Mareas de amor que bajan más de lo que suben,
un viento insípido que no despeina nada.
La sensación agujereada del algodón derretido
en una lengua absurda que desconoce el sabor.
Una obstinhada se sienta en el borde de una roca
deshoja la margarita con apatía, sin darse cuenta
de que en todos los pétalos recita "nada".
Y caen al olvido de un terruño seco
los colores muertos, las caricias gratas
porque no hay sonrisas sin deseos cumplidos.
La insuficiencia se lleva mal con la efervescencia,
si no aprenden convivencia las esencias
lo único que nos va a quedar es la ausencia.
lunes, junio 08, 2009
jueves, junio 04, 2009
Un despertar.
Nazco.
Entre un bálsamo de mantas surjo a la vida, que es otro día (y otro día que puede ser mucho mejor que los demás... o mucho peor, que es cuando se siente como un día igual a los demás), y me encuentro en China. Pero se despeja rápido la situación facial y vuelvo a Buenos Aires, a este Nuncajamás que no me deja los tobillos.
Y voy por un par de tibios verdes para calentar el invierno invasor, que se te mete por todos los recovecos del cuerpo y del alma si no lo mantenés a raya con unas flores, mucho amor, canciones dulces e infusiones a gusto.
Entonces surge la emoción por un reggae colorido y mañanero, a pesar del mediodía que llega sin avisar.
Entiendo que me faltan ganas, pesa mucho algún grillete invisible pero claramente presente, y no logro descubrirlo.
Vuelvo a la música.
Dame luz para continuar... le pide, como rogándole al Sol por su abrazo, necesidad innegable de todo esto que se llama vida. Es que sin calor ni color, todo se apaga.
la llovizna ya paró
con su rocío
todo todo perfumó
y es que este aroma me recuerda tanto a tí
una flor es lo que eres para mí
Versos que regalan destellos, melodías que dejan una estela verdosa y dulzona por donde suenan.
Como vos, dando brillo y endulzando esta vida por donde ojalá nunca termines de pasar, entibiando los inviernos con tu reconfortable verde y las caricias del rocío que perfuma cualquier calma. El amor.
Entre un bálsamo de mantas surjo a la vida, que es otro día (y otro día que puede ser mucho mejor que los demás... o mucho peor, que es cuando se siente como un día igual a los demás), y me encuentro en China. Pero se despeja rápido la situación facial y vuelvo a Buenos Aires, a este Nuncajamás que no me deja los tobillos.
Y voy por un par de tibios verdes para calentar el invierno invasor, que se te mete por todos los recovecos del cuerpo y del alma si no lo mantenés a raya con unas flores, mucho amor, canciones dulces e infusiones a gusto.
Entonces surge la emoción por un reggae colorido y mañanero, a pesar del mediodía que llega sin avisar.
Entiendo que me faltan ganas, pesa mucho algún grillete invisible pero claramente presente, y no logro descubrirlo.
Vuelvo a la música.
Dame luz para continuar... le pide, como rogándole al Sol por su abrazo, necesidad innegable de todo esto que se llama vida. Es que sin calor ni color, todo se apaga.
la llovizna ya paró
con su rocío
todo todo perfumó
y es que este aroma me recuerda tanto a tí
una flor es lo que eres para mí
Versos que regalan destellos, melodías que dejan una estela verdosa y dulzona por donde suenan.
Como vos, dando brillo y endulzando esta vida por donde ojalá nunca termines de pasar, entibiando los inviernos con tu reconfortable verde y las caricias del rocío que perfuma cualquier calma. El amor.
miércoles, junio 03, 2009
Sinocencia.
Qué bronca me da la gente que se muestra escandalizada: "cada vez empiezan desde más jóvenes con las drogas y el alcohol", colocándoles cola y tridente a los que se vuelan, pero nada dicen de que cada vez empiezan desde más jóvenes a recibir informaciones de morbosa "realidad", cada vez se los saca más crudos de la inocencia, y se les arranca la posibilidad de ir aprendiendo progresivamente, de sacarle el jugo a la vida.
jueves, mayo 28, 2009
La gente y las personas.
Las personas se mueven por un instinto distinto, profundo y propio, una voz interior que les sugiere caminos, reacciones, consejos.
La gente se mueve por el grito del arriero, siempre dentro del sendero ya trazado (tan trillado) y con miedo de tocar siquiera la banquina.
Las personas sueñan ilusiones originales, surgidas desde las raíces de su esencia.
La gente compra deseos que le alcanza un vendedor a la puerta de su hogar.
Las personas buscan la verdad en la experiencia, y ahondan casi sin darse cuenta en los misterios que la vida devela día tras día.
La gente se choca con la verdad cuando no tiene más remedio, y trata de ignorarla a más no poder, buscando "realidades" en un mundo cúbico inventado.
Las personas se maravillan por los milagros simples, por la belleza natural, por la magia tácita que encierra esta vida.
La gente se asombra por mediocres grandilocuencias, admira los lujos muertos de un vacío bien decorado.
Las personas se enamoran por las virtudes y se aman por los defectos, y dudan de quien se dice perfecto.
La gente se enamora de perfecciones, ama por las virtudes y duda de los defectos (salvo que hayan sido prolijamente disfrazados con botox o alta costura).
Las personas tratan de evitar el odio, y cuando las invade es por violar fibras de profunda sensibilidad.
La gente cultiva el odio vacío por contagio y obsecuencia, para ser "como la gente".
Las personas sonrien porque algo ha hecho cosquillas en su espíritu, y rebalsa por el rostro una sensación de alegría/ternura/admiración.
La gente sonríe porque es buen negocio que los demás crean en su simpatía.
Las personas disfrutan de un arte porque las conmueve lo que la obra transmite.
La gente consume arte por pertenecer a un grupo sofisticado... o a un grupo y ya.
Las personas aprenden idiomas para comunicarse con otras culturas y poder interpretar las lenguas romances de obras lejanas.
La gente aprende idiomas para cobrar en moneda extranjera o aparentar cierto status.
Las personas se juntan para aprender y compartir.
La gente se junta para darse envidia mutuamente.
Las personas extrañan a los que se van, y en su ausencia hay un vacío.
La gente espera que se vayan los otros para vaciarlos en su ausencia.
Las personas votan a quien creen mejor, para solucionar los problemas de todos.
La gente vota a quien le conviene, para que no le traiga problemas de otros.
Las personas se equivocan, y tratan de entender su error para remediarlo y evitar próximos yerros.
La gente se equivoca, y trata de buscar errores en los demás para ignorar los propios.
La gente se mueve por el grito del arriero, siempre dentro del sendero ya trazado (tan trillado) y con miedo de tocar siquiera la banquina.
Las personas sueñan ilusiones originales, surgidas desde las raíces de su esencia.
La gente compra deseos que le alcanza un vendedor a la puerta de su hogar.
Las personas buscan la verdad en la experiencia, y ahondan casi sin darse cuenta en los misterios que la vida devela día tras día.
La gente se choca con la verdad cuando no tiene más remedio, y trata de ignorarla a más no poder, buscando "realidades" en un mundo cúbico inventado.
Las personas se maravillan por los milagros simples, por la belleza natural, por la magia tácita que encierra esta vida.
La gente se asombra por mediocres grandilocuencias, admira los lujos muertos de un vacío bien decorado.
Las personas se enamoran por las virtudes y se aman por los defectos, y dudan de quien se dice perfecto.
La gente se enamora de perfecciones, ama por las virtudes y duda de los defectos (salvo que hayan sido prolijamente disfrazados con botox o alta costura).
Las personas tratan de evitar el odio, y cuando las invade es por violar fibras de profunda sensibilidad.
La gente cultiva el odio vacío por contagio y obsecuencia, para ser "como la gente".
Las personas sonrien porque algo ha hecho cosquillas en su espíritu, y rebalsa por el rostro una sensación de alegría/ternura/admiración.
La gente sonríe porque es buen negocio que los demás crean en su simpatía.
Las personas disfrutan de un arte porque las conmueve lo que la obra transmite.
La gente consume arte por pertenecer a un grupo sofisticado... o a un grupo y ya.
Las personas aprenden idiomas para comunicarse con otras culturas y poder interpretar las lenguas romances de obras lejanas.
La gente aprende idiomas para cobrar en moneda extranjera o aparentar cierto status.
Las personas se juntan para aprender y compartir.
La gente se junta para darse envidia mutuamente.
Las personas extrañan a los que se van, y en su ausencia hay un vacío.
La gente espera que se vayan los otros para vaciarlos en su ausencia.
Las personas votan a quien creen mejor, para solucionar los problemas de todos.
La gente vota a quien le conviene, para que no le traiga problemas de otros.
Las personas se equivocan, y tratan de entender su error para remediarlo y evitar próximos yerros.
La gente se equivoca, y trata de buscar errores en los demás para ignorar los propios.
miércoles, mayo 27, 2009
Bola 8 de cuero.
La belleza esencial de una vida reciente: todo es milagro, sorpresa, aprendizaje.
Cada paso es un paso jamás dado, es una patita encontrándose con la novedad de existir libremente.
Los errores dulces y necesarios.
La búsqueda incesante pero sin los límites del objetivo, sin metas que acorten las ganas o ensañen las ansias.
El sueño constante.
La ternura.
Cada paso es un paso jamás dado, es una patita encontrándose con la novedad de existir libremente.
Los errores dulces y necesarios.
La búsqueda incesante pero sin los límites del objetivo, sin metas que acorten las ganas o ensañen las ansias.
El sueño constante.
La ternura.
martes, mayo 19, 2009
Mario.
Signore Bendito, versos ausentes,
la belleza extrañará que la llames sin su nombre,
y las letras a un amigo con izquierdo a roce.
Mis resacas de poeta lloran
por quien les dio sus primeras letras.
Gracias por enseñarme el consuelo de las palabras, esa sensación de no estar solo en la tristeza más íntima al leer de otro espíritu el mismo desgarro.
Gracias por la simpleza del sentimiento.
Gracias por las ideas hechas poesía.
Gracias por el remanso sencillo, la palabra idónea, el humor perezoso.
Gracias... por el fuego, claro.
la belleza extrañará que la llames sin su nombre,
y las letras a un amigo con izquierdo a roce.
Mis resacas de poeta lloran
por quien les dio sus primeras letras.
Gracias por enseñarme el consuelo de las palabras, esa sensación de no estar solo en la tristeza más íntima al leer de otro espíritu el mismo desgarro.
Gracias por la simpleza del sentimiento.
Gracias por las ideas hechas poesía.
Gracias por el remanso sencillo, la palabra idónea, el humor perezoso.
Gracias... por el fuego, claro.
No dejar de aprender.
Hay mucha confusión en estos caos animentales que estamos pasando.
Necesidades impuestas que ametrallan la vista, velocidades nocivas para cualquier paz que se digne, desconfianzas que se afianzan en la gente como una costumbre creciente... y entonces se nublan los horizontes, y se pierden la fe y la paciencia, porque no hay ciencia que cure esta pandemia de ver el mal en todo lo que nos rodea.
Y todo es negro (y el "negro" de los periódicos, que es un negro turbulento, sucio, hiriente, vacío, absurdo, violento; no el "negro" de la noche con su calma impenetrable).
Pero no, no es realmente así. Las cosas tienen sus causas, y eso hace que lo malo no sea tan malo realmente. Cuando algo que nos disgusta tiene su lado bueno (o práctico) cambia completamente el panorama. Tenemos que aprender a ver más allá de lo inmediato, porque las superficies siempre chocan. Las urgencias, las ansiedades, muchas veces juegan en contra nuestra, y progresar se hace sólo una carga y deja de ser el motivo de seguir.
Los dolores son lecciones, las discusiones son sabiduría en potencia.
Y para crecer necesitamos sombras y luces.
Necesidades impuestas que ametrallan la vista, velocidades nocivas para cualquier paz que se digne, desconfianzas que se afianzan en la gente como una costumbre creciente... y entonces se nublan los horizontes, y se pierden la fe y la paciencia, porque no hay ciencia que cure esta pandemia de ver el mal en todo lo que nos rodea.
Y todo es negro (y el "negro" de los periódicos, que es un negro turbulento, sucio, hiriente, vacío, absurdo, violento; no el "negro" de la noche con su calma impenetrable).
Pero no, no es realmente así. Las cosas tienen sus causas, y eso hace que lo malo no sea tan malo realmente. Cuando algo que nos disgusta tiene su lado bueno (o práctico) cambia completamente el panorama. Tenemos que aprender a ver más allá de lo inmediato, porque las superficies siempre chocan. Las urgencias, las ansiedades, muchas veces juegan en contra nuestra, y progresar se hace sólo una carga y deja de ser el motivo de seguir.
Los dolores son lecciones, las discusiones son sabiduría en potencia.
Y para crecer necesitamos sombras y luces.
lunes, mayo 11, 2009
Demasiado humano.
Hay mucho humano obstinado en costumbres caducas,
perpetuando protocolos de absurdo origen,
entregando lo estipulado sin importar a quién se dirige,
agachando las ideas ante un papel certificado
por algún otro humano que le reza a jerarquías.
Hay mucho humano estancado en lo conocido,
sentado cómodamente en el banco del patíbulo,
cuchicheándole al verdugo las miserias de algún otro.
Hay mucho humano frustrado, engañándose a sí mismo:
va cayendo en el abismo y piensa que está volando,
y el peso de sus ahorros lo hunde mucho más raudo.
Hay mucho humano siguiendo el camino sugerido,
atrapado en los designios de un dios bastante cuadrado
que a la hora del discurso lee libros polvorientos
sin dejar al sentimiento siquiera meter bocado,
y así termina oxidado en absurdos mandamientos
que otros han proferido y él los cumple desganado.
perpetuando protocolos de absurdo origen,
entregando lo estipulado sin importar a quién se dirige,
agachando las ideas ante un papel certificado
por algún otro humano que le reza a jerarquías.
Hay mucho humano estancado en lo conocido,
sentado cómodamente en el banco del patíbulo,
cuchicheándole al verdugo las miserias de algún otro.
Hay mucho humano frustrado, engañándose a sí mismo:
va cayendo en el abismo y piensa que está volando,
y el peso de sus ahorros lo hunde mucho más raudo.
Hay mucho humano siguiendo el camino sugerido,
atrapado en los designios de un dios bastante cuadrado
que a la hora del discurso lee libros polvorientos
sin dejar al sentimiento siquiera meter bocado,
y así termina oxidado en absurdos mandamientos
que otros han proferido y él los cumple desganado.
Al cielo.
Sol.
Dios. Luz. Color. Calor. Vida.
Una plegaria: que no se nuble demasiado tiempo.
Que su cielo, que es mi cielo, llueva lo necesario para crecer.
Que el diluvio no lo ahogue, que las nubes no lo apaguen.
Así las raíces pueden expresarse en los pétalos
de las margaritas que los enamorados usan como oráculo,
o en la dulzura de las flores que se hacen aire y cielo,
o simplemente en las briznas de nuevos días.
Porque el gris es mal presagio, y prolongado se hace muerte.
Sin colores las sonrisas no se mueven de sus escondites,
sin calores la cama es una tumba voluntaria.
Dios. Luz. Color. Calor. Vida.
Una plegaria: que no se nuble demasiado tiempo.
Que su cielo, que es mi cielo, llueva lo necesario para crecer.
Que el diluvio no lo ahogue, que las nubes no lo apaguen.
Así las raíces pueden expresarse en los pétalos
de las margaritas que los enamorados usan como oráculo,
o en la dulzura de las flores que se hacen aire y cielo,
o simplemente en las briznas de nuevos días.
Porque el gris es mal presagio, y prolongado se hace muerte.
Sin colores las sonrisas no se mueven de sus escondites,
sin calores la cama es una tumba voluntaria.
viernes, mayo 08, 2009
Viernes verdes.
