martes, octubre 28, 2014

La derrota de la amnesia.

Los ardores del tiempo
se incineran en sus ojos:
ayer ciegos como pozos,
 hoy de fuego al enfrentar
a la amnesia del deber
apuntándole en la sien.

Su recuerdo la engrandece
porque quiso y logró ser.

Ver la tumba desde el centro
 y no ceder
a la muerte que le insiste
sin dejar
un resquicio del afuera,
ni un butrón.

Y a pesar del desencuentro
con el que la topó la historia
no hay paredes que consigan
aprisionar la memoria.

Cuando la fe se ve puesta a prueba
hace más terca su convicción.

En el silencio, un susurro es grito.
En la penumbra, una chispa es Luna.




jueves, septiembre 25, 2014

Presos de casa: presas de caza.

El que siembra el miedo
culpa a la semilla.
El que teme a diario
huele a presa fácil.

Las palabras apuntan
como cuatro dedos
a la pluma cómplice
del sentir que aterra.

Jueces en redacciones
quieren ser los escultores
del paradigma del bien
(¿ante los ojos de quién?).

Jueces de martillo fácil
rebalsan las oficinas,
esgrimen su idiosincrasia
como un legado sagrado,
alzan sus manos manchadas,
afectadas, llenas de odio.

Jueces de pena y muerte:
paredón incontinente.
Cultores desenfadados
del presidio por si acaso.

De tanto creer
se acaba por crear.


martes, septiembre 23, 2014

Rehacerse.

Las llagas de la luna:
estigmas enredados
entre los astros breves,
rumores y arrabales
que brotan de los bares
(sirenas infalibles
para nuestra ceguera
de absurdos paraísos).

Tormentas desatadas
entre las sombras grises
que decoran de muerte
tu calle en duermevela.

Sin embargo el aliento
que susurra la noche
es deseo obsesivo,
incesante ansiedad.

Se empañan los faroles,
renace el vil olvido
(ese que sabe a antídoto
cuando envenena bien)
y entonces inventamos
un presente perfecto:
donde no sé mañana,
donde no importa ayer.


martes, agosto 19, 2014

Detrás del miedo crece el misterio.

Este empeño en despeñarse
no despeina mis razones,
ni es fiscal de corazones
que hacen cola por juzgar.

Lo que busco nunca está
en el lugar que me han dicho,
pero lo encuentro seguido
si me abstengo de escuchar
sermones almidonados
sobre el peligro infernal,
los saldos del bien y el mal,
el margen, lo apasionado.

Se construye desde abajo:
desde el cielo subterráneo,
con sangre, barro y alcohol
fundidos en la tracción.

No he de dejar de morder
lo que, con fruición, me invento.
Delante o detrás del viento, 
como un mito, surgiré.

No alcanzará toda el agua
para apagar tanto incendio:
hasta la brisa hará brasa
cuando se encienda tu alma.






martes, agosto 05, 2014

Estela de la perseverancia.

Encontrarse no es azar:
son las horas que empedraron el camino
recorrido tantas desveladas noches
las que atraen, como un imán,
al destino de quién no olvida,
de quién no rinde su obstinación.

La hermosura de tu porfía
es mirada inquebrantable
colmada de fiera ternura,
destellando amor y centellas.

En un puño apretás la memoria,
y te vas arrancando esa espina.
Al instante ofrecés otra mano:
la que blande un gentil nomeolvides.

¡Somos los hijos de cada nieto!
¡Somos la sangre, el río revuelto!

Tu vientre contuvo a todos
y hoy pare una vida entera:
la malicia urdiendo veneno,
vos dando a luz a Godot.

Engendraste primavera,
abuela de la verdad.



jueves, julio 17, 2014

Brillante anochecer.

Tras tu pálida estela
se dibujan mis ansias
que amanecen aprisa,
con fugaz claridad.

El incendio en las sienes,
las sirenas urgentes,
los naufragios fatales:
letanía inmortal.

Persiguiendo mi sombra,
devorando el desvelo,
van cayendo las hojas
numeradas de invierno.

Los paisajes raídos
por mis ásperos ojos
son casi transparentes,
imposibles de amar.

La raíz de la noche
no se aferra al olvido.
El color de la luna
se ha vertido en la sal.

miércoles, julio 16, 2014

Desesferanza.

¿Cómo el todo se vuelve nada?
Así, en un tris, el reflejo infeliz
en la pecera de las ilusiones
(mirándonos los ojos absortos)
es lo único que nos queda
de tamaña esperanza a cuestas.

