo eleve, suave o furioso.
Descansar entre árboles, darle bálsamos a los raspones del alma,
olvidar entre risas que hay dolores latentes.
Disfrutar de compartir una razón, una alegría, una bebida.
Intimar con la locura, conocerse más de cerca, deshojarle algún secreto.
Bailar desde lo primitivo, dejar que el cuerpo se exprese.
Derretirse en algún llanto incontenible o estallar en comunión.
Abrirle puertas a otro sentido, a otra percepción,
que el corazón se haga cargo de nuestro timón.
Y, ya renovados, volver, dejando correr con el agua
toda la suciedad que hemos exprimido.
miércoles, agosto 27, 2008
Los fieles del nuevo mundo.
Consagran horarios enteros a inyectarse actualidad.
Escapan de sí mismos con drogas audiovisuales, entretienen la emoción para que no les toque la llaga que deben tener donde queda el corazón.
Se sorprenden por un tumulto de números que no saben de dónde vienen ni hacia dónde van.
Respetan como dioses a las estadísticas más absurdas.
Demonizan cualquier peligro, los evitan a toda costa.
Desdeñan las alegrías que no se pueden comprar (desdeñan casi todo lo que no se puede comprar).
Crían a sus hijos en castillos de cristal, pero con mentalidad depredadora e insaciable.
Pese a sus aires de suficiencia, les pagan a otros para soslayar los miedos que consumen a diario.
Tienen siempre una queja a flor de labio.
Condenan con la misma facilidad que se deseprenden de las cosas por esa avidez de fugacidad.
Tienen siempre el rabillo del ojo en el minutero.
Olvidan la humanidad de los humanos, salvo que se trate de sí mismos.
Ningunean a la Pacha, quizá ignorando que es también su madre.
Escapan de sí mismos con drogas audiovisuales, entretienen la emoción para que no les toque la llaga que deben tener donde queda el corazón.
Se sorprenden por un tumulto de números que no saben de dónde vienen ni hacia dónde van.
Respetan como dioses a las estadísticas más absurdas.
Demonizan cualquier peligro, los evitan a toda costa.
Desdeñan las alegrías que no se pueden comprar (desdeñan casi todo lo que no se puede comprar).
Crían a sus hijos en castillos de cristal, pero con mentalidad depredadora e insaciable.
Pese a sus aires de suficiencia, les pagan a otros para soslayar los miedos que consumen a diario.
Tienen siempre una queja a flor de labio.
Condenan con la misma facilidad que se deseprenden de las cosas por esa avidez de fugacidad.
Tienen siempre el rabillo del ojo en el minutero.
Olvidan la humanidad de los humanos, salvo que se trate de sí mismos.
Ningunean a la Pacha, quizá ignorando que es también su madre.
jueves, agosto 21, 2008
Gira.
Gira en un corazón caprichoso la pasión de millones,
el vilo de sensaciones que buscan la explosión
que sólo da el hecho concreto de un redondel cruzando
esa frontera certera y ansiada, esa trinchera enredada.
Gira como la bola de una ruleta, y el paño es también verde,
donde se apuesta la sangre ante cada situación
donde reina la emoción de dejar hasta un pulmón.
el vilo de sensaciones que buscan la explosión
que sólo da el hecho concreto de un redondel cruzando
esa frontera certera y ansiada, esa trinchera enredada.
Gira como la bola de una ruleta, y el paño es también verde,
donde se apuesta la sangre ante cada situación
donde reina la emoción de dejar hasta un pulmón.
miércoles, agosto 20, 2008
"Dignidad", "Libertad", "Paz y Justicia".
Las palabras pueden ser recipientes o moños,
los colores de un cuadro mudo o el cielo cayéndose a pedazos.
Las palabras pueden ser armas del alma o banderas blancas.
Cuatro palabras que por sí mismas expresan horizontes
son el vacío de la sensibilidad herida, torturada, mutilada,
son símbolos del cinismo que un puñado de ladrones
usaron como ganzúa para abrir el cofre que atesoraba
la identidad genuina de esas cuatro palabras.
Sólo cuatro violaciones de las miles impunes,
sólo cuatro ideales de los caídos en el absurdo.
los colores de un cuadro mudo o el cielo cayéndose a pedazos.
Las palabras pueden ser armas del alma o banderas blancas.
Cuatro palabras que por sí mismas expresan horizontes
son el vacío de la sensibilidad herida, torturada, mutilada,
son símbolos del cinismo que un puñado de ladrones
usaron como ganzúa para abrir el cofre que atesoraba
la identidad genuina de esas cuatro palabras.
Sólo cuatro violaciones de las miles impunes,
sólo cuatro ideales de los caídos en el absurdo.
Bajan.
"Tengo tiempo para saber
si lo que sueño concluye en algo.
No te apures ya más, loco
porque es entonces cuando las horas bajan
el día es vidrio sin sol
baja la noche, te oculta la voz.
Y además vos querés sol
(despacio también podés hallar la luna).
Viejo roble del camino
tus hojas siempre se agitan algo.
Nena, nena, qué bien te ves
cuando en tus ojos no importa si las horas bajan
el día se sienta a morir
baja la noche, se nubla sin fin.
Y además, vos sos el Sol.
Despacio también podés ser la Luna."
Luis Alberto Spinetta (o Spoeta).
si lo que sueño concluye en algo.