Los viernes y el barrio se llevan bien.
Esos adoquines, siempre tan lindos, ahora se exponen mejor, están en su auge.
Y el dulce es más dulce aún, convidado de las sonrisas.
Ese nosequéquequéseyo, esas cosas que se perciben en el aire pero no se pueden describir... eso de los viernes, y a la tarde.
Quizás parecido a los jueves, o un poco a los sábados, pero con otra intensidad, algo sublime entre las cosas que se sienten.
Como el cielo, que siendo tan hermoso a veces pasa desapercibido, pero su presencia es reconfortante a un nivel inconciente.
Es el preámbulo del festejo, y a la vez el festejo, y a la vez el descanso.
Donde reposan mil esperanzas de felicidad urgente, tan lejos del lunes hostil.
Sí... los viernes y el verde se llevan bien.
Esos adoquines, siempre tan lindos, ahora se exponen mejor, están en su auge.
Y el dulce es más dulce aún, convidado de las sonrisas.
Ese nosequéquequéseyo, esas cosas que se perciben en el aire pero no se pueden describir... eso de los viernes, y a la tarde.
Quizás parecido a los jueves, o un poco a los sábados, pero con otra intensidad, algo sublime entre las cosas que se sienten.
Como el cielo, que siendo tan hermoso a veces pasa desapercibido, pero su presencia es reconfortante a un nivel inconciente.
Es el preámbulo del festejo, y a la vez el festejo, y a la vez el descanso.
Donde reposan mil esperanzas de felicidad urgente, tan lejos del lunes hostil.
Sí... los viernes y el verde se llevan bien.
jueves, mayo 07, 2009
Que gocen los ratones.
Hay un encantador que se ha formado un harem de crédulos.
Es un rebaño al que le da gracia la desgracia, y consume con lealtad toda sangre derramada, toda tristeza vertida en el río de la miseria.
Y su flautista de Hamelin los lleva como quiere por el sendero de la frivolidad: ha hecho de sus almas sencillos callos que ya no sienten más que minucias indiferentes.
Es un rebaño al que le da gracia la desgracia, y consume con lealtad toda sangre derramada, toda tristeza vertida en el río de la miseria.
Y su flautista de Hamelin los lleva como quiere por el sendero de la frivolidad: ha hecho de sus almas sencillos callos que ya no sienten más que minucias indiferentes.
jueves, abril 30, 2009
Fantasía y termidor.
a Ariel Arnaldo.
Que vuelva la magia, con la cabeza en alto y el desparpajo intacto.
Bienvenido seas con tu cuota de rebeldía constante y tus oidos sordos a los que quieren decirte cómo vivir.
Si hasta Dios se fue de fiesta y llegó a la gloria cinco minutos antes que el resto.
Vos divertite, adentro y afuera, que esa alegría es contagiosa, y nos hacen falta tantas sonrisas, tantas sorpresas... ese pasito que en una baldosa cambia el destino y las caras.
No te olvides que te esperamos, con los brazos y los ojos bien abiertos, ansiosos de admirar el amor que se profesan con esa caprichosa que tanto nos seduce a todos, y que tanta bola te da a vos.
Tenemos el corazón hecho pelota... y vos sos el que mejor sabe tratarla.
Perdiendo al tiempo.
"Se sabe de un viajante de comercio a quien le empezó a doler la muñeca izquierda, justamente debajo del reloj pulsera. Al arrancarse el reloj, saltó la sangre: la herida mostraba la huella de unos dientes muy finos." J. C.
Sobrepasamos al propio tiempo, queremos vencerlo en una carrera eterna, siendo estrechamente efímeros.
Corremos de los segundos como una gacela delante del más raudo felino, y nos desarma saber que igual hemos de ser alcanzados y devorados.
Estamos tejidos por las agujas giratorias, con lana de minutos, ahorcándonos en una bufanda sin fin.
Y nos bombardean a frustraciones los momentos que se achican cuando más los necesitamos.
Y nos envenenan de ansiedad esos ratos interminables que quisiéramos resumir a escasos instantes.
Conocemos la desesperación de estar siempre a destiempo, y ese sinsabor que significa llegar cuando el baile es sólo serpentinas pisoteadas y una escoba llevándoselas al olvido.
Le rezamos a ese dios que emparcha todas las pinchaduras del alma.
Vivimos en el tic pero queremos el tac, y cuando llega, lo desdeñamos.
Así somos a veces, de a ratos, cuando nos muerde con sus colmillos el vampiro de las horas.
Sobrepasamos al propio tiempo, queremos vencerlo en una carrera eterna, siendo estrechamente efímeros.
Corremos de los segundos como una gacela delante del más raudo felino, y nos desarma saber que igual hemos de ser alcanzados y devorados.
Estamos tejidos por las agujas giratorias, con lana de minutos, ahorcándonos en una bufanda sin fin.
Y nos bombardean a frustraciones los momentos que se achican cuando más los necesitamos.
Y nos envenenan de ansiedad esos ratos interminables que quisiéramos resumir a escasos instantes.
Conocemos la desesperación de estar siempre a destiempo, y ese sinsabor que significa llegar cuando el baile es sólo serpentinas pisoteadas y una escoba llevándoselas al olvido.
Le rezamos a ese dios que emparcha todas las pinchaduras del alma.
Vivimos en el tic pero queremos el tac, y cuando llega, lo desdeñamos.
Así somos a veces, de a ratos, cuando nos muerde con sus colmillos el vampiro de las horas.
Reciclándonos.
Cómo se agotan los ciclos de tanto correr... la vida, las etapas del libro que todos los días ojeamos un poco, como el periódico de nuestra realidad, y sus suplementos renovándose constantemente para acoplarse al gusto de hoy.
Atrás quedan ciertos tiempos, y vendrán otros largos. Los inviernos y los veranos se sucederán eternamente, y tendremos suficiente para cansarnos de esta vida y volverlos a buscar en la que viene.
Estamos atrapados en nuestros propios rieles, en nuestras estaciones, en nuestros andenes...pero no somos trenes. Entonces disfrutemos lo que ofrece cada paraje. Si pagamos el peaje, que el viaje no sea discreto.
Y no sigamos las depresiones del rebaño, ni sus miedos. Si hemos de perseguir algo, que sea más luminoso.
Atrás quedan ciertos tiempos, y vendrán otros largos. Los inviernos y los veranos se sucederán eternamente, y tendremos suficiente para cansarnos de esta vida y volverlos a buscar en la que viene.
Estamos atrapados en nuestros propios rieles, en nuestras estaciones, en nuestros andenes...pero no somos trenes. Entonces disfrutemos lo que ofrece cada paraje. Si pagamos el peaje, que el viaje no sea discreto.
Y no sigamos las depresiones del rebaño, ni sus miedos. Si hemos de perseguir algo, que sea más luminoso.
miércoles, abril 29, 2009
Peorganización.
Retoños arrebatados, criados a la sombra de su propia identidad,
en el frío de un seno ajeno que les roba la memoria de antemano.
Hojas incineradas, historias que son ceniza flotando
sobre una hoguera de eterno olvido.
El desprecio por lo que no tiene precio,
la falta de respeto por nuestra libertad:
los héroes eléctricos de la autoridad.
en el frío de un seno ajeno que les roba la memoria de antemano.
Hojas incineradas, historias que son ceniza flotando
sobre una hoguera de eterno olvido.
El desprecio por lo que no tiene precio,
la falta de respeto por nuestra libertad:
los héroes eléctricos de la autoridad.
miércoles, abril 22, 2009
Animadores reales.
Artífices exclusivos de su propia locura: la sencillez.
Solitarios o sociales, no buscan complicaciones
y persiguen instintos como sueños instantáneos
esos que son imposibles de rechazar.
Inocentes aprendiendo de caídas a los golpes,
recorriendo los sabios caminos ya marcados
por quienes llevan en su lomo el mapa
del paso del tiempo y las circunstancias.
Esenciales, especiales, naturales,
aferrados a la vida, que es su dios,
a pesar de enfrentar osadías
a través del tiempo y el espacio,
despreciando cualquier conciencia
que les estorbe los pasos.
Solitarios o sociales, no buscan complicaciones
y persiguen instintos como sueños instantáneos
esos que son imposibles de rechazar.
Inocentes aprendiendo de caídas a los golpes,
recorriendo los sabios caminos ya marcados
por quienes llevan en su lomo el mapa
del paso del tiempo y las circunstancias.
Esenciales, especiales, naturales,
aferrados a la vida, que es su dios,
a pesar de enfrentar osadías
a través del tiempo y el espacio,
despreciando cualquier conciencia
que les estorbe los pasos.
lunes, abril 20, 2009
Mucha gente.
Gente.
Mucha gente, desbordando las veredas, apilándose en estantes de cemento.
Apretándose en los subtes, enojándose en las calles, aburriéndose en las oficinas.
Vendiendo su alma y su tiempo para poder ser gente, como los demás,
esos que saben qué hay que pensar.
Gente como la gente, compartiendo simpatías y antipatías para no desentonar,
para tener un lugar en el rebaño, pretendiendo que engañan a su propia soledad.
Gente que despelleja verbalmente a los ausentes,
buscando en la sombra ajena un consuelo para la propia.
Gente que ríe de quienes no caen en la obsecuencia establecida.
Gente que no sale a la vida por miedo a cruzarse a la muerte.
Mucha gente, desbordando las veredas, apilándose en estantes de cemento.
Apretándose en los subtes, enojándose en las calles, aburriéndose en las oficinas.
Vendiendo su alma y su tiempo para poder ser gente, como los demás,
esos que saben qué hay que pensar.
Gente como la gente, compartiendo simpatías y antipatías para no desentonar,
para tener un lugar en el rebaño, pretendiendo que engañan a su propia soledad.
Gente que despelleja verbalmente a los ausentes,
buscando en la sombra ajena un consuelo para la propia.
Gente que ríe de quienes no caen en la obsecuencia establecida.
Gente que no sale a la vida por miedo a cruzarse a la muerte.
Operando los modos.
Para aprender a enseñar, primero hay que aprender a entender.
Como para gobernar.
Las personas, como los pueblos, tienen sus respectivas idiosincrasias, que a veces caben en una generalización, pero muchas otras se escapan de cualquier conjunto, y no siempre la puerta de ingreso para los conceptos está en el mismo rincón.
Los métodos son alternativas, no dogmas.
Imponer es muchas veces una derrota instantánea, porque los libertarios no acuden a llamados jerárquicos, y hasta son capaces de hacer hasta el cansancio las cosas que se les quieren prohibir.
Es comprensible que todos manejemos ideas diferentes, lo incomprensible es esa intención de topadora ideológica que pretende avasallar con sus banderas a cualquier otro color.
Como para gobernar.
Las personas, como los pueblos, tienen sus respectivas idiosincrasias, que a veces caben en una generalización, pero muchas otras se escapan de cualquier conjunto, y no siempre la puerta de ingreso para los conceptos está en el mismo rincón.
Los métodos son alternativas, no dogmas.
Imponer es muchas veces una derrota instantánea, porque los libertarios no acuden a llamados jerárquicos, y hasta son capaces de hacer hasta el cansancio las cosas que se les quieren prohibir.
Es comprensible que todos manejemos ideas diferentes, lo incomprensible es esa intención de topadora ideológica que pretende avasallar con sus banderas a cualquier otro color.
jueves, abril 16, 2009
Ésta crisis.
La crisis está en las calles, no en los bancos.
En las plazas enrejadas por el miedo,
en las almas enjauladas por una paranoia de inseguridad ultravioleta.
En los cielos de colores putrefactos, de cableados invasivos, de rascacielos inevitables.
En las caras que se caen hasta el suelo.
En el eterno apuro de ansioso absurdo que busca llegar más rápido que el mismo tiempo.
En la congoja de la luna, sufriendo su soledad porque las ochavas nocturnas pierden concurrencia.
En el suelo despoblado de los bosques calvos.
En los cementerios improvisados de especies que ya no volverán.
En el olvido progresivo del amor y su cultivo.
En la estética como parámetro del progreso humano.
En la idolatría material y su burdo escalafón.
En el loop que cae constantemente la historia.
En la desconfianza absoluta que nadamos a diario.
En el ninguneo espiritual.
En las plazas enrejadas por el miedo,
en las almas enjauladas por una paranoia de inseguridad ultravioleta.
En los cielos de colores putrefactos, de cableados invasivos, de rascacielos inevitables.
En las caras que se caen hasta el suelo.
En el eterno apuro de ansioso absurdo que busca llegar más rápido que el mismo tiempo.
En la congoja de la luna, sufriendo su soledad porque las ochavas nocturnas pierden concurrencia.
En el suelo despoblado de los bosques calvos.
En los cementerios improvisados de especies que ya no volverán.
En el olvido progresivo del amor y su cultivo.
En la estética como parámetro del progreso humano.
En la idolatría material y su burdo escalafón.
En el loop que cae constantemente la historia.
En la desconfianza absoluta que nadamos a diario.
En el ninguneo espiritual.
miércoles, abril 15, 2009
Las letras, los poetas.
Las letras de los poetas, esas armas disfrazadas
que disparan con certeza sus sensaciones
son capaces de refugiar corazones solitarios
o de dar vuelta las cabezas más obtusas.
Sus versos desnudan velos y camuflajes,
a veces infunden coraje, y otras hacen pensar,
saben abrir mil ojos, y otros mil hacer cerrar.
Las letras y los poetas, un romance contagioso,
un factor movilizante para las almas errantes,
como un faro cuando hay mar gruesa espiritual
gritando desde la costa que nos podemos salvar
que el naufragio no es eterno y la tormenta va a pasar,
nuestro único deber consiste en no abandonar,
en no hundirnos, y flotar...
Las letras son salvavidas de la zozobra del alma
cuando arrecia la violenta tempestad.
que disparan con certeza sus sensaciones
son capaces de refugiar corazones solitarios
o de dar vuelta las cabezas más obtusas.
Sus versos desnudan velos y camuflajes,
a veces infunden coraje, y otras hacen pensar,
saben abrir mil ojos, y otros mil hacer cerrar.
Las letras y los poetas, un romance contagioso,
un factor movilizante para las almas errantes,
como un faro cuando hay mar gruesa espiritual
gritando desde la costa que nos podemos salvar
que el naufragio no es eterno y la tormenta va a pasar,
nuestro único deber consiste en no abandonar,
en no hundirnos, y flotar...
Las letras son salvavidas de la zozobra del alma
cuando arrecia la violenta tempestad.
miércoles, abril 08, 2009
Miedo e ignorancia.
No aprender de los errores es un pecado peligroso, es un piquete a los sueños del futuro próspero.
Y si esos pecados involucran masas, pueblos, sociedades, se agigantan, y arrastran como una enorme bola de nieve a cada ilusión que queda en su camino.
La idea de ocultar con paredes las miserias humanas es un chiste malo, viejo y tan gastado que no parece posible que quede alguien con ganas de contarlo. Pero siempre aparece un humorista nefasto dispuesto a rescatar simpatías de turbios corazones carcomidos por las sombras y el pavor.
Tratemos de solucionar los problemas cuando se presentan, porque esconderlos bajo la alfombra o tras un muro es como meterse un cartucho encendido de dinamita en el bolsillo.
O como alguien dijo: "Al terror se lo puede combatir con terror, pero no se lo puede vencer".
Y si esos pecados involucran masas, pueblos, sociedades, se agigantan, y arrastran como una enorme bola de nieve a cada ilusión que queda en su camino.
La idea de ocultar con paredes las miserias humanas es un chiste malo, viejo y tan gastado que no parece posible que quede alguien con ganas de contarlo. Pero siempre aparece un humorista nefasto dispuesto a rescatar simpatías de turbios corazones carcomidos por las sombras y el pavor.
