martes, marzo 14, 2006

El fin del mundo.

No se puede ni soñar con la pesadilla de los ojos abiertos.
La libertad está bajo custodia porque le encontraron libertinaje en el bolso.
Yo miro desde mi televisión neuronal el campo de batalla, y siempre la cuenta da más muertos que vivos.
Ellos se asesinan en carne o espíritu, no le pagan con dolor a su moral, y entonces la señora de los valores termina embargándonos la alegría a todos.

lunes, marzo 13, 2006

Moraleja del día:

"Nosotros le hacemos mal a la droga."

domingo, marzo 12, 2006

La puerta entre las piezas del rompecabezas.

Y en la pequeña pesadilla de dos espías inmóviles
resultó ser que la distancia no era de un par de cuadras
sino una psiquis entera que se disponía entre ellos
y los separaba como la mismísima eternidad.

Ella con las ansias del cielo que, cargado, espera llover.
El con un temblor de hojas otoñales que no soportan la idea de caer.

Una sola puerta escondiendo dos temores.

miércoles, marzo 08, 2006

La vida misma.

Dijo algun filosofo:

"La música alimenta mi alma,
la cerveza la emborracha
y la marihuana le hace el amor."

lunes, marzo 06, 2006

Con y sin sejo.

Si te pido que no abras la ventana,
por favor, no la abras.
Aunque me veas volando en el cielo de afuera
aunque te lo grite desde el jardin
aunque la puerta esté cerrada y trancada
aunque los dioses te golpeen el vidrio,
por favor, no la abras.

Quizás por el mito de la sabiduría
una experiencia vale más que mil palabras.

viernes, marzo 03, 2006

Lo que diferencia a dios de las personas es que el nunca tuvo tanto miedo como para elevar una oración al infierno.

lunes, febrero 27, 2006

Vidas y vueltas.

Es como hacer un balance de algo que recién no sé hasta qué punto llega, pero parece verde.
Se me dio una urbanidad que es parte de mi piel, de mis dientes, de mi nariz, de mis ojos. Amo esta ciudad como amo a pequeñas partículas vivas que la habitan.
Soy cuerpo del delito de engranajes inimaginablemente grandes y pesados.
Mitad cadáver de muertes interminables, mitad feto de una criatura que nunca termina de nacer.
Heredé sueños de quién sabe qué poeta, heredé ambiciones de quién sabe qué idealista, heredé miedos de algún trémulo capitán de barco hundiéndose.
Aterricé algún día en la espuma del paraíso... y de tan pesado, me hundí hasta el fondo del océano infernal.
Un extraño híbrido de sensaciones, con todas las luces que una sombra puede tapar.
Y hoy, destrabando en el corredero de la memoria futurista los cerrojos sombríos, me veo como un resultado de primer tiempo, como un cero a cero parcial y de visitante.
Si un tronco virgen es tallado, bien o mal, ya no es virgen.
¿Vale la pena destripar esa inocencia por la causa de la belleza?
Tantas dudas para una existencia tan esporádica.
Como el tiempo... si uno cree en el tiempo, resulta que siempre es tarde. Si le damos una oreja ilusa a su discurso de agujas exactas y movimiento uniforme y frutas cronológicas, tendríamos que cortarnos las venas existenciales con el Rolex de la desidia.
Me parece que algo en la cabeza anda tan bien que anda mal. O hace mal.
¿El bien, de tan bueno, puede terminar haciendo mal?
Es como si un corazón pudiera estallar de felicidad.
Puede.
Entonces... no entiendo.

sábado, febrero 25, 2006

Tres pisos.

Mi suelo en tus ojos.
Mi cielo en tu sonrisa.
Mi infierno en tu oscuridad.

Amuleto de protección.

Se creó una fusión entre tu amor y mi engendro, y nació el costado más sensible.
Sos la única capaz de postergar mi boda con el diablo.
Sos el espejo que e salva cuando mi cruda autocrítica en este sosten se vuelve más crítica que auto, y que sana.
¿Sabrás?

viernes, febrero 24, 2006

Es tarde...

Hoy, sordo de vino, la melodía de tu recuerdo me hace soñar canciones del cuento ideal.
Te veo como el crucifijo sagrado de una religión que gobierna el amor y me aleja del demonio, como sólo vos podés hacer.
El sueño de blancas mariposas de papel se topa con tu forma real y muere sin ser parte de la ilusión que amanece en mi cabeza.
Pierdo la fe, pero no mi amor ni el verde que calma mi corazón.

Confusión.

- Buenos días, quiero pasar a la historia.

- Pase nomás. Al fondo a la derecha...

miércoles, febrero 22, 2006

Charquito de agua turbia.

Qué chipazo en los oclayos, querido...
Estoy casi llorando tu locura, maravilla de la tierra. Dejame espiar un rato esta farra que andamos evocando y entonces... uffff.
Bueno, el punto:

* Hay una fracción del ser que no tuvo fe ni en dios, y perdió el juicio final.

* Yo no sé por qué siempre la nostalgia ataca en par con la soledad.

* Es más fácil olvidarme de sonreir que de vos.

* Si alimento a mi corazón, no necesito comer, no conozco el hambre.

* Las mariposas de papel sobrevolando una esponja verde gigante.

* Sos mi norte.

* Gaia me guiñó un botón de flor.

* ¿Y si el sueño se olvida de volver?

* La luna es la mariposa en este flor de cielo.

domingo, febrero 19, 2006

Returneando.

Vuelta y vuelta. Una más. O dos.
Volver... revolver (¿de cucharón, de vuelta o de lito?).
Otra vez armado en tu mágica coraza de lagrimales caprichosos.
Te extrañaba hasta el olor, mi amor.
¿Y de quién estoy hablando? ¿O será la poesía una mezcla rara de centro-a-la-olla?
Hoy me aborda el calor preciso de un domingo veraniego aun, lo que no es poco.
Siempre uno sabrá por dónde llegar a la queja...
Nosotros somos el pecado, no los pecadores.

Temor, temblor.