Se escapa ese abrazo estrecho
que arrasa los recios modos.

Me deja una ausencia añeja,
de olor como a cuatro inviernos.
Y secas lágrimas blancas
en hondas ojeras negras.

Ahora el tiempo es espera:
pasión y girar sin pausa,
poner la fe en la balanza
como reinvención del ansia. 

Son dieciséis estaciones
y millones de esperanzas.

miércoles, julio 02, 2014

Soplidos e ilusiones.

En la quietud de la tarde
ansío tanto tu aliento...

Soy caído barrilete,
un sol marchito en el suelo
del colchón ensombrecido
por la excelsa soledad.

Soy relato empobrecido
por la síntesis absurda,
evocando en el olvido
un río que sabe a mar.

Se derrumban los relojes
derretidos por la espera
de encontrarte tras la esquina
o en la ventana lindera.

En el hueco del presente
donde le rezo a tu ausencia
escribo con tinta espesa
los anhelos de mi instinto.

Contigo vivo del aire;
volando, flotando, vivo.

Sin vos me pesan las horas,
el desvelo y los latidos.

martes, julio 01, 2014

Etereogeneo.

No doblego las cornisas
sin atarme a tu caída.

Sin hundirme en el vacío
silencioso de tu nombre
(pronunciado, desde siempre,
por una poetisa muda)
no consigo soltar el suelo
ni deshacer lo que es debido.

Es que me hastío del piso,
me seco en la maceta,
marchito bajo el techo:
me agrietan los adentros.

La lluvia, sin tus alas,
me pesa, irremontable.
Las nubes se agigantan,
pretenden devorarme.

Yo bebo con las gotas
que salpican mi mente
y acarician el vidrio
donde dejé los ojos.

viernes, mayo 30, 2014

Permeable permanencia.

Se cuelan, frías, las gotas
en mi ardor imaginario,
en las resecas resacas
que acumulo cada otoño.

Son colores que duelen
los recuerdos agraciados
cuando el miedo se presenta
y nos roba la sonrisa,

¡Roedor de la esperanza
no te acerques a mi espíritu!

Quiero creer que la muerte
también zucumbe ante el cuelgue,
que su hoz no es infalible,
que su agenda es alterable.

Quiero apretar en un puño
toda la sangre que tengo
para cambiársela al tiempo
por unos bises de vos.

lunes, mayo 26, 2014

La patria es un mosaico.

La patria es un mosaico;
nosotros, sus teselas.

Dispares o simétricas.
Simbólicas, estéticas,
tangibles y poéticas.

La patria es un mosaico;
nosotros, sus teselas.

Sensatas o frenéticas.
Estáticas, cinéticas,
infinitas y herméticas.

La patria es un mosaico;
nosotros, sus teselas.

Leales o antitéticas.
Orgánicas, sintéticas,
 reales y cosméticas.

La patria es un mosaico;
nosotros, sus teselas.

Absurdas o proféticas.
Caóticas, ascéticas,
orates y artiméticas.

jueves, mayo 22, 2014

La noche está hecha de vuelos.

Demonio del espiral,
leyenda que la noche
se encargó de atomizar
con sus ráfagas fatales
de susurros infernales
y sueños por despertar.

Eternidad instantánea:
un poético desvelo
que germina en las entrañas
y me deporta del suelo.

Juega la imaginación
en la vera del abismo,
se pasea dando brincos,
se asoma con devoción,
le dedica una canción
y reflota su espejismo.

Montado en alguna nube
conquisto los cuatro vientos
mientras mi corazón sube
y, consigo, el sentimiento.



jueves, mayo 15, 2014

Fantasmagoría.

Se vuelve esquiva la gracia
por metejones del embrujo,
se desarman los colores
ante la inerme neblina.

Narcolepsia en los latidos,
insomnio para las sombras.

¿Qué monstruos alimentás?
¿Con qué cuentos te dormís?

Un diablo desorientado
en el hall del paraíso.

Un águila con camisa
de fuerza en ajeno nido.

La ciencia inexistente
rendida y de rodillas
a orillas de mares muertos.

El loco convencido
de su invisible pálpito.

El eco de una grieta
que nos grita "¡todavía!".

Un alfiler empuñado
contra esos umbríos globos.






viernes, mayo 09, 2014

Prisión de lo imprevisible.

Auspicioso comienzo,
desdibujada bajada...

Obseso mambo espeso,
voraz, ineludible.

Ímpetu sagrado, cuajado
en las voces de la mente.

¿Hasta cuándo roerás
los intersticios del tiempo?

¿Qué búsqueda te ansía?