Tratemos de solucionar los problemas cuando se presentan, porque esconderlos bajo la alfombra o tras un muro es como meterse un cartucho encendido de dinamita en el bolsillo.
O como alguien dijo: "Al terror se lo puede combatir con terror, pero no se lo puede vencer".
sábado, marzo 28, 2009
¿Cuánto te pagan por izar la bandera?
"Somos el miedo de los gobiernos que mienten en nombre de la verdad. El miedo del poder militar, económico y jurídico que impide la comunicación humana de pueblo a pueblo.
Somos el miedo de la soberanía de los piratas del mundo que mutilan el estado de ánimo e impiden la emociones reveladoras.
Somos el miedo del poder de los déspotas que reside en mecanismos impersonales. El miedo de las estructuras burocráticas que desalientan las conductas exploratorias. El miedo de las grandes fortunas que se robaron de los derechos naturales. El miedo de los centros de poder que amenazan con la destrucción total . El de esos varones sensatos y "prácticos" que desean dejar su huella en la historia y creen solamente en lo que pueden forzar y controlar.
Somos el miedo de quienes nos adiestran a ser corteses cuando alguna institución nos pisotea. El miedo de quienes temen a los cambios pues su status depende de la rutina y del tiempo de otras personas. El miedo de las tecnologías caprichosas que nos obligan a valorarlas adoptando siempre sus supuestos básicos.
Somos el viejísimo miedo agazapado en todos los rincones del Imperio y estamos encantados ¡encantados!"
Carlos A. Solari (si me lo permite).
Somos el miedo de la soberanía de los piratas del mundo que mutilan el estado de ánimo e impiden la emociones reveladoras.
Somos el miedo del poder de los déspotas que reside en mecanismos impersonales. El miedo de las estructuras burocráticas que desalientan las conductas exploratorias. El miedo de las grandes fortunas que se robaron de los derechos naturales. El miedo de los centros de poder que amenazan con la destrucción total . El de esos varones sensatos y "prácticos" que desean dejar su huella en la historia y creen solamente en lo que pueden forzar y controlar.
Somos el miedo de quienes nos adiestran a ser corteses cuando alguna institución nos pisotea. El miedo de quienes temen a los cambios pues su status depende de la rutina y del tiempo de otras personas. El miedo de las tecnologías caprichosas que nos obligan a valorarlas adoptando siempre sus supuestos básicos.
Somos el viejísimo miedo agazapado en todos los rincones del Imperio y estamos encantados ¡encantados!"
Carlos A. Solari (si me lo permite).
Sapiencia.
Ninguno de nuestros errores es el que se puede borrar para apuntarle a un mejor futuro.
Siempre que hemos perseguido un algo, lo hicimos (hemos hecho) convencidos de que al encontrarlo nos toparíamos con la solución cabal del pequeño futuro que nos concierne.
Pero resulta que ahora estamos bastante lejos de ese "guión": nuestro rol es ser los artistas de esta propia obra, porque día a día nos vamos despojando de preconceptos, y cuando nos toca admitir el papel que jugamos, no hay acto mejor que asumir el personaje predeterminado, sin cuestionamientos ni dudas. Hoy somos protagonistas de la vida, y ningún espejismo nos puede apurar en desconocidas existencias.
Lo fatal de nuestro existir es consumar la vida sin esas boludeces ajenas que atrofian lo más puro de un ser.
Busquemos lo absoluto en las grietas olvidadas del universo cotidiano, porque nuestra diaria compañía guarda más secretos que cualquier arcano.
Siempre que hemos perseguido un algo, lo hicimos (hemos hecho) convencidos de que al encontrarlo nos toparíamos con la solución cabal del pequeño futuro que nos concierne.
Pero resulta que ahora estamos bastante lejos de ese "guión": nuestro rol es ser los artistas de esta propia obra, porque día a día nos vamos despojando de preconceptos, y cuando nos toca admitir el papel que jugamos, no hay acto mejor que asumir el personaje predeterminado, sin cuestionamientos ni dudas. Hoy somos protagonistas de la vida, y ningún espejismo nos puede apurar en desconocidas existencias.
Lo fatal de nuestro existir es consumar la vida sin esas boludeces ajenas que atrofian lo más puro de un ser.
Busquemos lo absoluto en las grietas olvidadas del universo cotidiano, porque nuestra diaria compañía guarda más secretos que cualquier arcano.
Tanto Ruido, y al final...
"Había un ser muy pequeño
en las entrañas de una mujer
que veía en sus sueños
los bríos de nacer.
Lo anhelaba con tal frenesí,
y con tanta ilusión lo esperaba,
que llegó a soñar que cantaba
este canto que dice así:
"yo quiero ya nacer,
y quiero conocer
el color que tiene cada flor.
Yo quiero ya jugar
y el juego disfrutar con otros niños.
Ya quiero recorrer
los campos por doquier,
escuchar mil pájaros cantar.
Ya quiero sonreír,
y quiero recibir
muchos cariños...".
Si le hiciera caso a Sabina, esa declaración sería una inocencia postulada a destiempo, pero prefiero que nos despleguemos como unos cuantos idealistas surgidos en el justo momento del abandono de los objetivos más inocentes. O sea: no importa si lo que nos toca es impostar un futuro que nos corresponde a medias, sino interpretar el rol mediocre-pero-altivo de ese mañana que se adapta a nuestro futuro misterioso.
Y "ruido ¿qué me has hecho?", "ruido, yo no he sido", "ruido insatisfecho", "ruido ¿a qué has venido?".
El ruido ha cortinado nuestro teatro barrial, la obra que hemos salvaguardado con esta piel que cubre nuestros recovecos idealistas, y el corazón que ha refugiado los sentidos irreproducibles por los otros sentimientos.
¿En Resumen? Somos lo que las palabras jamás podrán decir, lo que los hechos intentarán develar futilmente, lo que la humanidad creerá conveniente estudiar para desentrañar un futuro cuasi-inmediato.
De todos modos, ésto sigue en el próximo...
en las entrañas de una mujer
que veía en sus sueños
los bríos de nacer.
Lo anhelaba con tal frenesí,
y con tanta ilusión lo esperaba,
que llegó a soñar que cantaba
este canto que dice así:
"yo quiero ya nacer,
y quiero conocer
el color que tiene cada flor.
Yo quiero ya jugar
y el juego disfrutar con otros niños.
Ya quiero recorrer
los campos por doquier,
escuchar mil pájaros cantar.
Ya quiero sonreír,
y quiero recibir
muchos cariños...".
Si le hiciera caso a Sabina, esa declaración sería una inocencia postulada a destiempo, pero prefiero que nos despleguemos como unos cuantos idealistas surgidos en el justo momento del abandono de los objetivos más inocentes. O sea: no importa si lo que nos toca es impostar un futuro que nos corresponde a medias, sino interpretar el rol mediocre-pero-altivo de ese mañana que se adapta a nuestro futuro misterioso.
Y "ruido ¿qué me has hecho?", "ruido, yo no he sido", "ruido insatisfecho", "ruido ¿a qué has venido?".
El ruido ha cortinado nuestro teatro barrial, la obra que hemos salvaguardado con esta piel que cubre nuestros recovecos idealistas, y el corazón que ha refugiado los sentidos irreproducibles por los otros sentimientos.
¿En Resumen? Somos lo que las palabras jamás podrán decir, lo que los hechos intentarán develar futilmente, lo que la humanidad creerá conveniente estudiar para desentrañar un futuro cuasi-inmediato.
De todos modos, ésto sigue en el próximo...
lunes, marzo 23, 2009
Do you need anybody?
What would you think if I sang out of tune
Would you stand up and walk out on me
Lend me your ears and I'll sing you a song
And I'll try not to sing out of key
Oh, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends
What do iI do when my love is away
(Does it worry you to be alone?)
How do I feel by the end of the day
(Are you sad because you're on your own?)
No, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends
Would you stand up and walk out on me
Lend me your ears and I'll sing you a song
And I'll try not to sing out of key
Oh, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends
What do iI do when my love is away
(Does it worry you to be alone?)
How do I feel by the end of the day
(Are you sad because you're on your own?)
No, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends
domingo, marzo 22, 2009
Perdido en su derrota.
Le das la mano al desgano, le das los pies al abismo, como prefiriendo la calma sombra del absurdo, ese sinsentido que te deja agonizando y sin dolor, y a mí colgando de una horca que no me mata pero sí ahoga. Un asfixiante vaivén pendiente de tu aburrimiento.
Los vacíos propios no se llenan con cuestiones ajenas. No hay excusas para acostumbrarse a la tristeza, y los milagros rescatistas necesitan ser invocados para actuar. Si nos sentamos a ver asomar una guadaña en el horizonte, la muerte ya nos habrá ganado la partida antes del final.
Si vivir es una lucha, hay que luchar o abandonar. Y al que prefiere la mediocridad se le tiene reservada una angustia eterna.
Los vacíos propios no se llenan con cuestiones ajenas. No hay excusas para acostumbrarse a la tristeza, y los milagros rescatistas necesitan ser invocados para actuar. Si nos sentamos a ver asomar una guadaña en el horizonte, la muerte ya nos habrá ganado la partida antes del final.
Si vivir es una lucha, hay que luchar o abandonar. Y al que prefiere la mediocridad se le tiene reservada una angustia eterna.
martes, marzo 17, 2009
Que se calle.
Habla la ignorancia desde el miedo
pidiendo obligaciones como salvación
para alejar de sus fábulas oscuras
a los ángeles con la inocencia mutilada
(quizás perdida en un picado,
en una esquina cualquiera,
en los umbrales nocturnos...).
Grita "¡encierro!", y olvida
que los barrotes de adentro
son la prisión más cruda.
Grita "¡castigo!", y no sabe
que una vida a los palazos
es peor que cualquier murra.
Grita "¡educación!", pero vuelve
a pedir rigor como sendero
cuando a un continente entero
esa moda lo arruinó,
y hoy son polvo las raíces
(las que nutren el presente,
y perturban el futuro).
pidiendo obligaciones como salvación
para alejar de sus fábulas oscuras
a los ángeles con la inocencia mutilada
(quizás perdida en un picado,
en una esquina cualquiera,
en los umbrales nocturnos...).
Grita "¡encierro!", y olvida
que los barrotes de adentro
son la prisión más cruda.
Grita "¡castigo!", y no sabe
que una vida a los palazos
es peor que cualquier murra.
Grita "¡educación!", pero vuelve
a pedir rigor como sendero
cuando a un continente entero
esa moda lo arruinó,
y hoy son polvo las raíces
(las que nutren el presente,
y perturban el futuro).
lunes, marzo 16, 2009
Solcito.
a una negrita hermosa.
Hay una estrella chiquita con su alma apagada porque la tristeza le mojó la mecha.
Cree que ya nada puede encenderla, y se sienta a morir en rincones oscuros de espesa depresión, con una mitad esperando ansiosa el milagro de la luz, y otra mitad hundida en la desesperanza más corrosiva.
Si supiera que su propio brillo es capaz de encender, con una sola chispa, galaxias enteras...
Ayer, cuando resplandecía, era reflejo de cascabeles en sus vecinos, siempre dispuesta a entregar destellos coloridos para apalear el insistente gris, y sonreía rayos tan tibios...
¿cómo explicarle que las sombras se alimentan de sí mismas? El desgano es una trampa caníbal.
Sólo el tiempo y la resistencia (en conjunto) son capaces de rescatarnos del umbrío abismo en que caemos cuando nos tajean el espíritu.
Pero una vez que la tormenta se ha ido, vuelve la naturaleza a sus colores, revitalizada, plena.
Y los Solcitos, ya despejados, resplandecerán, repartiendo vida a su paso, como sabían hacerlo antes del temporal.
Disconforme con las formas.
La ciudad es un manojo de frivolidades enroscadas entre los edificios.
¡Qué difícil escaparle a esta cultura hielaespíritus!
Los oasis cada vez son más clandestinos o rechazados, porque el amor es un juego de tontos y acá sólo rinde ser "pillo", porque la búsqueda es de acuerdo a una conveniencia y no a un convencimiento (aunque sí tienen vencimiento las pasiones y los sentidos).
La meta es pura estética: sólo cuentan las demostraciones gráficas de cuánto se es (porque no hay forma de ser sin cantidades, estadísticas o cuentas).
Las marcas son quienes te elevan, porque ya no se usan las alas. Volar pasó de moda, es mejor correr.
Relámpagos huecos, fortuna instantánea, logros inútiles para el alma, pero vistosos, eso sí...
Todo es vistoso, glamoroso, luminoso... el mundo es el cartel del mundo, y eso es lo que más importa.
Mientras tanto, algunos ilusos, soñadores obstinados en su idealismo casi infantil, viven escapando de la persecusión del absurdo, resistiendo el bombardeo sistemático de una cultura que sólo busca medallas en lugar de diversión, una cultura que desdeña la pasión si no está bien esponsoreada... una cultura de nada, entre tanto por vivir.
¡Qué difícil escaparle a esta cultura hielaespíritus!
Los oasis cada vez son más clandestinos o rechazados, porque el amor es un juego de tontos y acá sólo rinde ser "pillo", porque la búsqueda es de acuerdo a una conveniencia y no a un convencimiento (aunque sí tienen vencimiento las pasiones y los sentidos).
La meta es pura estética: sólo cuentan las demostraciones gráficas de cuánto se es (porque no hay forma de ser sin cantidades, estadísticas o cuentas).
Las marcas son quienes te elevan, porque ya no se usan las alas. Volar pasó de moda, es mejor correr.
Relámpagos huecos, fortuna instantánea, logros inútiles para el alma, pero vistosos, eso sí...
Todo es vistoso, glamoroso, luminoso... el mundo es el cartel del mundo, y eso es lo que más importa.
Mientras tanto, algunos ilusos, soñadores obstinados en su idealismo casi infantil, viven escapando de la persecusión del absurdo, resistiendo el bombardeo sistemático de una cultura que sólo busca medallas en lugar de diversión, una cultura que desdeña la pasión si no está bien esponsoreada... una cultura de nada, entre tanto por vivir.
martes, marzo 10, 2009
"No hay nostalgia peor..."
"¡¿Dónde están?!" gritan desesperaciones tan solas como colectivas.
Llora el cielo en la Plaza, con su nostalgia de irrecuperables risas,
mientras esos ángeles ausentes se desploman perdidos en aguas plateadas.
"¿Dónde estás?" se pregunta mi espíritu añejo, ese que vivió otras vidas
y las sufre en este desconcierto de pasados ajenos sentidos como propios.
Porque sé que supe ser alguno de esos que jamás volvieron:
doblenes a la sombra de sus propios sueños, enterrados en rincones
donde no llega la sensibilidad del humano, sólo su oscura ambición
capaz de asolar sin reparos cualquier páramo visto como enemigo.
¿Dónde estamos si no sabemos ni quiénes somos?
La inseguridad más grande: la identidad.
Llora el cielo en la Plaza, con su nostalgia de irrecuperables risas,
mientras esos ángeles ausentes se desploman perdidos en aguas plateadas.
"¿Dónde estás?" se pregunta mi espíritu añejo, ese que vivió otras vidas
y las sufre en este desconcierto de pasados ajenos sentidos como propios.
Porque sé que supe ser alguno de esos que jamás volvieron:
doblenes a la sombra de sus propios sueños, enterrados en rincones
donde no llega la sensibilidad del humano, sólo su oscura ambición
capaz de asolar sin reparos cualquier páramo visto como enemigo.
¿Dónde estamos si no sabemos ni quiénes somos?
La inseguridad más grande: la identidad.
martes, marzo 03, 2009
Publicidadespreciables.
Ametralla sus ráfagas imperativas
y en cúbicas tentaciones reitera
necesidades que se deshacen
tras abordar las realidades.