En la espesura del temblor, por alguna razón no puedo comenzar el conjuro físico de lo que mi alma rebalsa.
Cuánto amor inhibido, ciego por temores inexplicables, que precisa la mano idónea para salvar un par mágico...
¡Dependo tanto de ese envión!
La herida de un horror es el niño que mendiga por tu audacia.
Pocas cosas quiero más que un juego y delicia como lo que se pretende... pero lo invisible de las sombras es certero en su malicia.
Ojalá mi mirada fuese un bote implacable, o tus mejillas un puerto ideal para aplacar ese ardor desesperado.

jueves, febrero 16, 2006

Urbaires.

Puedo poner en duda a cualquiera
que me diga que la melancolía
no fue parida en un rincón de Buenos Aires.

Descansando en la sombra de Leopoldo
o viboreando el cielo con Julio
desde la mademoiselle hecha Plaza
hasta adoquines casi bautizados
son tantas mis cadenas de amor
a tu gris plataforma urbana
que extrañarte siempre es lo menos
y para lo más no tengo palabras.

El atardecer.

Un grupo de almas que, sin hogar, se dejan absorber por una piscina común de historias particulares. Son sencillamente colores pintando el óleo de un atardecer místico y brujo.
De todas y ninguna parte, hijos nómades del instinto viajero, suspiran recuerdos que serán futuros de otros aventureros.
La energía fluye como un caudal de chispas en el aire saturado de alegría.

sábado, febrero 11, 2006

Gabiota.

En nuestro duo dinámico
no cabe un alfiler de cordura
no hablemos de verle la costura
al saco de la razón
preferimos corazón
y una lima que suavice
las asperezas de la realidad.

Somos dos limones
colgando de la misma rama.

Sueños que nunca duermen.

Si entre las sábanas de mi razón
me refugio para no encontrarte
y tu amarguísimo corazón
se las rebusca en su arte
siento imposible descansar
no me atrevo a no pensar
la parsimonia, el bienestar
son dos polos de este mundo
que, dandole un NO rotundo
a la paz del murmurar
se proponen desbandar
la mesura en un segundo.

Mes.

Si las hojas del calendario
se marchitan y van cayendo
como el más cíclico árbol
los días suman rubíes
en la cantera de tu sol
que arde y quema las sombras
y arropa mi corazón,
abraza y arrulla mis miedos,
y me presta sin dudar
dos piernas hermosas
para correr de la muerte
que me persigue incesante.

martes, febrero 07, 2006

Lo arriba del abajo (el techo del sur).

Serpenteando las fauces de Lucifer, o en un anfiteatro de ensueño rocoso.
Amando estrellas de cerca, soñando despierto un río manso.
Sueñitos y sueñazos, de la mano en todos lados, como una antologia de imagenes poeticas y podios naturales que no se dejan caer entre ellos. Solo alguna mano del hombre que opaca ligeramente bellezas de calibre demoledor para los cementos crudos.
En un marco delicioso, la altura del subsuelo es como una paradoja cautivante.
¿abajo de qué?
¡Arriba de todo!

martes, enero 24, 2006

Lonelytis.

Qué paredón de nada recubre todo este espectáculo de cartulina.
Hasta en el amor se puede estar solo.
Y estando solo, capaz se puede encontrar una compañía.

Yo me preguntaba qué sería de mi vida... y ahora que puedo ver el sol a los ojos, me tiembla de miedo el futuro, se me cae la estantería de la fe y me duelen todos los huesos de la inseguridad.

¿qué es lo que pasa? Pasa que el amor es algo difícil. Es frágil como un castillo de flan. E igual de trémulo.
Quiero tirarle en el paño todo mi especimen, pero apenas me sale apostar un alma amortizada.
Y es lógico que haya fisuras.
Y es lógico que el celo y los celos son buitres de la carroña existencial.
Y es lógico que no pueda lidiar con todo esto.

Lo ilógico quizás es que, tratando de comprender la lógica ilógica ajena, me sienta tan desolado en mi razón sin razón.
Todos se miran en el espejo, pero nadie corre la mirada... parece.

Desvaríos en la orilla de la noche.

* Escribir las durezas de esta cáscara ciega.

* Tu mujer es una luna muy sensual.

* El ruido del mar escupiendo una sirena.

* Un papel dentro de una botella en el medio del mar.

* Cuando todavía la felicidad no sufría amortización.

* Una playa de fuegos y fueguitos.

* Levanta con cuchara su propio brillo.

miércoles, enero 18, 2006

Tengo un corazón
enfermo, mellado
que no se salva
ni con amor.

Tengo ilusiones
desmorrugadas
que se harán humo
como siempre.

Tengo tinieblas
(esas me sobran)
y nado en ellas
generalmente.

Y tambien tengo
muchas mas cosas
pero en ahora
todo lo que es
se llama nostalgia.

El crimen de estar vivo.

La inquisición del siglo 21 me baja del colectivo de la paz para cachearme a ver si tengo ilusiones.
¿Y la libertad? ¿sigue siendo un delito?
Necesito más sueños que realidades.

martes, enero 10, 2006

Mendigo.

Es un pantano la city.
Y yo el perro de la soledad.
O el mendigo del azar
(no cualquier azar,
sólo el necesario
para ganar en este juego).

La esquina en penumbras
una manta sobre mi carne viva
un platito de metal
con forma de corazón
y el dolor de saber
que no existen bomberos
ni médicos cirujanos
ni sacerdotes de dios
ni políticos prometedores
que llenen la charola.

lunes, enero 09, 2006

Llora la fantasía.

Ahora que hay un hueco en el césped, empiezo a notar cuánto espacio ocupabas en este universo rectangular.
Es increible el lenguaje que uno puede interpretar a través de dos pies hechiceros.
La rebeldía hecha gambeta, carajo.
Porque él no le tiraba caños a un central... se los tiraba a la mediocridad.
Le ponía flores a un desierto de espantapájaros prolijos.
Era el pulso sanguíneo entre una marejada de robots lineales.
Pero el azar, con su mala leche ocasional, le fue con una plancha al tobillo de la vida.
Le cortaron las piernas a la fantasía, que llora sola en un rincón.

¡Cambio, juez!

¡Ay, José! ¿por qué
dejaste desconsolada
a la ahora viuda magia?

Si eras un mago calvo
sin galera y con championes,
sopapeando con tu estilo
a mediocres tan campeones.

¡Ay, José! ¿por qué
te sacó tarjeta roja
el referí de la vida?