No te apures ya más, loco
porque es entonces cuando las horas bajan
el día es vidrio sin sol
baja la noche, te oculta la voz.
Y además vos querés sol
(despacio también podés hallar la luna).
Viejo roble del camino
tus hojas siempre se agitan algo.
Nena, nena, qué bien te ves
cuando en tus ojos no importa si las horas bajan
el día se sienta a morir
baja la noche, se nubla sin fin.
Y además, vos sos el Sol.
Despacio también podés ser la Luna."
Luis Alberto Spinetta (o Spoeta).
martes, agosto 12, 2008
Nocivo.
Lo que sienten los tristes,
pero más crudo, o más cocido. O más cosido, por los remiendos de la ilusión.
Qué mal aprendido humano, ni suturar sabe.
No puede sobrevolar el océano más de un rato.
Se le escapa el galápagos por la vereda,
y cuando arranca a correr se cae de boca.
Se atraganta con el pavimento más de lo que causa gracia.
Es la torpeza de un mal poema escrito por el mejor analfabeto.
pero más crudo, o más cocido. O más cosido, por los remiendos de la ilusión.
Qué mal aprendido humano, ni suturar sabe.
No puede sobrevolar el océano más de un rato.
Se le escapa el galápagos por la vereda,
y cuando arranca a correr se cae de boca.
Se atraganta con el pavimento más de lo que causa gracia.
Es la torpeza de un mal poema escrito por el mejor analfabeto.
viernes, agosto 01, 2008
"Si hoy la vida me sonríe es demasiado para mí..."
Vi un viernes que me hizo feliz.
Otra vez esa atmósfera, como si al mundo se le olvidara su rutina e improvisara sonrisas en un bombardeo verde.
Y esa sonrisa en especial, con labios, dientes, alma y unos ojitos que son un océano de color compactado en dos caramelos.
La descarga de energía contenida, una noche que se ofrece sin daños colaterales, sencillamente disfrutar desde el comienzo de la calma, el amor y la alegría de estar vivos y acompañados.
Salud.
Otra vez esa atmósfera, como si al mundo se le olvidara su rutina e improvisara sonrisas en un bombardeo verde.
Y esa sonrisa en especial, con labios, dientes, alma y unos ojitos que son un océano de color compactado en dos caramelos.
La descarga de energía contenida, una noche que se ofrece sin daños colaterales, sencillamente disfrutar desde el comienzo de la calma, el amor y la alegría de estar vivos y acompañados.
Salud.
martes, julio 29, 2008
"Caminando por el mismo camino..."
Que hermoso verte llegando a esa rama del árbol... ¡pero qué hermoso!
Y no por lo alto, ni por el árbol. No.
Hermoso es porque lo elegimos juntos, dulcemente, de común acuerdo, cediendo un poquito cada uno.
Más hermoso todavía por las risas de los primeros intentos, donde nuestra torpeza se traducía en graciosos tropiezos, y eso en sendas carcajadas que más ganas nos daban, hasta que ese duende malicioso empezó a hacer lo que tanto le gusta: tirarte de los piecitos del alma.
Pero más hermoso se hizo, porque a cada jalón que venía de abajo, me tocaba responder con un empujón para arriba, o hasta conseguir la próxima rama para, desde allí, extenderte los dedos y servirte de asidero o de ascensor.
Y así veces varias, con temblores, ventarrones, desvaríos y tormentas, gambeteando tus renuncias, arrastrándote suavemente cuando preferías correr en la dirección más lejana del árbol.
Hasta que, de repente, nos vimos subiendo, llegando juntos a esa rama prometida. Y la felicidad, no por el árbol, ni por la rama, ni por lo alto: por verte llegar y sonreir, por un abrazo que significa otro destino cumplido.
Por otra agónica victoria del amor.
Y no por lo alto, ni por el árbol. No.
Hermoso es porque lo elegimos juntos, dulcemente, de común acuerdo, cediendo un poquito cada uno.
Más hermoso todavía por las risas de los primeros intentos, donde nuestra torpeza se traducía en graciosos tropiezos, y eso en sendas carcajadas que más ganas nos daban, hasta que ese duende malicioso empezó a hacer lo que tanto le gusta: tirarte de los piecitos del alma.
Pero más hermoso se hizo, porque a cada jalón que venía de abajo, me tocaba responder con un empujón para arriba, o hasta conseguir la próxima rama para, desde allí, extenderte los dedos y servirte de asidero o de ascensor.
Y así veces varias, con temblores, ventarrones, desvaríos y tormentas, gambeteando tus renuncias, arrastrándote suavemente cuando preferías correr en la dirección más lejana del árbol.
Hasta que, de repente, nos vimos subiendo, llegando juntos a esa rama prometida. Y la felicidad, no por el árbol, ni por la rama, ni por lo alto: por verte llegar y sonreir, por un abrazo que significa otro destino cumplido.
Por otra agónica victoria del amor.
Dicotomía mía.
Artistas del arte o de helarte (los que son borregos feroces, los que son fieras del tablado para allá). El comercio con la sensibilidad es peligroso, las pinceladas de belleza no tapan la venta de un pedacito de alma por más que paguen muy bien el metro cuadrado.
No está mal vivir de conmover. Pero si en el negocio se pierden emociones, hay una tragedia espiritual que deviene en el choque del colectivo imaginario (en hora pico).