No pide permiso al entrar,
ni se limpia los zapatos sucios
de tanto pisar cabezas,
sólo ingresa, indiferente
y clava hasta el fondo sus dientes
en los rincones del ser.
Es el ejército de los reyes
sin armas ni infantería:
abstracta lobotomía
que impregna urgencias
donde otrora nada había.
y en cúbicas tentaciones reitera
necesidades que se deshacen
tras abordar las realidades.
No pide permiso al entrar,
ni se limpia los zapatos sucios
de tanto pisar cabezas,
sólo ingresa, indiferente
y clava hasta el fondo sus dientes
en los rincones del ser.
Es el ejército de los reyes
sin armas ni infantería:
abstracta lobotomía
que impregna urgencias
donde otrora nada había.
Ea.
¿Cómo madurar sin dejar el verde
en el paso del tiempo por encima nuestro?
Dar el salto, otro abismo diferente
volver a la caida, dejar el suelo...
Es un regreso a lo vulnerable
tan necesario para sentir
como los latidos y su insistencia.
Y poner en el proyector
alguna película del futuro
que no sea ciencia ficción.
en el paso del tiempo por encima nuestro?
Dar el salto, otro abismo diferente
volver a la caida, dejar el suelo...
Es un regreso a lo vulnerable
tan necesario para sentir
como los latidos y su insistencia.
Y poner en el proyector
alguna película del futuro
que no sea ciencia ficción.
viernes, febrero 27, 2009
Reggae su alma, que sino se seca.
Vibración sónica,
dulce relajación senstiva
caricia en la espalda
de cualquier fantasma.
Paz,
refugio ante el temblor
cuando se sacuden las sombras
dejando caer turbios ramalazos.
Un dardo tranquilizante
para la bestia enfurecida
que sale, esporádicamente,
en su afán impío de caza.
dulce relajación senstiva
caricia en la espalda
de cualquier fantasma.
Paz,
refugio ante el temblor
cuando se sacuden las sombras
dejando caer turbios ramalazos.
Un dardo tranquilizante
para la bestia enfurecida
que sale, esporádicamente,
en su afán impío de caza.
miércoles, febrero 11, 2009
Vino la muerte a amputar su razón,
le llevó de un zarpazo más de medio corazón.
Su alma, desnuda, en la fría noche de punilla
interrogándole al viento los invisibles motivos
de semejante ausencia, de la enorme soledad.
Y soñará, quizás, con sus palabras
que vendrán a visitarlo
hasta que decida irla a buscar...
le llevó de un zarpazo más de medio corazón.
Su alma, desnuda, en la fría noche de punilla
interrogándole al viento los invisibles motivos
de semejante ausencia, de la enorme soledad.
Y soñará, quizás, con sus palabras
que vendrán a visitarlo
hasta que decida irla a buscar...
jueves, febrero 05, 2009
Aprender es equivocarse.
Corriendo en un laberinto van sus sombras,
a las cuales persigue como con ansiedad.
La mala fortuna, si bien es caprichosa
también responde a un llamado
o mismo a la predisposición nefasta
de quienes le prestan suma atención.
No hay perfección que valga
nada es infalible si se trata de vivir.
Y los buenos desempeños
están más cerca del aprendizaje
que de una condición innata.
El que no está dispuesto a sufrir
será quien más tristezas junte,
porque para un perfeccionista
todo es motivo de penuria.
a las cuales persigue como con ansiedad.
La mala fortuna, si bien es caprichosa
también responde a un llamado
o mismo a la predisposición nefasta
de quienes le prestan suma atención.
No hay perfección que valga
nada es infalible si se trata de vivir.
Y los buenos desempeños
están más cerca del aprendizaje
que de una condición innata.
El que no está dispuesto a sufrir
será quien más tristezas junte,
porque para un perfeccionista
todo es motivo de penuria.
miércoles, febrero 04, 2009
T-USA.
Nos invaden.
Sin necesidad de sangre,
ni armamentos nucleares,
ni destrucción edilicia.
Aunque, eso sí, bombardean
los sentidos con su esencia
que está lejos de la nuestra.
Y se muestran superiores,
en los topes del progreso,
ignorando que el alma
no se fija en la apariencia.
Sin necesidad de sangre,
ni armamentos nucleares,
ni destrucción edilicia.
Aunque, eso sí, bombardean
los sentidos con su esencia
que está lejos de la nuestra.
Y se muestran superiores,
en los topes del progreso,
ignorando que el alma
no se fija en la apariencia.
martes, febrero 03, 2009
Hoguera.
Estoy entreverado en la intensidad de un trueno rojo.
Ya no distingo ni mi cáscara ni sus pétalos:
es todo un incendio caótico, amor en llamas
quemando la tarde como Sol de montaña.
No existe acá la razón, el reparo se fugó
y nos dejó ardiendo sin ningun temor.
Entonces encastramos los instintos
y alcanzamos la delicia misteriosa
de lo sublime hecho instante
para dos almas llameantes.
Ya no distingo ni mi cáscara ni sus pétalos:
es todo un incendio caótico, amor en llamas
quemando la tarde como Sol de montaña.
No existe acá la razón, el reparo se fugó
y nos dejó ardiendo sin ningun temor.
Entonces encastramos los instintos
y alcanzamos la delicia misteriosa
de lo sublime hecho instante
para dos almas llameantes.
De tu paz.
Sorbo la tibia calma que flota en tu mar de ensueño,
recojo el sosiego como una ofrenda,
recibo esa brisa que ansía nuestro estío
y se orea así este espíritu huraño.
Porque sólo me hundo en el descanso
cuando merodeo tu tranquilidad
contagiosa sensación de dulce quietud.
Y disfruto de tu paz, acunando al corazón.
recojo el sosiego como una ofrenda,
recibo esa brisa que ansía nuestro estío
y se orea así este espíritu huraño.
Porque sólo me hundo en el descanso
cuando merodeo tu tranquilidad
contagiosa sensación de dulce quietud.
Y disfruto de tu paz, acunando al corazón.
miércoles, enero 28, 2009
Antídoto infalible.
Un momento de zozobra imaginaria
y la sombra, fulminante, estalla en mi cabeza,
ocupando despóticamente todo
sin dejar rincón alguno para la paz.
Se transforman los sonidos en presagios
de la muerte empañando el ventanal.
Un réquiem que suena a cierres,
a relámpagos ominosos
a inminente penumbra eterna.
Pero hay un comodín aliado,
Talismán de luz solar,
horizontal y a mi lado,
que mantiene a las tinieblas
distantes de esta trinchera,
e inventa un amanecer
en la más espesa noche,
sosegando con su voz
al demonio en mi cabeza.
y la sombra, fulminante, estalla en mi cabeza,
ocupando despóticamente todo
sin dejar rincón alguno para la paz.
Se transforman los sonidos en presagios
de la muerte empañando el ventanal.
Un réquiem que suena a cierres,
a relámpagos ominosos
a inminente penumbra eterna.
Pero hay un comodín aliado,
Talismán de luz solar,
horizontal y a mi lado,
que mantiene a las tinieblas
distantes de esta trinchera,
e inventa un amanecer
en la más espesa noche,
sosegando con su voz
al demonio en mi cabeza.
lunes, enero 26, 2009
De los pagos del tiempo.
De los pagos del tiempo me he llegado
y a los pagos del tiempo he de seguir
rejuntando majadas de verguenzas cansadas
pa' brindarle el resuello de un sentir.
Y en los campos de naides pastorear
la guachada que sola se ha quedado
y en los postes del hambre v'ia cortar
el alambre pa' que naides se sienta acorrlado.
Pueda ser que me aguante hasta llegar
este flete de sueños que he monta'o
y pasear despacito, sin perradas ni grito
mis vergüenzas cansadas.
Pues la cruz de un camino
ha de arriarme el destino
masticándome el alma.
De los pagos del tiempo me he llegado
y a los pagos del tiempo he de seguir.
Nunca digan que es nunca,
la esperanza se trunca
cuando el hombre se arruga al sufrir.
Y lastima del no-ser
y el sentir nunca es nada pa' saber
si la duda se agranda
la conciencia se ablanda
y el vivir es distancia.
Pueda ser que me aguante hasta llegar
este flete de sueños que he monta'o
y pa' arriar despacito sin perrada ni grito
mis verguenzas cansadas.
O en la cruz de un camino
ha de hallarme el destino
masticándome el alma...
J.L.
y a los pagos del tiempo he de seguir
rejuntando majadas de verguenzas cansadas
pa' brindarle el resuello de un sentir.
Y en los campos de naides pastorear
la guachada que sola se ha quedado
y en los postes del hambre v'ia cortar
el alambre pa' que naides se sienta acorrlado.
Pueda ser que me aguante hasta llegar
este flete de sueños que he monta'o
y pasear despacito, sin perradas ni grito
mis vergüenzas cansadas.
Pues la cruz de un camino
ha de arriarme el destino
masticándome el alma.
De los pagos del tiempo me he llegado
y a los pagos del tiempo he de seguir.
Nunca digan que es nunca,
la esperanza se trunca
cuando el hombre se arruga al sufrir.
Y lastima del no-ser
y el sentir nunca es nada pa' saber
si la duda se agranda
la conciencia se ablanda
y el vivir es distancia.
Pueda ser que me aguante hasta llegar
este flete de sueños que he monta'o
y pa' arriar despacito sin perrada ni grito
mis verguenzas cansadas.
O en la cruz de un camino
ha de hallarme el destino
masticándome el alma...
J.L.
Pe' para dos.
Entreverados, reverdecidos:
es así como empieza esta doble pieza
de locura repartida en mitades
sobre la bífida lengua nuestra.
Primero, como siempre, ignoramos
la excéntrica percepción adquirida
(cuesta asimilar demencias
cuando invaden al unísono
el total de los sentidos).
Es entonces que se muestra
la puerta -una vez cruzada-
y el adentro extrae risas
de un lugar casi olvidado.
Así estamos, locos, juntos,
en las vías de un destino
que espera por nuestro vuelo.
Pero agotamos tales rieles
y la sed nos urge ansiosa.
Busquemos el sacro cáliz
(¿templará este desvario?)
Hay fiebre muy camuflada
entre azares delirados,
conversaciones colgadas
incongruencia y estallo.
Y de pronto asalta el miedo,
como una noche espontánea,
nos deja esperando sombras
que jamás tendrán llegada.
Así capeamos el mambo
de este flay incongruente:
enredando nuestras manos
desdeñando hasta a la muerte.
Y al final llega la calma,
arrastrada por el día:
¿qué sería de la vida
sin las luces de otras almas?
es así como empieza esta doble pieza
de locura repartida en mitades
sobre la bífida lengua nuestra.
Primero, como siempre, ignoramos
la excéntrica percepción adquirida
(cuesta asimilar demencias
cuando invaden al unísono
el total de los sentidos).
Es entonces que se muestra
la puerta -una vez cruzada-
y el adentro extrae risas
de un lugar casi olvidado.
Así estamos, locos, juntos,
en las vías de un destino
que espera por nuestro vuelo.
Pero agotamos tales rieles
y la sed nos urge ansiosa.
Busquemos el sacro cáliz
(¿templará este desvario?)
Hay fiebre muy camuflada
entre azares delirados,
conversaciones colgadas
incongruencia y estallo.
Y de pronto asalta el miedo,
como una noche espontánea,
nos deja esperando sombras
que jamás tendrán llegada.
Así capeamos el mambo
de este flay incongruente:
enredando nuestras manos
desdeñando hasta a la muerte.
Y al final llega la calma,
arrastrada por el día:
¿qué sería de la vida
sin las luces de otras almas?
Río en el río al son de unos vuelos.
El cielo se acerca entero a este Enero sin cercas.
Corre siempre obstinado el río en su furia ciega de ansioso futuro, y ahí reposo el cuero que busca curtirse en este suelo que parece caído de un derrumbe celestial.
Fluye suave, único, armónico, infinito, diamantino.
Y cumbre, allí, donde todavía dora el día, como si ese cerro no dejara escapar tan fácilmente al Sol.
Abro de par en par los vientos, husmeando el fondo de mi alma, que florece por sentirse.
También se ven otros vuelos, sobre los nuestros, dándonos a entender que aun en la perfección se puede buscar más, pero ahí dejé sus alas demostrativas de ave pavoneando el disfrute, mientras yo lo cocía al Sol.
Corre siempre obstinado el río en su furia ciega de ansioso futuro, y ahí reposo el cuero que busca curtirse en este suelo que parece caído de un derrumbe celestial.
Fluye suave, único, armónico, infinito, diamantino.
Y cumbre, allí, donde todavía dora el día, como si ese cerro no dejara escapar tan fácilmente al Sol.
Abro de par en par los vientos, husmeando el fondo de mi alma, que florece por sentirse.
También se ven otros vuelos, sobre los nuestros, dándonos a entender que aun en la perfección se puede buscar más, pero ahí dejé sus alas demostrativas de ave pavoneando el disfrute, mientras yo lo cocía al Sol.
Monte Olimpo.
Y perdura, invencible, el paraíso.
Se desprende sin temor de lo mundano,
convida su verde misterio cristalino
para dibujarnos el alma como un niño.
Describe maravillas, las hace paisaje
que contagia magia a cada vistazo,
dando a luz constantemente
el secreto de estar vivos.
Abraza con piedras y ramas,
envuelve su cauce el ardor
y lo deshace en calmos añicos.
Curte con lumbre los cueros andantes
simbiosis del camino y su caminante
que se cuecen lento, amándose,
siéndose por la mutua presencia.
Cuida la leyenda nativa estos pasos
desde su atalaya-mil-estrellas
donde se tejen arcanas historias
y los parias echan raíces.
Destella cuestionamientos
cuando un solcito cruza la bóveda
y, más acá en la astronomía,
la luciérnaga lo sigue.
Y es, lejos de la realidad
que promulgan las pantallas,
de las páginas nefastas,
del teatro antiesperanza;
con eso le alcanza para ser
cielo, paraíso, olimpo, edén.
Se desprende sin temor de lo mundano,
convida su verde misterio cristalino
para dibujarnos el alma como un niño.
Describe maravillas, las hace paisaje
que contagia magia a cada vistazo,
dando a luz constantemente
el secreto de estar vivos.
Abraza con piedras y ramas,
envuelve su cauce el ardor
y lo deshace en calmos añicos.
Curte con lumbre los cueros andantes
simbiosis del camino y su caminante
que se cuecen lento, amándose,
siéndose por la mutua presencia.
Cuida la leyenda nativa estos pasos
desde su atalaya-mil-estrellas
donde se tejen arcanas historias
y los parias echan raíces.
Destella cuestionamientos
cuando un solcito cruza la bóveda
y, más acá en la astronomía,
la luciérnaga lo sigue.
Y es, lejos de la realidad
que promulgan las pantallas,
de las páginas nefastas,
del teatro antiesperanza;
con eso le alcanza para ser
cielo, paraíso, olimpo, edén.
lunes, enero 19, 2009
Dé ánimo.
Quisiera el secreto de la alquimia necesaria para transformar palabras en conjuros, y protegerte así del desánimo, ese tirano obstinado en la tristeza, capaz de poner de luto al payaso más estridente.
Apagarse es sano en ciertas dosis, porque (más allá del descanso y la reflexión) hasta la nada tiene un rol que cumplir: también hay que saberse perdido para disfrutar de encontrarse, para conocer el significado de una búsqueda en las fosas del espíritu. Pero si el punto muerto se prolonga, el óxido se relame, frota sus manos, y comienza a acercarse. Siempre acecha, esperando un estancamiento...
No hay que darle chance al abandono, porque es artero y seductor, y come cuando lo dejan pero no lo ven.