Si tu estilo era más noble
que cualquier frío sistema
y pintabas con colores
sus insípidos emblemas.

viernes, enero 06, 2006

Diálogo imposible.

- ¿Por qué siempre distante y rebuscada? Esas fuerzas que te alejan de mí (y de tantos otros) me arrebatan el alma.
- Ni yo lo sé... mi voluntad en estos casos no cuenta. Tampoco puedo dar cuenta de tu amor, igual.
- Pero si hasta mi cuello está enroscado con tus designios y grita su atadura.
- ¿Y vos pensás que valdrá la pena tanto amor? ¿no te asusta?
- Claro que sí... pero un corazón en celo puede más que cualquier razón a ciencia cierta. No te olvides quién soy y quién sos...
- Eso jamás. Es que puedo llegar a arruinarte, por más que no tenga la menor intención de hacerlo.
- ¿Y? Vaaaamos... que sabemos los dos aplaudir de pie esa frase de "mejor consumirse..."
- Entonces nuestro amor es como acelerar la muerte, como tomarse la vida en fondo blanco... ¿no?
- Te amo.

miércoles, enero 04, 2006

Panorama del caos, diario de hoy.

El clima está nublado de grietas
y hasta un estornudo inoportuno...
¿qué clase de conspiración
tiene el inescrupuloso universo
para detonar miseria y patín
en la garganta de mi vida?

Los diarios me acribillan
mi nariz está celosa
en el cielo no entra una nube más
y parece que fueran a llover
ángeles muertos, por lo menos.

¿Y si dios vive realmente en el infierno?
¿Y si el diablo es simplemente su alter ego?

La ciudad llora calor y melancolía,
suda heridas que son un mito de carne,
y pasean por ellas los acólitos
paranoicos, rígidos y paradójicos
de la nieve del poder.

domingo, enero 01, 2006

Somos un acné de arena en la cara perfecta de la putrefacción gentística.

jueves, diciembre 29, 2005

Montada en zeppelin mi mente va a correr la liebre de los sueños en una carrera contra la realidad.
Cómo ebulle el suero de rubíes que me concierne cuando los colores del futuro se visten de gallo y hacen amanecer una ansiedad arcoirica en mi corazón.
Esos angelitos desvirgados de inocencia
con su sangre espesa amargándose
el delirio que refrega sus ojos
como un trapo de piso sucio
condenando las trivialidades
a ritos de desprestigio y sombras
donde los demonios regurgitan
la poca luz que no han devorado.

Qué terrible final
para un principio igual a todo.

domingo, diciembre 25, 2005

Apartado.

Ser tan celoso de mis miserias a veces resulta peligroso.
Me vuelvo un ermitaño que no deja sus sombras, como un vampiro autodidacta.
Quizás sospechen, quizás fantaseen, quizás se persigan... yo no estoy dentro de cada mente, a veces ni siquiera puedo entrar en mí mismo, y me quedo golpeando la puerta o sentado en el felpudo que dice, irónicamente, "Bienvenidos".

jueves, diciembre 22, 2005

No saben quién sos.

Ellos dicen.
Ellas dicen.
Pero realmente no te conocen.
Hablan porque hablan otros (que también habían hablado porque alguien más habló).
Y blablabla. Pero del peor.

Mi corazón sí te conoce, y quedó encantado por tu brujería.
Entonces... ¿quién tiene razón? ¿existe la razón?

No saben lo que es extrañar si no te conocen.

lunes, diciembre 19, 2005

Una sociedad, y vos, ¿y yo dónde?

El corazón, partido corazón,
lento ya, extrañando la furia,
se divide entre las alas sin espalda,
y los ígneos tridentes.

¿Y por qué no los dos?
¿Por qué las mentiras?
¿Por qué el crédito popular
a un apartheid psicológico?
¿Por qué depositar
en la magra miseria
al soñador desvelado?
¿Por qué un desvelado
es peor que un cuervo?

Esta letanía de preguntas
me hace inmune
a la aceptación.

De nada sirve parar.

El espejo elástico donde saltaba
se desdibujó.
Se lo comió la luz del sol.
Y ahora, libre de la libertad,
me muerdo los pellejos
de los dedos de la ansiedad
porque mis alas de papel
son sólo cenizas.

martes, diciembre 13, 2005

Siempre extrañándote.

Parece exagerado. Pero no.
La sensación de arrepentirme... de algo que no pude elegir.
La sensación de haber nacido diez años tarde.
La sensación de que mi único héroe está en sus últimas hazañas.
Y mientras tanto... todo lo que queda del rock está en una bolsa.

viernes, diciembre 09, 2005

Libertad, ansiedad, un amor, soledad.

Ya no encuentra el corazón
su consuelo en la locura,
baja la temperatura
porque falta esa explosión.

Ni hojas secas por millones
enroscadas en el fuego
son capaces, en su juego,
de regalar vacaciones
al deseo que relego
para vivirlo en canciones.
"... y ahora estoy en libertad
y ahora que puedo pensar
en no volver a ser ese mismo de antes
y qué tristeza hay en la ciudad, amor
sábado soleado.
y en centro de la estatua del dolor
me sentí parado.
y querer lo que querés
sin tener que lastimar
recordando que tu amor
se robó mi dignidad,
olvidemonos los dos
no volvamos a empezar...
¿para qué?"

A veces la cárcel perdura más allá de los barrotes, y uno se da cuenta de que no está tan libre como creía. Y al ver a los demás remontando sus barriletes... nos cruje el corazón, ¡ay, cómo nos cruje!
Pero hay una flor, como toda vida. Y yo la elijo a ella y sus colores.

viernes, diciembre 02, 2005

Hoy.

Hoy te quiero
y en el cielo
lo dibujo
mientras vuelo.

Hoy te quiero
y me desvelo
por no estar
tocando el suelo.

Hoy te quiero
con anhelos
por sentirte
sin tus velos.

Hoy te quiero
y ya no hay hielo:
tengo abrigo
entre tu pelo.

Mermelada de milagros.

Todo el amor desparramado por el pasto, con testigos inmuebles, con el alma hecha un parque.

Mis yemas, tu clara,
y de ese cascarón
va brotando un color.