Prisión de lo imprevisible.

Un fantasma incipiente,
enemigo del suelo,
de sus pies despojado.

Cándidas advertencias
sobre el infierno inminente:

No aspirar a las musas
sin espiar la inspiración.

No estirar los tormentos
que posponen al sol.

No entregar las alegrías
a las fauces del espanto.

 Y siempre empuñar el alma
como una pluma afilada.

domingo, mayo 04, 2014

Extracto esencial.

La nada, ahogada en almíbar,
fundida con el fuego de mi boca,
crepitando bajo chispas y sinapsis,
marchita entre las radiantes flores.

Se me obsesionan los ojos:
un desborde ante el delirio
que refracta esa belleza
derramada como un cáliz,
del que abrevo los milagros
(breves jugos de cristal).

Soy acróbata en su abismo
y me seduce la caída.

Soy ardid sin estrategia
que supere su frontera.

Soy ficción inoculada
en el torrente del tiempo.

Mientras tanto, el universo
se deshace ante nosotros
que reímos, desgarbados,
horizontales, de ensueño.



viernes, mayo 02, 2014

Abril en flor.

Tu reflejo bajo el tango de la luna roja
se desprende como una hoja, flota
en el charco cristalino del deshielo
que deja un alma al abandonar la muerte.

Las alas arden, ensangrentadas,
en el íntimo infierno, en sus latidos
que rozan con lo incendiario,
y transforman a las llamas
en un arroyo ígneo que fluye
hacia el valle de lo externo.

Imprevisiones e intensidades
ululan como orugas llenas de vida
por estas ramas, entre los brotes
(gérmenes, verdes presagios).

¿Qué le puede preguntar
el ceibo a la primavera?
Si su flor se deja ser
no necesita respuestas.


martes, abril 22, 2014

Trece años de hojas muertas.

Desacierto y maleficio del tiempo
escaparse de vos, de aquel momento,
proseguir, no congelarse allí mismo,
en ese sentimiento cenital,
y seguir transcurriendo
como si hubiera otro paraíso
que pudiera ser alcanzado,
como si hubiera otro infierno
donde pueda arder así.

Se suicidaron miles de hojas
en la espera más inútil,
el vino se fue aclarando
gota a gota tras la ausencia,
exageradas inconsciencias
apuntalando tus mitos.

Recuerdos de algo sagrado
invaden mi imaginario,
me retrotraen al milagro
de haberte visto brillando
ahí nomás, cruzando el charco,
reinventando el carnaval.



lunes, abril 21, 2014

Bien pegado.

En tu piel de seda se mueren mis besos,
lentos como dulces bocanadas,
y se llenan de rojas primaveras
mis ojos al verterse en tu suspiro.

Le pido prestada una palabra al viento:
me da una caricia que estalla mi gracia.

Miro de reojo un trino violeta
y llueven arroyos entre las manos,
se deshielan sobre mis falanges
las gotas congeladas del ayer.

La Luna está ensangrentada
y sin embargo no sabe morir,
y yo no sé apartar mis deseos
de sus antídotos nocturnos,
de sus pétalos de musa,
del halo que la embelesa.

Los resplandores perennes
fisuran tras las ausencias,
y el brote de los cerezos
me tiñe desde los ojos.

Miedos, ténganme miedo,
que vengo hecho de colores
a destrozar sus penumbras
y edificar sensaciones.




domingo, abril 20, 2014

Pétalos del otoño.

Este otoño trae flores
colgadas en los faroles
que iluminan largas noches
y mañanas desgarbadas.

Atardeceres, colores,
perfumes, dulces ficciones.

Este otoño trae flores
enganchadas en el viento,
que revuelve las razones
con su aroma a remolino.

Anocheceres, alcoholes,
demencias e inspiraciones.

Este otoño trae flores
pegadas en las pestañas
que seducen con ternura,
e hipnotizan, implacables.

Amaneceres, canciones
que ablandan caparazones.



miércoles, abril 09, 2014

Parodiador.

Cuidado con las banderas
que exalta el traidorador:
se destiñen con el viento,
y se tiñen con la tinta
que fue sangre derramada
en papeles de su olvido.

Cuidado con sus promesas
de un futuro sin pasado,
del arco iris sin tormenta,
de la unión por separado.

Cuidado con sus embates:
venenos de oportunismo
que inocula, desalmado
en la zoncera masiva.

Cuidado con la violencia
que convidan sin cuidado
esos que estaban enfrente
y hoy se sientan a su lado.

Cuidado con su eficiente
enroque de referentes.