Entonces, repito, itero, quisiera el secreto para levantar tus anímicos brazos, esos con tendencia al descenso.*
Porque sin ganas, no se gana, y vivir perdiendo es un fracaso que arruina.
* "...buscando siempre una canción para animarte, y darte aliento."
Apagarse es sano en ciertas dosis, porque (más allá del descanso y la reflexión) hasta la nada tiene un rol que cumplir: también hay que saberse perdido para disfrutar de encontrarse, para conocer el significado de una búsqueda en las fosas del espíritu. Pero si el punto muerto se prolonga, el óxido se relame, frota sus manos, y comienza a acercarse. Siempre acecha, esperando un estancamiento...
No hay que darle chance al abandono, porque es artero y seductor, y come cuando lo dejan pero no lo ven.
Entonces, repito, itero, quisiera el secreto para levantar tus anímicos brazos, esos con tendencia al descenso.*
Porque sin ganas, no se gana, y vivir perdiendo es un fracaso que arruina.
* "...buscando siempre una canción para animarte, y darte aliento."
Verdestino.
Otra vez el peregrinaje llama a esta puerta, insistente pero con la sabia prudencia del sentir.
A buscar los paraísos que nos depuran con paisaje y misterio, entrando por los ojos y enredándose en el alma sin dar tregua.
El río, constante, tozudo, siempre a la vanguardia de sí mismo en ese destino eterno que lo condena a estar yendo sin detenerse jamás.
El viento, esperando los momentos para soplar su libertad y salpicarnos un poco, o darnos charla con los árboles que bailan sus caprichosos ritmos sin esfuerzo.
El aroma a millones de vidas en un milagro homogeneo de convivencia armónica.
La intimidad con el cielo... esa cosa rara de sentirse cara a cara y poder definir mejores detalles de su belleza en nuestras retinas enamoradas.
Aire de las alturas limpiando el tizne que hace mella en el lado de adentro de la chapa.
Suspiros de plenitud, sinceras sonrisas. Pura simpleza es la perfección, pero qué espectáculo lindo de ver...
A buscar los paraísos que nos depuran con paisaje y misterio, entrando por los ojos y enredándose en el alma sin dar tregua.
El río, constante, tozudo, siempre a la vanguardia de sí mismo en ese destino eterno que lo condena a estar yendo sin detenerse jamás.
El viento, esperando los momentos para soplar su libertad y salpicarnos un poco, o darnos charla con los árboles que bailan sus caprichosos ritmos sin esfuerzo.
El aroma a millones de vidas en un milagro homogeneo de convivencia armónica.
La intimidad con el cielo... esa cosa rara de sentirse cara a cara y poder definir mejores detalles de su belleza en nuestras retinas enamoradas.
Aire de las alturas limpiando el tizne que hace mella en el lado de adentro de la chapa.
Suspiros de plenitud, sinceras sonrisas. Pura simpleza es la perfección, pero qué espectáculo lindo de ver...
jueves, enero 15, 2009
MieDos.
Surge la tristeza y se abre un abismo absurdo.
El sufrimiento hipotético sobra a la hora de ser felices,
las tragedias potenciales pesan más que las sonrisas consumadas
y esa lógica desarma paraísos a cada paso.
Porque aunque el futuro se tiña de negro,
el Sol de hoy no es en vano, mi amor.
Si la muerte nos espera al final del arcoiris,
es que el camino era la olla de oro.
Si soñar es crudo al despertar
¿no volverás a dormir?
Los dolores son tan posibles como las alegrías.
El sufrimiento hipotético sobra a la hora de ser felices,
las tragedias potenciales pesan más que las sonrisas consumadas
y esa lógica desarma paraísos a cada paso.
Porque aunque el futuro se tiña de negro,
el Sol de hoy no es en vano, mi amor.
Si la muerte nos espera al final del arcoiris,
es que el camino era la olla de oro.
Si soñar es crudo al despertar
¿no volverás a dormir?
Los dolores son tan posibles como las alegrías.
miércoles, enero 14, 2009
Inmediatez.
Le tiro una mirada al tiempo y me devuelve sierras embrujadas para compartir.
Te vislumbro hecha cielo entre los horizontes que nos ofrecerá una de las más perfectas naturalezas.
Te ansío, siempre verdorada, como el atardecer que regalás cuando una sonrisa perfora cualquier sombra.
Porque la tierra nos reclama, y ya no por separado. Necesita que la sintamos juntos.
De la mano o la cintura, entre risas o profundidades, pero unidos por el secreto que nos llama.
Y una sonrisa me invade, porque no es sólo ilusión la misión de vivir esto con vos.
Te vislumbro hecha cielo entre los horizontes que nos ofrecerá una de las más perfectas naturalezas.
Te ansío, siempre verdorada, como el atardecer que regalás cuando una sonrisa perfora cualquier sombra.
Porque la tierra nos reclama, y ya no por separado. Necesita que la sintamos juntos.
De la mano o la cintura, entre risas o profundidades, pero unidos por el secreto que nos llama.
Y una sonrisa me invade, porque no es sólo ilusión la misión de vivir esto con vos.
martes, enero 13, 2009
Ya no estás...
"No alcanzarán a lastimarte otra vez.
O te siguiera, para nunca más volver.
Y sentir.
Quisiera verte esta mañana
para olvidarme que ya no estás.
Y sentir..."
O te siguiera, para nunca más volver.
Y sentir.
Quisiera verte esta mañana
para olvidarme que ya no estás.
Y sentir..."
Ausencias esenciales.
Repentino y estridente: un vacío inesperado golpea de lleno el presente, y nos deja el desamparo de la esencia ausente.
Se va en instantes un cobijo de esperanza, desnudando lo que queda cuando ya nada somos.
Y maldecimos a los relámpagos ansiosos que se llevan a destiempo nuestros consuelos, precoces reclutas del obituario popular.
¿Será que exprimieron el limón demasiado rápido? ¿O sencillamente la fatalidad los prefiere queridos?
Berretines propios o del destino, eso no cuenta en el luto de los espíritus que permanecen: es una zozobra más allá del alcance de cualquier razonamiento.
Y mañana, cuando el dolor deje un espacio a la lucidez, a los sentimientos perdurables, sabremos que el vacío que sentimos es porque ellos supieron, aunque sea alguna vez, llenarnos (o hasta desbordarnos) el pecho.
Se va en instantes un cobijo de esperanza, desnudando lo que queda cuando ya nada somos.
Y maldecimos a los relámpagos ansiosos que se llevan a destiempo nuestros consuelos, precoces reclutas del obituario popular.
¿Será que exprimieron el limón demasiado rápido? ¿O sencillamente la fatalidad los prefiere queridos?
Berretines propios o del destino, eso no cuenta en el luto de los espíritus que permanecen: es una zozobra más allá del alcance de cualquier razonamiento.
Y mañana, cuando el dolor deje un espacio a la lucidez, a los sentimientos perdurables, sabremos que el vacío que sentimos es porque ellos supieron, aunque sea alguna vez, llenarnos (o hasta desbordarnos) el pecho.
viernes, enero 09, 2009
"The dream is over..."
Sueños de escarabajos enterrados en las sienes de millones,
bajo los símbolos desplomados por el peso de su ego.
Y una ausencia desampara al mundo entero,
se lleva su inocencia, y con ella va la fe,
porque sin ilusión es imposible creer.
¿De dónde se agarrarán los ideales
cuando el futuro los quiera empujar al abismo?
Ojalá que ese sueño no haya terminado,
que su cadáver alimente la tierra,
que sus semillas, pacientes, sean mañana flores
dándole una oportunidad al amor, a la paz.
bajo los símbolos desplomados por el peso de su ego.
Y una ausencia desampara al mundo entero,
se lleva su inocencia, y con ella va la fe,
porque sin ilusión es imposible creer.
¿De dónde se agarrarán los ideales
cuando el futuro los quiera empujar al abismo?
Ojalá que ese sueño no haya terminado,
que su cadáver alimente la tierra,
que sus semillas, pacientes, sean mañana flores
dándole una oportunidad al amor, a la paz.
martes, enero 06, 2009
Vivir sin sobre.
Festejar es necesario.
Si nos adormecemos en la seriedad, perdemos la costumbre de sonreir, y rescatar hábitos no es tan sencillo.
Los reveses cotidianos a veces son duros golpes, pero del dolor se puede exprimir experiencia, y eso será mañana lo que nos mejore cualquier viaje.
Es peligroso el espíritu trágico: como las sombras, puede volver enorme y horrible a cualquier pequeña curiosidad.
Claro que podemos perder el control, pero lo fiero es dejarnos llevar, abandonarnos al conformismo de la tristeza como algo fatal e irremontable.
Es la vida un regalo, y se debe disfrutar, porque con nada venimos y nada nos llevamos.
Si nos adormecemos en la seriedad, perdemos la costumbre de sonreir, y rescatar hábitos no es tan sencillo.
Los reveses cotidianos a veces son duros golpes, pero del dolor se puede exprimir experiencia, y eso será mañana lo que nos mejore cualquier viaje.
Es peligroso el espíritu trágico: como las sombras, puede volver enorme y horrible a cualquier pequeña curiosidad.
Claro que podemos perder el control, pero lo fiero es dejarnos llevar, abandonarnos al conformismo de la tristeza como algo fatal e irremontable.
Es la vida un regalo, y se debe disfrutar, porque con nada venimos y nada nos llevamos.
Guerrasco.
Moles de ambición siembran miseria en campos que se desangran.
Y abonan su negocio con cuerpos incontables, descompuestos por los fluidos del gigante.
El futuro es descartable ante los caprichos de un demonio ansioso
que devora sin pensar para llenar su desfondado estómago.
Niños con la inocencia amputada por el instinto de sobrevivir.
Absurdas cegueras fanáticas, embanderadas hasta el cuello, profiriendo maldiciones que son ignorancia en dosis verbales.
Y el embargo de la paz para pagarse un par de berretines más, ya ilesos de cualquier herida o humanidad.
Y abonan su negocio con cuerpos incontables, descompuestos por los fluidos del gigante.
El futuro es descartable ante los caprichos de un demonio ansioso
que devora sin pensar para llenar su desfondado estómago.
Niños con la inocencia amputada por el instinto de sobrevivir.
Absurdas cegueras fanáticas, embanderadas hasta el cuello, profiriendo maldiciones que son ignorancia en dosis verbales.
Y el embargo de la paz para pagarse un par de berretines más, ya ilesos de cualquier herida o humanidad.
domingo, enero 04, 2009
Oasis en el infierno.
Hoy recuerdo el caos que regía todo: ese torbellino de inconformismos, la necesidad de explotar para no implotar, la angustia haciéndome marca personal.
Y después siento tu olor, me abrazo a tu calma, y respiro mejor. Bajo mil cambios en una baldosa como sugiere la suave caricia que me encuentra. Agradezco este remanso de amor, que llega hecho brisa a refrescar el ardiente pandemonio incrustado en mi espíritu.
Me pregunto de qué estaría sujeto para no volarme en mil pedazos si no fuera por el rayo de Sol que me agarra de los dedos de los pies cuando sopla este espeso huracán.
Y después siento tu olor, me abrazo a tu calma, y respiro mejor. Bajo mil cambios en una baldosa como sugiere la suave caricia que me encuentra. Agradezco este remanso de amor, que llega hecho brisa a refrescar el ardiente pandemonio incrustado en mi espíritu.
Me pregunto de qué estaría sujeto para no volarme en mil pedazos si no fuera por el rayo de Sol que me agarra de los dedos de los pies cuando sopla este espeso huracán.
viernes, enero 02, 2009
Tardever.
Cae la tarde entre mates y besos,
labios verdes como la yerba
destellan dulce naturaleza
y amor que sorbo con mi boca.
Reluce una sonrisa
y la niña sale a flote
desde el fondo de su alma,
volando en una hamaca
o entre puras carcajadas.
Y yo amo esta paz
que es tan suave como alegre.
labios verdes como la yerba
destellan dulce naturaleza
y amor que sorbo con mi boca.
Reluce una sonrisa
y la niña sale a flote
desde el fondo de su alma,
volando en una hamaca
o entre puras carcajadas.
Y yo amo esta paz
que es tan suave como alegre.
viernes, diciembre 26, 2008
Así.
Te llevo todo el tiempo
enroscada en la muñeca
colgada del cuello
anclada en mi anular
clavada en el corazón,
como una espina que echó raíz
y florece constantemente,
aun en los rincones invisibles.
Flotando entre la gente
o explorando soledad,
no hay espacio sin tu huella
ni olvido que te alcance.
Pero mi idioma naufraga
cuando siento tan complejo
el llenar tu corazón,
y sólo vuelvo a la vida
si amanece una sonrisa
y rompe tu oscuridad.
enroscada en la muñeca
colgada del cuello
anclada en mi anular
clavada en el corazón,
como una espina que echó raíz
y florece constantemente,
aun en los rincones invisibles.
Flotando entre la gente
o explorando soledad,
no hay espacio sin tu huella
ni olvido que te alcance.
Pero mi idioma naufraga
cuando siento tan complejo
el llenar tu corazón,
y sólo vuelvo a la vida
si amanece una sonrisa
y rompe tu oscuridad.
martes, diciembre 23, 2008
Como para poner abajo del arbolito...
Quisiera que en tu jardín crezca un rosal sin espinas, y un arcoiris sin lluvia lo adorne.
Quisiera que des a luz una esperanza madura, sin los dolores de parto.
Quisiera Caperucita sin el Lobo.
Quisiera que las sombras se escapen de vos.
Quisiera que des a luz una esperanza madura, sin los dolores de parto.
Quisiera Caperucita sin el Lobo.
Quisiera que las sombras se escapen de vos.
Vivir como amar.
No importa si el hoy es eterno,
porque la eternidad es nuestra:
con sus orgasmos y sus abismos
pero todos compartidos,
sólo así sobrevive el espíritu.
Si existen las sombras
es porque una luz las precede.
El verde nace de la tierra negra
de las nubes grises,
de la muerte y sus ejemplos.
Una vida es una muerte en potencia,
pero el trayecto hasta lo fatal
regala motivos para recorrerlo.
porque la eternidad es nuestra:
con sus orgasmos y sus abismos
pero todos compartidos,
sólo así sobrevive el espíritu.
Si existen las sombras
es porque una luz las precede.
El verde nace de la tierra negra
de las nubes grises,
de la muerte y sus ejemplos.
Una vida es una muerte en potencia,
pero el trayecto hasta lo fatal
regala motivos para recorrerlo.
viernes, diciembre 19, 2008
Famélico.
No queda nada más allá de/sa luz,
nada queda más allá de vos.
Sólo se trata de colores que inventan este paraíso,
sólo se trata de un edén hecho a tu medida.
Es que Sin no puedo concebirlo,
y Con es algo demasiado perfecto.
Lo nuestro ya nunca descansa,
lo nuestro es eterna impertinencia,
lo nuestro es seguir el sendero ausente.
Me invade un hambre etérea,
la que pide por tu presencia.
Me invade amar sin complejos.
Me invadís con sentimiento.
Me invadís. Consentimiento.
Me invade la necesidad
de compartirte este existir.
nada queda más allá de vos.
Sólo se trata de colores que inventan este paraíso,
sólo se trata de un edén hecho a tu medida.
Es que Sin no puedo concebirlo,
y Con es algo demasiado perfecto.
Lo nuestro ya nunca descansa,
lo nuestro es eterna impertinencia,
lo nuestro es seguir el sendero ausente.
Me invade un hambre etérea,
la que pide por tu presencia.
Me invade amar sin complejos.
Me invadís con sentimiento.
Me invadís. Consentimiento.
Me invade la necesidad
de compartirte este existir.
jueves, diciembre 18, 2008
Exclusividad.
Si soñara con otros roces, o buscara en otros ojos lo profundo del sentido, no habría fantasía.