Un sinfín de besos que bien podrían ser estrellas por la perfecta noche que las acunaba y el ángel que me los repartía sin ninguna mesura, pero con perfecta suavidad.

martes, noviembre 29, 2005

Ohhhh oh.

Una toalla amarilla seca de tinieblas
todo el cadalso de némesis del alma
que condena con un viejo verdugo
el porvenir atascado en una botella
como un barco pequeño y siniestro
que naufragó por voluntad de dios
entre corcho y vidrio reciclado.

viernes, noviembre 25, 2005

Prohibido prohibir.

Qué clase de estúpido dios soberano podría ponerse por encima de sus hijos iguales y condenarlos a prohibiciones perpetuas, clandestinidades pavorosas, tinieblas de gomas sucias en el brazo y agujas repetidas, donde las miserias corren por las venas en una carrera que también participan la sangre pútrida, la heroina, el dolor y enfermedades del alma y el sistema inmunológico.
Maldita empresa picadora de sesos que sólo nos manipula con sus dosis malversadas, infectas de malicia y estoicisimo espiritual.
No quiero nunca digerir semejante mierda, por favor.

miércoles, noviembre 23, 2005

Los muertos infinitos.

Corre una galaxia de tiempos que mueren con el consentimiento de todos por pura ignorancia, mi viejo.
No se puede ver más allá sin corazón. No hay anteojos para la ceguera en el alma.
¿No ven a los pibes que son marionetas de la muerte por un metalito para el paco?
Qué carajo de sistema inescrupuloso y sádico.
Somos nosotros los muertos. Somos nosotros los próximos. Somos nosotros los mismos.
Tiremos todas las monedas a la enorme fuente de los deseos, y pidamos que algún día cercano nuestros hijos no tengan que luchar desde adentro para salir, sino desde afuera para sacar.
Ojalá el sol ilumine mentes ofuscadas por la comodidad... ojalá la naturaleza venga en combo con una solidaridad innata.

Quiero té.

Mi té con limón y miel tiene el color exacto que yo usaría para pintarte si fueras una obra maestra del arte plástico.
Pero sos, mejor todavía, el criterio genial de un ente creador que te formó con la gracia que usó para las flores, la suavidad que puso en los pájaros, la delicadeza que le dedicó a las mariposas y alguna que otra magia oculta que todavía me da vuelta en la cabeza cuando el sueño dice que tiene trabajo pendiente y va a llegar tarde.

lunes, noviembre 21, 2005

Arregl art.

I swear.
Every little piece of your lovely soul.
If something is broken, I will be there, trying to fix it. Tryin' to fix you.

viernes, noviembre 18, 2005

Cuatro alas de amor.

Un arbol como guarida
(mejor dicho un arbusto)
que cobija entre sus ramas
a un corazón plumífero
aguardando medio trémulo
por su mitad salvadora
que, tan amable, tan gentil
acerca a su pico la vida:
un préstamo de lady Gaia
que pagará con su vuelo
en inmediatos futuros.

jueves, noviembre 17, 2005

Desvaríos de un "inútil".

* No comprendo tu ceguera ante el espejo.

* Quisiera ser ejército de alas para luchar contra tus fríos.

* Si vos sos tu propio enemigo ¿contra quién puedo pelear?

* Si yo fuese tu espejo, habría que ir buscando otro planeta para guardarte el ego.

viernes, noviembre 11, 2005

Desvaríos lunáticos.

* Limando un limón con el corazón.

* Mira como ves, ¿ves cómo nos veo?

* Y es raro hablar de "nos", porque está como a estrenar esta unión, que prefirió arrancar volando, descartando de plano el gateo.

Somos.

Nos veo y es así
estás vos, estoy yo
somos ratas de peluche.

De mi costado cuelga
un corazón de los dos
y, como una paradoja,
este ratón cuelga en vos.

jueves, noviembre 10, 2005

El loco de la manija.

No temáis a este quijote
de historietas más cargadas
-mejor dicho "renovadas"
como vida con escote-

Las sirenas llevan autos
y los autos a sirenas
que castigan con cadenas
a corazones incautos.

lunes, noviembre 07, 2005

Constelación.

Surgen sobre el cielo
de tu espalda izquierda
(detrás de las alas
que transparentes van)
tres estrellas café
orlando, perfectas
un páramo tan suave
como la calma que dan
cuando oso rozarlas.

Ah ¿eras domingo? ¿y?

Hecho por la canción de las nubes, hoy mi ser es más espíritu que carne, más placer que domingo.
Estoy pasando por una autopista invisible que me extirpa del suelo cual cirujano ilusionista a su paciente Monotonía. La autopista, claro, tiene muchas cosas tuyas. Muchas. Como casi todo lo que le da color al estereo que matiza un poco todo este salón por el que deambulo despreocupado hoy.
Caer recién ahora en que es el día D de la semana... me pone expresamente contento. Es como un símbolo rompiendo otro símbolo, y en la imagen se engendra un tercer símbolo, naciendo de esa ruptura, que evoca la paz tan ansiada.
Paz.
Cómo necesitaba esa paz... para llenar, como el aire llena, espacios que no se ven pero están.

martes, noviembre 01, 2005

Un ciego esperando el sol.

...y así me quedo mirando el cielo, como si el ave tuviera un horario de escala por acá, como si dios fuera a abrir una puerta desde allá arriba y, con cierto guiño cómplice, se dedicara a tirarme una de esas escaleras que bajan de los helicópteros y salvan casi milagrosamente al protagonista de las historias más espectaculares e inverosímiles.
Pero mi mirada no cambia nada. No hay movimientos. Todo tan estático que parece como si hubieran congelado el tiempo, o estuviera paseando sobre una tortuga renga.
Yo espero, igual. Después de todo, no queda más que hacer. No me gusta hablar de últimas chances, de cabezazo salvador, de abrir cajas y...
Pero hay veces que no queda otra. Que no se puede sino.
La ruleta va y viene, está endiablada, carajo. No tenía fichas, me arranqué el corazón y lo tiré al medio del paño, que caiga donde caiga. Si no gano ahora, croupier del cielo, que me cuelguen.
El cielo de Géminis no me aceptaría de otro modo.

lunes, octubre 31, 2005

Egocidio.