Es muy delgada la frontera entre retroalimentarse de los "espectadores" y ser un mercenario del sentimiento. Sobre todo cuando el mundo y sus ilusiones están cada día más baratos.
No está mal vivir de conmover. Pero si en el negocio se pierden emociones, hay una tragedia espiritual que deviene en el choque del colectivo imaginario (en hora pico).
Es muy delgada la frontera entre retroalimentarse de los "espectadores" y ser un mercenario del sentimiento. Sobre todo cuando el mundo y sus ilusiones están cada día más baratos.
miércoles, julio 23, 2008
Aguacero diamantino.
Se acomodan en sus cejas pequeñísimos diamantes y las luces los irisan con su arte compartido.
Chispas de magia que la decoran, como si su belleza no fuera ya algo casi ajeno a esta verdad.
Y yo la miro.
Y yo la admiro.
Y duermen mis ojos y mi alma en su calma luminosa, al alcance de sus manos, derritiéndome suavemente ante semejante imagen de humedad y maravilla.
Encuentro hasta lo que no busco. Es un tesoro a la vista de todos, pero no por ello fácilmente descifrable.
Y en cada parpadeo me renueva con su aliento las ganas de estar vivo en este mundo que a veces tira por la borda hasta el más ínfimo motivo.
Redescubro constantemente el amor, ya por la risa, ya por el dolor.
Así es que estos meses (otrora impensados) van armando su morada en mi profundo refugio.
Y aunque llueve veo un sol salpicado de diamantes.
Chispas de magia que la decoran, como si su belleza no fuera ya algo casi ajeno a esta verdad.
Y yo la miro.
Y yo la admiro.
Y duermen mis ojos y mi alma en su calma luminosa, al alcance de sus manos, derritiéndome suavemente ante semejante imagen de humedad y maravilla.
Encuentro hasta lo que no busco. Es un tesoro a la vista de todos, pero no por ello fácilmente descifrable.
Y en cada parpadeo me renueva con su aliento las ganas de estar vivo en este mundo que a veces tira por la borda hasta el más ínfimo motivo.
Redescubro constantemente el amor, ya por la risa, ya por el dolor.
Así es que estos meses (otrora impensados) van armando su morada en mi profundo refugio.
Y aunque llueve veo un sol salpicado de diamantes.
El óptimo mismo.
¿Qué decimos que tenemos
si no nos queda la risa?
De perdernos en la prisa
seguro que moriremos:
porque pinchamos los remos
y doblamos la repisa.
Nada queda en la amargura
(sólo una crítica absurda)
esta senda pinta burda,
no parece tener cura
si te tiran con basura
y permitís que te aturda.
Festejemos día a día
que latir es un regalo
y si aparece algo malo
resaltemos la alegría:
no es posible la utopía
sin que tiren algún palo.
Ya no duermas en el gris
somos dueños del color,
tu sonrisa es una flor
en primavera vivís.
si no nos queda la risa?
De perdernos en la prisa
seguro que moriremos:
porque pinchamos los remos
y doblamos la repisa.
Nada queda en la amargura
(sólo una crítica absurda)
esta senda pinta burda,
no parece tener cura
si te tiran con basura
y permitís que te aturda.
Festejemos día a día
que latir es un regalo
y si aparece algo malo
resaltemos la alegría:
no es posible la utopía
sin que tiren algún palo.
Ya no duermas en el gris
somos dueños del color,
tu sonrisa es una flor
en primavera vivís.
martes, julio 22, 2008
Dudauditiva anchexistencial.
Un murmullo balbuceante de coreutas improvisados ensaya "bebe a bordo" (con la obvia dualidad de si la primera palabra es sustantivo o verbo).
¿Qué fuerza invisible será la que hace surgir un canto espontáneo en tantas gargantas?
Porque no siempre que alguien entona es seguido por la troupe.
Entonces ¿qué es lo que genera esa comunión?
Igualmente no siempre es de a muchos.
Hoy, por ejemplo, como un tren en movimiento y sin saber la letra, un rayo de sol se subió a cierta dulce melodía de ciertos escarabrujos... ¿y por qué no en cualquier momento? ¿por qué no en cualquier canción?
¿Qué fuerza invisible será la que hace surgir un canto espontáneo en tantas gargantas?
Porque no siempre que alguien entona es seguido por la troupe.
Entonces ¿qué es lo que genera esa comunión?
Igualmente no siempre es de a muchos.
Hoy, por ejemplo, como un tren en movimiento y sin saber la letra, un rayo de sol se subió a cierta dulce melodía de ciertos escarabrujos... ¿y por qué no en cualquier momento? ¿por qué no en cualquier canción?
domingo, julio 20, 2008
A Melina.
Una mariposa que vuela lejana es un aleteo colorido que endulza los ojos.
Pero si ella viene y se posa en tu hombro, acompañandote, se convierte en una amiga.
La más bella, la que en tus pesadillas le hace frente a cualquier monstruo porque es capaz de doblegarlo en un suave movimiento de su cuerpo.
Esa mariposa que te escucha con paciencia o susurra invocaciones de paz para calmar tu espíritu inquieto.
Y te trae en su vuelo los rayos del sol, y conoce recovecos de tu alma que otros jamás siquiera rozaron (y a pesar de eso, te prefiere).