Pero la hay.
Así como el complemento que llena mis lunas obstinadas en menguar.
Cualquier deseo sincero contiene tu silueta eléctrica (esa que desenfrena a este manso corazón).
Porque las hojas del calendario que arrancamos juntos son el único combustible capaz de encender semejante hoguera, ayudadas por una chispa de sol.
Creo que ya no hay rincón que este amor pueda olvidar.
Pero la hay.
Así como el complemento que llena mis lunas obstinadas en menguar.
Cualquier deseo sincero contiene tu silueta eléctrica (esa que desenfrena a este manso corazón).
Porque las hojas del calendario que arrancamos juntos son el único combustible capaz de encender semejante hoguera, ayudadas por una chispa de sol.
Creo que ya no hay rincón que este amor pueda olvidar.
martes, diciembre 16, 2008
Peligroso sentir intenso.
No podemos controlar el sentimiento
ni tampoco las intenciones
entonces mejor dejar libre el destino
de lo que creemos amar
porque en nuestra emoción
solemos equivocar cuidados.
Un volcánico sentir, arraigado al corazón
puede errar en su instinto protector.
Las aves son de volar
y aunque sea duro el suelo
hay que dejarlas chocar
para que lleguen al cielo.
ni tampoco las intenciones
entonces mejor dejar libre el destino
de lo que creemos amar
porque en nuestra emoción
solemos equivocar cuidados.
Un volcánico sentir, arraigado al corazón
puede errar en su instinto protector.
Las aves son de volar
y aunque sea duro el suelo
hay que dejarlas chocar
para que lleguen al cielo.
Pelotazo.
¿Por qué no puedo divertirme sin la exigencia de buscar aunque sea momentos de perfección?
Si la tengo pa'cerle un mimo y termino lastimando la belleza de su ruedo. Quiero decorar el desarrollo y sólo alcanzo a manchar el paño. Y decaigo. Y ya no puedo remontar vuelo, nomás arrastro el esqueleto andrajoso por rincones desolados, buscando en el piso un consuelo para esta ensalada de errores que soy hoy, sin confianza ni en mi pie derecho.
Si la tengo pa'cerle un mimo y termino lastimando la belleza de su ruedo. Quiero decorar el desarrollo y sólo alcanzo a manchar el paño. Y decaigo. Y ya no puedo remontar vuelo, nomás arrastro el esqueleto andrajoso por rincones desolados, buscando en el piso un consuelo para esta ensalada de errores que soy hoy, sin confianza ni en mi pie derecho.
lunes, diciembre 15, 2008
...y de pronto me vi bailando.
Hay un hechizo que cae sobre este mar de brazos, y entiendo que los silbidos son sólo necedad, porque todos están hipnotizados por las teclas de un brujo al que dicen resistir (o hasta putear).
Es que somos así: pregonamos ideas que el instinto se encarga de desmentir.
¿Hay acaso algo más importante que la alegría del espíritu?
Y cuando llega alguien que la promueve, le llueven chiflidos porque no tiene pose ni lenguaje de intelectual, porque no enrosca su ritmo con detalles de gran nivel.
Pero igual bailan, emborrachados de fiesta, contradiciendo su elevado discurso.
Y yo también bailo, aunque sin miramientos, sencillamente sumido en la felicidad, perdido en la música que tanto disfruto, sin buscarle pelos a este delicioso huevo.
Es que somos así: pregonamos ideas que el instinto se encarga de desmentir.
¿Hay acaso algo más importante que la alegría del espíritu?
Y cuando llega alguien que la promueve, le llueven chiflidos porque no tiene pose ni lenguaje de intelectual, porque no enrosca su ritmo con detalles de gran nivel.
Pero igual bailan, emborrachados de fiesta, contradiciendo su elevado discurso.
Y yo también bailo, aunque sin miramientos, sencillamente sumido en la felicidad, perdido en la música que tanto disfruto, sin buscarle pelos a este delicioso huevo.
Salvémonos.
El miedo por el futuro que dormía en el pasado se levantó de la siesta un poco molesto y vino a quejarse.
Resulta que nuevamente tiene ganas de ser protagonista, aburrido de su letargo.
Y exige ideas que lo consuelen, sino atormenta feroz los buracos donde anida la paz.
Pero siempre pide más, y yo temo a su ambición, al alcance de esa gula que es pura ansiedad sin destino, que se come los motivos sin masticar siquiera, y sólo deja en pie un atril donde estás vos, sosteniendo con tus alas una pluma que no quiere desaparecer en el abismo de lo imposible.
Y planeo (de planes y de vuelos), enroscado entre tus dedos, lo que pueda salvarnos del infinito espiral en el que caen los esclavos de su insatisfacción.
Resulta que nuevamente tiene ganas de ser protagonista, aburrido de su letargo.
Y exige ideas que lo consuelen, sino atormenta feroz los buracos donde anida la paz.
Pero siempre pide más, y yo temo a su ambición, al alcance de esa gula que es pura ansiedad sin destino, que se come los motivos sin masticar siquiera, y sólo deja en pie un atril donde estás vos, sosteniendo con tus alas una pluma que no quiere desaparecer en el abismo de lo imposible.
Y planeo (de planes y de vuelos), enroscado entre tus dedos, lo que pueda salvarnos del infinito espiral en el que caen los esclavos de su insatisfacción.
jueves, diciembre 11, 2008
Convencido del amor.
¿Es esto amar o es más?
No pasa por mi profundidad la duda, sino que viene de afuera. La sopla el viento que trae las voces del gentío: hablan de astas y hastío como del clima, dan por sentado que no existe el cielo entre dos. Las concepciones son decepciones antes de tiempo, un futuro desierto de la emoción que nos late hoy. Pero yo creo que estamos para algo más que ese mediocre juego de egos.
Y cuando hablan de nuestra magia se me infla el alma, porque realmente creo en este sentir, y acompaño los latidos con ilusiones frescas como la brisa del mar.
Es que amo, y me emociona saberme embaucado por la sonrisa del sol.
No pasa por mi profundidad la duda, sino que viene de afuera. La sopla el viento que trae las voces del gentío: hablan de astas y hastío como del clima, dan por sentado que no existe el cielo entre dos. Las concepciones son decepciones antes de tiempo, un futuro desierto de la emoción que nos late hoy. Pero yo creo que estamos para algo más que ese mediocre juego de egos.
Y cuando hablan de nuestra magia se me infla el alma, porque realmente creo en este sentir, y acompaño los latidos con ilusiones frescas como la brisa del mar.
Es que amo, y me emociona saberme embaucado por la sonrisa del sol.
Miedos nuestros.
Temo, pero amo, y entiendo.
Los berretines del corazón son muy difíciles de gambetear para un alma sensible, y muy fáciles de aprovechar para los demás.
El optimismo sobre la bondad de la gente tiene ciertos límites que la realidad impone.
Pero uno tampoco es nadie para meter el garfio en una olla de la que no va a comer.
Es que ocuparse de la felicidad ajena tiene un límite muy delgado con la tiranía espiritual ¿o acaso tenemos la fórmula secreta e ineludible del eterno bienestar?
Siempre que haya excepciones, las reglas serán inútiles.
Pugnar por la alegría de los queridos a veces significa acompañarlos en sus errores, para que puedan sorber el aprendizaje de la caída sin ese sentimiento marginal que genera sombras profundas.
Más allá del resultado, lo mejor siempre es jugar.
Los berretines del corazón son muy difíciles de gambetear para un alma sensible, y muy fáciles de aprovechar para los demás.
El optimismo sobre la bondad de la gente tiene ciertos límites que la realidad impone.
Pero uno tampoco es nadie para meter el garfio en una olla de la que no va a comer.
Es que ocuparse de la felicidad ajena tiene un límite muy delgado con la tiranía espiritual ¿o acaso tenemos la fórmula secreta e ineludible del eterno bienestar?
Siempre que haya excepciones, las reglas serán inútiles.
Pugnar por la alegría de los queridos a veces significa acompañarlos en sus errores, para que puedan sorber el aprendizaje de la caída sin ese sentimiento marginal que genera sombras profundas.
Más allá del resultado, lo mejor siempre es jugar.
jueves, diciembre 04, 2008
Seguro (le pagué la fianza).
Si la Luna clavada en tu rostro no alcanza para sostener un corazón, entonces podrías preocuparte de que otra flecha se cargue a este bobo.
Pero quisiera poder explicar, exponer, demostrar... cómo salta de alegría la existencia mía por saberte compañera. Detenerte en el instante que florecen mis colores por tus rayos, y que veas por vos misma esa ardiente primavera que me enchastra el pecho.
Pero quisiera poder explicar, exponer, demostrar... cómo salta de alegría la existencia mía por saberte compañera. Detenerte en el instante que florecen mis colores por tus rayos, y que veas por vos misma esa ardiente primavera que me enchastra el pecho.
La gula de Adán y Eva.
Humanas son las miserias, porque humana es la razón, ese costado que piensa más allá de lo que necesita, y busca más allá de lo que encuentra.
La anvición roe objetivos sin llegar nunca a satisfacer su ego, que crece como un elástico sin fin ante cada nuevo alimento (el estómago espiritual también cae en la obesidad, y después, m'hijo, no hay quién lo mueva de su confortable lecho prematuro).
¿No basta con un pedazo de cielo para sembrar los rayos que el sol regala?
A algunos les queda chica cualquier sonrisa...
La anvición roe objetivos sin llegar nunca a satisfacer su ego, que crece como un elástico sin fin ante cada nuevo alimento (el estómago espiritual también cae en la obesidad, y después, m'hijo, no hay quién lo mueva de su confortable lecho prematuro).
¿No basta con un pedazo de cielo para sembrar los rayos que el sol regala?
A algunos les queda chica cualquier sonrisa...
martes, diciembre 02, 2008
El equilibrio.
La vida y su punto G, donde a veces rozamos el espíritu y nos invade un éxtasis fatal.
Pero sólo son momentos de cordialidad, en seguida se desencaja el subibaja y vuelve a pesar más uno de los platos de la balanza.
No sólo se trata de tratar: intentar es más frecuente que alcanzar. Y a cualquier nivel: físico, anímico, mental, azaroso, existencial, romántico o sideral. El Universo no vive alineado, y hay que saber surfear los desniveles para que no se desquicie el portal a la felicidad.
Pero sólo son momentos de cordialidad, en seguida se desencaja el subibaja y vuelve a pesar más uno de los platos de la balanza.
No sólo se trata de tratar: intentar es más frecuente que alcanzar. Y a cualquier nivel: físico, anímico, mental, azaroso, existencial, romántico o sideral. El Universo no vive alineado, y hay que saber surfear los desniveles para que no se desquicie el portal a la felicidad.
lunes, noviembre 24, 2008
Cosas de la vida.
No sé si es que justo lo crucé en su cumpleaños, o que todos los días festeja la vida.
Pero su sencilla alegría fue contagiosa, otra cosa... un oasis humano en el desierto de asfalto.
Paladín de la sonrisa, sin prisa para existir, dejándose ser al viento, al tiempo, al sol.
A veces se nos hace tan necesario lo que a él le sobra...
La urgencia de los caprichos a los que estamos acostumbrados, enceguece.
Y caminando para llegar a cierto lugar nos podemos olvidar del panorama, esa periferia que despabila al ego cuando se pierde en su misterio.
Siempre es dulce disfrutar de un momento. La calma desarma los karmas que acechan cualquier realidad: vivir es exponerse al infortunio, seguir es una victoria.
Pero su sencilla alegría fue contagiosa, otra cosa... un oasis humano en el desierto de asfalto.
Paladín de la sonrisa, sin prisa para existir, dejándose ser al viento, al tiempo, al sol.
A veces se nos hace tan necesario lo que a él le sobra...
La urgencia de los caprichos a los que estamos acostumbrados, enceguece.
Y caminando para llegar a cierto lugar nos podemos olvidar del panorama, esa periferia que despabila al ego cuando se pierde en su misterio.
Siempre es dulce disfrutar de un momento. La calma desarma los karmas que acechan cualquier realidad: vivir es exponerse al infortunio, seguir es una victoria.
Dramamá.
Hay en sus ojos una tristeza que no tiene pies ni cabeza.
Sencillamente una decisión, un paso, un movimiento.
La diferencia entre estar dormido y estar despierto.
Apuesta y se siente perdida antes de ver qué número...
Si vas a jugar, podés perder o podés ganar,
se como sea, el peor resultado es no jugar.
Quisiera arrancarle el drama
(quiste umbrío de estos días)
a su vida cotidiana,
a la vida cotidiana.
Sencillamente una decisión, un paso, un movimiento.
La diferencia entre estar dormido y estar despierto.
Apuesta y se siente perdida antes de ver qué número...
Si vas a jugar, podés perder o podés ganar,
se como sea, el peor resultado es no jugar.
Quisiera arrancarle el drama
(quiste umbrío de estos días)
a su vida cotidiana,
a la vida cotidiana.
viernes, noviembre 21, 2008
La Primavera, el Sol, y alguna flor.
“Desde niño advertí que mi corazón, en una especie de ciclo anual, giraba sobre el mismo eje del globo terráqueo y tenía su primavera y su otoño: su primavera, en un vuelco hacia la exterioridad gritona del mundo, y su otoño en un reflujo hacia la interioridad secreta de mi alma..."
Megafón.
Megafón.
Nosaberquéhacerodecir.
No quisiera que te caigas.
El impacto lo comparto,
así como el precipicio.
Y si te quiero atajar
el ímpetu me supera,
altera la calma, el alma.
Pero.. ¡por dios!
cómo siento, te siento.
Es algo... nosotros es.
Es que ver tu cara
sin una sonrisa
sencillamente opaca.
El impacto lo comparto,
así como el precipicio.
Y si te quiero atajar
el ímpetu me supera,
altera la calma, el alma.
Pero.. ¡por dios!
cómo siento, te siento.
Es algo... nosotros es.
Es que ver tu cara
sin una sonrisa
sencillamente opaca.
martes, noviembre 18, 2008
Ese tío...
La vida enseña, y uno elige si aprender.
No todo es tan fácil de ver,
ni la ceguera es exclusiva de los ojos.
Quizás los menos pensados
están mejores dotados
para entregarnos lecciones
que esos de buenas acciones
y sentimientos cuadrados.
Un borracho de la noche
a veces sorprende mentes
corazones inconcientes
que despierta con palabras
mientras tu puerta le abras
él se encarga de encenderte.
Y otros, por ignorarlo
se pierden en su soberbia
se ríen por la miseria
que les sugiere mirarlo,
como si esa cordura
fuera una suerte de altar
que los protege del mal
que ellos mismos han creado.
No son exactas las palabras, pero: "la lástima es el peor sentimiento que se puede tener hacia una persona, ¿qué sabés si él no es tanto o más feliz en su condición que vos?"
No todo es tan fácil de ver,
ni la ceguera es exclusiva de los ojos.
Quizás los menos pensados
están mejores dotados
para entregarnos lecciones
que esos de buenas acciones
y sentimientos cuadrados.
Un borracho de la noche
a veces sorprende mentes
corazones inconcientes
que despierta con palabras
mientras tu puerta le abras
él se encarga de encenderte.
Y otros, por ignorarlo
se pierden en su soberbia
se ríen por la miseria
que les sugiere mirarlo,
como si esa cordura
fuera una suerte de altar
que los protege del mal
que ellos mismos han creado.
No son exactas las palabras, pero: "la lástima es el peor sentimiento que se puede tener hacia una persona, ¿qué sabés si él no es tanto o más feliz en su condición que vos?"
viernes, noviembre 14, 2008
El amor, piedra angular de la Ley Innata.
"Vente a la sombra, amor, que yo te espero
(necesito saber)
que tengo el corazón aquí, con bien deshielo
(dime tu nombre)
vente a la sombra, vente amor, que yo te espero
(¿de dónde sale el sol?)