No me hablen de balas.
No me hablen de alcohol.
No me hablen de tabaco.
No me hablen de marihuana.
No me hablen de cocaína.
No me hablen de comunismo.
No me hablen de anarquía.
No me hablen de insomnio.
No me hablen de comida.
No me hablen de pastillas.
No me hablen de tristeza.
No me hablen de reclusión.
No me hablen de vergüenza.
No me hablen de rock.
No me hablen de mentiras.
No me hablen de verdades.
No me hablen de suicidio.
No me hablen de tormentas.
No me hablen de incendios.
No me hablen de tornados.
No me hablen de accidentes.

Hay sólo dos peligros fatales en la vida, y van de la mano: enamorarse y soñar.
El resto es espuma.

Frágil.

Me parece que se agotó la libertad. La respiré tanto que no quedó nada.
Soy un féretro de ilusiones y alas.
Soy toda la desesperación que queda cuando pasás la melancolía por el colador.
Soy la sombra de la sombra.

Un pájaro en la laja.

Estoy rodeado.
El lunes se tomó franco, y el domingo le hizo el turno.
Yo asqueado por escribir algo... cuando la mejor poesía nació hace mucho. Frustración.
También desesperanza.
Todo, absolutamente todo, tiende a arruinarse. Todo. Nada permanece en su gloria. Lo mejor, quizá, es morir en el instante de éxtasis. Como el trapecista.
Ser un recuerdo de algo perfecto antes que convivir con la decadencia.
¿Y la resginación? Creo que me la pusieron en el plato con chocolate y, como los perros, comí sin darme cuenta.
No hay nada más jodido que depender. Y yo vivo dependiendo.
En fin... estoy jodido.

sábado, octubre 29, 2005

F.

Un poco de actividad para despertarnos
los dos... porque vos en mí, y yo con vos.
Siendo lo mismo, siendo nuestra la noche,
activa y desterrada de ciertas calmas
solo con un brebaje de fuertes tinieblas
y la suerte de mi parte hasta quien sabe
cuándo o dónde o, menos, por qué.

Todas son mis especiales criaturas siderales.

lunes, octubre 24, 2005

Soy sólo una ilusión (óptica).

Perseguir estrellas fugaces es para inconformistas eternos, para botellas pinchadas.
Para esos que suben escaleras mecánicas infinitas al revés.
Para quienes buscan sueños en la realidad. Y alguna vez los encuentran (porque hay... imperfecto, el mundo es imperfecto, y se permite errores tan lindos).
Para los que creen en milagros que ni siquiera vislumbran.
Para las víctimas del vacío siniestro e inescrupuloso.
Para pocos locos, tan desencajados en esto como una bota en la pileta.
Para... ¿qué?
Si, después de todo, no va a evaporizar millones de litros de lágrimas. Y no porque no pueda... simplemente no es así. No parece ser así. No tendría por qué, tampoco.
Nunca hubo tantas consecuencias como causas.

sábado, octubre 22, 2005

Mario, otra vez.

A veces hay que hurgar en los demás para romper límites propios.
Tal es este caso, donde las palabras que no quieren visitarme se encuentran cómodas en esta poesía.

Luna congelada.

Con esta soledad
alevosa
tranquila.

Con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruoso silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos.

Con esta soledad
inservible
vacía.

Se puede algunas veces
entender
el amor.

miércoles, octubre 19, 2005

Mr. Empty.

Parece que no era toda la culpa del domingo, nomás.
Vamos a ver... total la inspección del interior ya va marchando, así que no jodo nada más de lo que jodido está.
¿Qué falta? Nada... no. Porque Nada sobra. Es como es pieza ínfima que arruina el funcionamiento de una máquina colosal.
Pero no tengo ni manual, ni instrucciones, ni planito, ni esquema, ni numeros.
¿Dónde está la falla? Seguro que en el balero.
Pero eso es todavía más microscópico, más insondable, más frondoso. Más DENSO. No hay lugar ni para una partícula de aire. Está todo compactado al mínimo. Pero el vacío se mete hasta por donde no entra una sombra... y luego todo lo llena de ella.
Ahí aparece la desesperación, y uno intenta completar ese espacio que se abrió con lo más espectacular que conoce... pero es también lo más remoto, o etéreo, o imposible, o independiente de uno.

domingo, octubre 16, 2005

Todavía, Benedetti, todavía.

Ah... sí, es él. Ese prócer que sabe cómo hacerle cosquillas a mi corazón con su pluma.
Todavía... todavía me conmueve, todavía me sorprende. Todavía me reflejo en esas letras entrelazadas como si cada una fuera recolectada de un campo literario, con sumo cuidado y tacto, en el punto justo de armonía, de madurez.
Pero basta de faltarle el respeto... el objetivo de esto era sencillamente exponer unos fragmentos del poema Todavía, escrito por Mario Benedetti.

"No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

...

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía. "


Gracias por el fuego.

Pánico al ataque.

A veces quiero desafiar todas las probabilidades y apostarme entero en una ruleta infinita que tiene como único número ganador una letra.
Y sé que estas cosas no tienden a salir bien, que cuantos más latidos propone el corazón, hay menos chances de un éxito.
Pero soy prisionero de sus rayos, tibiezas y suavidades.
Me guío por un calendario solar mucho más intenso que las hojas que gobiernan a tantos.
Y también quema, ojo. Estar tan cerca del fuego me deja cierto frío feroz cuando tomo la mínima distancia.
Un corazón perplejo, atontado y trémulo que atraviesa la tormenta ideal para consagrarlo o quebrar eternamente su hechizo de ideales.

Siento que me estalla el corazón.

Soy el testigo preciso de la obra maestra de la creación.
Estoy descreyendo de todo con tal de hacerle un lugar en la realidad a semejante sutileza.
Yo no puedo creerlo en realidad. Supera la realidad que puedo contener.
Supera casi todo, vamos a ser sinceros.
En el mundo pueden haber perfecciones, ¿sabés?
Deberías.
Pero no sé hasta qué punto tampoco.
Claro.
Clara.
Vos y tu forma de reir que me despierta de pesadillas y de bravos letargos.
Te quiero, pero no sé si sé quererte.

sábado, octubre 15, 2005

Uno, dos y tres brillos.