Y comparte la respiración, el sueño, los latidos, el mundo entero contigo.
Entonces la dejás entrar en tu corazón, para que la intemperie no le sople con demasiada fuerza esas maravillosas y frágiles alas.
Ella, la que habita ahí, la que vive acá.
A ella, feliz día también. A vos, feliz día, también.
Porque más allá de mi mirada embelesada te adentraste en esto para ayudarme a vaciarlo de tinieblas.
Que este logro sea sólo uno de los primeros.
Te amo.
Pero si ella viene y se posa en tu hombro, acompañandote, se convierte en una amiga.
La más bella, la que en tus pesadillas le hace frente a cualquier monstruo porque es capaz de doblegarlo en un suave movimiento de su cuerpo.
Esa mariposa que te escucha con paciencia o susurra invocaciones de paz para calmar tu espíritu inquieto.
Y te trae en su vuelo los rayos del sol, y conoce recovecos de tu alma que otros jamás siquiera rozaron (y a pesar de eso, te prefiere).
Y comparte la respiración, el sueño, los latidos, el mundo entero contigo.
Entonces la dejás entrar en tu corazón, para que la intemperie no le sople con demasiada fuerza esas maravillosas y frágiles alas.
Ella, la que habita ahí, la que vive acá.
A ella, feliz día también. A vos, feliz día, también.
Porque más allá de mi mirada embelesada te adentraste en esto para ayudarme a vaciarlo de tinieblas.
Que este logro sea sólo uno de los primeros.
Te amo.
Feliz día feliz.
No se decodifica en palabras un sentimiento, sólo se lo puede merodear.
La mesa puesta o sin poner, no importa igual. Los que la rodean son el banquete y sus palabras y gestos cruzándose como si fuera un enorme pinball. Giran los ungüentos del espíritu, bálsamos de risas y balbuceos, mientras cosechamos lo que el tiempo nos ha dado, esos frutos de lo compartido que hoy producen risas anecdóticas.
Hay humos de parrilla y matorral, hay sueños por cumplir y otros por contar.
Es un homenaje, una consagración; las fechas son sencillamente excusas, porque no varía demasiado de cada fiesta semanal, pero tiene ese dejo sagrado que genera el confluir de tantos buenos deseos.
Tan fantástico y sencillo como un brindis, un abrazo y la mirada que atraviesa el tiempo y encuentra, en un instante eterno, el clímax: lo logramos, llegamos vivos y juntos a este momento.
La mesa puesta o sin poner, no importa igual. Los que la rodean son el banquete y sus palabras y gestos cruzándose como si fuera un enorme pinball. Giran los ungüentos del espíritu, bálsamos de risas y balbuceos, mientras cosechamos lo que el tiempo nos ha dado, esos frutos de lo compartido que hoy producen risas anecdóticas.
Hay humos de parrilla y matorral, hay sueños por cumplir y otros por contar.
Es un homenaje, una consagración; las fechas son sencillamente excusas, porque no varía demasiado de cada fiesta semanal, pero tiene ese dejo sagrado que genera el confluir de tantos buenos deseos.
Tan fantástico y sencillo como un brindis, un abrazo y la mirada que atraviesa el tiempo y encuentra, en un instante eterno, el clímax: lo logramos, llegamos vivos y juntos a este momento.
jueves, julio 17, 2008
Bhasta luego.
Los unos y los otros somos todos, en realidad.
Un país partido al medio da dos desastres.
Yo no quiero ni campo ni gobierno, ni oligarcas ni tiranos, ni burgueses ni soberbios. A mí me interesa que se fomente la unión y el respeto, la solidaridad, las ganas de tirar todos para un mismo lado. Es como la fábula de los dos burros: si cada uno arranca para donde le pican las ganas, la soga que los une termina estancándolos.
El poder político no le saca el hambre a los pibes, ni un porcentaje de las ganancias nos dignifica.
La realidad es lo que nos roza la piel todos los días, y no el rejunte de palabras que bombardea pantallas y periódicos.
Se trata de olvidar por un ratito el egoismo y procurar un futuro para todos, que la felicidad es contagiosa.
A ver si nos dejamos de joder un poco, che.
Un país partido al medio da dos desastres.
Yo no quiero ni campo ni gobierno, ni oligarcas ni tiranos, ni burgueses ni soberbios. A mí me interesa que se fomente la unión y el respeto, la solidaridad, las ganas de tirar todos para un mismo lado. Es como la fábula de los dos burros: si cada uno arranca para donde le pican las ganas, la soga que los une termina estancándolos.
El poder político no le saca el hambre a los pibes, ni un porcentaje de las ganancias nos dignifica.
La realidad es lo que nos roza la piel todos los días, y no el rejunte de palabras que bombardea pantallas y periódicos.
Se trata de olvidar por un ratito el egoismo y procurar un futuro para todos, que la felicidad es contagiosa.
A ver si nos dejamos de joder un poco, che.
viernes, julio 11, 2008
Que sí.
Si los latidos, los suspiros, los sonidos...
si todo lo que me compone te siente,
y todo lo que siento te dibuja.
Si el sol nace cuando abro mis ojos
es porque tu abrazo abrasa mi día
y enciende la luz que convida calor.
Si el libro para colorear estaba vacío
hasta que te vi sonreir.
si todo lo que me compone te siente,
y todo lo que siento te dibuja.
