Despierto a la pesadilla
y una alquimista del tiempo
viene a buscarme a la puerta
mientras declama su axioma:
"Transformaremos el oro
en horizontes de arena".
Los sedientos del desierto
salmodian preceptos huecos,
cavando el foso furioso
que llenarán, desde afuera,
un río de sudor negro
y lágrimas siempre ajenas.
La magia de esta vigilia
-fiel reflejo de su ensueño-
se paga con horas extra
pues la ilusión tiene dueño
¿Dejarán las convicciones
en una casa de empeño?
Las preguntas me atormentan,
los tronidos me responden:
tempestad es resistencia,
oquedad será colmar
de carnaval el silencio
que nos legue su pasar.
martes, octubre 27, 2015
viernes, julio 10, 2015
Lunar raigambre.
A veces, los aliados
demandan demasiado,
se abusan del encanto
y arrancan berretines,
o se ponen obsesos
con nudos sin cordones,
o despegues sin vuelos,
o ausencias inviables.
Y te hincan con ahínco
sus pálidos colmillos
de luna inmarcesible
en la yugular mórbida
que late, vehemente,
su inercia desbocada.
Destellos despabilan
tu pávilo durmiente,
los delirios cautivan
el sueño por la noche.
"-¡Qué exigua es la velada
para un apasionado!
¡Qué intrépidos los riesgos
que corren tus deseos!"
te grita tu silencio
detrás del ventanal.
demandan demasiado,
se abusan del encanto
y arrancan berretines,
o se ponen obsesos
con nudos sin cordones,
o despegues sin vuelos,
o ausencias inviables.
Y te hincan con ahínco
sus pálidos colmillos
de luna inmarcesible
en la yugular mórbida
que late, vehemente,
su inercia desbocada.
Destellos despabilan
tu pávilo durmiente,
los delirios cautivan
el sueño por la noche.
"-¡Qué exigua es la velada
para un apasionado!
¡Qué intrépidos los riesgos
que corren tus deseos!"
te grita tu silencio
detrás del ventanal.
martes, julio 07, 2015
Enredado envilecer.
La bestia se atormenta,
desata sus grilletes
con insensata fuerza.
Respira y arremete:
embate a la consciencia,
ariete de impaciencia
entre umbras saturadas,
tensión desmesurada
y enorme interferencia.
Las voces despiadadas
se aburren de la ciencia.
Los gritos y los ritos:
el punto g en su esencia.
Se colman de vacíos
las ganas y la ausencia,
pero hay una creencia
que refuta al hastío:
si se reinventa el frío
lo hará la resistencia.
desata sus grilletes
con insensata fuerza.
Respira y arremete:
embate a la consciencia,
ariete de impaciencia
entre umbras saturadas,
tensión desmesurada
y enorme interferencia.
Las voces despiadadas
se aburren de la ciencia.
Los gritos y los ritos:
el punto g en su esencia.
Se colman de vacíos
las ganas y la ausencia,
pero hay una creencia
que refuta al hastío:
si se reinventa el frío
lo hará la resistencia.
sábado, junio 27, 2015
Lúdica y agónica.
La ciudad llueve:
me empapa,
me embebe.
La noche calla:
su audiencia
no estalla.
La luna llora
mi ausencia
a deshora.
La calle muerde:
su rabia
la pierde.
La gente chilla
y ensucia
la arcilla.
La muerte falla
su gol en
la raya.
me empapa,
me embebe.
La noche calla:
su audiencia
no estalla.
La luna llora
mi ausencia
a deshora.
La calle muerde:
su rabia
la pierde.
La gente chilla
y ensucia
la arcilla.
La muerte falla
su gol en
la raya.
domingo, junio 14, 2015
Compañía destilada.
Alabadas las tertulias
que el absurdo desdibujan
empantanando sus tierras
con la esencia de los litros,
insistencias de asistencias
y epitafios relegados.
Son las horas inmortales
en que imaginan sin red
los poetas, los profetas,
los trovadores sin ley,
las mariposas lunares,
los olvidados del rey.
Umbranautas incesantes,
compatriotas de la sed,
edifican carcajadas
con un adobe estrellado
que huele a polvo mojado
y que a la muerte repele.
que el absurdo desdibujan
empantanando sus tierras
con la esencia de los litros,
insistencias de asistencias
y epitafios relegados.
Son las horas inmortales
en que imaginan sin red
los poetas, los profetas,
los trovadores sin ley,
las mariposas lunares,
los olvidados del rey.
Umbranautas incesantes,
compatriotas de la sed,
edifican carcajadas
con un adobe estrellado
que huele a polvo mojado
y que a la muerte repele.
domingo, abril 26, 2015
Escurridizas musas.
Si no ganan las ganas nos derrota el cliché de la inercia.