Creo que le hice, queriendo y sin querer, un pequeño corral a mi corazón.
Brilla el sol, brilla esa estrella. Y yo no puedo menos que brillar también, entonces.
"tu amor es mi enfermedad, soy un envase vacío"
¿Por qué? ¿de qué seducción y de qué amor y de qué más podemos hablar? Hasta no meter los dedos en el enchufe, la electricidad es sólo un abstracto, sólo imaginación al plato.
¿Es la inocencia el único lugar seguro?
Hoy creo que sí.
Pero abrí la puerta del infierno y el cielo se cerró para siempre.

Esta noche no puedo dormir.

Claro que tiene un jodido romance.
Y claro que lo está empezando a asustar.
Hay una rampa por donde bajan las velas y sube la inquietud. Está atestada de pólvora (que disipa la normalidad), aunque pronto se desvanece junto con el sueño.
Cómo deambula la vista, eh. Quiere abarcar todo desde su estático cénit.
Vamos a correr por todos lados... sin siquiera movernos. Vamos a relojear todo, pero sin estar mirando absolutamente nada.

martes, octubre 11, 2005

Arte humano (poesía femenina).

Todo un mundo tangible se pone de acuerdo para respaldar tu existencia.
Si todo lo demás es verdad, no tendrías por qué ser la excepción. Pero al mismo tiempo sos la excepción a tantas cosas...
¿a quién le creo? Es todo muy dual.
Tengo una rodilla en la gloria por tu culpa, y sin embargo ella tampoco puede confirmar tal cosa. Si hablara, sólo alcanzaría a balbucear tonterías (pero esas tonterías rosamelosas).
Mis ojos susurran, como un secreto, que te vieron varias veces. Pero los espejismos no sólo están en el desierto (aunque a veces esta realidad se parece mucho a ellos, a su soledad).
El corazón quizás te confunda... dice que siente algo brillante que de golpe lo detiene y en un instante lo hace estallar. Y que luego extraña la explosión.
Hay más veredictos, pero todos guardan esa fascinación incrédula.
Entonces a este Dupin de la Rue Rêves le queda una sola conclusión, tomada de la pluma del Cantante: "no sé si estoy despierto o tengo los ojos abiertos, sé que te quiero".

Precisa canción, preciosa.

Una tarde de grados perfectos.
Y esa cosa cuadrada, negra y verborrágica, que a veces tiene un sexto sentido para cantar con voz de salmón una rareza exacta.

"...te extraño
suficientes
veces al año
para poder
aprender
a seguir
vivir
los otros son los grises
aprendices de él..."

sábado, octubre 08, 2005

Ansia feroz.

Obsesión por tu brillo
y esas ganas dulces
de verte bailar.

Un sábado que ríe
(y yo qué más quisiera
que fuera con tu risa).

Es por eso de extrañar
que me pica el corazón
(lo vestiría de raso
pero para eso estás vos).

jueves, octubre 06, 2005

Flor de sol.

Frágil jazmin amarillo
cautivo por el pasado
deja volar tus sonrisas
(ese brillo tan preciado)
mientras los sueños sin prisa
se recuestan a tu lado.

Que tu sol nos ilumine
y que te rieguen mis brazos
atravesando los miedos
desenredando los lazos.

Chis-paz.

Derretirme
en ese sol
iluso sol
que agrieta
tantos muros
e imposibles
como brillos
sabe dar.

miércoles, octubre 05, 2005

La religión es el parásito de dios.

martes, octubre 04, 2005

Wonder, full of.

¿Siete Maravillas nomás?
Se quedaron cortos, eh.
Si sólo en vos ya puedo enumerar decenas...

domingo, octubre 02, 2005

Espejisma.

Sos el interruptor para encender mis sonrisas, pero te siento intocable.
Sos el salvavidas para no ahogarme en este domingo soleado sin sol, pero te veo colgada en la proa del barco. Inalcanzable, precisa y perfecta.

Imagen de una noche espesa.

Parece que estás zozobrando en un mar de jolgorios. Tanta risa que truena la noche y vos tirado en ese rincón buscando en las sombras un refugio para semejante tortura, esa de tu cabeza en tinieblas.
Ni siquiera cayó el infiernito como salvavidas, y entonces te toca entender que la velada no viene a verte sonreir, ni a suavizarte los ásperos mambos. Te arman un consuelo, pero termina jaqueándote peor, sumiéndote más en las cavernas.
Y entonces estás pero no estás. Es decir: la carreta que es tu cuerpo vaga por la fiesta, pero no lleva ningún pasajero. Más vacío que el vacío.
Te preguntás si vale la pena farsear una sonrisa, hasta que te descubrís atontado, mirándola, y está más intocable que nunca, completamente inalcanzable desde tu pandemonio miserable.
Caés más, cuando pensabas que ya estabas en el sótano de la amargura.
¿Estás a la deriva? ¡ni que lo digas!
Te resquebrajás lentamente, paso a paso, y cada hora te va trayendo nuevos miedos. No entendés cómo escaparle y desesperás. Basta ya.
¿Adónde vas a correr? Hay una puerta: vos de un lado, ella del otro, y los dos esperando que alguien abra... pero si pudiera la pequeña comprender tu necesidad de que sea ella quien gire el picaporte. Y no por capricho ni histeria, no señor, ojalá. Se llama pavor, o miedo. Horror. Es precisa esa señal, un destello de suave interés.

sábado, octubre 01, 2005

Un retorno eterno.

...y entonces uno empieza a hurgar en los infiernos nuevamente para secarse la humedad que se filtra involuntariamente por el alma, o quizás para salvarse del gris nomás. Buscando no cometer el error de jugarse todo por un número que la ruleta no contempla.
Y la sensación feroz de que no hay un mundo que incluya al amor como sinceridad, como algo real.
¿No hay nada, entonces?

viernes, septiembre 30, 2005

Versos nublados.

El cadaver de un día gris
asesinando varias vueltas
por no estar acostumbrado
a acostumbrarse.

Tengo miedo de ver
más de lo que hay
y que la ficción
me despedace,
y todo termine siendo
solo una pieza más
del mismo infierno.

Sol sin sol.

jueves, septiembre 29, 2005

Rescatarsis.