Si el sol nace cuando abro mis ojos
es porque tu abrazo abrasa mi día
y enciende la luz que convida calor.
Si el libro para colorear estaba vacío
hasta que te vi sonreir.
jueves, julio 10, 2008
"Ponme fuera del reposo en mi historia personal".
No me dejes dormir en el confortable colchón del pasado, que la vida es un futuro.
Acompañame en la añoralgia, pero no en la comodidad de los laureles secos.
Siempre hay un nuevo día, y los calendarios agotados no tienen el secreto que aun no sabemos.
Eso es lo que nos toca buscar, día a día: la experiencia es un medio para emperifollar el fin.
Somos lo que fuimos, pero el próximo segundo puede desarmarlo todo.
Acompañame en la añoralgia, pero no en la comodidad de los laureles secos.
Siempre hay un nuevo día, y los calendarios agotados no tienen el secreto que aun no sabemos.
Eso es lo que nos toca buscar, día a día: la experiencia es un medio para emperifollar el fin.
Somos lo que fuimos, pero el próximo segundo puede desarmarlo todo.
martes, julio 08, 2008
"Si se apaga, dale luz."
A veces se me esconde esta juventud y olvido que sin festejar la vida se va poniendo insípida.
Entierro la alegría, me pongo analítico, futurológico, inerte ante el cielo que tengo en frente.
Olvidar todo el terremoto por un remoto momento y bailar, contento, porque sigo respirando y tengo acompañantes de lujo, ya sean compañeros o compañera.
Brindar, reir, gritar, amar.
Salud.
Entierro la alegría, me pongo analítico, futurológico, inerte ante el cielo que tengo en frente.
Olvidar todo el terremoto por un remoto momento y bailar, contento, porque sigo respirando y tengo acompañantes de lujo, ya sean compañeros o compañera.
Brindar, reir, gritar, amar.
Salud.
Mejor.
Qué bonito descubrirse caminando,
ver los que van llegando y los que ya estaban ni hablar.
Y tener de la mano o de la cintura
la más hermosa criatura que la vida pueda idear.
Despertarse con sonrisas, a pesar de despertarse.
Hoy que tengo tantas ganas
(aunque a veces se me esconden)
veo sentimientos que ayer mordían mis pies
y disfruto suavemente la alegría.
ver los que van llegando y los que ya estaban ni hablar.
Y tener de la mano o de la cintura
la más hermosa criatura que la vida pueda idear.
Despertarse con sonrisas, a pesar de despertarse.
Hoy que tengo tantas ganas
(aunque a veces se me esconden)
veo sentimientos que ayer mordían mis pies
y disfruto suavemente la alegría.
viernes, julio 04, 2008
Voy.
No sé si es fatal o selecto.
Un misterio que llama desde allá y otro que responde desde acá. Entonces voy.
Será una devolución de toda la emoción brindada cuando no había nada, cuando todo era desconcierto y entonces en ese desierto apareció su poesía, que la hice un poco mía, y otro poco la sentí, así sobreviví esos años de zozobra, por allá donde la obra era siempre una tragedia, el drama de no querer abandonar la cama. El alma hecha un colador, sin sentido ni razón, sólo latía cuando vibraba esa frenada de coche llena de sueños (genuinos sueños compartidos, de los cuales todavía atesoro algunos).
Entonces será eso... un poco de religión.
Un misterio que llama desde allá y otro que responde desde acá. Entonces voy.
Será una devolución de toda la emoción brindada cuando no había nada, cuando todo era desconcierto y entonces en ese desierto apareció su poesía, que la hice un poco mía, y otro poco la sentí, así sobreviví esos años de zozobra, por allá donde la obra era siempre una tragedia, el drama de no querer abandonar la cama. El alma hecha un colador, sin sentido ni razón, sólo latía cuando vibraba esa frenada de coche llena de sueños (genuinos sueños compartidos, de los cuales todavía atesoro algunos).
Entonces será eso... un poco de religión.
miércoles, julio 02, 2008
Me destiempo.
A veces se pasa todo tan rápido que no llego a tiempo a la cita con el presente.
Esa obsesión de que el tiempo no dura siempre igual.
O que los Beatles le pueden mover la estantería a Cronos.
Vos, entonces, y bueno... ¿de qué tiempo hablamos?
Si me hacés minutos las horas. Pero siempre sos exacta
como las perfectas cucharadas en el té de agujas.
Y siempre me voy para tu lado
como que tengo el corazón volcado
ese lleno de pelusitas rojas que revivis.
Esa obsesión de que el tiempo no dura siempre igual.
O que los Beatles le pueden mover la estantería a Cronos.
Vos, entonces, y bueno... ¿de qué tiempo hablamos?
Si me hacés minutos las horas. Pero siempre sos exacta
como las perfectas cucharadas en el té de agujas.
Y siempre me voy para tu lado
como que tengo el corazón volcado
ese lleno de pelusitas rojas que revivis.
martes, julio 01, 2008
Lo posible de ser.
Cómo escribir y qué describir cuando lo que pasa en frente de la vida es tan explícitamente todo que las expresiones se inhiben, se sienten ofensas a la real fantasía, esa ironía del éxtasis para cualquier latido que se precie.
Ahí, con la Luna adornándole el sitio donde debería haber una boca; suplantándole los ojos chiquitos por la sonrisa o las respectivas cejas, como si lo de abajo fueran estrellas acunadas del revés, o un paraguas para que la lluvia no la haga llover.