Si las palabras no abren una herida en el sinsentido ¿para qué decir?
Inspiración ausente es desesperación creciente.
Introspección espiralada: conspiración hacia la nada.
La búsqueda se vuelve espanto cuando cristaliza la decepción.
Sin embargo, no resignarse es dignificarse.
La pasión lleva obsesión; la poesía, sintonía.
Persistir en la intención hasta hallar la intensidad.
Si las palabras no abren una herida en el sinsentido ¿para qué decir?
Inspiración ausente es desesperación creciente.
Introspección espiralada: conspiración hacia la nada.
La búsqueda se vuelve espanto cuando cristaliza la decepción.
Sin embargo, no resignarse es dignificarse.
La pasión lleva obsesión; la poesía, sintonía.
Persistir en la intención hasta hallar la intensidad.
martes, marzo 03, 2015
Fe reforzada.
Destellos de primaveras,
veranos flameando al viento.
Lluvias y humanas mareas
rebalsan del pavimento.
Reinventamos alegrías,
convicciones, argumentos.
Atizamos compañías,
esperanzas, sentimientos.
Se acentúan lealtades
en el tiempo de descuento
(acá, las eternidades
no forman parte del cuento).
Hermoseamos el retrato
a paso seguro y lento.
Encarnamos un relato
que derriba los lamentos.
Que el futuro se presente
cuando llegue su momento,
nos veremos frente a frente
en un próximo recuento.
martes, febrero 03, 2015
Sádicos refritos.
Se nos acaban las balas
a los armados de letras.
Van cayendo las palabras
como jóvenes promesas
sobre lápidas aún verdes,
sobre tierra de tristezas.
Se resucita a la muerte
para endiosar otras vidas,
se reinventan las heridas
anacrónicas, inertes.
Lo que ansiábamos pasado
se precipita al presente.
Nos debemos la ignorancia
que deviene en su jauría,
el afán de cacerías
nutridas por la arrogancia,
el quid de su intolerancia
y la rancia sangre fría.
Prometamos la memoria,
exijamos el recuerdo.
No nos pongamos de acuerdo
para maquillar la historia
que flota sobre la escoria
como un sinsentido lerdo.
martes, enero 06, 2015
Rara avis de Nix.
Se le caen las alas de andar
en concretos hostiles, por ser
una racha de viento feroz,
un curioso ave fénix sin pies,
una sombra de luna inmortal,
un destello en la noche fugaz.
Va perdido como el cascabel
de la infancia en un baño de bar.
Va dormido o saltando sin red
sobre abismos de nunca acabar.
Flota y cae, vuelve a remontar,
recoge su vuelo de la tempestad.
Ya no le interesa volver a pisar,
se aleja del suelo gris de la ciudad.
Duerme en las cornisas
que construye a diario.
Odia las repisas,
rompe los horarios.
Juega con la noche
hasta hacerla día,
se vuelve un fantoche
de la fantasía.
en concretos hostiles, por ser
una racha de viento feroz,
un curioso ave fénix sin pies,
una sombra de luna inmortal,
un destello en la noche fugaz.
Va perdido como el cascabel
de la infancia en un baño de bar.
Va dormido o saltando sin red
sobre abismos de nunca acabar.
Flota y cae, vuelve a remontar,
recoge su vuelo de la tempestad.
Ya no le interesa volver a pisar,
se aleja del suelo gris de la ciudad.
Duerme en las cornisas
que construye a diario.
Odia las repisas,
rompe los horarios.
Juega con la noche
hasta hacerla día,
se vuelve un fantoche
de la fantasía.
viernes, diciembre 26, 2014
Lapso lunático.
Las llamas de la noche
arden lívidas, distantes.
Todo brota de la luna
que desangra su fulgor:
el intento por ser sol,
su pasión de sal y espuma,
la tentación de la bruma
y un delirio en etanol.
Desdibujadas estrellas
llueven sobre la memoria,
ucronías sin historia
que en lo imposible destellan.
Brilla a fondo la más bella,
con su fe -que ya es victoria-
y en la cima de la noria
mis ojos se van con ella.
El infierno es lo que extraño
cuando sueño entre silencios.
martes, diciembre 02, 2014
Arte insano.
Ya ha caído toda el agua
y yo sigo atormentado
por el eco del silencio
que dejó, al partir, su voz.
Mi garganta desganada
es roída desde adentro
por las ratas heredadas
de los gritos del pasado.
La convulsión compulsiva
de edificar mis cornisas
sobre abismos implacables
es tendencia a la caída,
al derrumbe sin salida,
al colapso existencial.
Las lejanas melodías
pesan como eternidades:
a mis pies encadenadas,
cosidas sobre mi sombra.
Fatal imaginería
la de esta mente pagana
que erige en su fantasía
un demiurgo sin mañana.
y yo sigo atormentado
por el eco del silencio
que dejó, al partir, su voz.