Hay por un lado la sombra que dejó el sol, con su parafernalia, paranoia, miedos, posiciones fetales, ansias, esperanzas que merman, y eso.
Después está la ausencia más presente que nunca de ese rey, único capaz de sosegar mi más profunda soledad.
También la náusea. Esa pútrida sensación de que todos van eligiendo lo menos malo y no apuestan una, no se dejan cautivar por el riesgo de ganar, y prefieren el empate arreglado.
Todo empapado por una lluvia completamente inoportuna.
Parece que no tiene prisa esta tristeza.

Repugnancia.

Si esta forma de estancamiento asesino no es suficiente prueba de que las cosas no son así... entonces maldita sea mi visión de rayos x.
Estos dinosaurios del pensamiento legal que todavía creen en el miedo como forma de gobierno son más y más números avalando sistemas del terror. Son soldados de la mediocridad, matando con apoyo y sin balas, una esperanza minima de perseguir un verdadero ideal, sin quedarse con "lo que hay".
Asco me dan.
Asco.

Cita con Dios en el Infierno (preámbulo).

Esto es como el olor de la lluvia antes de la lluvia.
Concreté, boleto mediante, mi encuentro con el éxtasis, y ahora se trata sólo de esperar, y ya tranquilo, que vaya evolucionando el calendario, que maduren y caigan sus hojas una a una para tocar la gloria con los oidos. Y quizá olisquearla un rato también.
Si bien hay tintes de degustación final que me amargan un poco el cráneo, creo que la fiesta va a ser un éxito. Y un éxito lleva todos los ingredientes, no sólo la parte suavecita de confeti.
Habrá que durar, creo yo. Al menos hasta que se apague la última vela.

miércoles, septiembre 28, 2005

Espíritu de pasados, en el presente.

Acabo de comprender que Buenos Aires engendra nostalgia.
No sólo por la ciudad en sí, sino por casi todo el pasado.
Genera un deseo de retorno, de volver siempre a ese pasado, lo endulza, le maquilla las imperfecciones y lo deja reluciente para que uno siempre añore. Y cómo.
Los lugares son talismanes de la memoria que invocan sueños.
Ese arbol donde...
Y después, los años que añejan tiempos pretéritos como vinos de lujo.
Ay, Buenos Aires, me hiciste adicto a los recuerdos.
Hasta prefiero rememorar mi presente que vivirlo.
Y hoy, en esta sensibilidad radical, rendido al sol de su sonrisa, sos el escenario ideal para creer en ese futuro que, de una vez por todas, promete con certezas.

Un momento.

Estático la contemplo.
Y es que no puedo soportarlo casi.
Me quiebra esa belleza.
La situación, la sensibilidad,
y yo completamente conmovido
por una sonrisa que es mi gran motivo.

Ella decorada
en semejante mirada
y un brillo que llena
de chispas la nada.

domingo, septiembre 25, 2005

Travelin'.

Tengo una agencia de viajes en mi mente.
Voy de un lado al otro
y en realidad es siempre
la misma calle.
Pero parece
un rompecabezas
hecho con piezas
de muchos lugares.

sábado, septiembre 24, 2005

Primavera, nomás.

Se desató el nudo invernal que helaba climas y almas.
Calor, humedad, lluvias. Sol.
Paisajes encontrados, con huellas del otoño bajo el cielo primaveral, rodeado de verde. Los árboles recuperan la vida con su parsimonia característica.
Cantan con más ganas, adorando al sol y su refugio tibio, esas aves que todo lo pueden (hasta asesinar los miedos más profundos en las noches críticas, o sacarme sonrisas de entre sus plumas doradas sólo porque regalan chispas desde esa voz).
Y ni hablar de mi sucursal de los Jardines de Babilonia, hoy por hoy con un dejo selvático por la efusividad que le da la lluvia, y empezando a tomar colores, bronceándose flores y plantas.
¿Las mariposas? Todavía no dejé escapar ninguna de mi panza.

viernes, septiembre 23, 2005

A quien corresponda...

No hay noticias en la radio
ni en la tele, ni en el diario
de una tormenta con sol
de milagros en formol
o de hojas que llueven viento.

jueves, septiembre 22, 2005

Lacrimógeno, implacable, antibalas.

Cuerdas filosas, crudas, que hacen tajos en mi persona y la rellenan de conmoción.
Una ciudad que de tan oscura me recuerda alguna frase tan tuya.
Y yo también... oscuro, pero que brillo por vos, que bailo.
Y también el insomnio de Luzbel que hoy es sólo un asterisco en la lista de las ganas.
Trampas para mi soñar.

martes, septiembre 20, 2005

¿por qué?

¿Y si el cordero se comió la flor?
¿Y SI LAS ESTRELLAS SON LAGRIMAS?
¿EH?
¿Para qué vino?
Y TODO POR UNA CORREA.
¿quién inventó esto de los corderos que se comen flores? ¿EH?
¿Nadie pensó en él?
¿Y si no vuelve nunca más?
Alguien que me escriba.
Que me diga que regresó.

Placer que es cruel.

Si esta certeza fuera un poco menos recia...
Agonizo. Me incendio.
Te espero como a la primer gota de lluvia que vierte primavera en el aire. Como cuando Drácula me clava su colmillo en el medio de la nariz. Y el amor letal.
Y hay amor... pero también hay nada. Porque faltás... porque te hice el lecho, pero no venís a dormir a mi corazón. Quizás antes de fin de año.
Qué pudiera ser... saber. Yo te sé finito en lo infinito. Y eso es desgarrador.
¿De qué héroe voy a beber cuando la sed me atore y patee?
Sos el único.
Y estás tan pronto a la extinción. Yo sé que no te limitás a la forma humana.
Pero necesito eso tangible de lo etéreo... la percepción, sentir... quiero fundirme. Me quiero ir con vos si te vas. Te voy a perseguir... porque no hay código ni moral que superen semejante atracción.
Acá ya no hay ideales.
Acá es cuando se acabó todo en mi cabeza, cuando voló en mil pedazos y yo me até a tu nuevo cielo.
Porque aunque cruces un charco, o vayas a la Luna, o cantes en el cielo, yo voy a estar ahí.
Preso de tu ilusión.

lunes, septiembre 19, 2005

Bob Dylan dice...