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo
(¿y de quién se esconde?)
Vente a la sombra, amor, que yo te espero
(si miro alrededor no puedo comprender, me da pereza)
que tengo el corazón aquí, con bien deshielo
(si hay algún escalón, para mí un tropezón, voy de cabeza)
Vente a la sombra, vente amor, que yo te espero
(tu y yo en la habitación, para que vuelvas vos, chorros de lefa)
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo
(la buena educación de la televisión no me interesa)".
Roberto Iniesta.
(necesito saber)
que tengo el corazón aquí, con bien deshielo
(dime tu nombre)
vente a la sombra, vente amor, que yo te espero
(¿de dónde sale el sol?)
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo
(¿y de quién se esconde?)
Vente a la sombra, amor, que yo te espero
(si miro alrededor no puedo comprender, me da pereza)
que tengo el corazón aquí, con bien deshielo
(si hay algún escalón, para mí un tropezón, voy de cabeza)
Vente a la sombra, vente amor, que yo te espero
(tu y yo en la habitación, para que vuelvas vos, chorros de lefa)
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo
(la buena educación de la televisión no me interesa)".
Roberto Iniesta.
domingo, noviembre 09, 2008
Lo que pasa es el tiempo.
Retroceder sin volver,
el fetichismo melancólico
la máquina del tiempo.
Paraísos que persisten,
que resisten al olvido
o al cambio por tendencia.
Sentir que hemos vivido
conocer nuestro pasado
y apretarlo en un abrazo.
el fetichismo melancólico
la máquina del tiempo.
Paraísos que persisten,
que resisten al olvido
o al cambio por tendencia.
Sentir que hemos vivido
conocer nuestro pasado
y apretarlo en un abrazo.
miércoles, noviembre 05, 2008
A los ojos, un edén.
El niño Atardecer se enchastró las manos de pintura y decoró el lienzo sin prejuicios artísticos ni búsqueda conceptual: sencillamente se dedicó a esparcir belleza por todos lados.
Agarró algunas nubes, las empapó de Sol, y fue dispersándolas, mientras borroneaba el fondo desde la magia que sus dedos guardan.
No escatimó en colores, texturas, formas... se despachó con lo mejor de su imaginación arcoírica.
Agarró algunas nubes, las empapó de Sol, y fue dispersándolas, mientras borroneaba el fondo desde la magia que sus dedos guardan.
No escatimó en colores, texturas, formas... se despachó con lo mejor de su imaginación arcoírica.
El disfrute de la simpleza.
Apilar callecitas mientras soltamos sueños al aire, compartiéndonos labios, risas, recuerdos.
Perdernos en el cielo, en las paredes, en los dibujos que esconde cualquier rincón.
Desarmar frases, armar inventos que brillan en nuestros ojos.
Encontrar en la inocente dulzura infantil un reflejo de esta ternura.
Apoyarte en tu acrobacia equilibrista por cualquier cantero.
Buscar sin necesidad de encontrar.
Proyectar un futuro con la única constante condición de estar unidos.
Amarnos desde todas las concepciones.
Hacer sapito en la cebra peatonal, como si el asfalto sin pintar fuera un océano tiburonado.
Cosquillearte, y hallar esa risa que revive hasta las esquinas más muertas.
Contemplar atardeceres sin dejar de sorprendernos por sus bellezas.
(No dejar de sorprenderme por la tuya).
Caminar, sencillamente.
Y respirar el aire que se nutre de tu presencia, y que alimenta la esencia de estas ganas de vivir.
Ganas que viven en tu compañía.
Perdernos en el cielo, en las paredes, en los dibujos que esconde cualquier rincón.
Desarmar frases, armar inventos que brillan en nuestros ojos.
Encontrar en la inocente dulzura infantil un reflejo de esta ternura.
Apoyarte en tu acrobacia equilibrista por cualquier cantero.
Buscar sin necesidad de encontrar.
Proyectar un futuro con la única constante condición de estar unidos.
Amarnos desde todas las concepciones.
Hacer sapito en la cebra peatonal, como si el asfalto sin pintar fuera un océano tiburonado.
Cosquillearte, y hallar esa risa que revive hasta las esquinas más muertas.
Contemplar atardeceres sin dejar de sorprendernos por sus bellezas.
(No dejar de sorprenderme por la tuya).
Caminar, sencillamente.
Y respirar el aire que se nutre de tu presencia, y que alimenta la esencia de estas ganas de vivir.
Ganas que viven en tu compañía.
jueves, octubre 30, 2008
D10S (que los cumplas feliz).
En una villa nació
fue deseo de Dios
crecer y sobrevivir
a la humilde expresión,
enfrentar la adversidad
con afán de ganarse
a cada paso la vida.
En un potrero forjó
una zurda inmortal
con experiencia
sedienta ambición de llegar
de cebollita
soñaba jugar un mundial
y consagrarse en primera.
Tal vez jugando pudiera
a su familia ayudar...
A poco que debutó
(Maradó, Maradó)
La Doce fue quien coreó
"Maradó, Maradó"
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas
y todo el pueblo cantó
"Maradó, Maradó"
nació la mano de Dios
(Maradó, Maradó)
sembró alegría en el pueblo
llenó de gloria este suelo.
Carga una cruz en los hombros
por ser el mejor
por no venderse jamás
al poder enfrentó.
Curiosa debilidad
si Jesús tropezó
¿por qué él no habría de hacerlo?
La fama le presentó
a una blanca mujer
de misterioso sabor
y prohibido placer
que lo hizo adicto al deseo
de usarla otra vez
involucrando su vida,
y es un partido que un día
el Diego está por ganar...
¡Olé olé olé olé
Diego, Diego!
TE QUIERO DIEGO.
fue deseo de Dios
crecer y sobrevivir
a la humilde expresión,
enfrentar la adversidad
con afán de ganarse
a cada paso la vida.
En un potrero forjó
una zurda inmortal
con experiencia
sedienta ambición de llegar
de cebollita
soñaba jugar un mundial
y consagrarse en primera.
Tal vez jugando pudiera
a su familia ayudar...
A poco que debutó
(Maradó, Maradó)
La Doce fue quien coreó
"Maradó, Maradó"
Su sueño tenía una estrella
llena de gol y gambetas
y todo el pueblo cantó
"Maradó, Maradó"
nació la mano de Dios
(Maradó, Maradó)
sembró alegría en el pueblo
llenó de gloria este suelo.
Carga una cruz en los hombros
por ser el mejor
por no venderse jamás
al poder enfrentó.
Curiosa debilidad
si Jesús tropezó
¿por qué él no habría de hacerlo?
La fama le presentó
a una blanca mujer
de misterioso sabor
y prohibido placer
que lo hizo adicto al deseo
de usarla otra vez
involucrando su vida,
y es un partido que un día
el Diego está por ganar...
¡Olé olé olé olé
Diego, Diego!
TE QUIERO DIEGO.
Nosellos.
Un par de cueros imantados por el bombardeo de sus latidos. Apasionada reacción animal: el intenso sentir desplaza lo conciente, y entre tanto se incendian momentos que nadie admira.
Son hoguera para entibiar la frivolidad que les propone un mundo de otros.
Y cuando no arden desde su instinto, por otros costados atizan piras en pos de ahuyentar a las bestias renovables de este presente tan hostil para con los enamorados.
Es que su batalla es sobrevivir de a dos en un lugar echo a pedir del individualismo.
Son hoguera para entibiar la frivolidad que les propone un mundo de otros.
Y cuando no arden desde su instinto, por otros costados atizan piras en pos de ahuyentar a las bestias renovables de este presente tan hostil para con los enamorados.
Es que su batalla es sobrevivir de a dos en un lugar echo a pedir del individualismo.
miércoles, octubre 22, 2008
Soy de donde somos.
Caminando, me pregunto: ¿de dónde soy?
Si es un barrio, soy de Parque Chacabuco, pero...
¿y Pompeya? ¿y Boedo? ¿Caballito?
¿Flores? ¿Villa Crespo? ¿Almagro? ¿el Abasto?
Todos los rincones guardan piezas.
Y entonces también soy de ella,
porque insisto en el amor de sus esquinas a diario,
y hoy que no está, mientras la extraño dulcemente,
flayeo corazones verdes
en el empedrado de alguno de esos lugares,
barrios de donde soy.
Si es un barrio, soy de Parque Chacabuco, pero...
¿y Pompeya? ¿y Boedo? ¿Caballito?
¿Flores? ¿Villa Crespo? ¿Almagro? ¿el Abasto?
Todos los rincones guardan piezas.
Y entonces también soy de ella,
porque insisto en el amor de sus esquinas a diario,
y hoy que no está, mientras la extraño dulcemente,
flayeo corazones verdes
en el empedrado de alguno de esos lugares,
barrios de donde soy.
lunes, octubre 20, 2008
Museo vivo de un amor.
Naufrago voluntariamente en esta isla verde, y todo es una invitación a tu recuerdo.
Los niños perdidos en su fantasía, dibujando mundos a su antojo en cualquier rincón, desparramando ternura como una veta colorida en el aire, como ese arcoiris que dejás al pasar.
La naturaleza, que resiste en estas pinceladas de oasis urbano, recibe al sol de par en par, y este se acomoda en todos los rincones, despilfarrando belleza y vida.
El verde casi constante, insignia de sueños primitivos, libre.
Los lugares exactos de días y noches amantes. Pedazos de un recuerdo que hoy atesoro porque quiero en mi futuro recordarlo como un antecedente de lo que construimos día a día.
La primavera en flor, rebalsando los sentidos, recordándome aquel día que un milagro se hizo labios encontrados.
El cielo, ese espejo de nuestro idilio, enchastrado de matices que se vuelcan en mi espíritu.
La vida... esa que quiero regar contigo.
Los niños perdidos en su fantasía, dibujando mundos a su antojo en cualquier rincón, desparramando ternura como una veta colorida en el aire, como ese arcoiris que dejás al pasar.
La naturaleza, que resiste en estas pinceladas de oasis urbano, recibe al sol de par en par, y este se acomoda en todos los rincones, despilfarrando belleza y vida.
El verde casi constante, insignia de sueños primitivos, libre.
Los lugares exactos de días y noches amantes. Pedazos de un recuerdo que hoy atesoro porque quiero en mi futuro recordarlo como un antecedente de lo que construimos día a día.
La primavera en flor, rebalsando los sentidos, recordándome aquel día que un milagro se hizo labios encontrados.
El cielo, ese espejo de nuestro idilio, enchastrado de matices que se vuelcan en mi espíritu.
La vida... esa que quiero regar contigo.
jueves, octubre 09, 2008
Distancia inminente.
A la próxima distancia le pido con buena fe
que nos ayude a extrañarnos dulcemente,
y se haga más bien de chicle o elástico,
pero no inalámbrica, por favor.
El tiempo es siniestro ante la necesidad
pero espero encontrar su ternura.
Mientras tanto, como flores,
los pensamientos adornarán tu recuerdo
para que, cuando regreses
encuentres cálidos mis costados.
Y nuevamente remontar la vida
con sus colores contagiados
al viento de tu primavera.
que nos ayude a extrañarnos dulcemente,
y se haga más bien de chicle o elástico,
pero no inalámbrica, por favor.
El tiempo es siniestro ante la necesidad
pero espero encontrar su ternura.
Mientras tanto, como flores,
los pensamientos adornarán tu recuerdo
para que, cuando regreses
encuentres cálidos mis costados.
Y nuevamente remontar la vida
con sus colores contagiados
al viento de tu primavera.
domingo, octubre 05, 2008
Desazón.
Es todo un campo de resignación.
La derrota surge moral y no técnica ni física:
hay errores que nos ponen cuesta arriba.
Luego sólo quedan consecuencias:
el bajón lleva a la inseguridad, y la inseguridad a nuevos errores
ya insalvables por lo hundida que se encuentra esta confianza.
Todo el ímpetu que uno quería contagiar
termina desparramado en el piso, casi rendido
ante el exacto oportunismo del rival
y la propia sensación de que hoy no nos sale una.
La derrota surge moral y no técnica ni física:
hay errores que nos ponen cuesta arriba.
Luego sólo quedan consecuencias:
el bajón lleva a la inseguridad, y la inseguridad a nuevos errores
ya insalvables por lo hundida que se encuentra esta confianza.
Todo el ímpetu que uno quería contagiar
termina desparramado en el piso, casi rendido
ante el exacto oportunismo del rival
y la propia sensación de que hoy no nos sale una.
jueves, octubre 02, 2008
Comprender.
Hoy entiendo que ya no me lleno sin tu sonrisa,
Que ya no hay sosiego sin tu mano.
Que el esplendor de los vuelos
Es cruzar la eternidad con vos.
Entiendo los colores porque los veo chorrearse
De los pétalos que te conforman.
Respirar mucho más que oxígeno de tu boca
Y latir como una banda de sonido
Al ritmo que pide la situación.
Entiendo el dolor de las sombras
Porque cuando te caen encima
Le quiebran todos los huesos a mi espíritu.
Entiendo la necesidad, me la enseñó una distancia.
Que ya no hay sosiego sin tu mano.
Que el esplendor de los vuelos
Es cruzar la eternidad con vos.
Entiendo los colores porque los veo chorrearse
De los pétalos que te conforman.
Respirar mucho más que oxígeno de tu boca
Y latir como una banda de sonido
Al ritmo que pide la situación.
Entiendo el dolor de las sombras
Porque cuando te caen encima
Le quiebran todos los huesos a mi espíritu.
Entiendo la necesidad, me la enseñó una distancia.
martes, septiembre 30, 2008
Celebración.
Mira cómo se conjugan miles de sonrisas a bordo de una voz,
que sube la apuesta y la marea o baja ángeles entre palabras.
El licuado espiritual está a punto de estallar por sobredosis de emoción:
tantas almas no tienen contención si hierven al mismo tiempo.
Bailan en todo el paisaje, que es una pista inmensa... o lo que quieras,
porque acá no hay más que desear una alegría para abrazarla.
Ritos y rituales, mitos y verdades, todo es lo mismo para este ejército de la pasión,
que siente y por eso va embelesado tras su ensueño melódico,
en busca de una conmoción que les sacuda los anaqueles más íntimos
y renovarse así, empapándose de festejo y vida, bañándose en la eternidad de un momento feliz.
que sube la apuesta y la marea o baja ángeles entre palabras.
El licuado espiritual está a punto de estallar por sobredosis de emoción:
tantas almas no tienen contención si hierven al mismo tiempo.
Bailan en todo el paisaje, que es una pista inmensa... o lo que quieras,
porque acá no hay más que desear una alegría para abrazarla.
Ritos y rituales, mitos y verdades, todo es lo mismo para este ejército de la pasión,
que siente y por eso va embelesado tras su ensueño melódico,
en busca de una conmoción que les sacuda los anaqueles más íntimos
y renovarse así, empapándose de festejo y vida, bañándose en la eternidad de un momento feliz.
lunes, septiembre 22, 2008
Río verde.
Despertar con un sueño cumplido al encontrar su cáscara de terciopelo.
Un río nos bordea, y nos aborda su canción constante, que nos borda el ambiente de verdes hilos ahumados.
El río, siempre convencido de su próximo paso... y su incondicional amor al mar.
Y ella lo derrite todo en las cumbres, y fluye a sí misma, al Sol.
El sol. El Sol. El sol. El Sol.
No existe la diferencia: el calor, la energía, la luz (el color)... la vida.
Como si hubiera sido semilla que empieza a brotar con su riego de rayos.
Es un esplendor, el vaticinio de la primavera más próxima, bella, certera, exacta.
Desayunos y meriendas de amor.