Mi garganta desganada
es roída desde adentro
por las ratas heredadas
de los gritos del pasado.
La convulsión compulsiva
de edificar mis cornisas
sobre abismos implacables
es tendencia a la caída,
al derrumbe sin salida,
al colapso existencial.
Las lejanas melodías
pesan como eternidades:
a mis pies encadenadas,
cosidas sobre mi sombra.
Fatal imaginería
la de esta mente pagana
que erige en su fantasía
un demiurgo sin mañana.
lunes, noviembre 03, 2014
Del reverso.
Suelo devorar el cielo
con sus chispas de agua,
con todos los astros
desparramados, breves
como lapsos de cordura,
estibados en estantes
altísimos, inasibles
para una mano de tierra.
Me trepo hasta el tope,
derramo entre ramas
mis fríos sudores
de miedos hermosos.
Arrimo los dedos
a un sol diminuto,
le presto mi boca,
ensayo un suspiro.
Condenso las horas
que paso en tu risa,
las bebo de un trago
y el mar se desliza
dentro de ese lago
que crece sin prisa.
con sus chispas de agua,
con todos los astros
desparramados, breves
como lapsos de cordura,
estibados en estantes
altísimos, inasibles
para una mano de tierra.
Me trepo hasta el tope,
derramo entre ramas
mis fríos sudores
de miedos hermosos.
Arrimo los dedos
a un sol diminuto,
le presto mi boca,
ensayo un suspiro.
Condenso las horas
que paso en tu risa,
las bebo de un trago
y el mar se desliza
dentro de ese lago
que crece sin prisa.
martes, octubre 28, 2014
La derrota de la amnesia.
Los ardores del tiempo
se incineran en sus ojos:
ayer ciegos como pozos,
hoy de fuego al enfrentar
a la amnesia del deber
apuntándole en la sien.
Su recuerdo la engrandece
porque quiso y logró ser.
Ver la tumba desde el centro
y no ceder
a la muerte que le insiste
sin dejar
un resquicio del afuera,
ni un butrón.
Y a pesar del desencuentro
con el que la topó la historia
no hay paredes que consigan
aprisionar la memoria.
Cuando la fe se ve puesta a prueba
hace más terca su convicción.
En el silencio, un susurro es grito.
En la penumbra, una chispa es Luna.
se incineran en sus ojos:
ayer ciegos como pozos,
hoy de fuego al enfrentar
a la amnesia del deber
apuntándole en la sien.
Su recuerdo la engrandece
porque quiso y logró ser.
y no ceder
a la muerte que le insiste
sin dejar
un resquicio del afuera,
ni un butrón.
Y a pesar del desencuentro
con el que la topó la historia
no hay paredes que consigan
aprisionar la memoria.
Cuando la fe se ve puesta a prueba
hace más terca su convicción.
En el silencio, un susurro es grito.
En la penumbra, una chispa es Luna.
jueves, septiembre 25, 2014
Presos de casa: presas de caza.
El que siembra el miedo
culpa a la semilla.
El que teme a diario
huele a presa fácil.
Las palabras apuntan
como cuatro dedos
a la pluma cómplice
del sentir que aterra.
Jueces en redacciones
quieren ser los escultores
del paradigma del bien
(¿ante los ojos de quién?).
Jueces de martillo fácil
rebalsan las oficinas,
esgrimen su idiosincrasia
como un legado sagrado,
alzan sus manos manchadas,
afectadas, llenas de odio.
Jueces de pena y muerte:
paredón incontinente.
Cultores desenfadados
del presidio por si acaso.
De tanto creer
se acaba por crear.
martes, septiembre 23, 2014
Rehacerse.
Las llagas de la luna:
estigmas enredados
entre los astros breves,
rumores y arrabales
que brotan de los bares
(sirenas infalibles
para nuestra ceguera
de absurdos paraísos).
Tormentas desatadas
entre las sombras grises
que decoran de muerte
tu calle en duermevela.
Sin embargo el aliento
que susurra la noche
es deseo obsesivo,
incesante ansiedad.
Se empañan los faroles,
renace el vil olvido
(ese que sabe a antídoto
cuando envenena bien)
y entonces inventamos
un presente perfecto:
donde no sé mañana,
donde no importa ayer.
estigmas enredados
entre los astros breves,
rumores y arrabales
que brotan de los bares
(sirenas infalibles
para nuestra ceguera
de absurdos paraísos).
Tormentas desatadas
entre las sombras grises
que decoran de muerte
tu calle en duermevela.
Sin embargo el aliento
que susurra la noche
es deseo obsesivo,
incesante ansiedad.