Un paisaje.
También parece una osadía hablar de su gracia o movimiento, cuando rebota y agita todo mi pecho, cuando reparte alegrías como si las sacara de una enorme bolsa de caramelos, cuando de su garganta saca voces o sonidos que no son de este mundo (bueno... de este mundo igual no parece casi nada de lo que le concierne).
Esa sensación de impotencia... porque es como si no pudiera ser traducida a los ojos, pero ellos la dibujan. Y las palabras, entonces, quedan mancas, o rengas, o mudas, o ciegas. Se les caen los sentidos como lepra, como hojas secas, como nubes.
Y yo me creo inutil, hasta que descubro que el espectador de los milagros es también quien los hace posibles.
Y entonces disfruto mi suerte y su respiración.
Ahí, con la Luna adornándole el sitio donde debería haber una boca; suplantándole los ojos chiquitos por la sonrisa o las respectivas cejas, como si lo de abajo fueran estrellas acunadas del revés, o un paraguas para que la lluvia no la haga llover.
Un paisaje.
También parece una osadía hablar de su gracia o movimiento, cuando rebota y agita todo mi pecho, cuando reparte alegrías como si las sacara de una enorme bolsa de caramelos, cuando de su garganta saca voces o sonidos que no son de este mundo (bueno... de este mundo igual no parece casi nada de lo que le concierne).
Esa sensación de impotencia... porque es como si no pudiera ser traducida a los ojos, pero ellos la dibujan. Y las palabras, entonces, quedan mancas, o rengas, o mudas, o ciegas. Se les caen los sentidos como lepra, como hojas secas, como nubes.
Y yo me creo inutil, hasta que descubro que el espectador de los milagros es también quien los hace posibles.
Y entonces disfruto mi suerte y su respiración.
jueves, junio 26, 2008
Tengo.
Tengo un amor hermoso y mañoso,
que se tensa y se sosiega, que me afirma y que me niega,
y arrastra un poco los sueños cuando carretea
para levantar vuelo al instante, elevarse, elevarnos, salvarnos.
Es un amor afiebrado, que cuando está sano reluce
y cuando enferma lo cuidamos, por más que a veces pensemos
que no es tanto lo que sabemos, o que quizás no encajamos
para ser los doctores de un paciente tan sensible.
Pero sana, y sana, y sana, y es mejor con cada día
porque poco a poco aprende de las recaídas.
Entonces suaviza las jornadas, le pone alas a la nada
y otra vez al cielo, lejos del hielo y del suelo.
Tengo un amor de colores, un enchastre de arcoiris en las paredes del cuore.
Tengo un amor de sabores, los más dulces, los mejores.
Tengo un amor perfumado, con jazmines y melones, con limones refrescado.
Tengo un amor auditivo, en el canto de la sirena que al mar me ha entregado vivo.
Tengo un amor en el tacto, a lo largo de la piel, con un roce siempre exacto.
Entonces lo tengo todo hasta cuando creo que no hay nada,
porque ahí aparece un hada que me inventa el universo.
que se tensa y se sosiega, que me afirma y que me niega,
y arrastra un poco los sueños cuando carretea
para levantar vuelo al instante, elevarse, elevarnos, salvarnos.
Es un amor afiebrado, que cuando está sano reluce
y cuando enferma lo cuidamos, por más que a veces pensemos
que no es tanto lo que sabemos, o que quizás no encajamos
para ser los doctores de un paciente tan sensible.
Pero sana, y sana, y sana, y es mejor con cada día
porque poco a poco aprende de las recaídas.
Entonces suaviza las jornadas, le pone alas a la nada
y otra vez al cielo, lejos del hielo y del suelo.
Tengo un amor de colores, un enchastre de arcoiris en las paredes del cuore.
Tengo un amor de sabores, los más dulces, los mejores.
Tengo un amor perfumado, con jazmines y melones, con limones refrescado.
Tengo un amor auditivo, en el canto de la sirena que al mar me ha entregado vivo.
Tengo un amor en el tacto, a lo largo de la piel, con un roce siempre exacto.
Entonces lo tengo todo hasta cuando creo que no hay nada,
porque ahí aparece un hada que me inventa el universo.
miércoles, junio 25, 2008
Papilla de corazón.
¿Cómo soportarás el dolor? ¿cuál será tu destino?
Ánima encerrada en un cuerpo encerrado.
Del lado de allá de la libertad, de la verdad, del color,
¿qué puede enseñarte tanta paliza?
Atalayas humanas, el peso de los ojos ajenos en los hombros propios,
el desasosiego casi pegado.
"Mientras hay vida habrá esperanza".
Mantra del enclaustro para sobrevivir a la muerte en vida
y renacer como un fénix húmedo.
La vigilancia, las ansias.
Todo es un enemigo así.
Pero tu fuerza, la de un guerrero desarmado, la de un amante de la vida,
es la mejor demostración de que el espíritu es una ganzúa infalible.
Ánima encerrada en un cuerpo encerrado.
Del lado de allá de la libertad, de la verdad, del color,
¿qué puede enseñarte tanta paliza?
Atalayas humanas, el peso de los ojos ajenos en los hombros propios,
el desasosiego casi pegado.
"Mientras hay vida habrá esperanza".