La coyuntura lunar, ese recorte pálido ahí, desbordando los vértices de la tierra como rebalsando su belleza incontenible. Como un reflejo de ese costado...
Juegos. A la carga con la niñez (mecharle infancia a la existencia es revitalizante).
Un tobogán ancho para dos corazones golosos.
Hamacas que raspan el cielo y elevan las colas de los espíritus hasta Venus.
Bailoteos, teatro y títeres.
La bendición de un estío irreverente.
El reflejo de encontrar corazones en todas las formas, de todos los colores.
Un cuento hecho de los deseos más puros.
Un río nos bordea, y nos aborda su canción constante, que nos borda el ambiente de verdes hilos ahumados.
El río, siempre convencido de su próximo paso... y su incondicional amor al mar.
Y ella lo derrite todo en las cumbres, y fluye a sí misma, al Sol.
El sol. El Sol. El sol. El Sol.
No existe la diferencia: el calor, la energía, la luz (el color)... la vida.
Como si hubiera sido semilla que empieza a brotar con su riego de rayos.
Es un esplendor, el vaticinio de la primavera más próxima, bella, certera, exacta.
Desayunos y meriendas de amor.
La coyuntura lunar, ese recorte pálido ahí, desbordando los vértices de la tierra como rebalsando su belleza incontenible. Como un reflejo de ese costado...
Juegos. A la carga con la niñez (mecharle infancia a la existencia es revitalizante).
Un tobogán ancho para dos corazones golosos.
Hamacas que raspan el cielo y elevan las colas de los espíritus hasta Venus.
Bailoteos, teatro y títeres.
La bendición de un estío irreverente.
El reflejo de encontrar corazones en todas las formas, de todos los colores.
Un cuento hecho de los deseos más puros.
Vida mía.
Ella me sana y me salva.
Es el arcoiris antes, durante y después de la tormenta.
En este triturador de ilusiones, sabe esquivar con su ágil ternura las cuchillas insaciables.
Es como un dibujo animado encarnado, una gota de fantasía pura que se le cayó de la botica al hechicero mayor.
La veo y me desprendo del suelo, desenchufo hasta lo que está apagado en mis adentros para disfrutar su sonido puro, el tintineo de una sonrisa que despilfarra magia. Magia. Le sobra magia en todas sus gracias.
Y me salva.
Y me salva.
Y me salva.
Es el arcoiris antes, durante y después de la tormenta.
En este triturador de ilusiones, sabe esquivar con su ágil ternura las cuchillas insaciables.
Es como un dibujo animado encarnado, una gota de fantasía pura que se le cayó de la botica al hechicero mayor.
La veo y me desprendo del suelo, desenchufo hasta lo que está apagado en mis adentros para disfrutar su sonido puro, el tintineo de una sonrisa que despilfarra magia. Magia. Le sobra magia en todas sus gracias.
Y me salva.
Y me salva.
Y me salva.
Consejo del interior.
Siempre se nos puede extraviar un rato, pero no debemos abandonar la contemplación, la búsqueda dulce de la sabiduría, expandiendo los sentidos desde la quietud de un espíritu en flor.
Que no nos gane el vicio de la distracción, esa dispersión que nos divide el alma pretendiendo diversión.
Reirse es sano como respirar, escuchar y, en otros términos, volar.
Que no nos gane el vicio de la distracción, esa dispersión que nos divide el alma pretendiendo diversión.
Reirse es sano como respirar, escuchar y, en otros términos, volar.
viernes, septiembre 12, 2008
Con el sol hacia el sol.
Al encuentro de la tierra, la sangre y el cielo, al bendito cobijo de mil estrellas.
A desdoblar sentimientos, a emocionar lo primitivo, a dejar derretir la coraza del trajín citadino.
A soñar sin miramientos para amar sin distracciones, respirarnos mutuamente y sonreir.
A contemplar nuestra pequeñez ante Natura y su humildad original.
A abandonar en alaridos las fermentadas sombras que se empeñan en conquistar imperialmente nuestros seres.
A abrazarnos en un santuario místico, y que nuestros espíritus se anuden entre los cuerpos para jamás desatarse.
A incendiar cualquier frivolidad que se quiera presentar.
A latir a la par.
A desdoblar sentimientos, a emocionar lo primitivo, a dejar derretir la coraza del trajín citadino.
A soñar sin miramientos para amar sin distracciones, respirarnos mutuamente y sonreir.
A contemplar nuestra pequeñez ante Natura y su humildad original.
A abandonar en alaridos las fermentadas sombras que se empeñan en conquistar imperialmente nuestros seres.
A abrazarnos en un santuario místico, y que nuestros espíritus se anuden entre los cuerpos para jamás desatarse.
A incendiar cualquier frivolidad que se quiera presentar.
A latir a la par.
martes, septiembre 09, 2008
Pequeños de un dulce amor.
Me encantan esos dos nenes elevando en acrobacias un colorido barrilete.
Ver las risas apretadas en sus caras coloradas, los ojitos brillando estrelladísimos.
Caminando los senderos de su amor (entre ternuras y pinchazos en el alma), viajando por todo el mundo en doce baldosas locas.
Analizando como arquitectos, diseñadores, músicos o pintores las bellezas que la vida les ofrece.
Abrazándose como dos esponjas que se escurren la una a la otra.
Besándose, a veces suaves, otras volcánicos.
Las encendidas miradas, los soles recurrentes, la infancia más añeja.
Ver las risas apretadas en sus caras coloradas, los ojitos brillando estrelladísimos.
Caminando los senderos de su amor (entre ternuras y pinchazos en el alma), viajando por todo el mundo en doce baldosas locas.
Analizando como arquitectos, diseñadores, músicos o pintores las bellezas que la vida les ofrece.
Abrazándose como dos esponjas que se escurren la una a la otra.
Besándose, a veces suaves, otras volcánicos.
Las encendidas miradas, los soles recurrentes, la infancia más añeja.
lunes, septiembre 08, 2008
La esencia de una ausencia.
Todo resiste en el recuerdo, pero la ausencia es un dolor intemporal.
Espacios vacíos a los que les queda chica cualquier realidad,
silencios que no se pueden camuflar con canciones.
Ojos manchados de tristeza, lágrimas que no los lavan.
El desconsuelo de lo irreversible, la falta de eternidad más injusta.
Espacios vacíos a los que les queda chica cualquier realidad,
silencios que no se pueden camuflar con canciones.
Ojos manchados de tristeza, lágrimas que no los lavan.
El desconsuelo de lo irreversible, la falta de eternidad más injusta.
martes, septiembre 02, 2008
Banquetes.
Hay una torta en el mundo y el cumpleañero siempre es el mismo.
Cobra usuras imposibles por migajas invisibles.
Con su diestra siniestra dosifica las porciones:
a pedir de las ambiciones de sus grandes invitados
reparte enormes pedazos a los del vientre más hinchado
y no deja lamer el plato a quienes lucen sus huesos.
Cobra usuras imposibles por migajas invisibles.
Con su diestra siniestra dosifica las porciones:
a pedir de las ambiciones de sus grandes invitados
reparte enormes pedazos a los del vientre más hinchado
y no deja lamer el plato a quienes lucen sus huesos.
domingo, agosto 31, 2008
Ceremonia de peregrinos.
Peregrinación y ritual.
Es obedecer a un instinto casi caótico.
Atravesar las distancias que separan al espíritu de su elemento,
dibujar en el recorrido todo el sueño imaginado.
Soltarle el hilo al barrilete y que el viento lo eleve, suave o furioso.
Descansar entre árboles, darle bálsamos a los raspones del alma,
olvidar entre risas que hay dolores latentes.
Disfrutar de compartir una razón, una alegría, una bebida.
Intimar con la locura, conocerse más de cerca, deshojarle algún secreto.
Bailar desde lo primitivo, dejar que el cuerpo se exprese.
Derretirse en algún llanto incontenible o estallar en comunión.
Abrirle puertas a otro sentido, a otra percepción,
que el corazón se haga cargo de nuestro timón.
Y, ya renovados, volver, dejando correr con el agua
toda la suciedad que hemos exprimido.
Es obedecer a un instinto casi caótico.
Atravesar las distancias que separan al espíritu de su elemento,
dibujar en el recorrido todo el sueño imaginado.
Soltarle el hilo al barrilete y que el viento lo eleve, suave o furioso.
Descansar entre árboles, darle bálsamos a los raspones del alma,
olvidar entre risas que hay dolores latentes.
Disfrutar de compartir una razón, una alegría, una bebida.
Intimar con la locura, conocerse más de cerca, deshojarle algún secreto.
Bailar desde lo primitivo, dejar que el cuerpo se exprese.
Derretirse en algún llanto incontenible o estallar en comunión.
Abrirle puertas a otro sentido, a otra percepción,
que el corazón se haga cargo de nuestro timón.
Y, ya renovados, volver, dejando correr con el agua
toda la suciedad que hemos exprimido.
miércoles, agosto 27, 2008
Los fieles del nuevo mundo.
Consagran horarios enteros a inyectarse actualidad.
Escapan de sí mismos con drogas audiovisuales, entretienen la emoción para que no les toque la llaga que deben tener donde queda el corazón.
Se sorprenden por un tumulto de números que no saben de dónde vienen ni hacia dónde van.
Respetan como dioses a las estadísticas más absurdas.
Demonizan cualquier peligro, los evitan a toda costa.
Desdeñan las alegrías que no se pueden comprar (desdeñan casi todo lo que no se puede comprar).
Crían a sus hijos en castillos de cristal, pero con mentalidad depredadora e insaciable.
Pese a sus aires de suficiencia, les pagan a otros para soslayar los miedos que consumen a diario.
Tienen siempre una queja a flor de labio.
Condenan con la misma facilidad que se deseprenden de las cosas por esa avidez de fugacidad.
Tienen siempre el rabillo del ojo en el minutero.
Olvidan la humanidad de los humanos, salvo que se trate de sí mismos.
Ningunean a la Pacha, quizá ignorando que es también su madre.
Escapan de sí mismos con drogas audiovisuales, entretienen la emoción para que no les toque la llaga que deben tener donde queda el corazón.
Se sorprenden por un tumulto de números que no saben de dónde vienen ni hacia dónde van.
Respetan como dioses a las estadísticas más absurdas.
Demonizan cualquier peligro, los evitan a toda costa.
Desdeñan las alegrías que no se pueden comprar (desdeñan casi todo lo que no se puede comprar).
Crían a sus hijos en castillos de cristal, pero con mentalidad depredadora e insaciable.
Pese a sus aires de suficiencia, les pagan a otros para soslayar los miedos que consumen a diario.
Tienen siempre una queja a flor de labio.
Condenan con la misma facilidad que se deseprenden de las cosas por esa avidez de fugacidad.
Tienen siempre el rabillo del ojo en el minutero.
Olvidan la humanidad de los humanos, salvo que se trate de sí mismos.
Ningunean a la Pacha, quizá ignorando que es también su madre.
jueves, agosto 21, 2008
Gira.
Gira en un corazón caprichoso la pasión de millones,
el vilo de sensaciones que buscan la explosión
que sólo da el hecho concreto de un redondel cruzando
esa frontera certera y ansiada, esa trinchera enredada.
Gira como la bola de una ruleta, y el paño es también verde,
donde se apuesta la sangre ante cada situación
donde reina la emoción de dejar hasta un pulmón.
el vilo de sensaciones que buscan la explosión
que sólo da el hecho concreto de un redondel cruzando
esa frontera certera y ansiada, esa trinchera enredada.
Gira como la bola de una ruleta, y el paño es también verde,
donde se apuesta la sangre ante cada situación
donde reina la emoción de dejar hasta un pulmón.
miércoles, agosto 20, 2008
"Dignidad", "Libertad", "Paz y Justicia".
Las palabras pueden ser recipientes o moños,
los colores de un cuadro mudo o el cielo cayéndose a pedazos.
Las palabras pueden ser armas del alma o banderas blancas.
Cuatro palabras que por sí mismas expresan horizontes
son el vacío de la sensibilidad herida, torturada, mutilada,
son símbolos del cinismo que un puñado de ladrones
usaron como ganzúa para abrir el cofre que atesoraba
la identidad genuina de esas cuatro palabras.
Sólo cuatro violaciones de las miles impunes,
sólo cuatro ideales de los caídos en el absurdo.
los colores de un cuadro mudo o el cielo cayéndose a pedazos.
Las palabras pueden ser armas del alma o banderas blancas.
Cuatro palabras que por sí mismas expresan horizontes
son el vacío de la sensibilidad herida, torturada, mutilada,
son símbolos del cinismo que un puñado de ladrones
usaron como ganzúa para abrir el cofre que atesoraba
la identidad genuina de esas cuatro palabras.
Sólo cuatro violaciones de las miles impunes,
sólo cuatro ideales de los caídos en el absurdo.
Bajan.
"Tengo tiempo para saber
si lo que sueño concluye en algo.
No te apures ya más, loco
porque es entonces cuando las horas bajan
el día es vidrio sin sol
baja la noche, te oculta la voz.
Y además vos querés sol
(despacio también podés hallar la luna).
Viejo roble del camino
tus hojas siempre se agitan algo.
Nena, nena, qué bien te ves
cuando en tus ojos no importa si las horas bajan
el día se sienta a morir
baja la noche, se nubla sin fin.
Y además, vos sos el Sol.
Despacio también podés ser la Luna."
Luis Alberto Spinetta (o Spoeta).
si lo que sueño concluye en algo.
No te apures ya más, loco
porque es entonces cuando las horas bajan
el día es vidrio sin sol
baja la noche, te oculta la voz.
Y además vos querés sol
(despacio también podés hallar la luna).
Viejo roble del camino
tus hojas siempre se agitan algo.
Nena, nena, qué bien te ves
cuando en tus ojos no importa si las horas bajan
el día se sienta a morir
baja la noche, se nubla sin fin.
Y además, vos sos el Sol.
Despacio también podés ser la Luna."
Luis Alberto Spinetta (o Spoeta).
martes, agosto 12, 2008
Nocivo.
Lo que sienten los tristes,
pero más crudo, o más cocido. O más cosido, por los remiendos de la ilusión.
Qué mal aprendido humano, ni suturar sabe.
No puede sobrevolar el océano más de un rato.
Se le escapa el galápagos por la vereda,
y cuando arranca a correr se cae de boca.
Se atraganta con el pavimento más de lo que causa gracia.
Es la torpeza de un mal poema escrito por el mejor analfabeto.
pero más crudo, o más cocido. O más cosido, por los remiendos de la ilusión.
Qué mal aprendido humano, ni suturar sabe.
No puede sobrevolar el océano más de un rato.
Se le escapa el galápagos por la vereda,
y cuando arranca a correr se cae de boca.
Se atraganta con el pavimento más de lo que causa gracia.
Es la torpeza de un mal poema escrito por el mejor analfabeto.
viernes, agosto 01, 2008
"Si hoy la vida me sonríe es demasiado para mí..."
Vi un viernes que me hizo feliz.
Otra vez esa atmósfera, como si al mundo se le olvidara su rutina e improvisara sonrisas en un bombardeo verde.
Y esa sonrisa en especial, con labios, dientes, alma y unos ojitos que son un océano de color compactado en dos caramelos.
La descarga de energía contenida, una noche que se ofrece sin daños colaterales, sencillamente disfrutar desde el comienzo de la calma, el amor y la alegría de estar vivos y acompañados.
Salud.
Otra vez esa atmósfera, como si al mundo se le olvidara su rutina e improvisara sonrisas en un bombardeo verde.
Y esa sonrisa en especial, con labios, dientes, alma y unos ojitos que son un océano de color compactado en dos caramelos.
La descarga de energía contenida, una noche que se ofrece sin daños colaterales, sencillamente disfrutar desde el comienzo de la calma, el amor y la alegría de estar vivos y acompañados.
Salud.
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