Se empañan los faroles,
renace el vil olvido
(ese que sabe a antídoto
cuando envenena bien)
y entonces inventamos
un presente perfecto:
donde no sé mañana,
donde no importa ayer.
martes, agosto 19, 2014
Detrás del miedo crece el misterio.
Este empeño en despeñarse
no despeina mis razones,
ni es fiscal de corazones
que hacen cola por juzgar.
Lo que busco nunca está
en el lugar que me han dicho,
pero lo encuentro seguido
si me abstengo de escuchar
sermones almidonados
sobre el peligro infernal,
los saldos del bien y el mal,
el margen, lo apasionado.
Se construye desde abajo:
desde el cielo subterráneo,
con sangre, barro y alcohol
fundidos en la tracción.
No he de dejar de morder
lo que, con fruición, me invento.
Delante o detrás del viento,
como un mito, surgiré.
No alcanzará toda el agua
para apagar tanto incendio:
hasta la brisa hará brasa
cuando se encienda tu alma.
martes, agosto 05, 2014
Estela de la perseverancia.
Encontrarse no es azar:
son las horas que empedraron el camino
recorrido tantas desveladas noches
las que atraen, como un imán,
al destino de quién no olvida,
de quién no rinde su obstinación.
La hermosura de tu porfía
es mirada inquebrantable
colmada de fiera ternura,
destellando amor y centellas.
En un puño apretás la memoria,
y te vas arrancando esa espina.
Al instante ofrecés otra mano:
la que blande un gentil nomeolvides.
¡Somos los hijos de cada nieto!
¡Somos la sangre, el río revuelto!
Tu vientre contuvo a todos
y hoy pare una vida entera:
la malicia urdiendo veneno,
vos dando a luz a Godot.
la malicia urdiendo veneno,
vos dando a luz a Godot.
Engendraste primavera,
abuela de la verdad.
jueves, julio 17, 2014
Brillante anochecer.
Tras tu pálida estela
se dibujan mis ansias
que amanecen aprisa,
con fugaz claridad.
El incendio en las sienes,
las sirenas urgentes,
los naufragios fatales:
letanía inmortal.
Persiguiendo mi sombra,
devorando el desvelo,
van cayendo las hojas
numeradas de invierno.
Los paisajes raídos
por mis ásperos ojos
son casi transparentes,
imposibles de amar.
La raíz de la noche
no se aferra al olvido.
El color de la luna
se ha vertido en la sal.
se dibujan mis ansias
que amanecen aprisa,
con fugaz claridad.
El incendio en las sienes,
las sirenas urgentes,
los naufragios fatales:
letanía inmortal.
Persiguiendo mi sombra,
devorando el desvelo,
van cayendo las hojas
numeradas de invierno.
Los paisajes raídos
por mis ásperos ojos
son casi transparentes,
imposibles de amar.
La raíz de la noche
no se aferra al olvido.
El color de la luna
se ha vertido en la sal.
miércoles, julio 16, 2014
Desesferanza.
¿Cómo el todo se vuelve nada?
Así, en un tris, el reflejo infeliz
en la pecera de las ilusiones
(mirándonos los ojos absortos)
es lo único que nos queda
de tamaña esperanza a cuestas.
Se escapa ese abrazo estrecho
que arrasa los recios modos.
Me deja una ausencia añeja,
de olor como a cuatro inviernos.
Y secas lágrimas blancas
en hondas ojeras negras.
Ahora el tiempo es espera:
pasión y girar sin pausa,
poner la fe en la balanza
como reinvención del ansia.
Son dieciséis estaciones
y millones de esperanzas.
miércoles, julio 02, 2014
Soplidos e ilusiones.
En la quietud de la tarde
ansío tanto tu aliento...
Soy caído barrilete,
un sol marchito en el suelo
del colchón ensombrecido
por la excelsa soledad.
Soy relato empobrecido
por la síntesis absurda,
evocando en el olvido
un río que sabe a mar.
Se derrumban los relojes
derretidos por la espera
de encontrarte tras la esquina
o en la ventana lindera.
En el hueco del presente
donde le rezo a tu ausencia
escribo con tinta espesa
los anhelos de mi instinto.
Contigo vivo del aire;
volando, flotando, vivo.
Sin vos me pesan las horas,
el desvelo y los latidos.
ansío tanto tu aliento...
Soy caído barrilete,
un sol marchito en el suelo
del colchón ensombrecido
por la excelsa soledad.
Soy relato empobrecido
por la síntesis absurda,
evocando en el olvido
un río que sabe a mar.
Se derrumban los relojes
derretidos por la espera
de encontrarte tras la esquina
o en la ventana lindera.
En el hueco del presente
donde le rezo a tu ausencia
escribo con tinta espesa
los anhelos de mi instinto.
Contigo vivo del aire;
volando, flotando, vivo.
Sin vos me pesan las horas,
el desvelo y los latidos.
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