lunes, mayo 21, 2012

A no abandonarse.

La tierra es un imán
que ejerce su atracción
sobre los vuelos débiles
de los alones frágiles
que se afligen, fáciles
en sus penas célibes.

Hay que fortalecer
el músculo imaginario
ejercitarlo a diario
sin dejarse convencer
por el burdo laissez faire
(que es holgazán y otario).

Es animarse a crear
sin importar el error
como subirse al amor
y no pensar en bajar.




viernes, mayo 18, 2012

Apreciación amatoria.

Una obsesión con corazón
que disloca mi práctica
con su sol o su tormenta.

Los momentos descarnados
hechos de puras ternuras
e incendios incombustibles.

Las raíces floridas
apretadas al pecho
sosteniendo latidos.

Un vino que evoluciona
va perdiendo el mal veneno
-que se fuga con el tiempo.

El vapor en la piel
en los ojos, en el ánima
del más nuestro de los mares.

La poesía y su ironía
de belleza indescriptible
dibujada con palabras.

La musa silenciosa
(tempestad de mariposas)
el arte envuelto en piel.

lunes, mayo 14, 2012

Derrotado (desganado).

Son las heridas abiertas
como un par de alas de nada
las que roen mis ganas
con su insensible asbsurdo,
dejando una piel inerte
sin alma ni primavera.

Las derrotas impuntuales
acaparan los relojes.

El frío recio
los rayos leves
el ego ajado
la muerte ahí...

El domingo nauseabundo
(una esencia con arcadas
hechas de abstemias resacas)
otra vez hace su (des)gracia.


lunes, mayo 07, 2012

Buenos días.

Días de rosas verdes y sol
de plazas que sudan pasión
como el jugo que el corazón
exuda en cada canción.

Los gritos embanderados
en ideas latentes
superando las mentes
y los miedos de antes.

Un camino, una caricia
y el brillo de los amantes
que hacen para reírse
construyendo con su arte.

Sin tender a los derrumbes
que proponen unos necios
(los que buscan poner precio
a lo que no les incumbe).

Estos días se hermosean
cuando las almas flamean.

miércoles, mayo 02, 2012

La vida durmiente.

Camina crujiente una hoja
que se queda inmóvil (seca)
al ver, de frente, a la muerte,
su bufanda y la intemperie:
restos del otoño
rastros de los sueños
recogiendo el campamento
(sus musas estivales
se marchitan en el suelo
sin colores que ofrecer).

El parque hoy es testaferro
de esta triste defunción
mas también de la ilusión
y su obstinación de hierro.

Las arbóreas alopecias
derivan en ramas calvas;
las hojas como las horas:
abandónicas e impías.

La vida se aletarga
(le cuesta el movimiento
aunque lo necesite
para evitar al tiempo).



lunes, abril 30, 2012

Barro, tal vez.

Si no canto lo que siento
me voy a morir por dentro.
He de gritarle a los vientos
hasta reventar
aunque sólo quede tiempo en mi lugar.
Si quiero me toco el alma
pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
aunque se pudra mi boca por callar.
Ya lo estoy queriendo,
ya me estoy volviendo canción
(barro, tal vez...).
Y es que esta es mi corteza
dónde el hacha golpeará,
dónde el río se caerá
para callar...
Ya me apuran los momentos,
ya mi sien es un lamento.
Mi cerebro escupe
ya el final del historial,
del comienzo que, tal vez, reemprenderá.
Si quiero me toco el alma
pues mi carne ya no es nada...


Spinetta.

...de puentes amarillos.

Todo camino puede andar,
todo puede andar...
Con esta sangre alrededor
no sé qué puedo yo mirar.
La sangre ríe idiota cómo esta cancion
¿y ante quién?
Ensucien sus manos cómo siempre
(relojes se pudren en sus mentes ya,
y en el mar naufragó una balsa que nunca zarpó:
mar aquí, mar allá).
En un momento vas a ver
que ya es la hora de volver
pero trayendo a casa todo aquel fulgor
(¿y para quién?)
Las almas repudian todo encierrro.
Las cruces dejaron de llover.
Sube al taxi, nena:
los hombres te miran, te quieren tomar.
Ojo el ramo, nena:
las flores se caen, tenés que parar.
Vi la sortija muriendo en el carrousel.
Vi tantos monos, nidos, platos de café (¡platos de café!).
¡Guarda al hilo, nena!
Guarden bien tus manos esta Libertad.
Ya no poses, nena.
Todo eso es en vano, como no dormir.
Aunque me fuercen yo nunca voy a decir
que todo el tiempo por pasado fue mejor:
¡MAÑANA ES MEJOR!

jueves, abril 26, 2012

Desde el silencio.

No puedo dar con la poesía.
Busco en los rincones
que ayer hicimos nuestros
pero hoy nada me espera.

Rememoro rituales
escarbo en la neblina
revuelvo los relojes
pero todo es desconsuelo.

Le grito a mis espaldas
y afilo las miradas
surcando el horizonte,
pero no estás allí.

Pregúntole a mi sombra
si, acaso, tu perfume...
pero otra negativa
se apodera del aire.

Escucho tus canciones
(las que me trae el viento)
y un hueco en el sonido
absorbe mis sentidos.

Y cuando tu existencia
parecía haberse extinto
me atraviesan las palabras
como agónicos milagros
que surgen desde el silencio
y empiezan a desarmarlo.