... que su amor se ríe como las flores, habla como el silencio, sin violencia; que no tiene que decir que está llena de fe; que ella, su amor, es como un cuervo en su ventana, con un ala rota.

Y las casualidades me atontan.
¿Nos habremos enamorado de lo mismo?

sábado, septiembre 17, 2005

Hasta donde no sé.

En el armario de los colores hay olvidado un rincón que mira el arpa con recelo.
Y quiero combatir esa penumbra, armado hasta los dientes de furia parsimoniosa, de ira en paz.
No vale una bala esa vida humana... ¿y tus balas? ¿cuántos tiros valés vos?
A verte reir de histeria y paranoia no quiero llegar. No.
Prefiero desvestirte de tu bleu, liberar un poco esa prisión que sos.

¿Diferencias?

La monarquía es el capricho de uno solo.
La dictadura es el capricho de unos pocos.
La democracia es el capricho de unos cuantos.

jueves, septiembre 15, 2005

Que se rían las flores...

Se acercan los relojes con cosquillas para ellas. Ellas, que son de todos colores y tamaños, formas y aromas, pero siempre frágiles.
Se acercan, pero lentos y furtivos, sin ningún rastro de su proximidad.
Y yo creo que los espero más ansioso que ellas todavía. Bah, no a ellos en sí, sino al lastre de magia que cargan. A ese arcoiris en polvo que les sigue el rastro cuando dan estos momentos sus agujas, y las únicas hojas que caen son las del calendario.
Pero si de esperas hablo... (porque todo tiene que ver, como una joyería y una mina, así de idénticos y diferentes, paradojas paradigmas), todavía espero lo que más. Todavía la fiebre y el miedo, como un desierto previo que se hace infinito.
Otro pero: resulta que la espera(nza) reverdece con todo esto.
Y ahora hay más catarsis que arte, pero la inspiración no es un boy-scout de la poesía.
Resulta que, para cerrar el círculo, hay una flor en el jardín del mundo que es tan distinta de las demás a unos ojos, que da pavor. Y más porque el loco siempre va a querer hablar con la flor, abrazar el sol, nadar en la miel. Siempre va a querer que se ría. Y siempre tantas veces resulta en nunca... pero, como buen demente, no se da cuenta. Por eso la escucha hablar, y le cree (no solo a ella, sino a la vida, que le da flores parlantes, con alas suaves).
Con todo, el círculo me desconcierta y me acierta. Nomás me quiero redimir de los silencios, y así esperar con todo el cielo en paz.

miércoles, septiembre 14, 2005

¿Esperanzas?

Un dios disperso, desparramado por los costados de escenarios diferentes, sólo unido en mi alma y otras tantas.
La agonía de un milagro que sueña más de lo que respira.
Un sol que no se decide a brillar ni quiere mirarme.
Mi tierra de raíces, el amor del amor, la ilusa progenitora.
Y la certeza de que, aunque me engullan las sombras, dejé alguna semilla de luz.

martes, septiembre 13, 2005

Problemas de sueños.

¿Quién puede ignorar un tesoro si es fija en todas las noches de almohada?
Dejar de lado los anhelos si todas las noches hacen una trinchera en mi propia mente...
Difícil.
Ganarle la pulseada a las estadísticas. Sacarte una sonrisa todos los días. Que puedas entender.
Destruir los refugios de los alter-egos que te torturan. Liberarte de esa tiranía múltiple.
Baldear con brillo tu rostro. Depositarte en el cielo, desplegar tus alas. Llevarte de la mano.
Apalear grises. Transformarte en un arcoiris consciente.
Cuidarte.

Pero la realidad, fría ella, lucha en contra. Impone abismos y fríos.
Y a veces me siento menos que dios para dar batallas imparciales.
¿Dónde estás, dulce equilibrio?

lunes, septiembre 12, 2005

¿Y a esto cómo le pongo?

Abarrotado de derrotas en mi revolución.
Si tu mirada se queda en ese punto distinto...
Todo el rock se destiñe, hay un enchastre de sueños descuartizados en mis patios.
Y la bolsa.
Y la caja.
¿Y navidades cuadradas de 7 segundos?
Qué secuencia inconclusa... con pistas, con caminos y guiones. Inconclusa. Que es perder los puntos, igual.
Otra vez esa rueda que se cierra y el círculo me ahoga de cotidianeidad.
Lo ordinario me traspasa, me apuñala.
Y este intelectual mode-on que tira tanta pavada...
Ahora entra por la puerta del sótano Eleanor Rigby, y yo me quedo perplejo.
Otra vez toda esa gente sola. Y otra vez yo en el medio de ellos, siendo uno más.

Matame, domingo.

Crudo.
Ese es el mejor adjetivo para describirte.
Sos crudo, despiadado y hasta sádico.
Esta oscuridad que se cierne... y vos, mirando de costado, sonreís.
Parecés un guerrero de tinieblas que se alimenta con la sombra ajena.
No causás.

sábado, septiembre 10, 2005

Verte volar.

El ave arrugada
que se ha vertido
en sí misma
con un veneno
de sopor fiero,
letal y corrosivo.

Escapa corriendo
de su propio vuelo,
arrastrando rocas
que son tinieblas
para bordarse
la piel y los cielos
(y un alma clara
como el silencio)

Se destiñe
y desperdicia
su resplandor
en tormentas
desentendidas.

Pero tengo la fe
de que una brisa
pondrá resortes
en esos pasos
para que un salto
la lleve al cielo
que es donde debe
posar su vuelo.

jueves, septiembre 08, 2005

El arte de esperar.

Todavía creer... ¿será un pecado capital?
La condena al infierno
¿vendrá por ahí?
O capaz un berretín de Satán...

Yo estoy aguardando.
Hago cruces en los círculos
triángulos en los cuadrados
y brisas en el aire.

Pero no estoy en paz.
No es una espera de mecedora,
sino más bien de miradas,
de sonrisas y códigos,
de tactos casuales
y de brazos abiertos.

De no golpearle la puerta
a los días de sol
pero sí de sentarme
en sus alrededores
a ver si salen y gustan
de iluminar
y ser admirados.

Hasta puedo invitarlos
a salir, en diferido.

Pero, sea como sea
siempre voy a precisar
(como vampiro de ley)
una aprobación
un visto bueno
un sí.