Mantra del enclaustro para sobrevivir a la muerte en vida
y renacer como un fénix húmedo.
La vigilancia, las ansias.
Todo es un enemigo así.
Pero tu fuerza, la de un guerrero desarmado, la de un amante de la vida,
es la mejor demostración de que el espíritu es una ganzúa infalible.
jueves, junio 19, 2008
miércoles, junio 18, 2008
Pantallá.
¿Qué es lo que se puede creer de la pantalla para allá?
Una caja de empleados con vidrios polarizados.
Grandes números virtuales, exageraciones capitales
dándole solidez a lo que inventaron como economía.
Modas que destruyen la esperanza de la gente.
Disquesabios atolondrándonos con miedo.
El clientelismo cerebral y la empatía por el vacío.
Artificios que quieren chapa de perfección,
y no son más que un absurdo con fiebre en el ego.
Ultravición.
Los vasallos de la noti$ia. Ellos arreglan al mundo
siempre y cuando a ellos los arreglen. Bien.
Una caja de empleados con vidrios polarizados.
Grandes números virtuales, exageraciones capitales
dándole solidez a lo que inventaron como economía.
Modas que destruyen la esperanza de la gente.
Disquesabios atolondrándonos con miedo.
El clientelismo cerebral y la empatía por el vacío.
Artificios que quieren chapa de perfección,
y no son más que un absurdo con fiebre en el ego.
Ultravición.
Los vasallos de la noti$ia. Ellos arreglan al mundo
siempre y cuando a ellos los arreglen. Bien.
martes, junio 17, 2008
"Dulce introducción al caos".
Tiene violines.
La canción se vuelve abrojo neuronal.
Armonía, dulzura. Paisajes de claros del monte, o el sol del otoño más verde.
Está el señor Iniesta, que a veces dobla las palabras y hace origamis con el sentido.
Y una tormenta, alta mar, que me remite a la ceguera de unas horas. Los colores igual estaban.
Volar.
Uno de esos finales que quisieras eternizar.
Otra oída.
Esas cuerdas no te largan prenda.
"Mientras tanto pasan las horas
sueño que despiero a su vera".
Como el mar y la tierra.
"Agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor
me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor".
"Volar".
Qué buen tema.
La canción se vuelve abrojo neuronal.
Armonía, dulzura. Paisajes de claros del monte, o el sol del otoño más verde.
Está el señor Iniesta, que a veces dobla las palabras y hace origamis con el sentido.
Y una tormenta, alta mar, que me remite a la ceguera de unas horas. Los colores igual estaban.
Volar.
Uno de esos finales que quisieras eternizar.
Otra oída.
Esas cuerdas no te largan prenda.
"Mientras tanto pasan las horas
sueño que despiero a su vera".
Como el mar y la tierra.
"Agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor
me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor".
"Volar".
Qué buen tema.
jueves, junio 12, 2008
"El fruto de la propia codicia"
La manzana es un loro de papel, las serpientes son carteles que apuntan a tu mente con precisión aterradora.
Hay un hambre incesante en las sienes, y no de cultura. Pareciera que cuanto más llenos los bolsillos, más vacíos los espíritus.
Los disfraces no engañan a la conciencia o la inconciencia, sólo a quienes van ciegos de profundidad.
La tristeza es un virus que no se cura pagando a los privados. Lo que se puede comprar reluce pero no luce ni es luces, sólo tonto neón. Como sus colores.
El carnaval siempre será de quien lo cuide y no de quien lo compre.
Hay un hambre incesante en las sienes, y no de cultura. Pareciera que cuanto más llenos los bolsillos, más vacíos los espíritus.
Los disfraces no engañan a la conciencia o la inconciencia, sólo a quienes van ciegos de profundidad.
La tristeza es un virus que no se cura pagando a los privados. Lo que se puede comprar reluce pero no luce ni es luces, sólo tonto neón. Como sus colores.
El carnaval siempre será de quien lo cuide y no de quien lo compre.
martes, junio 10, 2008
Tres hojitas llenas de colores, como si hubieran caido de un árbol en plena primavera, indiferentes al inviernotoño que hace ahí fuera.
Tres hojitas de arcoiris, de corazones, de diamantes y sus luces, del cruce que el tiempo nos dió, y dios, si existe acá tiró para el lado del amor.
Tres hojitas que contienen un mundo de esos que aparecen en los cuentos para chicos (nosotros somos chicos, no de talle, pero sí en detalle, porque la risa y el juego, aunque no valgan en el curriculum, los tenemos bien desarrollados).
Tres hojitas, dos corazones, un amor.
Tres hojitas de arcoiris, de corazones, de diamantes y sus luces, del cruce que el tiempo nos dió, y dios, si existe acá tiró para el lado del amor.
Tres hojitas que contienen un mundo de esos que aparecen en los cuentos para chicos (nosotros somos chicos, no de talle, pero sí en detalle, porque la risa y el juego, aunque no valgan en el curriculum, los tenemos bien desarrollados).
Tres hojitas, dos corazones, un amor.
Una esfera para tantos sueños...
Rueda, como la rueda que lleva adelante un sentimiento, una ilusión.
Rueda por la pasión que se deposita, ferviente, en la atención que le prestamos, que le regalamos.
Y gira, caprichosa e indiferente a las expectativas, sólo respondiendo al cariño que se pone en su cuidado, porque ella también late.
Como latimos al mismo ritmo las almas que nos empapamos en su fantasía, cuando jugamos a ser jugadores o cuando caemos en la hipnosis de sus berretines en el paño más irregular del mundo.
Y los colores, que cada uno valora sin concesiones a la razón, porque la gloria y los laureles no ganan el próximo partido, y el sufrimiento en la vida es otro condimento para no caer en la insensibilidad oficial.
O los artistas, que traducen la belleza a un contacto con el cuero, con el trazo más perfecto para describir lo que el deleite pretende, y conmover el entusiasmo de multitudes azoradas por un simple movimiento que nada de simple tiene.
¿Y los que hablan de suerte? El que hace cien agujeros y encuentra un tesoro, tiene suerte (y perseverancia). Pero el que se topa con 80 cofres... La casualidad tiene un límite.
También los guerreros, que ponen la frente en frente de la bota enemiga con tal de salvaguardar su trinchera.
Y mientras, sigue rodando... como el mundo, a su alrededor.
Rueda por la pasión que se deposita, ferviente, en la atención que le prestamos, que le regalamos.
Y gira, caprichosa e indiferente a las expectativas, sólo respondiendo al cariño que se pone en su cuidado, porque ella también late.
Como latimos al mismo ritmo las almas que nos empapamos en su fantasía, cuando jugamos a ser jugadores o cuando caemos en la hipnosis de sus berretines en el paño más irregular del mundo.
Y los colores, que cada uno valora sin concesiones a la razón, porque la gloria y los laureles no ganan el próximo partido, y el sufrimiento en la vida es otro condimento para no caer en la insensibilidad oficial.
O los artistas, que traducen la belleza a un contacto con el cuero, con el trazo más perfecto para describir lo que el deleite pretende, y conmover el entusiasmo de multitudes azoradas por un simple movimiento que nada de simple tiene.
¿Y los que hablan de suerte? El que hace cien agujeros y encuentra un tesoro, tiene suerte (y perseverancia). Pero el que se topa con 80 cofres... La casualidad tiene un límite.
También los guerreros, que ponen la frente en frente de la bota enemiga con tal de salvaguardar su trinchera.
Y mientras, sigue rodando... como el mundo, a su alrededor.
domingo, junio 01, 2008
"La historia de la esquina..."
Estaba el Diablo mal parado en la esquina de mi barrio
(ahí dónde doble el viento y se cruzan los atajos)
al lado de él estaba la Muerte con una botella en la mano
me miraban de reojo y se reían por lo bajo,
y yo que esperaba no sé a quién al otro lado de la calle del otoño
una noche de bufanda que me encontró desvelado
entre dientes oí a la Muerte que decía... que decía así:
-¿Cuántas veces se habrá escapado como laucha por tirante?
y esta noche que no cuesta nada, ni siquiera fatigarme,
podemos llevarnos un cordero con solo cruzar la calle.
Yo me escondí tras la niebla y miré al infinito
a ver si llegaba ese que nunca iba a venir.
Estaba el Diablo mal parado en la esquina de mi barrio
al lado de él estaba la Muerte con una botella en la mano.
Y temblando como una hoja me crucé para encararlos
y les dije "me parece que esta vez me dejaron bien plantado".
Les pedí fuego y del bolsillo saqué una rama pa' convidarlos
y bajo un árbol del otoño nos quedamos chamuyando:
me contaron de sus vidas, sus triunfos y sus fracasos,
de que el mundo andaba loco y hasta el cielo fue comprado,
y más miedo que ellos dos les daba el propio ser humano.
Y yo ya no esperaba a nadie, y entre las risas del aquelarre
el Diablo y la Muerte se me fueron amigando.
Ahí dónde dobla el viento y se cruzan los atajos.
Ahí dónde brinda la vida, en la esquina de mi barrio.
De mi barrio.
(ahí dónde doble el viento y se cruzan los atajos)
al lado de él estaba la Muerte con una botella en la mano
me miraban de reojo y se reían por lo bajo,
y yo que esperaba no sé a quién al otro lado de la calle del otoño
una noche de bufanda que me encontró desvelado
entre dientes oí a la Muerte que decía... que decía así:
-¿Cuántas veces se habrá escapado como laucha por tirante?
y esta noche que no cuesta nada, ni siquiera fatigarme,
podemos llevarnos un cordero con solo cruzar la calle.
Yo me escondí tras la niebla y miré al infinito
a ver si llegaba ese que nunca iba a venir.
Estaba el Diablo mal parado en la esquina de mi barrio
al lado de él estaba la Muerte con una botella en la mano.
Y temblando como una hoja me crucé para encararlos
y les dije "me parece que esta vez me dejaron bien plantado".
Les pedí fuego y del bolsillo saqué una rama pa' convidarlos
y bajo un árbol del otoño nos quedamos chamuyando:
me contaron de sus vidas, sus triunfos y sus fracasos,
de que el mundo andaba loco y hasta el cielo fue comprado,
y más miedo que ellos dos les daba el propio ser humano.
Y yo ya no esperaba a nadie, y entre las risas del aquelarre
el Diablo y la Muerte se me fueron amigando.
Ahí dónde dobla el viento y se cruzan los atajos.
Ahí dónde brinda la vida, en la esquina de mi barrio.
De mi barrio.
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